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Thursday, September 17, 2009

Imitemos al más grande de los misioneros:


Imitemos al más grande de los misioneros
“Háganse imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo.” (1 COR. 11:1.)
EL APÓSTOL Pablo imitó al más grande de los misioneros, Jesucristo. Por eso exhortó a sus hermanos: “Háganse imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo” (1 Cor. 11:1). Jesús también exhortó a sus apóstoles a imitarlo. Después de darles una perfecta demostración de humildad lavándoles los pies, dijo: “Les he puesto el modelo, [...] así como yo hice con ustedes, ustedes también deben hacerlo” (Juan 13:12-15). Hoy, de igual modo, los cristianos debemos imitar a Jesús tanto en lo que decimos y hacemos como en las cualidades que manifestamos (1 Ped. 2:21).
2 En el artículo anterior aprendimos que un misionero es aquel que es enviado para evangelizar, es decir, para llevar buenas nuevas a la gente. A este respecto, Pablo hizo una serie de preguntas que nos invitan a la reflexión (léase Romanos 10:11-15). Una de esas preguntas fue: “¿Cómo [...] oirán sin alguien que predique?”. Luego dijo, citando al profeta Isaías: “¡Cuán hermosos son los pies de los que declaran buenas nuevas de cosas buenas!” (Isa. 52:7). Aunque a nosotros no se nos haya enviado como misioneros a un país lejano, podemos tener ese mismo espíritu evangelizador si imitamos el entusiasmo con el que Jesús predicaba las buenas nuevas. El pasado año de servicio, 6.957.854 publicadores del Reino efectuaron “la obra de evangelizador” en 236 países y territorios (2 Tim. 4:5).
“Hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido”
3 Para cumplir su comisión en la Tierra, Jesús “se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo”, dejando atrás su vida en el cielo y la gloriosa posición que ocupaba (Fili. 2:7). Claro está, nada de lo que nosotros hayamos abandonado puede compararse con lo que él dejó. Aun así, podemos imitarlo fielmente si no echamos de menos lo que teníamos en el mundo de Satanás (1 Juan 5:19).
4 En cierta ocasión, el apóstol Pedro le dijo a Jesús: “¡Mira! Nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido” (Mat. 19:27). En efecto, cuando Pedro, Andrés, Santiago y Juan recibieron la invitación de seguirlo, dejaron sus redes sin pensarlo dos veces. Renunciaron al negocio de la pesca e hicieron del ministerio su ocupación principal. Según el Evangelio de Lucas, Pedro dijo: “¡Mira! Nosotros hemos dejado nuestras propias cosas y te hemos seguido” (Luc. 18:28). La mayoría de nosotros no hemos tenido que dejar atrás todas nuestras cosas para seguir a Jesús. Lo que sí tuvimos que hacer fue ‘repudiarnos a nosotros mismos’ para llegar a ser discípulos suyos y siervos devotos de Jehová (Mat. 16:24). Y esto nos ha traído muchas bendiciones (léase Mateo 19:29). Imitar el espíritu evangelizador de Cristo nos llena de satisfacción, sobre todo si contribuimos, aunque solo sea un poco, a que alguien conozca a Dios y a su amado Hijo.
5 Valmir, un brasileño que se dedicaba a la explotación de oro en el centro de Surinam, era alcohólico y llevaba una vida inmoral. Mientras se encontraba en cierta ciudad, los testigos de Jehová le predicaron. Comenzó a estudiar la Biblia con ellos todos los días, efectuó grandes cambios y no tardó en bautizarse. Cuando vio que su trabajo le hacía difícil vivir de acuerdo con su nueva fe, vendió su lucrativo negocio y regresó a Brasil para ayudar a su familia a encontrar tesoros espirituales. Del mismo modo, muchos inmigrantes que aprenden la verdad en países ricos deciden renunciar a su empleo y regresar a su país de origen a fin de dar a conocer sus creencias a familiares y otras personas. Todos estos publicadores del Reino demuestran verdadero espíritu evangelizador.
6 Hay Testigos que se mudan a zonas de su país donde la necesidad de proclamadores del Reino es mayor, y algunos hasta se van a servir al extranjero. Tal vez nosotros no estemos en condiciones de hacerlo, pero de todas formas podemos imitar a Jesús y esforzarnos al máximo en el ministerio.
Jehová nos da la preparación necesaria
7 Tal como Jesús aprovechó la preparación que recibió de su Padre, nosotros podemos aprovechar el programa de educación que Jehová ha instaurado en nuestros días. Jesús mismo dijo: “Está escrito en los Profetas: ‘Y todos ellos serán enseñados por Jehová’” (Juan 6:45; Isa. 54:13). Hoy contamos con escuelas especializadas en preparar a los proclamadores del Reino. Seguramente todos hemos mejorado de una forma u otra gracias a las sesiones semanales de la Escuela del Ministerio Teocrático de nuestra congregación. Los precursores tienen además la oportunidad de asistir a la Escuela del Servicio de Precursor; los más experimentados incluso han tenido el placer de asistir a dicha escuela por segunda vez. Los ancianos y siervos ministeriales pueden ir a la Escuela del Ministerio del Reino a fin de mejorar su enseñanza y la atención que dan a sus hermanos. Y si son solteros, pueden ir también a la Escuela de Entrenamiento Ministerial, que los capacita para apoyar a los publicadores en el ministerio. Además, un gran número de hermanos y hermanas que han recibido asignaciones misionales han pasado por la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower.
8 Muchos Testigos han hecho grandes sacrificios con el fin de asistir a estas escuelas. Por ejemplo, Yugu tuvo que renunciar a su empleo para asistir a la Escuela de Entrenamiento Ministerial en Canadá, pues en la empresa no le dieron permiso para ausentarse. “No me arrepiento —dice Yugu—; de hecho, si me hubieran dado el permiso, habrían esperado que me quedara indefinidamente para pagarles el favor. Pero ahora estoy disponible para cualquier asignación que Jehová me quiera dar.” Como vemos, muchos han estado dispuestos a sacrificar lo que en un tiempo consideraban valioso con el fin de ser capacitados por Dios (Luc. 5:28).
9 La enseñanza basada en la Biblia rinde frutos cuando va acompañada de esfuerzo sincero (2 Tim. 3:16, 17). Tenemos el caso de Saulo, un niño de Guatemala que nació con una discapacidad mental leve. Una de las maestras de Saulo le recomendó a su madre que no lo presionara para que aprendiera a leer, pues solo lograría frustrarlo. Así que Saulo dejó la escuela sin saber leer. Sin embargo, un Testigo le enseñó a leer con la ayuda del folleto Aplícate a la lectura y a la escritura. Con el tiempo, Saulo progresó tanto que empezó a pronunciar discursos en la Escuela del Ministerio Teocrático. Un día, su madre se encontró en la predicación con la anterior maestra de Saulo. Le contó que su hijo había aprendido a leer, y la maestra le pidió que regresara la semana siguiente con él. Cuando Saulo fue a verla, ella le preguntó: “¿Qué me vas a enseñar, Saulo?”. Él empezó a leerle un párrafo del libro ¿Qué enseña realmente la Biblia?, y la maestra exclamó: “¡No puedo creer que ahora tú me estés enseñando a mí!”. Con lágrimas en los ojos, le dio un abrazo.
Enseñanza que llega al corazón
10 Jesús basó su enseñanza en lo que había aprendido directamente de Jehová y en lo que decían las Santas Escrituras (Luc. 4:16-21; Juan 8:28). Y nosotros imitamos su ejemplo cuando seguimos su guía y nos basamos en la Palabra de Dios al enseñar. Así, todos hablaremos de lo mismo y tendremos la misma forma de pensar, lo que sin duda fortalecerá nuestra unidad (1 Cor. 1:10). “El esclavo fiel y discreto” suministra publicaciones bíblicas para ayudarnos a impartir la misma enseñanza en todo el mundo y cumplir nuestra comisión de predicar. ¿Verdad que estamos muy agradecidos por ello? (Mat. 24:45; 28:19, 20.) Una de dichas publicaciones es el libro Enseña, editado en 179 idiomas.
11 Estudiar las Escrituras con el libro Enseña puede incluso cambiar la actitud de quienes se oponen a nosotros. Una precursora de Etiopía llamada Lula estaba dando clases bíblicas a una señora cuando una mujer que era familiar de la estudiante irrumpió en el lugar y dijo que ellas no necesitaban aprender esas cosas. Sin perder la calma, Lula trató de razonar con la mujer usando la comparación del dinero falso que aparece en el capítulo 15 del libro Enseña. La mujer se tranquilizó y las dejó continuar. Lo que es más, en la siguiente visita de Lula estuvo presente, pidió su propio estudio y hasta ofreció pagar por él. En poco tiempo ya estaba estudiando tres veces por semana y haciendo grandes progresos.
12 Los jóvenes también pueden ayudar a la gente valiéndose del libro Enseña. En Hawai, un niño de 11 años llamado Keanu lo estaba leyendo en la escuela cuando uno de sus compañeros le preguntó por qué no participaba con los demás niños en las fiestas. Keanu le leyó la respuesta directamente de la sección del apéndice “¿Debemos celebrar las festividades?”. Luego abrió el índice, le preguntó qué tema le llamaba más la atención e inició un estudio. El pasado año de servicio, los testigos de Jehová dirigieron 6.561.426 estudios bíblicos, muchos de ellos con el libro Enseña. Y usted, ¿está usando esta publicación con sus estudiantes?
13 Estudiar la Biblia con el libro Enseña puede ejercer gran influencia en quienes desean agradar a Dios. En Noruega, una pareja de precursores especiales inició un estudio con un matrimonio de Zambia y sus tres hijas. Este matrimonio no quería tener más hijos, de modo que, cuando ella quedó embarazada, ambos decidieron que abortara. Ahora bien, unos días antes de ir al médico estudiaron el capítulo “Vea la vida como la ve Dios”. La foto de un bebé en la matriz de su madre conmovió tanto a la pareja que cambió de parecer. Los dos siguieron progresando, y cuando nació su hijo, le pusieron el nombre del hermano con el que estudiaban.
14 Un rasgo notable de Jesús es que siempre practicaba lo que predicaba. Como los Testigos lo imitamos, nuestra conducta es ejemplar, y así lo reconocen muchas personas. Veamos un ejemplo. A un hombre de negocios de Nueva Zelanda le abrieron el automóvil y le robaron el maletín. El hombre denunció el robo y un policía le dijo: “La única posibilidad de recuperar sus pertenencias es que un testigo de Jehová se las encuentre”. Pues bien, una Testigo que repartía periódicos encontró el maletín. Cuando el dueño, una vez que fue notificado, se presentó en la casa de la hermana, descubrió con alivio que no había desaparecido un documento sumamente importante. La hermana le dijo: “Era mi obligación devolverle sus pertenencias, sobre todo porque soy testigo de Jehová”. El hombre se quedó boquiabierto, pues recordó lo que le habían dicho esa misma mañana. Está claro que los verdaderos discípulos de Jesús imitan a su Maestro viviendo de acuerdo con los principios bíblicos (Heb. 13:18).
Imitemos la actitud de Jesús hacia la gente
15 La actitud de Jesús atraía a las personas a su mensaje. Por ejemplo, su amor y su humildad hacían que los mansos lo buscaran. Él los trataba con compasión y los consolaba con palabras llenas de bondad; a muchos incluso los curó (léase Marcos 2:1-5). Nosotros no podemos efectuar milagros, pero sí podemos mostrar amor, humildad y compasión, cualidades que nos ayudan a atraer a la gente a la verdad.
16 La compasión ayudó a una precursora especial llamada Tariua mientras predicaba en una de las islas más remotas de Kiribati, en el Pacífico sur. Tariua llamó a la casa de un anciano llamado Beere, pero este le dijo que no le interesaba escucharla. Ella notó que el hombre estaba parcialmente paralizado y sintió lástima por él. “¿Alguna vez ha escuchado lo que Dios promete hacer por los enfermos y los ancianos?”, le preguntó. Luego le leyó un pasaje de Isaías (léase Isaías 35:5, 6). Sorprendido, el hombre dijo: “Llevo muchos años leyendo la Biblia y recibiendo la visita de un misionero de mi religión y nunca había leído esto”. Beere empezó a estudiar la Biblia y progresó hasta llegar al bautismo. Aunque en un tiempo estuvo gravemente impedido, ahora tiene a su cargo un grupo aislado y recorre a pie toda la isla predicando las buenas nuevas.
Sigamos imitando a Cristo
17 Tal como lo demuestran vez tras vez las animadoras experiencias del ministerio del campo, podemos ser buenos evangelizadores si cultivamos y manifestamos las mismas cualidades que Jesús. Por eso, imitemos a nuestro Maestro y prediquemos con entusiasmo.
18 Cuando algunos se hicieron discípulos de Jesús en el siglo primero, Pedro preguntó: “¿Qué habrá para nosotros, realmente?”. Jesús le respondió: “Todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o tierras, por causa de mi nombre, recibirá muchas veces más, y heredará la vida eterna” (Mat. 19:27-29). Eso es precisamente lo que recibiremos si continuamos imitando a Jesucristo, el más grande de todos los misioneros.
¿Qué respondería?
• ¿Cómo nos prepara Jehová para ser evangelizadores?
• ¿Por qué es tan efectivo el libro Enseña en el ministerio?
• ¿Cómo podemos imitar la actitud de Jesús hacia la gente?
[Preguntas del estudio]
1. ¿Por qué debemos imitar a Jesucristo?
2. Aunque no seamos misioneros nombrados por el Cuerpo Gobernante, ¿qué espíritu podemos tener?
3, 4. ¿Qué dejó Jesús en el cielo, y qué hemos de hacer nosotros para ser sus discípulos?
5. ¿Qué deciden hacer muchos inmigrantes cuando aprenden la verdad? Dé un ejemplo.
6. ¿Qué podemos hacer si no nos es posible mudarnos a donde hay mayor necesidad de proclamadores?
7. ¿Con qué escuelas contamos para mejorar nuestra habilidad como proclamadores del Reino?
8. ¿Cuánto valoran algunos hermanos la preparación que da Jehová?
9. Dé un ejemplo que demuestre lo efectiva que es la enseñanza basada en la Biblia cuando va acompañada de esfuerzo sincero.
10. ¿Con qué magnífico instrumento contamos para enseñar las verdades de la Biblia?
11. ¿Cómo venció una hermana de Etiopía la oposición usando el libro Enseña?
12. Dé un ejemplo que demuestre que los jóvenes también pueden enseñar las verdades bíblicas.
13. ¿Hasta qué grado influye el estudio de la Biblia en la gente?
14. Mencione un ejemplo que ilustre los resultados que produce vivir conforme a lo que enseñamos.
15, 16. ¿Cómo podemos atraer a las personas a la verdad?
17, 18. a) ¿Qué tenemos que hacer para ser buenos evangelizadores? b) ¿Qué les espera a quienes se tomen en serio su ministerio?
[Ilustración de la página 17]
Cuando Jesús invitó a Pedro, Andrés, Santiago y Juan a seguirlo, ellos respondieron sin vacilar
[Ilustración de la página 19]
El libro Enseña es una de las publicaciones que nos ayudan a impartir la misma enseñanza en todo el mundo.

Wednesday, September 16, 2009

De Juan Juan Almeida (hijo):

Para quienes se interesen en el libro de Juan Juan Almeida --publicado por la editorial Espuela de Plata-- les copio aquí un fragmento:

"Yo soy sólo un ser humano que se crió y se formó entre corruptos, inmodestos y modernos corsarios que jugaron a ser estrictos, sencillos y guardianes del honor, pero olvidaron callar frente a los niños. Porque este niño creció admirando esos vicios heroicos y vandálicos que apologetizaron nuestros líderes haciéndome ver que el asalto a un cuartel, en un país con leyes, puede ser una cosa justa. Haciéndome ver que subvertir países con ideas extranjeras, usando métodos ilegales, era algo necesario. Haciéndome ver que los problemas del estado se solucionan más fácilmente si ahuyentamos a nuestros propios ciudadanos. Haciéndome ver que repudiar, desprestigiar, pisotear, golpear, escupir o encarcelar era una buena opción para aquellos que no piensan como el sistema exige. Haciéndome ver que el pueblo es una masa amorfa y lejana a la que se tiene en cuenta desde un estrado para elogiarla un poco, azuzarla otro tanto y luego regresar al aire acondicionado. Me hicieron ver tantas y tantas cosas que terminé confundido como millones de cubanos que no sabemos la diferencia exacta entre el bien y el mal''.

Nota de la Blogguista: Esto me hizo recordar al padre de mi hijo Geobani, el difunto Jesús María López López, Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y militante comunista- cuando yo era muy exigente con nuestro hijo rockero- me decía: " No seas Mariana Grajales. Tú no sabes lo que son los hijos de los jefes y sus padres". Desde luego que él nunca fue "disidente" ni "opositor".

Funeral de padre proscripto al hijo:


Autoridades cubanas impiden que hijo de Juan Almeida asista al funeral
Autoridades cubanas impiden que hijo de Juan Almeida asista al funeral
Por Wilfredo Cancio Islawcancio@elnuevoherald.comEl abogado Juan Juan Almeida García, hijo del recién fallecido comandante histórico y vicepresidente cubano Juan Almeida Bosque, denunció el lunes que las autoridades le impidieron participar en los funerales del padre en la Plaza de la Revolución de La Habana, así como asistir al sepelio anunciado para este martes en la ciudad de Santiago de Cuba.En un mensaje enviado a El Nuevo Herald, Almeida García relató que al producirse la muerte del padre el viernes, fue llevado a una morgue por un general y dos escoltas para ver el cadáver, pero separado del resto de la familia."En horas de la madrugada del día 12 de septiembre, tras la noticia de la muerte de mi padre, no entendía el por qué, si mis hermanos iban juntos a la morgue, a mí me tenían que acompañar un general y dos soldados'', dijo.Agregó que tampoco pudo entender por qué en medio de la despedida que se le hizo a su padre en la Plaza de la Revolución , este mismo general -- que no identifica en el mensaje -- lo sacó gentilmente del grupo familiar y le dijo: "Juan Juan, hay un problema contigo: el problema es que los combatientes no quieren que tú estés presente en el sepelio de tu padre allá en Santiago de Cuba' '', escribió Almeida García.Seguidamente Almeida García cuenta que insistió en preguntarle quién realmente de la élite gubernamental impedía su asistencia a los funerales, pero el general se apresuró a enfatizar: ‘‘No, no, los combatientes''."Extraño, pues muchos de esos combatientes me han llamado o me han pasado mensajes de aliento y apoyo en mi razón de estar junto a mi familia y visitar al doctor'', señaló Almeida García. "Si no me quieren aquí, si ni siquiera puedo asistir al entierro de mi padre, entonces, ¿por qué esos mismos combatientes no me dejan salir?"( Juan Juan Almeida García )Almeida García declinó hablar por vía telefónica con El Nuevo Herald alegando que se sentía muy afectado por la muerte del padre, a quien dijo haber amado "profundamente por encima de todo''.Almeida Bosque falleció de un paro cardiorespiratorio la noche del viernes, a los 82 años. Al morir ostentaba los títulos de Héroe de la República de Cuba y Comandante de la Revolución, era vicepresidente del Consejo de Estado y presidía la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, que reúne a más de 300,000 veteranos militares, retirados y en activo.Almeida García es el menor de cuatro hijos del matrimonio de Almeida Bosque con la también combatiente revolucionaria Púbila García, ya fallecida. La pareja tuvo además tres hijas, Brenda, que reside en La Habana; Belinda, quien se hallaba en Venezuela en una misión médica; y Beatriz, radicada en Estados Unidos desde el 2005.Beatriz viajó de urgencia desde Miami este lunes para asistir al sepelio del padre. Almeida Bosque tiene otros cinco hijos de sus segundo y tercer matrimonios, pero durante el funeral sólo aparecieron en primeros planos, junto al gobernante Raúl Castro, los dos más jóvenes: Diana y Juan Guillermo.El gobierno cubano decretó una jornada de duelo oficial el domingo, con tributos masivos en todas las capitales provinciales del país. Raúl Castro encabezó el homenaje y la guardia de honor en el obelisco de la Plaza de la Revolución, y este martes habrá una ceremonia militar para inhumar sus restos en el Mausoleo del III Frente Oriental del Ejército Rebelde, en las montañas de Santiago de Cuba.La muerte de Almeida Bosque -- miembro de la alta jerarquía de poder en Cuba desde 1959 -- se produce en momentos en que Almeida García se encuentra enfrascado en una batalla frontal con las autoridades cubanas para que se le permita salir al extranjero a cumplir un tratamiento médico.Almeida García, de 44 años, padece una enfermedad reumática degenerativa por la que recibe cuidados especiales en Bélgica desde comienzos de los años 90 por mediación de la Cruz Roja Internacional (CRI). Sin embargo, desde el 2004 las autoridades cubanas le impiden la salida del país para recibir el tratamiento. En las últimas semanas su estado se agravó notablemente, al punto de que está usando muletas para poder caminar.Su hija Indira Quesada, residente en Miami, gestionó con el hospital Erasme de Bruselas -- especializado en enfermedades reumáticas -- para que pudiera ser atendido en una institución médica similar de Los Angeles, California. La cita médica estaba fijada para el pasado jueves y Almeida García había recibido ya la visa estadounidense, pero el gobierno cubano no le concedió el permiso de salida."Estamos apelando ante organismos internacionales para que a mi padre se le permita recibir atención médica que no está disponible en Cuba'', dijo Quesada. "Es una petición estrictamente humanitaria''.Quesada ha iniciado gestiones ante Amnistía Internacional y Human Rights Watch para presentar el caso. Hace dos meses escribió una carta al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza. Pero su oficina en Washington, D.C., respondió que no tiene jurisdicción en el caso.La esposa de Almeida García, Consuelo Quesada, se encuentra actualmente en Estados Unidos por una visita familiar, pero no quiso opinar sobre el asunto.Imposibilitado de viajar al extranjero a pesar de sus reiteradas apelaciones a Raúl Castro y otros altos dirigentes gubernamentales, Almeida García fue arrestado y acusado de salida ilegal del país el pasado mayo. Se le aplicó una medida cautelar por la que desde entonces debe comparecer cada martes a Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado en La Habana.A fines de agosto protagonizó una protesta pública en la Plaza de la Revolución para demandar justicia en su caso. Semanas después apareció en España su libro Memorias de un guerrillero cubano desconocido, en el cual narra críticamente sus vivencias en torno a la élite de poder en Cuba. En la fotografía de portada aparece el autor a los 5 años, vestido de traje militar, junto a su mentor de la infancia y juventud, Raúl Castro.*************************Hijo de Juan Almeida fue advertido de 'portarse bien' durante el funeral de su padre****Aunque desde hace años sólo mantenía contactos esporádicos con su padre, Juan Juan Almeida dijo que su muerte fue 'un golpe muy fuerte'. 'Pese a todo lo que ha pasado, yo lo amo', aseguró.****Agencias 14/09/2009Juan Juan Almeida García, hijo del fallecido "número tres" del régimen, Juan Almeida Bosque, fue advertido sobre su comportamiento durante los funerales de su padre, informó EFE.Almeida García dijo que se enteró por teléfono del fallecimiento, y que poco después llegaron a su casa un general y dos soldados para escoltarlo al lugar donde estaba el cuerpo de su padre."Me están advirtiendo que no intente hacer nada", afirmó.Aunque desde hace años sólo mantenía contactos esporádicos con su padre, la última vez a principios de este año, dijo que su muerte fue para él "un golpe muy fuerte". "Pese a todo lo que ha pasado, yo lo amo", aseguró.El hijo de Almeida Bosque pide a las autoridades cubanas que le permitan salir de la Isla a tratarse una enfermedad degenerativa, espondilitis anquilosante, para la cual no existe tratamiento en Cuba. En mayo pasado fue capturado durante un intento de salida ilegal y estuvo detenido por ello.En agosto realizó una protesta en la Plaza de la Revolución para denunciar su caso. Su padre, que murió el viernes por la noche a los 82 años debido a un paro cardio-respiratorio, se negaba a interceder a su favor."Necesito tratar mi enfermedad. Que me lleven con un escolta si quieren, pero debo salir", dijo Almeida García, abogado de 44 años, en una entrevista concedida al diario chileno El Mercurio.La esposa e hija de Juan Juan Almeida viven en Estados Unidos y también han realizado gestiones para que pueda salir de Cuba.Entre ellas, una carta al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en la que se le pedía que intercediera ante las autoridades cubanas."Desgraciadamente, luego de esperar dos meses, por una llamada que hice a la oficina del señor Insulza, me comunicaron que la OEA no tenía jurisprudencia sobre la situación y que no podían hacer nada al respecto", dijo a El Mercurio Indira, hija de Almeida García.Agregó que sí tuvo una respuesta a una misiva similar que envió con su madre a Amnistía Internacional (AI), que le ha dado seguimiento al caso."Ayer me escribió el encargado (de AI) para América Latina y el Caribe y le envié todo el historial clínico de mi papá", explicó.Almeida García pidió ayuda al gobierno chileno. "Si fuera posible alguna acción a nivel de la Cancillería chilena sería de mucha utilidad", dijo.Según el diario El Nuevo Herald, el hijo de Juan Almeida Bosque fue asesor de mercadeo en la Unión Suchel, perteneciente a la Industria Ligera cubana. Entre 1998 y 2003 se radicó en Cancún, México, contratado por una empresa de servicios aeroportuarios.Su regreso a Cuba en 2003 se produjo en medio de acusaciones de desvíos de fondos de inversionistas, tráfico de tabacos y participación en una red que proporcionaba pasaportes y visas ilegales a ciudadanos cubanos para entrar en México. Él ha negado su participación en actividades ilícitas y ha tratado de aclarar su situación legal ante las autoridades cubanas, pero no ha recibido una respuesta oficial.Actualmente, está desvinculado de la actividad laboral y escribe para la revista digital Mistura, radicada en España.Este mes publicó en España su libro Memorias de un guerrillero cubano desconocido, en el que narra sus vivencias en torno a la élite del poder.
( Tomado de Baracutey Cubano).
Nota de la Blogguista: Recuerdo pese a todo con gratitud la canción de amor de Juan Almeida Bosque( padre) a la mexicana " Lupita" , que tanto manipuló mi sensibilidad artística y política de antaño y aquella bailable del "cantinerito" y "el traguito"y "la musiquita"que tanto bailé con mi esposo Luis en "La Roca"en los carnavales de los 80 en Pinar del Río-cuando éramos recién casados, jóvenes , revolucionarios, comunistas y mundanos.

Normando sobre el Concierto de Juánes en La Habana:



EL PRESO POLÍTICO NORMANDO HERNÁNDEZ HABLA DEL CONCIERTO POR LA PAZ DE JUANES EN LA HABANA
Concierto por la paz
Por Normando Hernández GonzálezPrisionero de conciencia12 de septiembre de 2009Prisión de Kilo 7, Camagüey, Cuba – www.PayoLibre.com – Pienso que poco vale mi opinión, o si estoy o no de acuerdo en que el popular cantante Juanes viaje, o no, a Cuba para realizar un concierto por la paz. No obstante considero que cantar por la paz sin hacer al menos declaraciones en favor de los niños que lloran, que sufren porque tienen a sus padres presos es una ofensa a estos inocentes y sus progenitores. Asimismo sería un oprobio a las almas en penas y familiares de esta nación que ocupa los primeros lugares de los países latinoamericanos de mayor población penal per capita: 487 presos por cada 100 mil habitantes.Cantar por la paz consiste en querer cambiar la triste realidad de un territorio donde todos se sienten que están constantemente vigilados; donde se teme decir hasta lo que se piensa; donde se vive dentro de la postura del miedo y de infinitas calamidades; donde la política de Estado es el terror.Cantar por la paz sin enfrentarse a estos males sería pura hipocresía.Es bueno que Juanes conozca que hoy en Cuba existe un canto a la paz que se llama Proyecto Libertad, que no es más que una iniciativa ciudadana completamente legal y humanitaria que no anhela otra cosa que pedirle al gobierno de los hermanos Castro que le devuelva a los cubanos, hombres y mujeres que añoran presos en las cárceles de la isla, su libertad.Exhorto al interprete colombiano y a los demás que pretenden cantar por la paz en lamayor de las antillas que si no tienen miedo decir la verdad que vengan a Cuba; que si en realidad quieren ayudar al pueblo isleño hablen en el concierto del Proyecto Libertad para que todos los cubanos lo conozcan; firmen y pidan al gobierno la libertad inmediata para los que sufren prisión.Seguro estoy que no encontrarán mejor público. Por otro lado si el hombre de la camisa negra se deja utilizar por los que tienen el alma más negra sería cómplice del crimen.Dado por Normando Hernández González, a Yesmy Elena Mena Zurbano, el pasado 11 de septiembre por vía telefónica desde la prisión Kilo 7 de Camagüey, donde cumple una condena de 25 años de prisión impuesta en la primavera del 2003, en la Causa de los 75.
Nota de la blogguista: A Normando apenas lo había acabado de conocer en un evento de periodistas independientes en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, poco antes de ser detenido y condenado. Después conocí y vi varias veces a su esposa en La Habana Vieja en casa de la difunta Gladys en sus viajes para ir a la cárcel a verlo.

Más sobre el Concierto de Juánes:


UN GUSTO SIN NECESIDAD
Nota del BlogguistaLa tiranía Castrista ha sido cogida tantas veces en sus mentiras por el pueblo cubano, que solamente creen en esas mentiras aquellos que desean creerlas o aparentar que las creen. Pese a que el régimen desinforma a la población, siempre está disponible la onda corta o alguna persona que la oye, para conocer otras versiones de la noticia.No estoy de acuerdo en romper CD de Juanes, ya que el dinero de la venta de esos CD está en el bolsillo de Juanes y la casa disquera; mejor hubiera sido un boicot a sus discos. Pero romper CD de la propiedad de los protestantes, es una protesta legítima para llamar la atención. Tampoco estoy en contra de un Concierto de Juanes en Cuba, sí estoy en contra de que Juanes haya accedido o pedido hacerlo bajo las circunstancias en las que lo va a efectuar como son el lugar, hacerlo acompañado de ciertas figuras y sin la compañía de otras.*************Un gusto sin necesidad
Por Álvaro Yero Felipe16 de septiembre de 2009La Habana – www.PayoLibre.com – El gobierno cubano una vez más le mostró su astucia a la comunidad nacional e internacional; logró su objetivo al desviar la atención de la opinión pública con el concierto de Juanés en la “Plaza de la Revolución” y el revolico que se armó en Miami por su anunciada visita.Mientras que un sector del exilio cubano martillaba en las calles de esa ciudad los CDs del cantante y quemaba camisas negras, en Cuba se condenaba y se mandaba a prisión a un ciudadano de tez negra por gritar que tenía hambre; se golpeaba y se mandaba a prisión a un médico disidente que lucha por la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos, el Dr. Darsi Ferrer, y además, entre otros muchos casos en esta ola represiva que estamos viviendo bajo la sombra de un concierto, se arrestó y se condenó a un joven activista en La Habana, Arnaldo Herrera Campoalegre; y en el Oriente del país, a un defensor de la libertad de expresión, Yosvani Anzardo Hernández, le entraron en su vivienda, registraron y confiscaron a su antojo, le arrancaron la línea telefónica y se lo llevaron arrestado.Se sabe que durante 50 años la dictadura cubana dirigida por Fidel Castro y ahora por su hermano Raúl han hecho sufrir a muchos seres humanos; el daño que ha creado ese medio siglo de comunismo es irreparable, pero el odio no debe segarnos.He sufrido 24 años dentro del régimen, hoy soy reprimido por decir la verdad. He sido golpeado, encerrado en estaciones de policía y se ha amenazado a mi familia; según el propio Fidel Castro soy un lobezno gusanillo disfrazado de abuelita; un pobre jovenzuelo que lame las botas de la mafia anticubana. Yo me considero todo lo contrario: Un fiel defensor de mi patria y un amante de la libertad. Y los que se han visto obligados a tomar el exilio son tan cubanos como yo y posiblemente hayan sufrido tanto o más.( Exiliados cubanos ejerciendo su legítimo derecho de protestar rompiendo supuestos CD de Juanes; esos CD eran de la propiedad de los protestantes; nota del blogguista )Pero eso no justifica las acciones. Romper los discos de Juanés no traerá la libertad a Cuba. Intentar impedir que el músico visite la Isla, no hará que se liberen los presos políticos. Eso sí, ahora más que nunca sé cuan astutos son quienes dirigen este sistema y el poder que tienen sobre las mentes de los que mantiene dormidos en ese sueño inalcanzable por la revolución “justa y humanista”.Los medios de difusión, todos propiedad del estado, transmiten un corto noticioso sobre los sucesos ocurridos en Miami, y en la calle, la mayoría de los cubanos, que no tienen acceso a la libre información, ¿qué comentan?, pues que el exilio amenazó de muerte, en caso de que visiten la isla, a Juanés y a todos los cantantes que lo acompañen.Reinaldo Taladrid, periodista de la televisión cubana, expuso este comentario y lo dio como un hecho en el espacio televisivo de la Mesa Redonda en días pasados. Toda Cuba lo escuchó, ahora, ¿a quién creerá la mayor parte del pueblo que siempre ha estado desinformada? No hay que sacar conclusiones: le creerá a Taladrid.El hecho es que nada se logró, sólo les dieron el gusto a los hermanos Castro, porque todo en Cuba continúa igual o peor. Sólo, se empañó la imagen de algunos luchadores por la libertad, algo, que puede provocar efectos indeseables y sin necesidad.yerofelipe@gmail.com


( Tomado de Baracutey Cubano).

Presente siempre Jehová:


Tengamos siempre presente a Jehová
“He puesto a Jehová enfrente de mí constantemente.” (SAL. 16:8.)
LAS Escrituras registran de manera extraordinaria la relación de Dios con la humanidad. En ellas se menciona a muchas personas que participaron en el cumplimiento del propósito divino. Por supuesto, sus historias no se incluyeron en la Biblia tan solo para entretenernos, sino para acercarnos más a Dios (Sant. 4:8).
2 Todos tenemos mucho que aprender de los personajes más conocidos de la Biblia, como Abrahán, Sara, Moisés, Rut, David, Ester y el apóstol Pablo. No obstante, hay otros personajes menos conocidos de los que también podemos aprender mucho. Si meditamos en lo que la Biblia relata sobre ellos, nos sentiremos impulsados a imitar al salmista, quien dijo: “He puesto a Jehová enfrente de mí constantemente. Porque él está a mi diestra, no se me hará tambalear” (Sal. 16:8). Ahora bien, ¿cómo hemos de entender estas palabras?
3 En el campo de batalla, el soldado por lo general portaba la espada con la mano derecha y el escudo con la izquierda, de modo que dejaba descubierta la diestra, o costado derecho. Pero si un compañero le cubría ese lado, quedaba protegido. De la misma manera nos protegerá Jehová si lo tomamos en cuenta y le obedecemos. A continuación veremos algunos relatos bíblicos que fortalecerán nuestra fe y nos ayudarán a tener “a Jehová enfrente de [nosotros] constantemente”, es decir, a tenerlo “siempre presente” (Levoratti-Trusso).
Jehová contesta nuestras oraciones
4 Si tenemos siempre presente a Jehová, él contestará nuestras oraciones (Sal. 65:2; 66:19). Una prueba de ello es el caso del siervo de mayor edad de Abrahán, quien seguramente era Eliezer. Este hombre viajó a Mesopotamia por orden de su amo en busca de una esposa para Isaac, una mujer que sirviera a Jehová. Acudió a Dios, le pidió ayuda y, al ver que Rebeca se ofrecía para dar de beber a sus camellos, supo reconocer la respuesta divina. Debido a que era un hombre de oración, encontró a la que llegaría a ser la amada esposa de Isaac (Gén. 24:12-14, 67). Aunque no estemos en una misión especial, como lo estuvo el siervo de Abrahán, ¿no deberíamos tener esa misma confianza en que Jehová contestará nuestras oraciones?
5 A veces las circunstancias nos obligarán a ser breves al orar. En una ocasión, el rey persa Artajerjes quiso saber por qué su copero, Nehemías, estaba triste. En el curso de la conversación, le preguntó: “¿Qué es esto que tratas de conseguir?”. Ante eso, Nehemías oró “al instante [...] al Dios de los cielos”. Su oración tuvo que ser corta y en silencio, pero Jehová la contestó. Nehemías recibió el respaldo del rey para reconstruir las murallas de Jerusalén (léase Nehemías 2:1-8). Como vemos, hasta las oraciones breves hechas en silencio dan resultados.
6 La Biblia también nos exhorta a que oremos “unos por otros”, aunque no siempre veamos de inmediato una respuesta clara a nuestras oraciones (Sant. 5:16). Por ejemplo, Epafras, “un fiel ministro del Cristo”, oró insistentemente por sus hermanos en la fe. Pablo escribió lo siguiente desde Roma: “Epafras, que es de entre ustedes [colosenses], esclavo de Cristo Jesús, les envía sus saludos, y siempre está esforzándose a favor de ustedes en sus oraciones, para que al fin estén de pie completos y con firme convicción en toda la voluntad de Dios. Yo verdaderamente doy testimonio de él, que se empeña mucho a favor de ustedes y de los que están en Laodicea y de los que están en Hierápolis” (Col. 1:7; 4:12, 13).
7 Las ciudades de Hierápolis, Laodicea y Colosas se ubicaban en la misma región de Asia Menor. En Hierápolis, los cristianos vivían entre adoradores de la diosa Cibeles. En Laodicea, el problema era el materialismo. Y en Colosas, el peligro lo constituían las filosofías humanas (Col. 2:8). No es de extrañar, pues, que Epafras —quien era colosense— se preocupara por orar a favor de los hermanos de su ciudad. Él siempre oraba por ellos, aunque la Biblia no dice cómo se contestaron sus oraciones. También nosotros debemos orar constantemente por nuestros hermanos. Aunque no nos entrometemos en asuntos ajenos, es probable que sepamos de familiares o amigos que estén pasando por una prueba difícil (1 Ped. 4:15). Una buena manera de ayudarlos es pedir por ellos en nuestras oraciones. A Pablo le hicieron mucho bien las oraciones de sus hermanos, y las nuestras pueden tener el mismo efecto en los demás (2 Cor. 1:10, 11).
8 ¿Se nos conoce como personas que valoran la oración? Cuando Pablo se reunió con los ancianos de Éfeso, “se arrodilló con todos ellos y oró”. Luego “prorrumpió gran llanto entre todos ellos, y se echaron sobre el cuello de Pablo y lo besaron tiernamente, porque especialmente les causaba dolor la palabra que había hablado en el sentido de que no iban a contemplar más su rostro” (Hech. 20:36-38). Ignoramos los nombres de aquellos ancianos; lo que sí sabemos es que se trataba de hombres que valoraban la oración. Nosotros también debemos considerar un honor orar a Dios. Sigamos siendo leales, “alzando [nuestras] manos”, seguros de que nuestro Padre celestial nos contestará (1 Tim. 2:8).
Obedezcamos a Dios en todo
9 Si tenemos siempre presente a Jehová, le obedeceremos en todo y como resultado recibiremos abundantes bendiciones (Deu. 28:13; 1 Sam. 15:22). En efecto, debemos estar prestos a obedecer a Jehová. Pensemos en la actitud que demostraron las cinco hijas de Zelofehad, que vivieron en el tiempo de Moisés. La costumbre entre los israelitas era que la herencia familiar pasara a los hijos, y no a las hijas. Pero como Zelofehad murió sin hijos varones, Jehová ordenó que se entregara la herencia a sus hijas. Sin embargo, había una condición que respetar: debían casarse exclusivamente con hombres de la tribu de Manasés, de modo que la herencia no pasara a ninguna otra tribu (Núm. 27:1-8; 36:6-8).
10 Las hijas de Zelofehad estaban seguras de que las cosas saldrían bien si obedecían a Dios. La Biblia señala: “Tal como Jehová había mandado a Moisés, de esa manera lo hicieron las hijas de Zelofehad. Por consiguiente, Mahlá, Tirzá y Hoglá y Milcá y Noá, las hijas de Zelofehad, llegaron a ser las esposas de los hijos de los hermanos de su padre. Llegaron a ser esposas de algunos de las familias de los hijos de Manasés hijo de José, para que la herencia de ellas continuara junto con la tribu de la familia de su padre” (Núm. 36:10-12). Estas mujeres obedientes siguieron las órdenes de Jehová (Jos. 17:3, 4). Hoy día los cristianos solteros que son espirituales hacen lo mismo: confían en Dios y lo obedecen casándose “solo en el Señor” (1 Cor. 7:39).
11 También debemos imitar a Caleb, otro israelita que obedeció a Jehová en todo (Deu. 1:36). Después de que el pueblo de Israel fuera liberado de Egipto en el siglo XVI antes de nuestra era, Moisés envió a doce espías a Canaán. Pero solo dos de ellos, Josué y Caleb, instaron a la gente a confiar en Jehová y a entrar en aquella tierra (Núm. 14:6-9). Unos cuarenta años después, tanto Caleb como Josué —que fue elegido por Dios para guiar al pueblo a la Tierra Prometida— estaban aún con vida, siguiendo fielmente a Jehová. En cambio, todo parece indicar que los otros diez espías murieron durante los cuarenta años que Israel pasó vagando en el desierto (Núm. 14:31-34).
12 Como sobreviviente de aquella travesía, Caleb pudo afirmar delante de Josué: “Yo seguí plenamente a Jehová mi Dios” (léase Josué 14:6-9). A sus 85 años solicitó que se le permitiera ocupar la región montañosa que Jehová le había prometido, a pesar de que esta aún tenía grandes ciudades fortificadas que estaban habitadas por enemigos de Israel (Jos. 14:10-15).
13 Si “[seguimos] plenamente a Jehová”, él nos ayudará, tal como ayudó al fiel y obediente Caleb. Así es, si le obedecemos en todo, aun en medio de grandes dificultades, Jehová nos otorgará su favor. Ahora bien, seguir a Dios como lo hizo Caleb, a lo largo de toda una vida, no es nada fácil. Por ejemplo, el rey Salomón inició muy bien su reinado, pero cuando envejeció, sus esposas lo indujeron a adorar a deidades paganas, de modo que “no siguió de lleno a Jehová como David su padre” (1 Rey. 11:4-6). Por consiguiente, obedezcamos a Dios en todo y tengámoslo siempre presente, sin importar las dificultades que afrontemos.
Confiemos siempre en Jehová
14 Tenemos que confiar en Dios, sobre todo si el mañana parece tan sombrío que llegamos a deprimirnos. Pensemos en Noemí, quien se hallaba en Moab cuando la muerte le arrebató a su esposo y a sus dos hijos. Al volver a Judá, esta mujer ya anciana se lamentó así: “No me llamen Noemí [“Mi Agradabilidad”, nota]. Llámenme Mará [“Amarga”, nota], porque el Todopoderoso me ha hecho muy amarga la situación. Estaba llena cuando me fui, y con las manos vacías Jehová me ha hecho volver. ¿Por qué deben llamarme Noemí, cuando es Jehová quien me ha humillado, y el Todopoderoso quien me ha causado calamidad?” (Rut 1:20, 21).
15 Es cierto que Noemí se sentía muy angustiada. No obstante, al leer con detenimiento el libro de Rut, vemos que nunca dejó de confiar en Jehová. ¡Y qué giro dio su vida por esperar en él! Su nuera Rut, que había quedado viuda, se casó con Boaz y dio a luz un hijo. Además, Noemí tuvo la dicha de criar a su propio nieto. El relato señala: “Las vecinas le dieron nombre [al niño], diciendo: ‘Le ha nacido un hijo a Noemí’. Y empezaron a llamarlo por nombre Obed. Él es el padre de Jesé, padre de David” (Rut 4:14-17). Cuando Noemí resucite, se encontrará con Rut y se enterará de que su nuera fue antepasada del Mesías (Mat. 1:5, 6, 16). Igual que a Noemí, a nosotros nos resulta imposible saber cómo se resolverán nuestros problemas. Por eso, confiemos siempre en Jehová, tal como nos exhorta Proverbios 3:5, 6: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas”.
Dejemos que nos guíe el espíritu santo
16 Si tenemos siempre presente a Jehová, él nos guiará con su espíritu santo (Gál. 5:16-18). Dios concedió su espíritu a los 70 ancianos seleccionados para ayudar a Moisés a “llevar la carga del pueblo” de Israel. Aunque solo se menciona por nombre a Eldad y Medad, el espíritu los facultó a todos para llevar a cabo su comisión (Núm. 11:13-29). Sin duda, eran hombres capaces, reverentes, confiables y honestos, como otros que fueron escogidos antes que ellos (Éxo. 18:21). Esos son los mismos rasgos que caracterizan a los ancianos cristianos hoy día.
17 El espíritu santo de Jehová también desempeñó un papel fundamental en la construcción del tabernáculo en el desierto. Jehová nombró a Bezalel artesano y constructor principal, y prometió llenarlo “del espíritu de Dios en sabiduría y en entendimiento y en conocimiento y en habilidad para toda clase de artesanía” (Éxo. 31:3-5). Junto con otros hombres “sabios de corazón”, Bezalel y su asistente, Oholiab, realizaron esta extraordinaria obra. Además, el espíritu de Jehová impulsó a “todo el de corazón dispuesto” a aportar generosas contribuciones (Éxo. 31:6; 35:5, 30-34). Ese mismo espíritu impulsa hoy a los siervos de Dios a hacer todo lo posible por el Reino (Mat. 6:33). Independientemente de las habilidades que tengamos, necesitamos pedir espíritu santo y seguir su guía, pues solo de ese modo lograremos cumplir con la tarea que Jehová nos ha encargado (Luc. 11:13).
Reverenciemos siempre a Jehová de los ejércitos
18 La actitud reverente que el espíritu santo fomenta en nosotros nos impulsa a tener siempre presente a Jehová. En la antigüedad, el pueblo de Dios recibió el siguiente mandato: “Al Señor de los ejércitos, a Él debéis reverenciar” (Isa. 8:13, Universidad de Navarra). Simeón y Ana, dos siervos de Dios que vivían en Jerusalén para el tiempo en que Jesús nació, demostraron precisamente esa actitud de respeto y devoción (léase Lucas 2:25-38). A su avanzada edad, Simeón seguía “espera[ndo] la consolación de Israel”, pues tenía fe en las profecías mesiánicas. Mediante su espíritu, Dios le había asegurado que viviría para ver al Mesías, y eso fue lo que ocurrió. Cierto día del año 2 antes de nuestra era, Jesús fue presentado en el templo por María, su madre, y por José, su padre adoptivo. Lleno de espíritu santo, Simeón empezó a profetizar acerca del Mesías y predijo el dolor que iba a sufrir María al ver a Jesús clavado en un madero de tormento. Pero ¡imagínese la alegría de Simeón al tomar en sus brazos al “Cristo de Jehová”! Este hombre reverente es sin duda un excelente ejemplo para los siervos de Dios de la actualidad.
19 Ana, una reverente viuda de 84 años, “nunca faltaba [al] templo”. Día y noche rendía servicio sagrado a Jehová “con ayunos y ruegos”. Como también estaba en el templo aquel día, tuvo la oportunidad de ver al bebé. ¡Y qué agradecida debió de sentirse al contemplar al futuro Mesías! De inmediato “empezó a dar gracias a Dios y a hablar acerca del niño a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén”. Ana no podía quedarse callada; tenía que compartir la magnífica noticia. Tal como Simeón y Ana, los cristianos mayores se alegran de saber que nunca se es demasiado viejo para servir a Jehová y ser su Testigo.
20 Sin importar nuestra edad, todos debemos tener siempre presente a Jehová. Así, él bendecirá nuestro empeño por hablar a otras personas de su dignidad real y de sus maravillosas obras (Sal. 71:17, 18; 145:10-13). Ahora bien, para honrar a Jehová, es necesario cultivar cualidades que le agraden. Analicemos otros relatos bíblicos para aprender más de dichas cualidades.
¿Qué respondería?
• ¿Cómo sabemos que Jehová contesta las oraciones?
• ¿Por qué debemos obedecer a Dios en todo?
• ¿Por qué debemos confiar en Jehová, aun si estamos deprimidos?
• ¿Cómo ayuda el espíritu santo al pueblo de Dios?
[Preguntas del estudio]
1. ¿Cómo nos beneficia conocer las historias de los personajes bíblicos?
2, 3. ¿Cómo hemos de entender las palabras de Salmo 16:8?
4. Mencione un ejemplo bíblico que demuestre que Dios contesta las oraciones.
5. ¿Cómo sabemos que hasta las oraciones breves hechas en silencio dan resultados?
6, 7. a) En lo que tiene que ver con la oración, ¿qué ejemplo nos dejó Epafras? b) ¿Por qué debemos orar a favor de los demás?
8. a) ¿Cómo sabemos que los ancianos de Éfeso valoraban la oración? b) ¿Cómo debemos considerar la oración?
9, 10. a) ¿Qué ejemplo dejaron las hijas de Zelofehad? b) ¿Qué pueden aprender los cristianos solteros de la obediencia de estas israelitas?
11, 12. ¿Cómo demostró Caleb que confiaba en Dios?
13. ¿Qué debemos hacer, aun en medio de grandes dificultades, para obtener el favor de Dios?
14, 15. ¿Cómo nos enseña la historia de Noemí que es necesario confiar en Dios?
16. ¿Cómo ayudó el espíritu santo de Dios a ciertos ancianos del Israel antiguo?
17. ¿Cómo intervino el espíritu santo en la construcción del tabernáculo?
18, 19. a) ¿Qué actitud fomenta en nosotros el espíritu santo? b) ¿Qué ha aprendido usted del ejemplo de Simeón y Ana?
20. Sin importar nuestra edad, ¿qué debemos hacer, y por qué?
[Ilustración de la página 4]
La oración de Nehemías dio resultados
[Ilustración de la página 5]
La forma en que se resolvieron los problemas de Noemí reafirma nuestra confianza en Jehová.

Tuesday, September 15, 2009

Los Caminos de Jehová:


Andemos en los caminos de Jehová
“Feliz es todo el que teme a Jehová, que anda en sus caminos.” (SAL. 128:1.)
LA FELICIDAD. ¿Quién no la desea? Claro, seguramente todos concordamos en que una cosa es desear y buscar la felicidad, y otra muy distinta, alcanzarla.
2 Con todo, Salmo 128:1 nos asegura que la felicidad está a nuestro alcance al decir que “feliz es todo el que teme a Jehová” y “anda en sus caminos”. La clave está, entonces, en tener respeto reverencial por Dios y andar en sus caminos, es decir, hacer su voluntad. Y esto se reflejará en nuestra personalidad y conducta. ¿Cómo?
Demostremos que somos dignos de confianza
3 Los que temen a Jehová son como él: dignos de confianza. Jehová cumplió todas las promesas que le hizo al antiguo Israel (1 Rey. 8:56). De las promesas que nosotros pudiéramos hacer, la dedicación a Dios es la más importante, y para cumplir con ella debemos orar con frecuencia. Imitemos al salmista David, quien oró: “Tú mismo, oh Dios, has escuchado mis votos. [...] Así que ciertamente celebraré tu nombre con melodía para siempre, para [pagar] mis votos día tras día” (Sal. 61:5, 8; Ecl. 5:4-6). Si queremos ser amigos de Dios, tenemos que ser confiables (Sal. 15:1, 4).
4 En los días de los jueces de Israel, Jefté hizo un voto: si Jehová le daba la victoria sobre los ammonitas, él presentaría “como ofrenda quemada” al primero que saliera a recibirlo cuando regresara de la batalla. Pero quien salió a su encuentro fue la única hija que tenía. A pesar de todo, ambos demostraron su fe en Jehová: Jefté cumplió su voto y su hija lo apoyó. Aunque el matrimonio y los hijos eran dones muy preciados en Israel, la hija de Jefté estuvo dispuesta a permanecer soltera, y por ello tuvo el honor de servir en el santuario mismo de Jehová (Jue. 11:28-40).
5 Ana, una mujer temerosa de Dios, también demostró que era digna de confianza. Ella vivía en la región montañosa de Efraín con su esposo, el levita Elqaná, y con Peniná, la otra esposa de este. Como Peniná tenía varios hijos, se burlaba de Ana, que era estéril, sobre todo cuando la familia viajaba al tabernáculo. En una de esas ocasiones, Ana le hizo una promesa solemne a Jehová: le dijo que si le daba un hijo, ella se lo entregaría para que le sirviera. Al poco tiempo quedó embarazada y dio a luz un varón, al que llamó Samuel. Una vez que destetó al niño, lo presentó a Jehová en Siló y se lo dejó para que le sirviera “todos los días de su vida” (1 Sam. 1:11). Así, Ana cumplió su voto, y lo hizo aun sin saber que con el tiempo tendría más hijos (1 Sam. 2:20, 21).
6 Tíquico, que vivió en el siglo primero, fue un cristiano confiable, un “fiel ministro” (Col. 4:7). Viajó con el apóstol Pablo desde Grecia hasta Asia Menor, pasando por Macedonia, y quizá llegó con él a Jerusalén (Hech. 20:2-4). Es probable que él haya sido el hermano que ayudó a Tito a distribuir la dádiva a favor de los cristianos necesitados de Judea (2 Cor. 8:18, 19; 12:18). Cuando Pablo fue encarcelado en Roma por primera vez, le confió a Tíquico la misión de llevar las cartas para las congregaciones de Éfeso y Colosas (Efe. 6:21, 22; Col. 4:8, 9). Y durante su segundo encarcelamiento en Roma, lo envió a Éfeso (2 Tim. 4:12). Si nosotros somos tan confiables como él, también disfrutaremos de muchos privilegios en el servicio de Jehová.
7 Dios espera que seamos leales a nuestros amigos (Pro. 17:17). Jonatán, hijo del rey Saúl, entabló una sólida amistad con David. Cuando se enteró de que el muchacho había matado a Goliat, “la misma alma de [él] se ligó con el alma de David, y [él] empezó a amarlo como a su propia alma” (1 Sam. 18:1, 3). Fue Jonatán quien le advirtió que Saúl quería matarlo, y cuando David huyó, se reunieron para hacer un pacto. Más tarde, Jonatán defendió a David ante su padre, lo que casi le costó la vida. Aun así, volvió a buscar a su amigo para reafirmar los lazos que los unían (1 Sam. 20:24-41). Y aprovechó su último encuentro para “fortalecerle la mano respecto a Dios” (1 Sam. 23:16-18).
8 Jonatán murió en una batalla contra los filisteos (1 Sam. 31:6). Abatido, David cantó: “Estoy angustiado por ti, hermano mío, Jonatán, muy agradable me fuiste. Más maravilloso me fue tu amor que el amor procedente de mujeres” (2 Sam. 1:26). Se trataba de un profundo cariño fraternal que carecía de connotaciones sexuales. Sí, David y Jonatán eran verdaderos amigos.
Seamos “de mente humilde”
9 Para ser amigos de Dios, tenemos que ser “de mente humilde” (1 Ped. 3:8; Sal. 138:6). El capítulo 9 del libro de Jueces destaca la importancia de la humildad. Allí encontramos una parábola que contó Jotán, hijo de Gedeón. El relato comienza así: “Una vez, los árboles fueron a ungir sobre sí un rey”. El olivo, la higuera y la vid representaron a hombres honorables que nunca buscaron reinar sobre sus hermanos israelitas. En cambio, el cambrón —que solo sirve para leña— representó el reinado de un asesino ávido de poder: el orgulloso Abimélec. Este hombre se las dio “de príncipe sobre Israel por tres años”, pero finalmente sufrió una muerte violenta (Jue. 9:8-15, 22, 50-54). ¿Verdad que es mucho mejor ser “de mente humilde”?
10 En el siglo primero de nuestra era se suscitaron tensiones entre el orgulloso rey de Judea, Herodes Agripa, y los habitantes de Tiro y Sidón. Estos buscaron restablecer la paz, a lo que Herodes respondió pronunciando un discurso público. A su vez, la multitud reunida empezó a adularlo gritando: “¡Voz de un dios, y no de un hombre!”. Como el rey no rechazó aquellas alabanzas ni “dio la gloria a Dios”, fue herido por un ángel de Jehová y murió de manera espantosa (Hech. 12:20-23). Pues bien, ¿qué se espera de nosotros si somos buenos oradores o maestros hábiles de la Biblia? Que le demos el mérito a Dios por lo que nos permite hacer (1 Cor. 4:6, 7; Sant. 4:6).
Cobremos fuerzas y valor
11 Si somos humildes al andar en los caminos de Jehová, él nos dará las fuerzas y el valor que necesitamos (Deu. 31:6-8, 23). Enoc, el séptimo en la línea genealógica de Adán, anduvo valientemente con Dios y se comportó con rectitud en medio de sus malvados contemporáneos (Gén. 5:21-24). Jehová le dio fuerzas para declarar un enérgico mensaje de juicio que condenaba sus perversas palabras y acciones (léase Judas 14, 15). ¿Tenemos nosotros el mismo valor para proclamar los juicios de Dios?
12 Aquella sentencia divina contra la gente malvada se cumplió cuando llegó el Diluvio. De ahí que el mensaje profético de Enoc nos aliente hoy día, pues la sociedad malvada que nos rodea también será destruida en breve por miríadas de santos ángeles (Rev. 16:14-16; 19:11-16). En respuesta a nuestras oraciones, Jehová nos dará valor para proclamar sus mensajes, tanto los de condena como los de esperanza en el Reino y sus bendiciones.
13 Cuando los problemas nos deprimen, necesitamos más que nunca el ánimo y las fuerzas que Dios da. Pensemos en Isaac y Rebeca. Cuando su hijo Esaú se casó con dos mujeres hititas, estas “fueron una fuente de amargura de espíritu” para ellos. Rebeca se lamentó así: “He llegado a aborrecer esta vida mía a causa de las hijas de Het. Si alguna vez [nuestro hijo] Jacob toma esposa de las hijas de Het como estas de las hijas del país, ¿de qué me sirve la vida?” (Gén. 26:34, 35; 27:46). Isaac tomó cartas en el asunto y envió a Jacob lejos a buscar esposa entre los siervos de Jehová. Aunque Isaac y Rebeca no podían cambiar lo que Esaú había hecho, Jehová les dio la sabiduría, la entereza y las fuerzas para continuar fieles. Y lo mismo hará por nosotros si se lo pedimos (Sal. 118:5).
14 Siglos después, una niña israelita fue tomada cautiva por una banda de asaltantes y llegó a ser sirvienta en la casa del comandante del ejército sirio, Naamán, quien padecía lepra. Como esta niña sabía de los milagros que Dios efectuaba mediante el profeta Eliseo, se armó de valor para hablar a su ama y decirle que si Naamán iba a Israel, el profeta de Jehová lo curaría. El hombre fue a Israel y se curó milagrosamente (2 Rey. 5:1-3). Esta niña es un ejemplo animador para los jóvenes que le piden valor a Jehová para predicar a profesores, compañeros y demás personas.
15 El valor que Dios da también nos ayuda a resistir la persecución. Tomemos el caso de Abdías, mayordomo de la casa del rey Acab y contemporáneo de Elías. Cuando la reina Jezabel ordenó que se aniquilara a los profetas de Dios, Abdías escondió a cien de ellos “por cincuentenas en una cueva” (1 Rey. 18:13; 19:18). ¿Tendríamos nosotros el mismo valor para proteger a nuestros compañeros cristianos en tiempos de persecución?
16 Si alguna vez se nos persigue, podemos estar seguros de que Jehová no nos abandonará (Rom. 8:35-39). Pensemos en Aristarco y Gayo, colaboradores de Pablo que tuvieron que enfrentarse a cientos o quizá miles de personas en el teatro de Éfeso. Con su predicación, el apóstol estaba logrando que muchos habitantes de esta ciudad abandonaran la adoración de ídolos. Los plateros del lugar, que fabricaban representaciones en plata del templo de la diosa Ártemis, vieron amenazado su próspero negocio. A instancias de uno de ellos, llamado Demetrio, se formó una chusma. La gente se llevó a Aristarco y a Gayo a la fuerza hasta el teatro y allí se puso a gritar: “¡Grande es Ártemis de los efesios!”. Estos cristianos seguramente pensaron que iban a morir, pero el principal funcionario público de la ciudad consiguió apaciguar a la muchedumbre (Hech. 19:23-41).
17 Si nosotros hubiéramos salido de una situación como esa, ¿habríamos buscado una forma de vida menos arriesgada? Nada indica que Aristarco y Gayo se acobardaran. Aristarco sabía que podían ser perseguidos por proclamar las buenas nuevas, pues la predicación de Pablo había generado disturbios en su ciudad, Tesalónica (Hech. 17:5; 20:4). Pero como él y Gayo andaban en los caminos de Jehová, contaban con el valor y la fortaleza que él les daba para resistir la persecución.
Preocupémonos por el bienestar de los demás
18 Debemos preocuparnos por el bienestar de nuestros hermanos, tanto en tiempos de paz como de persecución. Prisca y Áquila vigilaban “con interés personal” los asuntos de los demás, es decir, se preocupaban por sus hermanos (léase Filipenses 2:4). Es posible que este ejemplar matrimonio haya alojado a Pablo mientras estaba en Éfeso. Fue precisamente allí donde, a instancias de Demetrio, se formó la chusma antes mencionada, de modo que tal vez fue esta situación la que los haya llevado a arriesgar la vida por el apóstol (Rom. 16:3, 4; 2 Cor. 1:8). En tiempos de persecución, debemos ser “cautelosos como serpientes” al desempeñar nuestra labor, pues nos preocupamos por nuestros hermanos (Mat. 10:16-18). Tampoco los traicionamos dando sus nombres u otros datos a nuestros perseguidores.
19 Hay otras formas de demostrar que nos preocupamos por el bienestar de los demás. Si algún hermano está pasando necesidad, quizás podríamos tenderle la mano (Efe. 4:28; Sant. 2:14-17). En la congregación de Jope, en el siglo primero, había una cristiana muy generosa llamada Dorcas (léase Hechos 9:36-42). Esta cristiana “abundaba en buenos hechos y en dádivas de misericordia”. Al parecer confeccionaba ropa para las viudas necesitadas. Su muerte, ocurrida en el año 36 de nuestra era, causó gran congoja entre aquellas viudas. Pero Dios la resucitó mediante el apóstol Pedro, y seguramente Dorcas pasó el resto de su vida terrestre predicando y haciendo buenas obras. ¿Verdad que nos alegra tener a tantas hermanas generosas entre nosotros?
20 Otra manera de demostrar nuestra preocupación por los demás es brindándoles palabras de aliento (Rom. 1:11, 12). Veamos cómo Silas, el compañero de Pablo, fue una fuente de estímulo para quienes lo rodeaban. Cuando se resolvió la cuestión de la circuncisión en el año 49, el Cuerpo Gobernante envió emisarios desde Jerusalén con cartas a todas las congregaciones. Silas y Judas fueron a Antioquía junto con Pablo y Bernabé, y allí “animaron a los hermanos con muchos discursos, y los fortalecieron” (Hech. 15:32).
21 Más tarde, Pablo y Silas fueron encarcelados en Filipos. Pero un terremoto les dio la oportunidad de dar testimonio, y como resultado, el carcelero y su casa aceptaron el cristianismo. Antes de dejar la ciudad, Pablo y Silas dieron aliento a los hermanos (Hech. 16:12, 40). Esforcémonos por imitar su ejemplo y animar a los demás, sea al hacer comentarios, al dar discursos o al predicar con entusiasmo. Y si tiene “alguna palabra de estímulo” que decirle a alguien, no lo dude: dígasela (Hech. 13:15).
Sigamos andando en los caminos de Jehová
22 Debemos estar muy agradecidos por las historias de la vida real que contiene la Palabra de Jehová, el “Dios de quien proviene todo ánimo” (2 Cor. 1:3, Biblia del nuevo milenio). Ahora bien, estos relatos solo nos serán de provecho si aplicamos las lecciones que nos enseñan y nos dejamos guiar por el espíritu santo (Gál. 5:22-25).
23 Si meditamos en los relatos bíblicos, se despertará en nosotros el deseo de adquirir cualidades divinas. Además, se estrechará nuestra relación con Dios, quien nos llena de “sabiduría y conocimiento y regocijo” (Ecl. 2:26). Y de este modo, alegraremos el corazón de Jehová (Pro. 27:11). Decidámonos a hacerlo y sigamos andando siempre en los caminos de Jehová.
¿Qué respondería?
• ¿Cómo demostramos que somos dignos de confianza?
• ¿Por qué debemos ser “de mente humilde”?
• ¿Cómo nos ayudan los relatos bíblicos a cobrar ánimo y valor?
• ¿De qué maneras demostramos que nos preocupamos por el bienestar de los demás?
[Preguntas del estudio]
1, 2. ¿Por qué estamos tan seguros de que es posible ser feliz?
3. ¿Cuál es la mejor manera de demostrarle a Dios que somos dignos de confianza?
4. ¿Cómo vieron Jefté y su hija el voto que él había hecho a Jehová?
5. ¿Cómo demostró Ana que era digna de confianza?
6. ¿Cómo mostró Tíquico que era un cristiano confiable?
7, 8. ¿Por qué podemos decir que David y Jonatán eran verdaderos amigos?
9. ¿Cómo destaca el capítulo 9 de Jueces la importancia de la humildad?
10. ¿Qué aprendemos de que Herodes no diera “la gloria a Dios”?
11, 12. ¿Cómo prueba el caso de Enoc que Jehová da valor y fuerzas a sus siervos?
13. ¿Qué nos garantiza que Dios nos dará el ánimo y las fuerzas para afrontar cualquier dificultad?
14. ¿Cómo demostró valor una niña israelita?
15. ¿Qué valerosa acción llevó a cabo Abdías, el mayordomo de la casa de Acab?
16, 17. ¿Cómo reaccionaron Aristarco y Gayo ante la persecución?
18. ¿En qué sentido estaban Prisca y Áquila “vigilando con interés personal” los asuntos de los demás?
19. ¿Qué incluían los “buenos hechos” de Dorcas?
20, 21. a) ¿De qué otra manera demostramos que nos preocupamos por los demás? b) ¿Qué podría hacer usted para dar aliento a otros?
22, 23. ¿Qué hemos de hacer para sacar provecho de los relatos bíblicos?
[Ilustración de la página 8]
No fue nada fácil, pero Jefté cumplió su voto y su hija lo apoyó; así mostraron que eran dignos de confianza
[Ilustración de la página 10]
Joven, ¿qué has aprendido de la niña israelita?
[Ilustración de la página 11]
¿Cómo ayudó Dorcas a sus hermanas necesitadas?.

Cuba: Contracultura:


CUBA: CONTRACULTURA
Nota del BlogguistaEn mis ya lejanos años de estudiante universitario en la Universidad de La Habana, descubrí el Círculo Shakespiano de la Lengua en los bajos de la Biblioteca Central de dicha universidad; eran los años de Woodstock, The Beatles, Rolling Stones, la rock opera Hair, etc.. Me di banquete en ese Círculo o Centro leyendo las revista que allí llegaban todas en idioma inglés, las cuales me ayudaron a conectarme con el mundo exterior a la satrapía en lo referente al rock, que era lo que me interesaba en esos años de peligrosas melenas y pantalones campanas o patas de elefantes que eran vistos como un reto al sistema. Nunca hablé nada con nadie de ese lugar; hubiera sido un tanto más en contra de mi ya cuestionada condición revolucionaria.
********************Tomado de El Nuevo Herald.com
ContraculturaPor Alejandro RiosEn el hermoso filme Taking Woodstock, el director Ang Lee es capaz de idealizar los pormenores que dieron lugar al más legendario y significativo de los conciertos de rock que se hayan celebrado a cielo abierto.Se trata de la historia de un pueblo de provincias y sus pintorescos personajes que afrontan, un buen día de 1969, los rigores de un evento para el cual no estaban preparados. El dilema resulta encantador, más cuando ya es de todos conocidos el resultado: ``tres días de paz y música''.Cuando Woodstock celebró su primer decenio me acuerdo haber visto en un ejemplar de la revista The New Yorker, llegada furtivamente a Cuba, la caricatura donde los otrora participantes ya brindaban con champagne en ambiente de lujo. Era el chiste, algo cínico, de cómo los utópicos hippies se habían transformado en presidentes de grandes corporaciones. De cierta manera, también, la anécdota cifraba un elogio del dinámico capitalismo norteamericano.En 1970, un año después de haberse celebrado el concierto, yo estaba en el campamento Venceremos, donde un grupo de muchachos cubanos tratábamos, infructuosamente, de emular a nuestros congéneres norteamericanos, abogando por la paz, la música y el amor, con la diferencia que debíamos cortar caña para hacernos respetar por los estamentos oficiales.Cierto día, uno de los más conspicuos miembros de aquella aventura, rigurosamente vigilada por miembros de la Juventud Comunista, Silvio Rodríguez (sí, el mismo del concierto de la paz en la Plaza de la Revolución, cuando simulaba ser un forajido), se apareció en el campamento con un ejemplar de la revista Life dedicada a Woodstock. La publicación pasó desesperadamente de mano en mano hasta casi desaparecer. Hoy sospecho de tanta sinceridad y me parece que tras su sorpresiva promoción del concierto, se ocultaba un operativo de la policía política.(El insumergible y oportunista Carlos Rafael Rodríguez, comunista miembro del gabinete batistiano en el perído de gobierno de Fulgencio Batista de 1940-1944, junto al comunista y burgués azucarero Juan Marinello, y miembro del Buró Político durante el Castrato hasta que murió ; nota y foto adicionadas por el bloguista)Aquellas fotos espléndidas de un mundo vedado, sin embargo, quedaron para siempre fijadas a mi imaginación.Cuando en 1969 medio millón de jóvenes se arremolinaban ante sus dioses musicales tutelares en el pináculo del movimiento hippie, en aquel ignoto pueblo de Nueva York, los cubanos que intentaban imitarlos en la isla del desencanto eran acosados en las calles por diligentes policías y sus auxiliares civiles, desmochando melenas y abriendo pantalones ajustados a golpe de tijeretazos.Carlos Rafael Rodríguez, uno de los funcionarios más astutos entre los seguidores de Fidel Castro, se reunía temprano con los alumnos de las escuelas de arte, semillero potencial de desórdenes sociales, y celebraba el aire de protesta de los hippies, sus guitarras y hasta el pelo largo en el seno del imperio, al mismo tiempo que reafirmaba la improcedencia de una actitud de ese tipo en Cuba, donde casi todas las contradicciones estaban resueltas.Rodríguez llegó a decir que Castro era el ``protestante en jefe'', suerte de máximo hippie y que a partir de esa premisa cualquier queja de la juventud cubana no tenía sentido.En los accesos de las escuelas se apostaban funcionarios y profesores voluntarios para no dejar entrar a quienes ostentaran unas pulgadas más de pelo o se enfundaran en estrechos pantalones.La tradicional devoción de la juventud por las manifestaciones culturales de Estados Unidos, nada nuevo en Cuba, donde Presley y Paul Anka hicieron las delicias de muchos durante los años cincuenta, pasó definitivamente a la clandestinidad, impelidos por la intolerancia del socialismo criollo en franca imitación de sus iguales en Europa.Los músicos de Woodstock fueron escuchados a escondidas en primitivos radios de batería capaces de sintonizar estaciones en Miami como WQAM o Arkansas y su legendaria KAAY con el programa nocturno Beaker Street, donde supimos de lo mejor del rock. Uno de ellos, Santana (sí el mismo del t-shirt con Ernesto Guevara durante una ceremonia televisada) fue expresamente prohibido por el gobierno revolucionario.a contracultura en Estados Unidos obedeció a una época de grandes transformaciones sociales signadas por la guerra en Asia. Muchas de sus insospechadas derivaciones artísticas hoy forman parte del patrimonio cultural de la nación.La injusta represión contra la cultura foránea en Cuba tuvo consecuencias nefastas y todavía se habla de diversionismo ideológico o desviaciones cuando los jóvenes miran hacia el norte, más allá del malecón, para sacudirse la letanía de cincuenta años de batallas de ideas, resistencia, patria o muerte y otros disparates de similar género.
**************Jefferson AirplaneSomebody to love - White rabbit (live at Woodstock)
************Jimi Hendrix-WoodstockVoodoo Child


( Tomado de Baracutey Cubano).
Nota: Esto me hace recordar mi estancia en la Escuela Secundaria Básica en el Campo #6 " Cosmonauta Yuri Gagarin"donde fui Sub Directora Docente y Profesora de Historia en el curso 1973-74 . Los muchachos dibujaron el símbolo de Amor y Paz en sus sombreros de campo, y hubo un gran despliegue de la Policía Política en la Escuela, alertada por otro profesor de Historia de precedencia militar y "experto en asuntos de Hippies". Yo apenas sabía de eso; mis gustos musicales de entonces eran puramente hispanos. De Silvio, incluso, apenas conocía:" Habana, día de un año...Los amantes se dan la mano...", " Viven muy felices, los que repiten la lección como aprendices, los que mañana no serán ya ni raíces; no digo yo", y lo que oía todas las mañanas a la hora del "De pie" a las seis de la mañana: la canción de las Escuelas en el Campo o ESBECS.Entonces lo mío era Julio Iglesias, Nino Bravo, los Fórmula V....La música en Inglés nunca tuve la oportunidad de aprender a escucharla. Era un estigma para la mayoría de mi generación.Hoy todavía no he aprendido a disfrutarla; a diferencia de mis hijos.( Nota de la Blogguista).
Nota de amiga y lectora cubana residente en Nevada, U.S.A:
Olga L. Miranda
Margara esto esta genial, es verdad, en Cuba nunca se supo casi de Woodstock, yo al menos me estoy enterando ahora de lo importante que fue ese movimiento y de toda la gente que agrupo, pues ami me paso como a ti. Gracias por el escrito.

Monday, September 14, 2009

De la actualidad cubana( Diálogo con la Parienta):

-Prima,COMO ESTAS?
-AQUI HAY 1 CALOR Q ES 1 LOCURA MAS TODA LA Q YA TENEMOS
-Yo estoy muy bien, prima. Dime de ustedes?

-MIMA ESTO ESTA DE MADRE MUCHOS VIRUS Y ENFERMEDADES
Y FUMIGAN Y NADA, SOBREVIVEN LOS MOSQUITOS Y NOSOTROS NO.
-Pero y ustedes ahi como van(en la casa)?

-BIEN LA CONJUNTIVITIS MEJOR AUNQUE TENGO AL HIJO Y AL NIETO CON FIEBRE PARECE DE LA GRIPE
EN TODOS LOS HOGARES EXISTE ALGUN FAMILIAR ENFERMO
ESTO ES GENERAL
-yo tambien tengo gripe, pero bastante controlada con medicamentos

-AQUI VAS AL MEDICO Y TE DICEN Q SON VIRUS Q PASAN A X TIEMPO Q REPOSO Y AGUA
-PRIMA SOMOS LOS PRIVILEGIADOS DEL PLANETA SOLO NECESITAMOS AGUA PARA CURARNOS

-Lo peor son los huesos y la edad(56) y trabajando en un restaurante;podr ás imaginarte;pero tengo proyectos de negocios a ver si levanto y los visito allá algún día...

-amiga cuidate yo se q tienen q trabajar mucho pero tu salud 1

-si, me cuidaré

-no te creas yo tengo 47 y los dolores en las manos y en las piernas a veces me mata
prima cuidate rebiso mi correo para desconectarme
nos saludamos y nos cuidamos
-ok
-besos
y espero con ansiedad poder reconocernos.

-Ok. Revisa tu correo y mis envios...



-ok
yo tambien te envie algo muy bonito bueno para mi
chao
cuidateeeeeeeee
-precioso lo que me mandaste;gracias ...
-muaaaaaaaaaaa
-cuidate

-cuidate tu.besos;chao....
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Jesús puede protegernos( Tomado de Aprendamos del Gran Maestro):


Capítulo 33
Jesús puede protegernos
CUANDO Jesús creció y supo cómo Jehová lo había protegido en su niñez, ¿piensas que le oró para darle las gracias?... ¿Qué crees que les dijo a María y José al enterarse de que le habían salvado la vida llevándolo a Egipto?...
Por supuesto, Jesús ya no es un bebé y tampoco vive en la Tierra como entonces. Sin embargo, ¿te has dado cuenta de que en nuestros días parece que para algunas personas Jesús solo es un bebé acostado en un pesebre?... En muchos lugares se representa a Jesús de esa manera, sobre todo durante la época de Navidad.
Aunque Jesús ya no está en la Tierra, ¿crees que sigue vivo?... Sí, Dios lo resucitó, y ahora es un Rey poderoso en el cielo. Pero ¿cómo piensas que puede proteger a sus siervos?... Cuando Jesús vivía en la Tierra, demostró que podía proteger a quienes lo amaban. Veamos cómo lo hizo en cierta ocasión, mientras estaba en una barca con sus discípulos.
Era casi de noche. Jesús había pasado todo el día enseñando al lado del mar de Galilea, que es un gran lago de unos veinte kilómetros de largo y doce kilómetros de ancho. Entonces les dijo a sus discípulos: “Pasemos al otro lado del lago”. Así que se subieron a una barca y comenzaron a cruzarlo. Jesús estaba tan cansado que se fue a la parte de atrás y se acostó sobre una almohada. Enseguida se durmió profundamente.
Los discípulos se quedaron despiertos para mantener el rumbo de la barca. Todo iba bien hasta que, de repente, se levantó un viento fuerte. Cada vez soplaba con más furia, y el mar se agitaba más y más. Las olas daban contra la barca, y esta empezó a llenarse de agua.
Los discípulos tenían miedo de que la barca se hundiera. Mientras tanto, Jesús seguía durmiendo tranquilamente en la parte de atrás. Por fin, los discípulos lo despertaron y le dijeron: ‘Maestro, Maestro, sálvanos, vamos a morir en esta tormenta’. Al oír aquello, Jesús se levantó y les ordenó al viento y al mar: ‘¡Silencio! ¡Cállense!’.
El viento dejó de soplar de inmediato, y el mar se calmó. Los discípulos estaban sorprendidos, pues nunca antes habían visto nada igual. Se decían unos a otros: “¿Quién, realmente, es este, porque ordena hasta a los vientos y al agua, y le obedecen?” (Lucas 8:22-25; Marcos 4:35-41).
Y tú, ¿sabes quién es Jesús?... ¿De dónde le viene su gran poder?... Los discípulos no deberían haber tenido miedo mientras Jesús estaba con ellos, pues él no era un hombre como los demás. Podía hacer cosas maravillosas que resultaban imposibles para cualquier otra persona. Voy a contarte algo que hizo durante otra tormenta parecida.
Sucedió algún tiempo después. Un día, al atardecer, Jesús les dijo a sus discípulos que tomaran una barca, cruzaran hasta la otra orilla y lo esperaran allí. Entonces se marchó solo a la montaña, pues era un lugar tranquilo donde podía orar a su Padre, Jehová Dios.
Los discípulos se subieron a la barca y comenzaron a navegar. Sin embargo, al rato empezó a soplar el viento, cada vez con más fuerza. Ya se había hecho de noche. Los hombres recogieron la vela y se pusieron a remar, pero no avanzaban mucho porque el fuerte viento soplaba en dirección contraria. La barca subía y bajaba entre grandes olas, y le seguía entrando más y más agua. Los discípulos luchaban por llegar a la orilla, pero no lo conseguían.
Jesús llevaba ya bastante rato a solas en la montaña. Entonces, cuando vio que sus amigos estaban en peligro en medio del gran oleaje, bajó hasta la orilla del mar. Como quería ayudarlos, comenzó a caminar hacia ellos sobre el mar agitado.
¿Qué pasaría si tú intentaras caminar sobre el agua?... Te hundirías y podrías ahogarte. Pero Jesús es diferente porque tiene poder especial. Para llegar hasta la barca, tuvo que recorrer una gran distancia. Por eso, cuando los discípulos lo vieron acercarse caminando sobre las aguas, ya casi había amanecido. Los hombres no podían creer lo que veían. Se asustaron tanto que se pusieron a gritar. Entonces, Jesús les dijo: “Cobren ánimo, soy yo; no tengan temor”.
En cuanto Jesús se subió a la barca, la tormenta se detuvo. Los discípulos estaban sorprendidos de nuevo. Se inclinaron ante Jesús y le dijeron: “Verdaderamente eres Hijo de Dios” (Mateo 14:22-33; Juan 6:16-21).
¿No habría sido maravilloso vivir en aquella época y ver cómo Jesús hacía esos milagros?... ¿Sabes por qué los hizo?... Porque amaba a sus discípulos y quería ayudarlos. Además, quiso mostrar el gran poder que tenía entonces y que utilizaría en el futuro como Gobernante del Reino de Dios.
Hoy en día, Jesús también emplea su poder a menudo para proteger a sus seguidores cuando Satanás trata de impedir que hablen a otras personas del Reino de Dios. Sin embargo, no lo usa para evitar que sus discípulos se enfermen ni para curarlos. Hasta los apóstoles de Jesús murieron con el tiempo. Santiago, el hermano de Juan, fue asesinado, y a Juan lo metieron en prisión (Hechos 12:2; Revelación [Apocalipsis] 1:9).
En nuestros días ocurre lo mismo. Sin importar si sirven a Jehová o no, todas las personas se enferman y mueren. Pero pronto, cuando Jesús gobierne como Rey del Reino de Dios, todo será diferente. Nadie tendrá motivos para sentir temor nunca más, porque Jesús utilizará su poder para bendecir a todos los que le obedezcan (Isaías 9:6, 7).
Otros textos que muestran el gran poder de Jesús, a quien Dios ha hecho Gobernante de su Reino, son Daniel 7:13, 14; Mateo 28:18, y Efesios 1:20-22.
[Ilustraciones de la página 172]
¿Qué es Jesús para ti: un rey poderoso, o un bebé indefenso?
[Ilustración de la página 173]
¿Qué les está diciendo Jesús al viento y al mar?
[Ilustración de la página 174]
¿Por qué hacía milagros Jesús?
[Ilustración de la página 176]
¿Cómo protege Jesús a sus seguidores hoy en día?.

El Ministerio:


“Sigue vigilando el ministerio que aceptaste en el Señor”
“Sigue vigilando el ministerio que aceptaste en el Señor, [para] que lo cumplas.” (COL. 4:17.)
LOS cristianos tenemos una enorme responsabilidad hacia las personas que nos rodean, pues las decisiones que tomen ahora significarán vida o muerte para ellas cuando llegue “la gran tribulación” (Rev. 7:14). El libro bíblico de Proverbios nos dice: “Libra a los que están siendo llevados a la muerte; y a los que van trastabillando a la matanza, ¡oh, que los retengas!”. ¡Qué palabras tan impactantes! Lo cierto es que si no cumplimos con la responsabilidad de informar a la gente sobre la decisión que debe tomar, se nos podría considerar culpables de su muerte. De hecho, ese pasaje bíblico añade: “En caso de que digas: ‘¡Mira! No sabíamos de esto’, aquel mismo que está avaluando los corazones, ¿no lo discernirá?, y aquel mismo que está observando tu alma, ¿no lo sabrá, y ciertamente pagará al hombre terrestre conforme a su actividad?”. Está claro que los siervos de Jehová no podremos excusarnos diciendo que “no sabíamos” del peligro con que se enfrenta hoy la humanidad (Pro. 24:11, 12).
2 Como Jehová valora la vida, insta a sus siervos a hacer todo lo que puedan por salvar al mayor número posible de personas. Todos los ministros de Dios debemos dar a conocer el mensaje de salvación que contiene la Biblia. Nuestra labor se parece a la del vigilante que da la alarma para avisar de algún peligro inminente. No queremos que la sangre de quienes perezcan ‘esté sobre nuestras cabezas’ (Eze. 33:1-7). Por lo tanto, es fundamental que sigamos esforzándonos por “predica[r] la palabra” (léase 2 Timoteo 4:1, 2, 5).
3 Este artículo explica cómo vencer los obstáculos que pudieran entorpecer nuestro ministerio y cómo ayudar a un mayor número de personas. El siguiente muestra cómo cultivar el arte de enseñar a fin de transmitir las verdades vitales de la Palabra de Dios. Y el tercero habla de los alentadores resultados que están obteniendo los proclamadores del Reino en todo el mundo. Pero antes de analizar esos temas, repasemos las razones por las que son tan críticos los tiempos en los que nos ha tocado vivir.
¿Por qué vive sin esperanza tanta gente?
4 Los sucesos mundiales indican que vivimos en “la conclusión del sistema de cosas” y que el fin está muy cerca. La humanidad enfrenta las terribles condiciones que, según Jesús y sus discípulos, servirían para identificar “los últimos días”. Entre los “dolores de angustia” que nos afligen se encuentran las guerras, el hambre y los terremotos. Además, por todas partes reinan el egoísmo, la rebeldía y la falta de respeto a Dios. Ciertamente, estos son “tiempos críticos, difíciles de manejar”, incluso para quienes tratamos de seguir las normas bíblicas (Mat. 24:3, 6-8, 12; 2 Tim. 3:1-5).
5 Sin embargo, la inmensa mayoría de la gente ignora el verdadero significado de los sucesos mundiales. Por eso muchos están sumamente preocupados por su seguridad y la de sus familias o quedan destrozados cuando sufren la pérdida de un ser querido u otras desgracias. Como no saben exactamente por qué suceden estas cosas ni cuál es la solución, viven sin esperanza (Efe. 2:12).
6 “Babilonia la Grande”, el imperio mundial de la religión falsa, no ha sido de mucho consuelo. Al contrario, con “el vino de su fornicación” ha dejado a la humanidad tambaleante, confundida espiritualmente. Como si de una prostituta se tratara, ha seducido y controlado a “los reyes de la tierra”. Y además se ha valido de doctrinas falsas y prácticas espiritistas para conseguir que las masas se mantengan sumisas a sus amos políticos. De este modo, la religión falsa ha obtenido gran poder e influencia, pero a costa de rechazar por completo la verdad religiosa (Rev. 17:1, 2, 5; 18:23).
7 Jesús dijo que la mayoría de la gente va por el camino ancho que conduce a la destrucción (Mat. 7:13, 14). Algunas personas se encuentran en ese camino porque han rechazado deliberadamente lo que enseña la Biblia. Pero muchas otras están en él porque han sido engañadas, se les ha hecho creer que ese es el modo de vivir que complace a Dios. Pues bien, puede que haya quienes cambien si se les muestran las razones que da la Biblia para hacerlo. Pero los que permanezcan en Babilonia la Grande y sigan rechazando las normas bíblicas no sobrevivirán a “la gran tribulación” (Rev. 7:14).
Sigamos predicando “sin cesar”
8 Jesús dijo que sus seguidores darían a conocer las buenas nuevas del Reino y harían discípulos (Mat. 28:19, 20). Para los verdaderos cristianos, participar en la predicación es una manera fundamental de demostrar su lealtad a Dios y su fe. Eso explica por qué los primeros discípulos de Jesús no dejaron de predicar ni siquiera cuando sufrieron oposición. Más bien, le pidieron a Jehová que les diera fuerzas para seguir “hablando [su] palabra con todo denuedo”. Él les respondió llenándolos de espíritu santo, y así pudieron hablar la palabra de Dios con valor (Hech. 4:18, 29, 31).
9 ¿Se desanimaron los discípulos cuando la oposición se tornó violenta? De ningún modo. Veamos qué ocurrió. Los líderes religiosos judíos, irritados por la labor evangelizadora de los apóstoles, los arrestaron, los amenazaron y hasta los azotaron. Aun así, ellos “continua[ron] sin cesar enseñando y declarando las buenas nuevas acerca del Cristo, Jesús”, pues tenían claro que debían “obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres” (Hech. 5:28, 29, 40-42).
10 La mayoría de los siervos de Dios de la actualidad no sufrimos palizas ni somos encarcelados por predicar las buenas nuevas. Sin embargo, todos encaramos algún tipo de prueba o dificultad. Por ejemplo, puede que nuestra conciencia educada por la Biblia nos impulse a actuar de un modo que no esté bien visto por la gente o que llame la atención por ser diferente a lo habitual. Los compañeros de trabajo y de estudios o los vecinos tal vez piensen que somos raros porque basamos nuestras decisiones en los principios bíblicos. No obstante, su reacción no debe desanimarnos. En este mundo sumido en la oscuridad espiritual, los cristianos tenemos que “resplandece[r] como iluminadores” (Fili. 2:15). Quizás haya personas sinceras que vean nuestras buenas obras, reconozcan su valor y, como resultado, den gloria a Jehová (léase Mateo 5:16).
11 Es indudable que necesitamos valor para predicar sin cesar el mensaje del Reino. Algunas personas, entre ellas familiares, intentarán desanimarnos recurriendo a la burla o a otros métodos (Mat. 10:36). Al apóstol Pablo, por ejemplo, lo azotaron en varias ocasiones por cumplir fielmente con su ministerio. Pero veamos cómo reaccionó: “Después de primero haber sufrido y de haber sido tratados insolentemente [...], cobramos denuedo por medio de nuestro Dios para hablarles las buenas nuevas de Dios con mucho luchar” (1 Tes. 2:2). No debió de ser fácil para Pablo seguir predicando las buenas nuevas después de que lo detuvieron, le quitaron casi toda la ropa, lo golpearon con varas y finalmente lo echaron en prisión (Hech. 16:19-24). ¿Por qué continuó predicando con valor? Porque, por encima de todo, deseaba cumplir la comisión de predicar que Dios le había encomendado (1 Cor. 9:16).
12 Otra de las razones por las que pudiéramos perder el entusiasmo es que la gente sea indiferente al mensaje del Reino o casi nunca esté en su casa. ¿Qué podemos hacer si pasa esto en nuestro territorio? Podemos armarnos de valor y dar más testimonio informal. Además, tal vez tengamos que hacer algunos cambios en nuestro horario de predicación o concentrar nuestros esfuerzos en los lugares donde encontremos a más personas (compárese con Juan 4:7-15; Hechos 16:13; 17:17).
13 Otras dificultades a las que muchos se enfrentan son la vejez y la mala salud, las cuales limitan su participación en la obra de predicar. Si a usted le sucede así, no se desanime. Jehová conoce muy bien sus limitaciones y valora mucho todo lo que puede hacer (léase 2 Corintios 8:12). Sin importar cuál sea el problema que encare —oposición, indiferencia al mensaje o mala salud—, haga todo lo posible dentro de las circunstancias por dar a conocer las buenas nuevas (Pro. 3:27; compárese con Marcos 12:41-44).
‘Sigamos vigilando nuestro ministerio’
14 El apóstol Pablo tomó con mucha seriedad su ministerio y exhortó a sus hermanos en la fe a hacer lo mismo (Hech. 20:20, 21; 1 Cor. 11:1). En una ocasión dirigió esa exhortación a alguien en particular, a un cristiano llamado Arquipo. En su carta a los Colosenses, Pablo escribió: “Digan a Arquipo: ‘Sigue vigilando el ministerio que aceptaste en el Señor, [para] que lo cumplas’” (Col. 4:17). No sabemos ni quién era Arquipo ni cuáles eran sus circunstancias, pero está claro que había aceptado un ministerio. Si nosotros nos hemos dedicado a Jehová, también hemos aceptado un ministerio. ¿Lo ‘vigilamos’ o examinamos de continuo para asegurarnos de que lo estamos cumpliendo?
15 Antes de bautizarnos dimos el paso de dedicar nuestra vida a Jehová mediante una ferviente oración, y así demostramos que estábamos resueltos a cumplir su voluntad. De modo que hacemos bien en preguntarnos: “¿De verdad es lo más importante en mi vida cumplir la voluntad de Dios?”. Es posible que tengamos varias responsabilidades bíblicas, como la de proveer lo necesario para nuestra familia; si así es, Jehová espera que las atendamos (1 Tim. 5:8). Pero ¿cómo utilizamos el tiempo y las energías restantes? ¿Cuál es nuestra prioridad en la vida? (Léase 2 Corintios 5:14, 15.)
16 ¿Eres un joven que ya ha dedicado su vida a Jehová? ¿Tienes alrededor de 18 años y ya has terminado tus estudios o estás a punto de hacerlo? Es probable que aún no tengas responsabilidades familiares importantes. Si así es, ¿qué piensas hacer con tu vida? Puesto que le has prometido a Jehová que harás su voluntad, ¿qué decisiones te ayudarán a lograrlo? Muchos jóvenes han organizado sus asuntos a fin de ser precursores, y tal decisión les ha brindado muchas satisfacciones (Sal. 110:3; Ecl. 12:1).
17 Por otra parte, puede que usted sea un adulto joven que trabaje a tiempo completo y que tenga pocas obligaciones aparte de la de mantenerse a sí mismo. Sin duda disfruta de participar en las actividades de la congregación al grado que se lo permite su horario. Pero ¿pudiera sentir aún más felicidad? ¿Ha pensado en aumentar su participación en el ministerio? (Sal. 34:8; Pro. 10:22.) En algunos territorios queda todavía mucho por hacer para llevar el mensaje de la verdad a todas las personas. ¿Pudiera hacer ciertos cambios en su vida para ampliar su servicio? Por ejemplo, ¿le es posible mudarse a una zona donde se necesiten más proclamadores del Reino? (Léase 1 Timoteo 6:6-8.)
18 Veamos el ejemplo de Kevin y Elena, un matrimonio joven de Estados Unidos. Como toda pareja de recién casados de su área, Kevin y Elena creían que tenían que comprarse una casa, y así lo hicieron. Los dos trabajaban de tiempo completo, lo que les permitía llevar un estilo de vida cómodo. Sin embargo, entre el trabajo y todas las tareas de la casa, les quedaba poco tiempo para el servicio del campo. En un momento dado se dieron cuenta de que estaban dedicando casi todo su tiempo y energías a sus posesiones. Pero al ver lo feliz que era una pareja de precursores que llevaba una vida sencilla, decidieron cambiar sus prioridades en la vida. Tras orarle a Jehová para que los guiara, vendieron la casa y se mudaron a un apartamento. Elena empezó a trabajar menos horas y se hizo precursora. Animado por las buenas experiencias de su esposa en el ministerio, Kevin dejó su empleo de tiempo completo y también emprendió el precursorado. Algún tiempo después se fueron a servir a un país sudamericano donde hay gran necesidad de predicadores del Reino. “Siempre hemos sido un matrimonio feliz —dice Kevin—, pero desde que nos estamos esforzando por alcanzar metas espirituales, nuestra felicidad es aún mayor.” (Léase Mateo 6:19-22.)
19 La predicación de las buenas nuevas es la obra más importante que se realiza hoy en la Tierra (Rev. 14:6, 7). ¿Por qué? Porque contribuye a la santificación del nombre de Jehová (Mat. 6:9). Además, el mensaje bíblico mejora la vida de las personas y puede llevarlas a la salvación. De hecho, todos los años hay miles de personas que responden a este mensaje. Ahora bien, tal como preguntó el apóstol Pablo: “¿Cómo [...] oirán sin alguien que predique?” (Rom. 10:14, 15). Es muy difícil, ¿verdad? Así pues, ¿por qué no se resuelve a hacer todo lo posible por cumplir su ministerio?
20 Hay otra forma de ayudar a la gente a entender el significado de estos tiempos críticos y las consecuencias de las decisiones que tomen. ¿Cuál es? Mejorar nuestras habilidades como maestros. En el artículo siguiente se explicará cómo lograrlo.
[Nota]
Se han cambiado los nombres.
¿Qué respondería?
• ¿Qué responsabilidad tenemos los cristianos hacia nuestro prójimo?
• ¿Cómo podemos vencer los obstáculos que entorpecen nuestra predicación?
• ¿Cómo podemos cumplir el ministerio que hemos aceptado?
[Preguntas del estudio]
1, 2. ¿Qué responsabilidad tenemos los cristianos hacia nuestro prójimo?
3. ¿Qué temas se tratarán en este artículo de estudio y en los dos siguientes?
4, 5. ¿Qué condiciones enfrenta la humanidad, y cómo reaccionan muchos?
6. ¿Por qué no ha podido ayudar “Babilonia la Grande” a la humanidad?
7. ¿Qué futuro aguarda a la mayoría de las personas, pero cómo se las puede ayudar?
8, 9. ¿Cómo reaccionaron los cristianos del siglo primero cuando sufrieron oposición, y por qué?
10. ¿Qué pruebas encaramos hoy los cristianos, pero qué resultado puede tener nuestra buena conducta?
11. a) ¿Cómo reaccionan algunas personas ante la predicación? b) ¿Qué clase de oposición experimentó Pablo, y cómo reaccionó?
12, 13. ¿A qué dificultades se enfrentan algunos cristianos y cómo han intentado vencerlas?
14. ¿En qué aspecto fue Pablo un ejemplo para sus hermanos en la fe, y qué consejo dio?
15. ¿Qué demostramos al dedicarnos a Jehová, y qué preguntas surgen?
16, 17. ¿Qué posibilidades pueden analizar los cristianos jóvenes o los que tienen pocas obligaciones?
18. ¿Qué cambios hizo una pareja joven en su vida, y cuáles han sido los resultados?
19, 20. ¿Por qué es la predicación de las buenas nuevas la obra más importante que se realiza hoy?
[Ilustración de la página 5]
Se necesita valor para predicar cuando se afronta oposición
[Ilustración de la página 7]
¿Qué puede hacer si predica en territorios donde casi nadie está en su casa?.