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Sunday, October 03, 2010

El Hambre:

Comentario

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marco gonzalezComentario de marco gonzalez Hace 5 horas
Gracias poeta por traernos tus letras llenas de amor y esperanzas, bendiciones gitanilla
Diana Margarita RuizComentario de Diana Margarita Ruiz Hace 5 horas
Eliminar comentarioMuy conmovedor y realista!. Pero ningún gobierno humano tiene poder para acabar con eso aunque quiera. Solo cuando se cumpla Daniel 2:44 estos males cesarán y habrá justicia divina, no humana. Todos los políticos prometerán, pero no cumplirán. Sólo el Reino de Dios pondrá fin a este dolor de no tener poder para remediar estos males tan monstruosos y la impotencia de tener que botar comida echada a perder, mientras tantos carecen de ella, especialmente estos infantes inocentes. Un abrazo: diana...

El Focsa: ( Por: Diana Margarita Ruiz):



En este Edificio de El Vedado, en La Habana, cursé el segundo semestre de 7mo Grado, el 8vo Grado y el 1er Semestre de 9no Grado, en los años 1967-1969, cuando sólo tenía entre 13 y 15 años de edad.
Viví en los apartamentos 18 A, 22 K..., creo que en el piso 19 también.Las clases las recibí en pisos más bajos, quizás 13 y o 14....De allí miraba constantemente La Bahía de La Habana, el mar, la libertad imaginaria posible en ese entonces, pues los pases eran mensuales,( si no los perdías en las cortes militares hasta por declararte responsable de un reporte del año 1867- por ejemplo, para tomarte el pelo); después quincenales ( por estímulo).Pero reveses a parte, allí viví una importante etapa de mi adolescencia que recuerdo con mucha alegría: aprendí a convivir en colectivo en un albergue multiprovinciano y hasta multinacional, aprendí a bailar jaz americano con Eloísa Camejo, y tantas cosas bonitas que ya he escrito antes, sobre todo en mis poemas y en mi novela inédita Amorescencias.Mirar El Conejito, El Capri, El Habana Libre, El hotel Riviera....desde allí, no costaba nada a gente becada como yo-traída de todo sitio y lugar. El nombre del Edificio creo que era Comandante Fajardo, pero el de mi escuela " Luis Augusto Turcios Lima". Allí pronto me involucré en la política y obtuve el carnet de la Juventud Comunista. De allí partí muchas veces marchando hasta La Plaza de La Revolución para los diferentes y frecuentes actos de masas.Rumoraban de túneles secretos por los que escapaban o se fugaban algunos varones entonces. El Edificio tenía pasillos interiores y exteriores. Los legales eran los exteriores. Los otros eran para algunos trabajadores encargados de la electricidad, el traslado de botellones de agua potable..., devenidos algunos en patones o asustones de chicas o mirahuecos.Abajo estaban el Jardín donde hacíamos a veces La Educación Física, El Loby, Los Estudios de Televisión, en los que ensayé por meses el Programa El oficio de mi padre, que nunca salió al aire-que yo sepa. Y también recuerdo los Estudios Fotográficos donde me hice aquella foto para el carnet juvenil que no conservo, pues creo que fue a parar todo al Primer Secretario del Partido Comunista del país.Por hoy es suficiente recordar ésto.

Comentario desde Cuba:

No quiero dejar pasar por alto que disfruté tus últimos poemas recibidos y sin tapujos ni melindres te confieso que los noté más maduros y correctos, mesurados y poéticamente mejor conformados...en una palabra o expresión, me impresionaron por su calidad...
 

Saturday, October 02, 2010

Tuesday, September 21, 2010

Sigues vivo, pero muerto segundo-pienso ( Poema de Diana Margarita Ruiz):

Sigues capitán de mi nave,
a mi costado izquierdo,
al filo de la calle,
con tus antiguedades
y estatura de héroe,
o violador, o aviador.
Jamás se sabe.

Sigo con zapatos colegiales,
la minifalda, el mono-short,
la tiza, el pelo suelto,
ahogándome en tu mar
de muerte y de locura,
y de abandono, y pérdida
y renuncia.

Sigo en los sitios de antes
Habanadicta empedernida,
contigo en cada estreno
de película, o de circo,
o de teatro;
no se sabe..
En cada tiroteo
en Los Parados.
En cada  trago imaginado
en la Bodeguita del Medio
o del Hotel Oasis.
En cada bache del pasado.

Sigo perdida en la mentira
de creerme feliz y realizada
en la punta de tu estrella,
en tu tiro en el pie,
en tu bala fabricada
para izarte.

Sigo dormida en tus pañuelos
y en tus lunas de Kasalta.
Sigo danzando
en tus brazos y en tu humo
que me manchan.
Sigo amándote en lo absurdo
de lo definitivamente
ido-presente.
Porque estás
en lo definitivamente muerto.
Y sin posible sobrevida,
ni siquiera para juicio.

Porque estás definitivamente
borrado de la memoria cósmica
( mas allá de mis papeles
y mis contradicciones),
que no pueden salvarte,
hombre....

Filosofía de la guerra (Poema escrito por Diana M. Ruiz el 19 de septiembre de 2010):

El vende unos libritos para niños.
Regala unas migajas
a los heridos y a los mutilados.
El sigue con los bolsillos llenos.
Pero la guerra sigue.
Pero los muertos siguen
en los blancos sepulcros,
pese a su gloria negra.

El otro no lava los pies a nadie,
pero pide perdón al pisoteado guey.
Pero la trampa sigue.
Pero la muerte sigue.
Pero el odio sigue.
Pero hay cruces en mares
y en las ajenas tierras
de sauces y cipreses ausentes.
Pero hay jehovases muertos.
Pero hay hijos sin padres
y nietos sin abuelos
y correos truncos
y teléfonos mudos
y amigos sepultados
y soledad por siempre
y lejanía viva.

Pobre mujer ( Poesía de Diana Margarita Ruiz. A: M.C. M , escrito el 19 de septiembre de 2010)):

Recaes en el vino
porque no te bastan los geranios,
las montañas moradas
que circundan el valle,
tu ventana,
el tigre en el suelo
para jugar al Edén
cuando te plazca,
el gato blanco ausente,
sin los ojos azules,
la tarde y la yarda,
casi paradisiacas,
los esprinklers,
las agujas y el hilo
con que tejes a Ulises,
a Telémaco
y a todas las simientes
y sus frutos,
sin venda frontal
ni jambas de las puertas.
Recaes en el vino
porque no te basta el azafrán
y todos sus milagros.
Recaes en el vino
y fue peor:
Ahora él llora
después de velar tu sueño
con los sorbos escondidos
en el closert.
Recaes en el vino
y descubres
que no basta tu entrega,
que no basta tu inercia
a su rumbo indetenible.
Recaes en el vino
y no bastan tu Biblia,
los casetes que escuchas,
la oración, el canal, el pastor,
la novela...
Recaes en el vino
y te das cuenta
que siempre hay un jamás,
un hoyo, un hasta luego,
un no volver jamás,
un subir la memoria
al corazón,
un imposible,
un horizonte
que te espanta.

Recaes en el vino
y yo me apeno.
Recaigo en el poema,
y sobrevivo
una vez más,
no sé hasta cuándo.

Saturday, September 18, 2010

Filosofía de la muerte: ( Poema de Diana Margarita Ruiz).

Filosofía de la muerte en los discursos,
las consignas, manuales, canciones,poemas,
en los trazos y garabatos escolares,
en el vientre....

Filosofía de la muerte en la televisión,
en la computadora,
en los videos y los juegos,
en los juguetes y disfraces,
en los Halloweens
y en las tiendas.

Calaveras y huesos
en galerías de pintores
y en las fiestas
de los niños.

Mientras me rebelo
caminando puerilmente
bajo un cielo estrellado
que se ignora,
admirando el testigo fiel
de la aceituna plata
que ofrece el firmamento,
cuando madres
se desestrezan
en las danzas
de vómitos e indigestiones
infantiles
en el preámbulo
canibalesco repetido.

Filosofía de la muerte
en todas partes.
Yo me espanto.

Tuesday, September 07, 2010

Gano mi muerte:( Poesía de Diana Margarita Ruiz):

Como todo ser vivo,
gano mi muerte.
Peco, peco, repeco.
Me arrepiento
y vuelvo a pecar
de algún modo
indefectiblemente.
Aporreo mi cuerpo
deparado a manchas
y arrugas,
cicatrices, gusanos,
aceite, ceniza, polvo.

Hice planes,
triunfé, fracasé.
Me enamoré
y tuve suenos de más.
Amé y flagelé
por demás.

Tengo soles
y estrellas
y lunas.
Tengo bosques,
praderas y valles,
palmares y mogotes
en la memoria.
Camposantos bien verdes
y blancos y azules
y cruces en tierras lejanas.
Tengo mares
y playas bien frías
y un tanto cercanas.
Tengo opacas mis ganas
y un auto ajeno
en mis manos.

Dije a veces
lo que no quise decir.
Imprecisa, inexacta
yo he sido
confundiendo
gigantes y molinos,
figuras imposibles,
lógica y trucos visuales,
realidad e ilusión.
Puro error
ha besado y limado
las unas y la cabeza.
Presa del pensar meloso
y de la tradición humana
yo he vivido.
Extraviada
he sembrado, he segado
en la arena,
en mi mente
mi muerte.

Poesía de Diana Margarita Ruiz: Tú. Yo.

Tú al este. Yo al oeste.
Con montanas, ríos, valles
y desiertos de por medio.
Tú a la izquierda
( como siempre).
Yo al centro:
en el lugar secreto:
Protegida.
Tú en Jerusalén
y yo en Sión
sencillamente.

Thursday, August 26, 2010

Sunday, August 22, 2010

Abusos y maltratos: ( Poesía):




Por: Diana Ruiz.

Pocos pueden-o quieren-todavía
contemplar atardeceres,
noches estrelladas,
columpiarse,
jugar a las casitas
y hasta a los escondidos,
acarrear niños,
cavar la tierra,
construir con bloques multicolores,
soñar el mejor huerto y jardín,
aprender Artes Manuales,
acabar con cardos, orugas,
ortigas, espinas, adelfas venenosas,
adentrándose en el mar,
en sus piedras y en la autopista,
en todo lo secreto.
Pocos pueden-o quieren-
arruinar plantas asesinas,
botones de oro,
dulcámaras, orejas de elefante,
hiedras lúgubres,
higueras del diablo
y tanto odio rastrero.
Pocos pueden- o quieren-todavía
indagar por seguros toboganes
y obviar tiovivos o carruseles inseguros.
Pocos pueden-o quieren
aprender de cajones de arena
y de cajas de agua y mangueras
vencedoras de los gatos nocturnos
escapados con su orina y sus heces
y pelos.
Pocos pueden-o quieren
enfrentar tarántulas y serpientes
cautelosos en neumáticos
descuidados.

Pocos escapan de lesiones,
hematomas, quemaduras,
cortaduras, heridas,cicatrices..
en un mundo tan sucio,
agresivo, destructor,
aunque se muestre a veces
extremadamente cariñoso
y dulce, aún con los extraños.

Pocos escapan del desgano,
la timidez, las pesadillas
y conductas retraidas
o demasiado extravagantes.
Pocos se salvan de
críticas severas,
de rudas disciplinas
y aislamientos
y exclusiones.

Muchas víctimas
se hacen victimarios

Muchos llevan mutilaciones,
carecen de autoestima,
se deprimen,
desconfían y matan
hasta de sublimes maneras.
Muchos no se abrazan,
ni ríen.

Pocos pueden
hacer pompas de jabón,
jugar en agua,
representar el drama,
rodar una pelota,
escalar,
montar en el triciclo.

Muchos están atrapados
tras las telepantallas.
No saben de colores
ni estaciones.
Usan disfraces viejos,
rotos.
No pueden nunca
armar rompecabezas,
coser, tejer, leer,
hacer un libro,
explorar, incursionar,
o celebrar,
jugar al aire libre,
relajarse,
sentir placer.


Pocos pueden
hacer germinar
en el estanque,
proveer cucharas,
tazas medidoras,
tazones y palas,
palanganas viejas,
que los calmen.

A muchos les nacen
frijoles en narices.

Fotografía de la tarde ( Poesía):


Por: Diana Ruiz.

                                              Agosto 8 de 2010:


Letreros en Inglés
hasta en las caras
de las adolescentes
cuando tengo
tantos nombres
e identidades difusas.
Elegancia de shores
de mezclillas rotas.
Libros de yoga
gratis o por donaciones?.
Casi es el Comunismo
o el Edén recuperado.
Te venden por tikets
en los kioskos
y Luis añora carnavales
de 70s y 80s.
Pero ni la juventud,
ni la energía,
ni los sabores
de entonces,
ni el pelo largo,
ni las pestañas largas,
ni los ojos prominentes...
Ahora robo
en el Municipal
Rose Garden
una bella colección
y la muchacha saborea
su helote hervido
con hojuelas y tusa
donde se ama
la memoria
de personas muy especiales
sin pellizcos ni cachetadas.
Algunos beben
sus licores finos
y otros el aire puro
de la tarde
de agosto espléndida.
Unos amarran
sus bicicletas
con cestas
de flores
bien exóticas
o con los coches
de los niños
enrejados
y visionarios.
Y todos comen
algo al aire libre
en el Festival
de la comida.
Platos diversos,
bien extraños
y exquisitos.
Unos rapan
su cabeza en parte
y dejan descuidados
los mechones
para ser bien singulares
en el conglomerado
del concierto
de la tarde.
Todos aprovechan
el barbecho
del invierno.
Bailan las hojas
en las ramas
al compás
de ritmo
e idioma
indefinido.
Otros pasean
en sus sillas de rueda
felizmente
porque ,
después de todo,
sigue vivo
el verano,
sigue viva
la tarde.