Translate a otros idiomas

Wednesday, March 20, 2013

Lucas del Capitulo 1-3:

1 Puesto que muchos han emprendido la recopilación de una declaración de los hechos+ que entre nosotros están plenamente acreditados, 2 así como nos los entregaron los que desde [el] principio+ llegaron a ser testigos oculares+ y servidores del mensaje,*+ 3 yo también, porque he investigado todas las cosas desde el comienzo con exactitud, resolví escribírtelas en orden lógico,+ excelentísimo+ Teófilo,+ 4 para que conozcas plenamente la certeza de las cosas que se te han enseñado oralmente.+
5 Sucedió que en los días de Herodes,+ rey de Judea, hubo cierto sacerdote de nombre Zacarías,* de la división de Abías,*+ y este tenía una esposa que vino de las hijas de Aarón,+ y el nombre de ella era Elisabet. 6 Ambos eran justos+ delante de Dios porque andaban exentos de culpa+ de acuerdo con todos los mandamientos+ y requisitos legales+ de Jehová.*+ 7 Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril,+ y ambos eran de edad avanzada.
8 Ahora bien, mientras él actuaba como sacerdote en la asignación de su división+ delante de Dios, 9 conforme a la práctica solemne del oficio sacerdotal le tocó su turno de ofrecer el incienso+ al entrar en el santuario* de Jehová;*+ 10 y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora en que se ofrecía el incienso.+ 11 A él se apareció el ángel de Jehová,* de pie al lado derecho del altar del incienso.+ 12 Mas Zacarías se perturbó al verlo, y cayó temor sobre él.+ 13 Sin embargo, el ángel le dijo: “No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido oído favorablemente,+ y tu esposa Elisabet llegará a ser para ti madre de un hijo, y has de ponerle por nombre Juan.*+ 14 Y tendrás gozo y gran alegría, y muchos se regocijarán+ por su nacimiento; 15 porque él será grande delante de Jehová.*+ Mas no debe beber en absoluto vino ni bebida alcohólica alguna,+ y estará lleno de espíritu* santo hasta desde la matriz de su madre;+ 16 y a muchos de los hijos de Israel los volverá a Jehová,*+ Dios de ellos. 17 También, irá delante de él con el espíritu y poder de Elías,*+ para volver los corazones+ de padres a hijos, y los desobedientes a la sabiduría práctica de los justos, para alistar para Jehová*+ un pueblo preparado”.+
18 Y Zacarías dijo al ángel: “¿Cómo he de estar seguro de esto? Porque yo he envejecido,+ y mi esposa es de edad avanzada”. 19 En respuesta, el ángel le dijo: “Yo soy Gabriel,*+ que estoy de pie cerca y delante de Dios, y fui enviado para hablar+ contigo y declararte las buenas nuevas* de estas cosas. 20 Pero, ¡mira!, estarás en silencio+ y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo señalado”. 21 Entretanto, el pueblo estaba aguardando a Zacarías,+ y se extrañaba de que se tardara tanto en el santuario. 22 Pero cuando él salió no podía hablarles, y percibieron que acababa de ver una vista sobrenatural+ en el santuario; y él les hacía señas, pero permanecía mudo. 23 Pues bien, cuando se cumplieron los días de su servicio público*+ él se fue a su casa.
24 Pero después de estos días Elisabet su esposa quedó encinta;+ y se mantuvo recluida por cinco meses, y dijo: 25 “Así es como Jehová* ha tratado conmigo en estos días en que me ha dado su atención para quitar mi oprobio entre los hombres”.+
26 En el sexto mes de ella* el ángel Gabriel+ fue enviado de parte de Dios a una ciudad de Galilea cuyo nombre era Nazaret, 27 a una virgen que estaba comprometida para casarse con un varón de nombre José, de la casa de David; y el nombre de la virgen+ era María.*+ 28 Y cuando entró delante de ella, dijo: “Buenos días,+ altamente favorecida, Jehová*+ está contigo”.+ 29 Pero ella se turbó profundamente por el dicho, y razonaba sobre qué suerte de saludo sería este. 30 De modo que el ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado favor+ con Dios; 31 y, ¡mira!, concebirás en tu matriz y darás a luz un hijo,+ y has de ponerle por nombre Jesús.*+ 32 Este será grande+ y será llamado Hijo del Altísimo;+ y Jehová* Dios le dará el trono+ de David su padre,+ 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habrá fin”.+
34 Pero María dijo al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no estoy teniendo coito+ con varón alguno?”. 35 En respuesta, el ángel le dijo: “Espíritu santo+ vendrá sobre ti, y poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo,+ Hijo de Dios.+ 36 Y, ¡mira!, tu parienta Elisabet también ha concebido ella misma un hijo, en su vejez, y este es el sexto mes para ella, la llamada estéril;+ 37 porque con Dios ninguna declaración* será una imposibilidad”.+ 38 Entonces dijo María: “¡Mira! ¡La esclava de Jehová!*+ Efectúese conmigo según tu declaración”. Con eso, el ángel se fue de ella.
39 De modo que María se levantó en aquellos días y fue apresuradamente a la serranía, a una ciudad de Judá, 40 y entró en casa de Zacarías y saludó a Elisabet. 41 Pues bien, al oír Elisabet el saludo de María, la criatura saltó en su matriz; y Elisabet se llenó de espíritu santo, 42 y clamó con fuerte voz y dijo: “¡Bendita eres tú entre las mujeres, y bendito+ es el fruto de tu matriz! 43 ¿Pues a qué se debe que tenga yo este [privilegio], de que venga a mí la madre de mi Señor?+ 44 Porque, ¡mira!, al entrar en mis oídos el sonido de tu saludo, la criatura que llevo en la matriz saltó con gran alegría.+ 45 Feliz también es la que creyó, porque tendrán ejecución completa+ las cosas que se le hablaron de parte de Jehová”.*+
46 Y María dijo: “Mi alma engrandece* a Jehová,*+ 47 y mi espíritu no puede menos que llenarse de gran gozo+ a causa de Dios mi Salvador;+ 48 porque él ha mirado la posición baja de su esclava.+ Pues, ¡mira!, desde ahora todas las generaciones me declararán feliz;+ 49 porque grandes obras me ha hecho el Poderoso, y santo es su nombre;+ 50 y por generaciones tras generaciones su misericordia está sobre los que le temen.+ 51 Poderosamente ha ejecutado con su brazo,+ ha esparcido a los que son altivos en la intención de su corazón.+ 52 Ha rebajado de tronos a hombres de poder,+ y ensalzado a los de condición humilde;+ 53 a los que tenían hambre los ha satisfecho plenamente con cosas buenas,+ y ha despedido sin nada a los que tenían riquezas.+ 54 Ha venido en socorro de Israel su siervo,+ para recordar la misericordia,+ 55 así como dijo a nuestros antepasados, a Abrahán y a su descendencia,* para siempre”.+ 56 Entonces María permaneció con ella como tres meses, y se volvió a su propia casa.
57 Luego llegó el tiempo debido para que Elisabet diera a luz, y dio a luz un hijo. 58 Y sus vecinos y sus parientes oyeron que Jehová* había engrandecido para con ella su misericordia,+ y empezaron a regocijarse+ con ella. 59 Y al octavo día vinieron para circuncidar al niñito,+ e iban a llamarlo por el nombre de su padre, Zacarías. 60 Pero su madre contestó y dijo: “¡No, por cierto!, sino que será llamado Juan”. 61 Ante eso, le dijeron: “Nadie hay entre tus parientes que se llame por ese nombre”. 62 Entonces se pusieron a preguntar por señas al padre cómo quería que se le llamara. 63 Y él pidió una tablilla y escribió: “Juan+ es su nombre”. Ante esto, todos se maravillaron. 64 Al instante a él se le abrió la boca+ y se le soltó la lengua, y empezó a hablar, bendiciendo a Dios. 65 Y cayó temor sobre todos los que vivían en la vecindad de ellos; y en toda la serranía de Judea se hablaba de todas estas cosas, 66 y cuantos oían tomaban nota de ello en su corazón,+ y decían: “¿Qué habrá de ser en realidad este niñito?”. Porque la mano+ de Jehová* ciertamente estaba con él.
67 Y Zacarías su padre se llenó de espíritu santo,+ y profetizó,+ diciendo: 68 “Bendito sea Jehová* el Dios de Israel,+ porque ha dirigido su atención y ejecutado liberación+ para con su pueblo.+ 69 Y nos ha levantado un cuerno+ de salvación* en la casa de David su siervo, 70 así como él, por medio de la boca de sus santos profetas de antiguo,+ ha hablado 71 de una salvación de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian;+ 72 para ejecutar la misericordia relacionada con nuestros antepasados y para recordar su santo pacto,+ 73 el juramento que juró a Abrahán nuestro antepasado,+ 74 de concedernos, después de haber sido librados de la mano de nuestros enemigos,+ el privilegio de rendirle servicio sagrado*+ sin temor, 75 con lealtad y justicia delante de él todos nuestros días.+ 76 Mas en cuanto a ti, niñito, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás por adelantado ante Jehová* para alistarle sus caminos,+ 77 para dar conocimiento de salvación a su pueblo por el perdón de sus pecados,+ 78 debido a la tierna compasión de nuestro Dios. Con esta [compasión] nos visitará un amanecer+ desde lo alto,+ 79 para dar luz a los que están sentados en oscuridad y en sombra de muerte,+ para dirigir nuestros pies prósperamente en el camino de la paz”.
80 Y el niñito siguió creciendo+ y haciéndose fuerte en espíritu, y continuó en los desiertos áridos hasta el día de mostrarse abiertamente a Israel.

2 Ahora bien, en aquellos días salió un decreto+ de César* Augusto de que se inscribiera toda la tierra habitada* 2 (esta primera inscripción se efectuó cuando Quirinio era el gobernador de Siria); 3 y todos se pusieron a viajar para inscribirse,+ cada uno a su propia ciudad. 4 Por supuesto, José también subió desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén,+ por ser miembro de la casa y familia de David,+ 5 para inscribirse con María,+ quien le había sido dada en matrimonio según se había prometido,+ y a la sazón estaba en estado avanzado de gravidez.+ 6 Mientras estaban allí, a ella se le cumplieron los días para dar a luz. 7 Y dio a luz a su hijo, el primogénito,+ y lo envolvió con bandas de tela y lo acostó en un pesebre,+ porque no había sitio para ellos en el lugar de alojamiento.*
8 También había en aquella misma zona pastores que vivían a campo raso* y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaños. 9 Y de repente el ángel de Jehová*+ estuvo de pie junto a ellos, y la gloria de Jehová*+ centelleó en derredor de ellos, y tuvieron gran temor. 10 Pero el ángel les dijo: “No teman, porque, ¡miren!, les declaro buenas nuevas de un gran gozo que todo el pueblo tendrá,+ 11 porque les ha nacido hoy un Salvador,+ que es* Cristo [el] Señor,*+ en la ciudad de David.+ 12 Y esto les servirá de señal: hallarán un nene envuelto en bandas de tela y acostado en un pesebre”. 13 Y de súbito se juntó con el ángel una multitud del ejército* celestial,+ alabando a Dios+ y diciendo: 14 “Gloria en las alturas+ a Dios, y sobre la tierra paz+ entre los hombres de buena voluntad”.*+
15 Así que, cuando los ángeles hubieron partido de ellos al cielo, los pastores empezaron a decirse unos a otros: “Vamos sin falta directamente a Belén, y veamos esta cosa que ha sucedido, que Jehová*+ nos ha dado a conocer”. 16 Y fueron apresuradamente y hallaron a María así como a José, y al nene acostado en el pesebre. 17 Cuando lo vieron, dieron a conocer el dicho que se les había hablado respecto a este niñito. 18 Y cuantos oyeron se maravillaron de las cosas que les dijeron los pastores, 19 pero María iba conservando todos estos dichos, sacando conclusiones en su corazón.+ 20 Entonces los pastores se volvieron, glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, así como estas se les habían dicho.
21 Ahora bien, cuando se cumplieron los ocho días+ para circuncidarlo,+ también se le puso por nombre Jesús,*+ el nombre puesto por el ángel antes que fuera concebido en la matriz.+
22 También, cuando se cumplieron los días para la purificación+ de ellos conforme a la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo a Jehová,* 23 así como está escrito en la ley de Jehová:* “Todo varón que abre matriz tiene que ser llamado santo a Jehová”,*+ 24 y para ofrecer sacrificio, según lo que se dice en la ley de Jehová:* “Un par de tórtolas o dos pichones”.+
25 Y, ¡mira!, había en Jerusalén un hombre cuyo nombre era Simeón, y este hombre era justo y reverente, que esperaba la consolación de Israel,+ y había espíritu santo sobre él. 26 Además, se le había revelado divinamente por el espíritu santo que no vería la muerte antes que hubiera visto al Cristo+ de Jehová.* 27 Bajo el poder del espíritu+ él entró entonces en el templo; y al traer adentro los padres al niñito Jesús para hacer por él según la práctica usual de la ley,+ 28 él mismo lo recibió en los brazos y bendijo a Dios y dijo: 29 “Ahora, Señor Soberano,* estás dejando que tu esclavo vaya libre en paz,+ según tu declaración; 30 porque mis ojos han visto tu medio de salvar+ 31 que has alistado a la vista de todos los pueblos,+ 32 una luz+ para remover de las naciones+ el velo,*+ y una gloria de tu pueblo Israel”. 33 Y su padre y su madre continuaron admirándose de las cosas que se hablaban acerca de él. 34 También, Simeón los bendijo, pero dijo a María su madre: “¡Mira! Este es puesto para la caída+ y el volver a levantarse* de muchos en Israel,+ y para señal contra la cual se hable+ 35 (sí, a ti misma una espada larga te atravesará el alma),*+ para que los razonamientos de muchos corazones sean descubiertos”.+
36 Ahora bien, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser (esta mujer era de edad avanzada, y había vivido con su esposo siete años desde su virginidad, 37 y para este tiempo era una viuda+ de ochenta y cuatro años de edad), la cual nunca faltaba del templo, rindiendo servicio sagrado* noche y día+ con ayunos y ruegos. 38 Y en aquella misma hora se acercó y empezó a dar gracias a Dios* y a hablar acerca [del niño]* a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén.+
39 Entonces, cuando hubieron llevado a cabo todas las cosas según la ley+ de Jehová,* se volvieron a Galilea, a su propia ciudad de Nazaret.+ 40 Y el niñito continuó creciendo y haciéndose fuerte,+ lleno como estaba de sabiduría, y el favor de Dios+ continuó sobre él.
41 Ahora bien, sus padres acostumbraban ir de año en año a Jerusalén+ para la fiesta de la pascua. 42 Y cuando él cumplió doce años de edad, subieron según la costumbre+ de la fiesta 43 y completaron los días. Pero cuando regresaban, el muchachito Jesús permaneció atrás en Jerusalén, y sus padres no se dieron cuenta de ello. 44 Dando por supuesto que estaba en la compañía que viajaba junta, viajaron la distancia correspondiente a un día+ y entonces se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos. 45 Pero, al no hallarlo, se volvieron a Jerusalén, y lo buscaron diligentemente. 46 Pues bien, después de tres días lo hallaron en el templo,+ sentado en medio de los maestros, y escuchándoles e interrogándolos. 47 Pero todos los que le escuchaban quedaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas.+ 48 Pues, cuando ellos lo vieron quedaron atónitos, y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué nos trataste de este modo? Mira que tu padre y yo te hemos estado buscando con la mente angustiada”. 49 Pero él les dijo: “¿Por qué tuvieron que andar buscándome? ¿No sabían que tengo que estar en la [casa] de mi Padre?”.+ 50 Sin embargo, no comprendieron el dicho que les habló.+
51 Y él bajó con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto+ a ellos. También, su madre guardaba cuidadosamente todos estos dichos* en su corazón.+ 52 Y Jesús siguió progresando en sabiduría+ y en desarrollo físico y en favor ante Dios y los hombres.+

3 En el año decimoquinto del reinado de Tiberio César,* cuando Poncio Pilato era gobernador de Judea, y Herodes*+ era gobernante de distrito* de Galilea, pero Filipo su hermano era gobernante de distrito del país de Iturea y de Traconítide, y Lisanias era gobernante de distrito de Abilene, 2 en los días del sacerdote principal Anás, y de Caifás,+ la declaración de Dios vino a Juan+ el hijo de Zacarías en el desierto.+
3 De modo que él entró en toda la comarca del Jordán, predicando bautismo [en símbolo] de arrepentimiento para perdón de pecados,+ 4 así como está escrito en el libro de las palabras de Isaías el profeta: “¡Escuchen! Alguien clama en el desierto: ‘Preparen el camino de Jehová,* hagan rectas sus veredas.+ 5 Todo barranco tiene que ser rellenado, y toda montaña y colina allanada, y las curvas tienen que convertirse en caminos rectos, y los lugares escarpados en caminos llanos;+ 6 y toda carne verá el medio de salvar de Dios’”.+
7 Por eso empezó a decir a las muchedumbres que salían para ser bautizadas por él: “Prole de víboras,+ ¿quién les ha intimado a huir de la ira venidera?+ 8 Por lo tanto, produzcan frutos propios del arrepentimiento.*+ Y no comiencen a decir dentro de sí: ‘Por padre tenemos a Abrahán’. Porque les digo que Dios tiene poder para levantar de estas piedras hijos a Abrahán. 9 De hecho, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por lo tanto, todo árbol que no produce fruto excelente ha de ser cortado y echado al fuego”.+
10 Y las muchedumbres le preguntaban: “Entonces, ¿qué haremos?”.+ 11 En respuesta les decía: “El que tiene dos prendas de vestir interiores comparta con el que no tiene, y el que tiene comestibles haga lo mismo”.+ 12 Pero hasta recaudadores de impuestos vinieron a bautizarse, y le dijeron: “Maestro, ¿qué haremos?”.+ 13 Él les dijo: “No exijan nada en exceso del impuesto fijo”.+ 14 También, los que estaban en el servicio militar le preguntaban: “¿Qué haremos nosotros también?”. Y les dijo: “No acosen a nadie, ni acusen+ falsamente a nadie, y estén satisfechos con lo que se les suministra”.*+
15 Ahora bien, estando el pueblo en expectación, y todos razonando en sus corazones acerca de Juan: “¿Acaso será él el Cristo?”,+ 16 Juan contestó, y dijo a todos: “Yo, por mi parte, los bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, la correa de cuyas sandalias no soy digno de desatarle.+ Él los bautizará con espíritu santo y con fuego.+ 17 Su aventador está en su mano para limpiar por completo su era y para recoger+ el trigo en su granero, pero la paja+ la quemará con fuego+ que no se puede apagar”.
18 Por lo tanto, también dio muchas otras exhortaciones y continuó declarando buenas nuevas al pueblo. 19 Pero Herodes, el gobernante de distrito,* porque fue censurado por él respecto a Herodías, la esposa de su hermano, y respecto a todos los hechos inicuos que hizo Herodes,+ 20 añadió también esto a todos aquellos [hechos]: encerró a Juan en la prisión.+
21 Ahora bien, cuando todo el pueblo se bautizó, Jesús+ también fue bautizado* y, mientras oraba, el cielo+ se abrió 22 y el espíritu santo bajó sobre él en forma corporal como una paloma, y salió una voz del cielo: “Tú eres mi Hijo, el amado; yo te he aprobado”.+
23 Además, Jesús mismo, cuando comenzó [su obra],*+ era como de treinta+ años, siendo hijo,+ según se opinaba,*
de José,+
[hijo] de Helí,
24 [hijo] de Matat,
[hijo] de Leví,
[hijo] de Melquí,
[hijo] de Janaí,
[hijo] de José,
25 [hijo] de Matatías,
[hijo] de Amós,
[hijo] de Nahúm,
[hijo] de Eslí,
[hijo] de Nagai,
26 [hijo] de Maat,
[hijo] de Matatías,
[hijo] de Semeín,
[hijo] de Josec,
[hijo] de Jodá,
27 [hijo] de Joanán,
[hijo] de Resá,
[hijo] de Zorobabel,+
[hijo] de Sealtiel,*+
[hijo] de Nerí,
28 [hijo] de Melquí,
[hijo] de Adí,
[hijo] de Cosam,
[hijo] de Elmadam,
[hijo] de Er,
29 [hijo] de Jesús,*
[hijo] de Eliezer,
[hijo] de Jorim,
[hijo] de Matat,
[hijo] de Leví,
30 [hijo] de Simeón,
[hijo] de Judas,
[hijo] de José,
[hijo] de Jonam,
[hijo] de Eliaquim,
31 [hijo] de Meleá,
[hijo] de Mená,
[hijo] de Matatá,
[hijo] de Natán,+
[hijo] de David,+
32 [hijo] de Jesé,+
[hijo] de Obed,*+
[hijo] de Boaz,+
[hijo] de Salmón,*+
[hijo] de Nahsón,+
33 [hijo] de Aminadab,*+
[hijo] de Arní,*+
[hijo] de Hezrón,+
[hijo] de Pérez,+
[hijo] de Judá,+
34 [hijo] de Jacob,+
[hijo] de Isaac,+
[hijo] de Abrahán,+
[hijo] de Taré,+
[hijo] de Nacor,+
35 [hijo] de Serug,+
[hijo] de Reú,+
[hijo] de Péleg,+
[hijo] de Éber,+
[hijo] de Selah,+
36 [hijo] de Cainán,*
[hijo] de Arpaksad,+
[hijo] de Sem,+
[hijo] de Noé,+
[hijo] de Lamec,+
37 [hijo] de Matusalén,+
[hijo] de Enoc,+
[hijo] de Jared,+
[hijo] de Mahalaleel,+
[hijo] de Cainán,+
38 [hijo] de Enós,+
[hijo] de Set,+
[hijo] de Adán,+
[hijo] de Dios.
 

Respetar la autoridad:

Miércoles 20 de marzo
Respeten a los que trabajan duro entre ustedes y los presiden en el Señor y los amonestan (1 Tes. 5:12).
Para poder presidir bien la congregación, los ancianos han de analizar en conjunto cuáles son las necesidades de esta y cómo atenderlas. Tal vez nos preguntemos si no sería más sencillo que solo uno de ellos tomara todas las decisiones. No obstante, los superintendentes de la actualidad siguen el ejemplo del cuerpo de ancianos que gobernaba a la congregación en el siglo primero. Cuando se reúnen, escuchan las opiniones de todos y examinan las Escrituras con el objetivo de encontrar principios aplicables a las necesidades de su congregación. Cada uno contribuye al éxito de dichas reuniones consultando de antemano la Palabra de Dios y las instrucciones del esclavo fiel. Claro, todo esto lleva su tiempo. Y, como ocurrió en el siglo primero con el debate sobre la circuncisión, a veces tienen diferentes opiniones y les cuesta llegar a un consenso. En tales casos, siguen analizando el asunto hasta que logran tomar una decisión basada en la Biblia (Hech. 15:2, 6, 7, 12-14, 28). w11 15/6 4:11, 13
18 de mzo.  Lectura de la Biblia:  Lucas 1 a 3
Núm. 1: Lucas 1:24-45
Núm. 2: ¿Quiénes participan del pan y del vino en la Cena del Señor? (rs pág. 84 párr. 5–pág. 85 párr. 1)
Núm. 3: ¿Cuántas veces se debe celebrar la Conmemoración, y cuándo? (rs pág. 86 párrs. 1, 2)
18-24 DE MARZO DE 2013
PÁGINA 22 • CÁNTICOS: 91 Y 39

Obedece, por favor....

Capítulo 6
“Obedece, por favor, la voz de Jehová”
OBEDECER no está de moda. Muchas personas ni siquiera se plantean si está bien o mal actuar de cierto modo, sino que hacen lo que les apetece o lo que les conviene. Esta actitud se ve en los conductores que cometen infracciones, los inversores que violan las leyes financieras y los altos funcionarios que burlan las leyes que incluso ellos mismos han contribuido a implantar. En los días de Jeremías también era común lanzarse al “proceder popular”, a sabiendas de que era incorrecto y perjudicial (Jer. 8:6).
2 Nosotros sabemos que quienes desean obtener el favor del Todopoderoso no pueden sencillamente seguir el “proceder popular”. Es digno de mención que Jeremías presentase un contraste entre los que no habían “obedecido la voz de Jehová” y los que procuraban hacerlo (Jer. 3:25; 7:28; 26:13; 38:20; 43:4, 7). Cada uno de nosotros tiene que analizar de qué lado está. ¿Por qué? Porque las embestidas de Satanás contra la integridad de los siervos de Dios se han vuelto especialmente virulentas. Podemos asemejar al Diablo a una serpiente que espera silenciosa a su presa y súbitamente lanza su mortífero ataque. Nuestra determinación de obedecer la voz de Jehová nos impulsará a alejarnos del alcance de sus letales colmillos. Ahora, ¿cómo reforzar esta determinación? Los escritos de Jeremías nos ayudarán.
AQUEL A QUIEN DEBEMOS OBEDIENCIA
3 ¿Por qué merece Jehová nuestra total obediencia? Jeremías aporta una razón llamándolo “el Hacedor de la tierra por su poder, Aquel que firmemente estableció la tierra productiva por su sabiduría” (Jer. 10:12). En efecto, Jehová es el Soberano del universo, y debemos temerle por encima de todos los demás gobernantes. Él posee el derecho absoluto a esperar que cumplamos con sus sabios mandamientos, que al fin y al cabo son para nuestro beneficio (Jer. 10:6, 7).
[Ilustración de la página 69]
Beber del “agua viva” de Jehová nos impulsa a obedecer
4 Jehová no es únicamente el Gobernante Universal, sino el Sustentador de la vida, nuestra vida. A los contemporáneos de Jeremías no les quedó ninguna duda al respecto. Mientras que Egipto dependía muchísimo de las aguas del Nilo, la Tierra Prometida dependía en gran manera del agua de las lluvias estacionales, que sus habitantes almacenaban en cisternas subterráneas (Deu. 11:13-17). Solo Jehová era capaz de hacer llover y empapar el suelo para que produjera. Por otro lado, él también podía retener las tan ansiadas lluvias. De ahí que en los días de Jeremías, los desobedientes judíos sufrieran una serie de sequías devastadoras que dejaron resecos sus campos, viñas, pozos y cisternas (Jer. 3:3; 5:24; 12:4; 14:1-4, 22; 23:10).
5 Aunque los judíos estimaban mucho el agua literal, rechazaron el “agua viva” que Jehová les ofrecía en abundancia. Lo demostraron desobedeciendo deliberadamente la Ley divina y aliándose con otras naciones. Llegaron a ser como alguien que durante una sequía guarda la poca agua que tiene en una cisterna rota, así que sufrieron las consecuencias (léanse Jeremías 2:13 y 17:13). Nosotros no tenemos por qué actuar como ellos y acarrearnos la ruina. Jehová continúa regalándonos abundancia de “agua viva”, es decir, la guía de su Palabra inspirada; pero solo nos beneficiaremos de ella si la estudiamos y procuramos seguirla.
6 A medida que iba acercándose el día en que Dios le ajustaría las cuentas a Judá, la obediencia era cada vez más vital. Si algún judío quería ganarse el favor y la protección de Jehová, tenía que arrepentirse y obedecerle. El rey Sedequías, que no se había mostrado firme a la hora de hacer lo recto, se encaró con esta decisión. Cuando sus subalternos le dijeron que querían matar a Jeremías, no tuvo las agallas para oponerse. Como vimos en el capítulo anterior, el profeta sobrevivió al intento de asesinato gracias a Ébed-mélec. Luego exhortó a Sedequías: “Obedece, por favor, la voz de Jehová” (léase Jeremías 38:4-6, 20). Estaba claro: por su propio bien, el rey tenía que decidirse. ¿Obedecería a Dios?
¿Por qué fue apropiado que Jeremías repetidamente exhortara a los judíos a que obedecieran a Dios?
ES URGENTE OBEDECER A JEHOVÁ
7 Hoy es tan importante la obediencia a Jehová como lo fue en la antigüedad. Preguntémonos: “¿Estoy decidido a obedecerle? Si me topara en Internet con una página pornográfica, ¿me quedaría mirando, o rechazaría la tentación y la cerraría inmediatamente? Y si un no creyente en el trabajo o la escuela quisiera salir conmigo, ¿tendría la entereza para rechazarlo? ¿Me atraen, o me repelen los sitios de Internet y los libros de contenido apóstata?”. Tanto en estas como en otras situaciones, siempre hay que recordar lo que dice Jeremías 38:20.
8 Jehová se valió de Jeremías para exhortar reiteradamente a su pueblo con palabras como estas: “Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus caminos y sus tratos” (Jer. 7:3; 18:11; 25:5; léase Jeremías 35:15). De modo similar, los ancianos cristianos se esfuerzan por ayudar a sus hermanos en peligro espiritual. Si en algún momento nos aconsejan que evitemos cierto proceder erróneo o imprudente, no hagamos oídos sordos. Su objetivo es el mismo que el de Jeremías.
[Ilustración de la página 70]
Cuando los ancianos traten de ayudarnos, no hagamos oídos sordos
9 Los ancianos quizás repasen algún principio bíblico que ya nos hayan mencionado. Repetir un consejo nunca es fácil, pero se hace más difícil aún si la persona que lo precisa manifiesta una actitud como la de muchos de los judíos que oyeron a Jeremías. Veamos los reiterados esfuerzos de los ancianos por ayudarnos como expresiones del amor de Jehová. Hay que reconocer también que Jeremías no habría tenido la necesidad de repetir las advertencias si hubiera habido una buena respuesta. Así es, para que no nos repitan los consejos, debemos aplicarlos enseguida.
EL PERDÓN DE JEHOVÁ: GENEROSO, MAS NO AUTOMÁTICO
10 En este mundo no podemos obedecer a Jehová a la perfección, por mucho que tratemos; de ahí que tengamos que agradecerle su disposición a perdonar nuestros errores. Con todo, su perdón no es automático. ¿Por qué no? Porque el pecado le repugna (Isa. 59:2). En consecuencia, Jehová se asegura de que nos merezcamos su perdón.
11 Ya hemos visto que muchos contemporáneos de Jeremías solían desobedecer a Dios y así abusaban de su paciencia y misericordia. En la actualidad, ¿podríamos adoptar el mismo hábito? Sí, si hacemos caso omiso de los recordatorios divinos y comenzamos a practicar el pecado. En algunos casos, esto ha sucedido abiertamente, como cuando una persona entra en un matrimonio adúltero. Pero incluso si nadie se diera cuenta del pecado, el que desobedece a Jehová se encamina al fracaso. Alguien que llevara una doble vida podría pensar que no lo van a descubrir; sin embargo, la realidad es que Dios examina lo que hay en nuestra mente y corazón y puede ver lo que sucede a puerta cerrada (léase Jeremías 32:19). ¿Qué debe hacer uno si, en efecto, ha desobedecido a Dios?
12 Muchos judíos desdeñaron la ayuda que Jehová les brindó una y otra vez mediante Jeremías. De igual modo, es posible que una persona que ha cometido algún pecado grave no se arrepienta y rechace la ayuda de los ancianos. En tal caso, ellos deben seguir las pautas bíblicas pertinentes y expulsar al pecador para proteger a la congregación (1 Cor. 5:11-13; véase el recuadro “Vivir sin ley”, de la página 73). ¿Significa esto que se trata de un caso perdido, que el transgresor nunca podrá recuperar el favor de Jehová? No. Los israelitas habían sido rebeldes por mucho tiempo, y aun así, Dios les dijo: “Vuélvanse, hijos renegados. Yo sanaré su condición de renegados” (Jer. 3:22).* Jehová insta a los pecadores a que regresen a él; es más, les indica el camino.
¿Por qué es sensato buscar el perdón de Dios cuando pecamos?
OBEDEZCAN A JEHOVÁ VOLVIÉNDOSE A ÉL
13 Para volverse a Dios, como indicó Jeremías, la persona ha de pensar: “¿Qué he hecho?”. Luego, a la luz de los principios bíblicos, debe responderse con sinceridad. Los judíos impenitentes del tiempo de Jeremías ni siquiera se plantearon esa reflexión. Rehusaron admitir el alcance de sus pecados, de modo que Jehová no los perdonó; no pudo perdonarlos (léase Jeremías 8:6). En cambio, el pecador arrepentido reconoce que al desobedecer a Jehová, ha manchado el nombre de Dios y el de la congregación cristiana. Además, lo apesadumbra profundamente el dolor que haya podido ocasionar a gente inocente. Debe saber que su solicitud de perdón solo es válida ante Jehová cuando admite todo el daño causado por sus malos actos. Pero volverse a Dios implica algo más.
14 La persona verdaderamente arrepentida escudriña sus motivos, deseos y costumbres (léase Lamentaciones 3:40, 41). Examina los aspectos de su vida donde hay fisuras, tales como su relación con el sexo opuesto, el consumo de bebidas, el tabaco, el uso que le da a Internet o sus tratos comerciales. Así como una mujer friega hasta los rincones más ocultos de su cocina para mantenerla higiénicamente limpia, la persona arrepentida ha de esforzarse por purificar sus pensamientos y sus actos privados. Para ‘volverse a Jehová’, debe cumplir con sus exigencias y ajustarse a sus normas. Algunos judíos del tiempo de Jeremías se volvieron a Jehová “falsamente”; es decir, fingieron sentir remordimiento pero nunca cambiaron su actitud o forma de vivir (Jer. 3:10). A diferencia de ellos, el que sinceramente solicita perdón no trata de engañar ni a Jehová ni a la congregación. En vez de solo querer lavar su reputación o volver a juntarse con sus parientes y hermanos de fe, desea dejar en el pasado los males cometidos y granjearse el perdón y el favor de Dios.
15 La oración forma parte esencial del arrepentimiento. En la antigüedad era común que la gente levantara las manos hacia el cielo al orar. Hoy, parafraseando a Jeremías, cuando una persona arrepentida ora, ‘levanta su corazón junto con las palmas de las manos a Dios’ (Lam. 3:41, 42). El pesar que siente la impulsa a obrar en consecuencia con sus súplicas, pues son sinceras y nacen del corazón.
[Ilustración de la página 75]
“¿Por qué no hice caso?”
16 Es indudable que la persona que reconoce sus errores ha de tragarse el orgullo. Ahora bien, lo más importante es que Jehová desea que los pecadores regresen a él. Cuando ve un corazón contrito, su propio corazón reacciona. Sus entrañas ‘se alborotan’, o se conmueven, porque está dispuesto a perdonar a todos los que se arrepienten, tal como hizo con los israelitas que regresaron del exilio (Jer. 31:20). ¡Qué tranquilizador es saber que Dios quiere darles paz y esperanza a quienes le obedecen! (Jer. 29:11-14.) Tienen la posibilidad de volver a ocupar un lugar entre los siervos devotos de Dios.
LA OBEDIENCIA NOS PROTEGE
17 La mejor protección es la obediencia devota a Jehová, algo que se percibe en el ejemplo de los recabitas del tiempo de Jeremías. Más de dos siglos antes, Jehonadab, su antepasado quenita, que había apoyado fielmente a Jehú, les había impuesto ciertos mandatos, entre ellos el de no beber vino. Jehonadab llevaba mucho tiempo muerto, pero aun así, los recabitas seguían obedeciéndole. A modo de prueba, Jeremías los llevó a un comedor del templo, les puso vino y los instó a beber. Ellos le respondieron: “No beberemos vino” (Jer. 35:1-10).
[Ilustración de la página 77]
18 Si para los recabitas era importante obedecer a su antepasado muerto, con mayor diligencia aún debemos los verdaderos siervos del Dios vivo obedecer sus mandamientos. La fidelidad de los recabitas impresionó a Jehová, pues era diametralmente opuesta a la rebeldía de los judíos. Por ello, él les prometió que los protegería de la inminente destrucción. Si aplicamos esta lección hoy día, ¿no es lógico que a quienes obedecen sin reservas a Jehová también se les asegure protección durante la gran tribulación? (Léase Jeremías 35:19.)
¿Por qué es un aspecto importante de la obediencia arrepentirse de un pecado grave? ¿Cómo puede la obediencia evitar que uno tenga que arrepentirse?
QUIENES OBEDECEN A JEHOVÁ NO ESTÁN SOLOS
19 El cuidado protector de Dios no debe verse como cosa del pasado. En la actualidad, Jehová también escuda de los peligros espirituales a quienes le obedecen. Tal como las altas murallas protegían las ciudades de los ataques enemigos, la ley de Dios resguarda a quienes la estudian y la aplican consecuentemente en su vida. ¿Permaneceremos dentro del recinto amurallado de sus normas morales? Podemos estar seguros de que nos irá bien si lo hacemos (Jer. 7:23). Hay muchas experiencias que lo demuestran (véase el recuadro “La obediencia a Jehová nos protege”).
20 Ya sea que estén en nuestra familia, en el lugar de trabajo, en la escuela o entre las autoridades del país, los enemigos nos dificultan el servicio a Dios. Sin embargo, podemos estar seguros de que si obedecemos estrictamente a Jehová, él nos apoyará incluso en las circunstancias más penosas. No olvidemos que Dios prometió sostener a Jeremías a pesar de la feroz oposición, y lo hizo (léase Jeremías 1:17-19). Una de las veces en que más claro se manifestó el apoyo divino fue en los días del rey Jehoiaquim.
21 Jehoiaquim se opuso a los portavoces de Dios con una furia pocas veces igualada en Israel. Por ejemplo, persiguió al profeta Uriya, contemporáneo de Jeremías, incluso más allá de sus fronteras, lo trajo de vuelta y lo asesinó (Jer. 26:20-23). En el cuarto año del rey, Jehová mandó a Jeremías que escribiera todas las palabras que le había hablado hasta entonces y las leyera en el templo en voz alta. Jehoiaquim consiguió el rollo de Jeremías y ordenó a un oficial de la corte que se lo leyese. A medida que avanzaba la lectura, el rey rasgaba el documento en trozos, que iba echando al fuego a pesar de que algunos príncipes le rogaban que no lo hiciera. Luego mandó detener a Jeremías y a Baruc. ¿Cuál fue el desenlace? “Jehová los mantuvo ocultos” y no permitió que Jehoiaquim lastimara a estos dos hombres fieles (Jer. 36:1-6; léase Jeremías 36:21-26).
22 Si Jehová lo ve oportuno, también puede proteger a sus siervos actuales del peligro, aunque las más de las veces les da el valor y la sabiduría para obedecerle y seguir predicando las buenas nuevas. Este es el caso de una mujer sola, madre de cuatro hijos, a quien llamaremos Gulistan. Por un tiempo fue la única Testigo de una amplia zona de Asia central, donde las autoridades se oponen a la obra del Reino. La congregación más cercana está a 400 kilómetros (250 millas), por lo que Gulistan apenas disfruta de la compañía de cristianos maduros. Pese a la oposición y otros problemas, predica de casa en casa y halla muchas personas interesadas. Según un informe reciente, dirige cursos bíblicos con casi veinte personas y atiende a este grupo cada vez mayor de ovejas de Jehová.
23 Tal como Dios ayudó a Jeremías y ha ayudado a Testigos como Gulistan, también está dispuesto a ayudarnos a nosotros si somos siervos obedientes. Resolvámonos, por tanto, a obedecerle como Gobernante antes que a los hombres. Veremos que ni la oposición ni otros obstáculos nos impedirán alabar públicamente al único Dios verdadero en nuestro territorio (Jer. 15:20, 21).
24 La verdadera felicidad en la vida es inalcanzable si nos independizamos de nuestro Creador (Jer. 10:23). Tras estudiar lo que Jeremías escribió sobre la obediencia, ¿vemos aspectos en los que podríamos dejar que Jehová dirigiera más plenamente nuestros pasos? Los preceptos de Jehová constituyen la única guía que nos lleva a la felicidad. Por eso, él nos insta: “Obedezcan mi voz [...] a fin de que les vaya bien” (Jer. 7:23).
¿Cómo podemos utilizar en nuestra relación con Dios las lecciones sobre la obediencia extraídas del libro de Jeremías?
[Nota]
Jehová se dirigió en esta ocasión a Israel, el reino del norte, compuesto de diez tribus, cuyos habitantes ya habían pasado unos cien años en el exilio para cuando Jeremías transmitió este mensaje. Con sus palabras dejó claro que, hasta aquel día, la nación no se había arrepentido (2 Rey. 17:16-18, 24, 34, 35). Sin embargo, sus integrantes podían recuperar el favor de Dios e incluso regresar del exilio.
[Preguntas del estudio]
 1, 2. ¿Qué actitud tienen quienes siguen el “proceder popular”, y por qué debemos ser diferentes?
 3. ¿Por qué merece Jehová nuestra obediencia?
 4, 5. a) ¿Qué verdad aprendieron los judíos en tiempos de sequía? b) ¿Cómo desperdiciaron los habitantes de Judá el “agua viva” de Jehová? c) ¿Cómo podemos beber del “agua viva” que nos regala Dios?
 6. a) ¿Cuál fue la actitud de Sedequías en cuanto a obedecer a Jehová? b) ¿Por qué fue insensato el rey?
 7. ¿En qué situaciones podría someterse a prueba nuestra obediencia?
 8, 9. a) ¿Por qué es prudente escuchar a los ancianos cuando tratan de ayudarnos? b) ¿Cómo debemos ver los reiterados consejos de los ancianos?
10. ¿Por qué no perdona Jehová los pecados automáticamente?
11. ¿Por qué es imposible mantener en secreto los pecados?
12. ¿Qué deben hacer a veces los ancianos para proteger al rebaño?
13. ¿Qué debe reconocer la persona que desea volver a Jehová?
14. ¿Cómo puede alguien ‘volverse a Jehová’? (Inclúyase el recuadro “¿Qué es el arrepentimiento?”.)
15. ¿Qué tipo de oraciones eleva a Dios una persona arrepentida?
16. ¿Por qué es lógico volverse a Dios?
17, 18. a) ¿Quiénes eran los recabitas? b) Según se ve en la página 77, ¿por qué son conocidos?
19. ¿Qué protección nos da Dios si le obedecemos?
20, 21. a) ¿De qué podemos estar seguros mientras sirvamos a Jehová? b) ¿Cómo reaccionó el rey Jehoiaquim al mensaje de Dios mediante Jeremías?
22, 23. ¿Qué pone de manifiesto sobre el apoyo divino la experiencia de una Testigo de Asia central?
24. ¿Qué beneficios nos reporta la obediencia ahora?
[Ilustración de la página 69]
Beber del “agua viva” de Jehová nos impulsa a obedecer
[Ilustración de la página 70]
Cuando los ancianos traten de ayudarnos, no hagamos oídos sordos
[Recuadro de la página 73]
VIVIR SIN LEY
  ¿Cómo era la vida después de la destrucción de Jerusalén? Jeremías nos pinta un breve cuadro en Lamentaciones 2:9. Las murallas —y posiblemente las puertas— están derruidas, por lo que la ciudad carece de protección. Pero, peor aún, “no hay ley”. ¿Se refiere Jeremías a que los supervivientes son una banda de desaforados? No. Todo apunta, más bien, a la pérdida de la seguridad y tranquilidad espiritual de que los judíos gozaban cuando los sacerdotes y profetas fieles los instruían en la Ley de Dios. Los falsos profetas que ahora captan su atención no les ofrecen una ‘visión’, o dirección real de parte de Jehová; sus “visiones” son inútiles (Lam. 2:14).
  La persona que ha sido expulsada de la congregación quizás se encuentre en una situación parecida. Ya no disfruta de la afectuosa amistad de sus hermanos ni del cuidado atento de los ancianos. Se halla alejada de la vivificante enseñanza espiritual. Probablemente siente un gran vacío en el mundo, donde “no hay ley” de Jehová. Ahora bien, puede recuperar su buena relación con él y volver a disfrutar de abundantes bendiciones (2 Cor. 2:6-10). Pero, sin duda, todos concordaremos en que lo mejor es obedecer a Jehová y nunca llegar a vivir sin ley.
[Recuadro de la página 74]
¿QUÉ ES EL ARREPENTIMIENTO?
  Las palabras bíblicas en hebreo y griego vinculadas al arrepentimiento tienen que ver con la actitud de la persona y con el cambio de mentalidad que se produce tocante a una conducta del pasado o algo que se pretendía hacer. También aluden a sus sentimientos, entre ellos el pesar y el consuelo que siente (2 Sam. 13:39; Job 42:6). La Biblia deja claro que el verdadero arrepentimiento implica acciones movidas por sentimientos fuertes y sinceros. Esta es la clase de contrición que espera Jehová de todos los que claman por el perdón de pecados (Jer. 31:18, 19).
[Ilustración de la página 75]
“¿Por qué no hice caso?”
[Ilustración de la página 77]
[Recuadro de la página 78]
LA OBEDIENCIA A JEHOVÁ NOS PROTEGE
  Un joven Testigo español se ha beneficiado muchísimo de obedecer a Jehová. Nos cuenta: “En clase, una chica me propuso que saliéramos juntos. Era muy bonita, pero en mi interior sabía que salir con alguien que no ama a Jehová era peligroso.
  ”Más o menos por las mismas fechas, mis compañeros me presionaron para que asistiera a una fiesta de fin de curso. Cuando les di las razones bíblicas por las que no acudiría, me insultaron y ridiculizaron. Me sentí totalmente rechazado. Le conté lo que me sucedió a un anciano de la congregación, y él me preguntó: ‘¿Puede alguien que no respeta tus decisiones y valores morales ser un auténtico amigo?’. Aquellas palabras me fortalecieron y me ayudaron a soportar la presión.
  ”¡Me alegro tanto de no haber cedido! En aquella fiesta violaron a una chica. Y esa misma noche, tres de mis compañeros quedaron muy malheridos en un accidente de tráfico porque el que conducía estaba borracho. Si hubiese ido a la fiesta, quizás habría estado con ellos en el coche. Le doy gracias a Jehová por darme las fuerzas para obedecerle a pesar de la presión.”

Escuchar y obedecer a Jehova Dios:


Violaciones de Derechos Humanos en Cuba:

 
EFECTUAN REGISTRO EN VIVIENDA DE OPOSITORA PACIFICA Y VICE PRESIDENTA DEL MOV DE DH 10 DE DICIEMBRE.

POR GLORIA PEREZ

VOCERA DEL MOV DE DH 10 DE DICIEMBRE.
      
LA HABANA. Siendo las 4 de la tarde del día 10 de marzo la vivienda de la señora Mabel Gonzalez Alfonso vice presidenta del Movimiento de Derechos Humanos 10 de diciembre y esposa del prisionero político Raúl Rodríguez Soto, fue allanada por varios efectivos de la policía política y uniformados, los cuales bajo documento oficial penetraron el inmueble ubicado en el edificio 658 apto 12, zona 18 en Alamar, llevándose toda la documentación referente a sus actividades contestatarias, así como documentos personales y médicos de ella y de su esposo.
Este hecho del cual no le dieron ninguna información de los porque del  minucioso registro que fu muy desestabilizador para Mabel y su pequeña hija, la cual no dejaba de llorar aterrada del miedo.
Uno de los oficiales el cual se hace llamar Valiente, le advirtió que dejara todo lo relacionado con el ¨movimiento contrarrevolucionario¨ que dirigía, porque si no, la iba pasar aun peor su esposo prisionero del Combinado del este, y quien se encuentra en muy mal estado de salud hospitalizado en la Covadonga.
-Has caso que no estamos jugando-,  le dijo
 
Nota de la bloguista: La madre de Raul se encuentra operada por cuarta vez de la vista, con diabetes cronica y muy mal de salud en general tanto fisica como psicologicamente.