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Wednesday, August 07, 2013

De Toda Escritura:

Libro bíblico número 45: Romanos
Escritor: Pablo
Dónde se escribió: Corinto
Cuándo se completó: c. 56 E.C.
EN HECHOS vimos que Pablo, quien fue violento perseguidor de los judíos que abrazaban el cristianismo, se convirtió en celoso apóstol de Cristo a las naciones no judías. Con Romanos empezamos los 14 libros de la Biblia que por inspiración de espíritu santo escribió este ex fariseo, ahora un fiel siervo de Dios. Para cuando Pablo escribió Romanos, ya había completado dos largas giras de predicación y estaba bien adentrado en la tercera. Había escrito otras cinco cartas inspiradas: Primera y Segunda a los Tesalonicenses, Gálatas, y Primera y Segunda a los Corintios. Sin embargo, parece apropiado que en nuestras Biblias modernas Romanos anteceda a las demás, puesto que considera con todo detalle la nueva igualdad entre los judíos y los no judíos, las dos clases a las que predicó Pablo. Esta carta explica un punto de viraje en los tratos de Dios con su pueblo y muestra que las inspiradas Escrituras Hebreas habían predicho desde mucho tiempo antes que las buenas nuevas también se predicarían a los no judíos.
2 Pablo, mediante Tercio como secretario, enlaza rápidamente argumentos y un sorprendente número de citas de las Escrituras Hebreas en uno de los libros de exposición más contundente de las Escrituras Griegas Cristianas. Con notable belleza de expresión considera las dificultades que surgieron por el hecho de que en las congregaciones cristianas del primer siglo hubiera tanto judíos como griegos. ¿Tenían prioridad sobre los gentiles los judíos, por ser descendientes de Abrahán? Porque estaban libres de la Ley de Moisés, ¿tenían los cristianos maduros derecho a ejercer tal libertad de modo que causaran tropiezo a los hermanos judíos algo débiles que todavía se apegaban a las costumbres antiguas? En esta carta Pablo dejó firmemente establecido que los judíos y los no judíos son iguales ante Dios y que a los hombres no se les declara justos mediante la Ley de Moisés, sino mediante la fe en Jesucristo y por la bondad inmerecida de Dios. Al mismo tiempo, Dios requiere que los cristianos muestren la debida sujeción a las varias autoridades bajo las cuales se hallan.
3 ¿Cómo empezó la congregación romana? Había habido una comunidad judía de buen tamaño en Roma por lo menos desde que Pompeyo capturó Jerusalén en el año 63 a.E.C. En Hechos 2:10 se declara específicamente que algunos de aquellos judíos estaban en Jerusalén en el Pentecostés de 33 E.C., y allí oyeron predicadas las buenas nuevas. Aquellos viajeros que se convirtieron permanecieron por un tiempo en Jerusalén para aprender de los apóstoles, y sin duda después aquellos judíos que habían venido de Roma regresaron a aquel lugar, algunos probablemente cuando estalló la persecución en Jerusalén. (Hech. 2:41-47; 8:1, 4.) Además, la gente de aquel tiempo solía viajar mucho, y eso puede explicar el que Pablo conociera íntimamente a muchísimos miembros de la congregación romana, algunos de los cuales quizás habían oído las buenas nuevas en Grecia o Asia como resultado de la predicación de Pablo.
4 Los primeros datos confiables acerca de esta congregación se hallan en la carta de Pablo. Por esta queda patente que la congregación se componía de cristianos judíos y no judíos, y que el celo de ellos era digno de encomio. Pablo les dice: “Por todo el mundo se habla de la fe de ustedes”, y: “La obediencia de ustedes ha llegado a noticia de todos”. (Rom. 1:8; 16:19.) Suetonio, quien escribió en el siglo II, informa que durante el gobierno de Claudio (41-54 E.C.) los judíos fueron desterrados de Roma. Con todo, después regresaron, como lo indica la presencia de Áquila y Priscila en Roma. Estos eran judíos a quienes Pablo había conocido en Corinto y que habían salido de Roma al tiempo del decreto de Claudio, pero que ya habían regresado a ella cuando Pablo escribió a la congregación romana. (Hech. 18:2; Rom. 16:3.)
5 La autenticidad de la carta tiene base firme. Como lo dice su introducción, la carta es de “Pablo, esclavo de Jesucristo y llamado a ser apóstol, [...] a todos los que están en Roma como amados de Dios, llamados a ser santos”. (Rom. 1:1, 7.) El testimonio exterior a favor de su autenticidad está entre los más antiguos que se hallan para las Escrituras Griegas Cristianas. Pedro usa tantas expresiones similares en su primera carta, que probablemente escribió de seis a ocho años después, que muchos eruditos creen que tenía que haber visto ya una copia de Romanos. Está claro que se consideraba a Romanos parte de los escritos de Pablo, y así citaron de ella Clemente de Roma, Policarpo de Esmirna e Ignacio de Antioquía, quienes vivieron a fines del siglo I y a principios del siglo II E.C.
6 Junto con otras ocho cartas de Pablo, el libro de Romanos se encuentra en un códice llamado Papiro Chester Beatty núm. 2 (P46). Sobre este códice primitivo, sir Frederic Kenyon escribió: “Aquí, pues, tenemos un manuscrito casi completo de las epístolas paulinas, aparentemente escrito para principios del tercer siglo”*. Los papiros bíblicos griegos Chester Beatty son más antiguos que los muy conocidos manuscritos Sinaítico y Vaticano núm. 1209, ambos del siglo IV E.C. Estos también contienen el libro de Romanos.
7 ¿Cuándo y desde dónde se escribió Romanos? Los comentaristas de la Biblia concuerdan en que esta carta se escribió desde Grecia, muy probablemente desde Corinto, cuando Pablo estuvo de visita en aquella ciudad por unos meses hacia fines de su tercer viaje misional. La prueba interna señala a Corinto. Pablo escribió la carta desde la casa de Gayo, que era miembro de la congregación de aquella ciudad, y recomienda a Febe, de la congregación cercana de Cencreas, el puerto marítimo de Corinto. Parece que fue Febe quien llevó la carta de Pablo a Roma. (Rom. 16:1, 23; 1 Cor. 1:14.) En Romanos 15:23 Pablo escribió: “Ya no tengo territorio sin tocar en estas regiones”, y en el versículo siguiente Ro 15:24 indica que se propone extender su obra misional hacia el oeste, a España. Bien podía escribir así hacia fines de su tercer viaje, a principios del año 56 E.C.
CONTENIDO DE ROMANOS
8 La imparcialidad de Dios hacia judío y gentil (1:1–2:29). ¿Qué dice Pablo bajo inspiración a los romanos? En sus palabras iniciales se identifica como apóstol escogido por Cristo para enseñar ‘obediencia por fe’ entre las naciones. Expresa su deseo ferviente de visitar a los santos de Roma, para disfrutar de “un intercambio de estímulo” con ellos, y para declarar entre ellos las buenas nuevas que son “el poder de Dios para salvación a todo el que tiene fe”. Como se había escrito mucho tiempo antes, el justo vivirá “por medio de la fe” (1:5, 12, 16, 17). Pablo muestra que tanto judíos como griegos merecen la ira de Dios. La impiedad del hombre es inexcusable porque “las cualidades invisibles de [Dios] se ven claramente desde la creación del mundo en adelante” (1:20). Sin embargo, las naciones siguen el tonto derrotero de hacer dioses de cosas creadas. No obstante, los judíos no deberían juzgar a las naciones severamente, pues ellos también son culpables de pecados. Ambas clases serán juzgadas según sus hechos, pues Dios no es parcial. La circuncisión carnal no es el factor decisivo; “es judío el que lo es por dentro, y su circuncisión es la del corazón” (2:29).
9 A todos se les declara justos por fe (3:1–4:25). “¿Cuál, pues, es la superioridad del judío?” Es grande, pues a los judíos se les encomendaron las sagradas declaraciones formales de Dios. Con todo, “tanto los judíos como los griegos están todos bajo pecado”, y ninguno es “justo” a la vista de Dios. Se hacen siete citas de las Escrituras Hebreas para demostrar esto. (Rom. 3:1, 9-18; Sal. 14:1-3; 5:9; 140:3; 10:7; Pro. 1:16; Isa. 59:7, 8; Sal. 36:1.) Lo que hace la Ley es manifestar que el hombre es pecaminoso, de modo que “por obras de ley ninguna carne será declarada justa”. Sin embargo, por la bondad inmerecida de Dios y la liberación por rescate, tanto a judíos como a griegos se les declara justos “por fe aparte de obras de ley”. (Rom. 3:20, 28.) Pablo apoya este argumento mencionando el ejemplo de Abrahán, a quien se contó como justo, no por obras ni por la circuncisión, sino por su fe ejemplar. De modo que Abrahán no solamente llegó a ser el padre de los judíos, sino también de “todos los que tienen fe” (4:11).
10 Ya no son esclavos del pecado, sino de la justicia mediante Cristo (5:1–6:23). Por medio de un solo hombre, Adán, el pecado entró en el mundo, y el pecado trajo la muerte, “y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (5:12). La muerte reinó desde Adán hasta Moisés. Cuando se dio la Ley mediante Moisés, el pecado abundó, y la muerte siguió reinando. Pero la bondad inmerecida de Dios ahora abunda todavía más, y mediante la obediencia de Cristo se declara justos a muchos para vida eterna. No obstante, esto no es ningún permiso para vivir en el pecado. Los que se bautizan en Cristo deben estar muertos respecto al pecado. Fijan su vieja personalidad en el madero, y viven con referencia a Dios. El pecado ya no los gobierna, pues llegan a ser esclavos de la justicia, con la santidad en mira. “El salario que el pecado paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor” (6:23).
11 Muertos a la Ley, vivos por espíritu en unión con Cristo (7:1–8:39). Pablo usa el ejemplo de una esposa, la cual está atada a su esposo mientras él vive pero queda libre para casarse con otro si él muere, para mostrar cómo se hizo que los judíos cristianos murieran a la Ley mediante el sacrificio de Cristo y pudieran llegar a ser de Cristo y producir fruto para Dios. La santa Ley hizo más patente el pecado, y el pecado trajo la muerte. El pecado, que mora en nuestros cuerpos carnales, guerrea contra nuestras buenas intenciones. Como dice Pablo: “Porque lo bueno que deseo no lo hago, pero lo malo que no deseo es lo que practico”. Así, “el que lo obra ya no soy yo, sino el pecado que mora en mí” (7:19, 20).
12 ¿Qué puede salvar al hombre de esta triste condición? ¡Dios puede vivificar mediante su espíritu a los que pertenecen a Cristo! Se les adopta como hijos, se les declara justos, llegan a ser herederos de Dios y coherederos con Cristo, y se les glorifica. A ellos Pablo dice: “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? ¿Quién nos separará del amor del Cristo?”. ¡Nadie! Declara triunfalmente: “Estamos saliendo completamente victoriosos mediante el que nos amó. Porque estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni gobiernos, ni cosas aquí ahora, ni cosas por venir, ni poderes, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra creación podrá separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor” (8:31, 35, 37-39).
13 “Israel” salvado por fe y por la misericordia de Dios (9:1–10:21). Pablo expresa “gran desconsuelo” por sus semejantes israelitas, pero reconoce que no todo el Israel carnal es verdaderamente “Israel”, puesto que Dios tiene autoridad para escoger como hijos a quienes desee. Como lo demuestran los tratos de Dios con Faraón y la ilustración del alfarero, “no depende del que desea ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia” (9:2, 6, 16). Él llama hijos “no solo de entre los judíos, sino también de entre las naciones”, como Oseas predijo mucho antes. (Oseas 2:23.) Israel fracasó porque procuró obtener el favor de Dios, “no por fe, sino como por obras”, y porque tropezó con Cristo, la “masa rocosa de ofensa”. (Rom. 9:24, 32, 33.) Tenían “celo por Dios”, mas no “conforme a conocimiento exacto”. Cristo es el fin de la Ley para los que ejercen fe para justicia, y para alcanzar la salvación uno tiene que declarar públicamente “que Jesús es Señor” y ejercer fe en “que Dios lo levantó de entre los muertos” (10:2, 9). Se envía a los predicadores para que gente de todas las naciones pueda oír, tener fe, e invocar el nombre de Jehová para salvarse.
14 La ilustración del olivo (11:1-36). Por bondad inmerecida se ha escogido a un resto del Israel natural, pero “hay salvación para gente de las naciones” porque la mayoría de los israelitas tropezaron (11:11). Mediante la ilustración de un olivo, Pablo muestra cómo, por la falta de fe del Israel carnal, se injertó a no judíos. Sin embargo, los no judíos no deben regocijarse porque Israel haya sido rechazado, pues si Dios no perdonó a las ramas naturales infieles, tampoco perdonará a las ramas de acebuche injertadas de entre las naciones.
15 Rehacer la mente; las autoridades superiores (12:1–13:14). Presenten sus cuerpos como sacrificios vivos a Dios, aconseja Pablo. Cesen de “amoldarse a este sistema de cosas”; más bien, “transfórmense rehaciendo su mente”. No sean arrogantes. El cuerpo de Cristo, como un cuerpo humano, tiene muchos miembros, que realizan distintas funciones, pero trabajan en unidad. No devuelvan mal por mal a nadie. Dejen la venganza a Jehová. Venzan “el mal con el bien” (12:2, 21).
16 Estén en sujeción a las autoridades superiores; es el arreglo de Dios. Sigan haciendo el bien y no deban a nadie ni una sola cosa, excepto amarse unos a otros. La salvación se acerca, de modo que “[quítense] las obras que pertenecen a la oscuridad” y “[vístanse] las armas de la luz” (13:12). Anden con buen comportamiento, no según los deseos de la carne.
17 Reciban a todos imparcialmente, sin juzgar (14:1–15:33). Toleren a los que, porque su fe es débil, se abstienen de ciertos alimentos u observan días festivos. Tampoco juzguen ni hagan tropezar a su hermano por su propio comer y beber, pues Dios los juzga a todos. Sigan en pos de la paz y las cosas edificantes, y soporten las debilidades de otros.
18 El apóstol escribe: “Todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción”, y da otras cuatro citas de las Escrituras Hebreas como prueba final de que los profetas inspirados habían predicho desde hace mucho tiempo que las promesas de Dios se extenderían a las naciones no judías. (Rom. 15:4, 9-12; Sal. 18:49; Deu. 32:43; Sal. 117:1; Isa. 11:1, 10.) “Por lo tanto —aconseja Pablo—, recíbanse con gusto unos a otros, así como el Cristo también nos recibió con gusto a nosotros, con gloria a Dios en mira.” (Rom. 15:7.) Pablo expresa aprecio por la bondad inmerecida que Dios le ha extendido de ser siervo público a las naciones, “[ocupándose] en la obra santa de las buenas nuevas de Dios”. Siempre está procurando abrir nuevos territorios en vez de estar “edificando sobre fundamento ajeno”. Y aún no ha terminado, pues planea, después de llevar unas contribuciones a Jerusalén, hacer un viaje de predicación todavía más extenso hasta la distante España y, en camino allá, llevar “una medida plena de la bendición de Cristo” a sus hermanos espirituales de Roma (15:16, 20, 29).
19 Saludos de conclusión (16:1-27). Pablo envía saludos personales, por nombre, a 26 miembros de la congregación y a otros, y los exhorta a evitar a las personas que causan divisiones y a “[ser] sabios en cuanto a lo que es bueno, pero inocentes en cuanto a lo que es malo”. Todo es para la gloria de Dios “mediante Jesucristo para siempre. Amén” (16:19, 27).
POR QUÉ ES PROVECHOSO
20 El libro de Romanos presenta una base lógica para creer en Dios cuando declara que “las cualidades invisibles de él se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad”. Pero más que esto, pasa a ensalzar su justicia y dar a conocer su gran misericordia y bondad inmerecida. Esto se nos hace ver mediante la excelente ilustración del olivo, en el cual se injertan ramas silvestres cuando se desgajan ramas naturales. Al contemplar la severidad y la bondad de Dios, Pablo exclama: “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios e ininvestigables sus caminos!” (1:20; 11:33).
21 Es con relación a esto que el libro de Romanos explica cómo sigue desenvolviéndose el secreto sagrado de Dios. En la congregación cristiana ya no hay distinción entre judío y gentil, sino que personas de toda nación pueden participar de la bondad inmerecida de Jehová mediante Jesucristo. “Con Dios no hay parcialidad.” “Es judío el que lo es por dentro, y su circuncisión es la del corazón por espíritu, y no por un código escrito.” “No hay distinción entre judío y griego, puesto que hay el mismo Señor sobre todos, que es rico para con todos los que lo invocan.” En el caso de todos estos es la fe, y no las obras, lo que se les cuenta como justicia (2:11, 29; 10:12; 3:28).
22 El consejo práctico de esta carta a los cristianos de Roma también es provechoso para los cristianos de hoy día, que se enfrentan con problemas similares en un mundo alejado de Dios. Se exhorta a los cristianos a ‘ser pacíficos con todos los hombres’, incluso los de fuera de la congregación. Toda alma debe estar “en sujeción a las autoridades superiores”, pues estas constituyen un arreglo de Dios y no son objeto de temor para los que obedecen la ley, sino para los que realizan obras malas. Los cristianos deben sujetarse en obediencia a las leyes no solamente por temor al castigo, sino debido a la conciencia cristiana; por eso pagan sus impuestos, dan lo que les es debido, cumplen con sus obligaciones, no deben a nadie cosa alguna “salvo el amarse unos a otros”. El amor cumple la Ley (12:17-21; 13:1-10).
23 Pablo recalca el asunto de testificar en público. Aunque con el corazón uno ejerce fe para justicia, es con la boca como uno hace declaración pública para salvación. “Todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo.” Pero para que esto suceda es necesario que los predicadores vayan y ‘declaren buenas nuevas de cosas buenas’. ¡Felices somos si estamos entre los predicadores cuyo sonido ha salido “hasta las extremidades de la tierra habitada” (10:13, 15, 18)! Y en preparación para esta obra de predicar, tratemos de familiarizarnos con las Escrituras inspiradas hasta el grado que lo estuvo Pablo, pues en tan solo este pasaje (10:11-21) hace cita tras cita de las Escrituras Hebreas. (Isa. 28:16; Joel 2:32; Isa. 52:7; 53:1; Sal. 19:4; Deu. 32:21; Isa. 65:1, 2.) Bien podía decir él: “Todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza”. (Rom. 15:4.)
24 Se da consejo maravillosamente práctico sobre las relaciones dentro de la congregación cristiana. Prescindiendo del antecedente nacional, racial o social de cada uno, todos tienen que rehacer la mente para rendir a Dios servicio sagrado según Su ‘buena y acepta y perfecta voluntad’ (11:17-22; 12:1, 2). ¡Qué práctico razonamiento viene de todo el consejo de Pablo en Romanos 12:3-16! Ahí ciertamente hay consejo excelente para edificar celo, humildad y tierno afecto entre todos los que componen la congregación cristiana. En los capítulos finales Pablo da fuerte advertencia en cuanto a vigilar y evitar a los que causan divisiones, pero también habla del gozo y el refrigerio mutuos que proceden de las asociaciones limpias en la congregación (16:17-19; 15:7, 32).
25 Como cristianos, tenemos que seguir prestando atención a las relaciones entre unos y otros. “Porque el reino de Dios no significa comer y beber, sino que significa justicia y paz y gozo con espíritu santo” (14:17). De esta justicia, paz y gozo disfrutan especialmente los “coherederos con Cristo”, que serán “glorificados juntamente” con él en el Reino celestial. Observe, también, que Romanos señala a un paso adicional en el cumplimiento de la promesa del Reino dada en Edén al decir: “El Dios que da paz aplastará a Satanás bajo los pies de ustedes en breve”. (Rom. 8:17; 16:20; Gén. 3:15.) Porque creemos en estas grandes verdades, sigamos llenándonos de todo gozo y paz, y abundemos en la esperanza. Resolvámonos a salir victoriosos con la Descendencia relacionada con el Reino, pues estamos convencidos de que nada en el cielo arriba ni en la Tierra abajo “ni ninguna otra creación podrá separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor”. (Rom. 8:39; 15:13.)
[Nota a pie de página]
Our Bible and the Ancient Manuscripts, 1958, página 188.
[Preguntas del estudio]
1. ¿Qué considera Pablo en su carta a los romanos?
2. a) ¿Qué problemas considera Pablo en Romanos? b) ¿Qué deja firmemente establecido esta carta?
3. ¿Cómo empezó la congregación de Roma, y qué explicación puede haber para que Pablo conociera a muchísimos allí?
4. a) ¿Qué información da Romanos acerca de la congregación de aquella ciudad? b) ¿Qué indica el que Áquila y Priscila estén en Roma?
5. ¿Qué hechos establecen la autenticidad de Romanos?
6. ¿Cómo testifica de la canonicidad de Romanos un papiro antiguo?
7. ¿Qué prueba hay respecto al lugar y la fecha de la escritura de Romanos?
8. a) ¿Qué dice Pablo sobre su misión? b) ¿Cómo muestra él que tanto judíos como griegos merecen la ira de Dios?
9. a) ¿En qué son superiores los judíos, y, sin embargo, qué citas de las Escrituras hace Pablo para mostrar que todos están bajo pecado? b) Entonces, ¿cómo se declara justo a un hombre, y qué ejemplo apoya este argumento?
10. a) ¿Cómo llegó a reinar la muerte? b) ¿Qué resultado ha tenido la obediencia de Cristo, pero qué advertencia se da respecto al pecado?
11. a) ¿Cómo ilustra Pablo que los judíos cristianos han sido librados de la Ley? b) ¿Qué hizo patente la Ley, y, por lo tanto, qué cosas están en guerra en el cristiano?
12. ¿Cómo llegan a ser coherederos con Cristo algunos, y en qué salen completamente victoriosos estos?
13. a) Según la profecía, ¿a quiénes se incluye en el verdadero Israel de Dios, y con qué principio divino está de acuerdo esto? b) ¿Por qué fracasó el Israel carnal, pero qué se necesita para la salvación?
14. ¿Qué ilustra Pablo mediante el olivo?
15. ¿Qué está implicado en presentar sacrificios vivos a Dios?
16. ¿Cómo deben andar los cristianos ante las autoridades y otros?
17. ¿Qué se aconseja en cuanto a juzgar y edificar a los débiles?
18. a) ¿Qué otras citas hace Pablo para mostrar que Dios acepta a los que no son judíos? b) ¿Cómo aprovecha Pablo mismo la bondad inmerecida de Dios?
19. ¿Con qué saludos y exhortaciones concluye la carta?
20. a) ¿Qué razón lógica da Romanos para creer en Dios? b) ¿Cómo se ilustran la justicia y la misericordia de Dios, y qué exclama Pablo cuando considera esto?
21. ¿Cómo muestra Romanos que sigue desenvolviéndose el secreto sagrado de Dios?
22. ¿Qué consejo práctico da Romanos acerca de las relaciones con los de fuera de la congregación?
23. ¿Cómo recalca Pablo la importancia de la declaración pública, y qué ejemplo da respecto a cómo prepararnos para el ministerio?
24. ¿Qué consejo da Pablo con miras a edificar celo y relaciones felices dentro de la congregación?
25. a) ¿Qué punto de vista correcto y entendimiento adicional da Romanos acerca del Reino de Dios? b) ¿De qué maneras debería beneficiarnos el estudio de Romanos?

Del Libro Biblico Romanos:

1 Pablo, esclavo+ de Jesucristo y llamado+ a ser apóstol,+ separado para las buenas nuevas de Dios,+ 2 que él prometió en tiempo pasado mediante sus profetas+ en las santas Escrituras, 3 acerca de su Hijo, que provino de la descendencia* de David+ según la carne,+ 4 pero que con poder+ fue declarado* Hijo de Dios+ según el espíritu+ de la santidad mediante la resurrección de entre los muertos+ —sí, Jesucristo nuestro Señor, 5 mediante quien recibimos* bondad inmerecida+ y un apostolado+ para que hubiera obediencia de fe entre todas las naciones+ respecto a su nombre, 6 entre las cuales [naciones] ustedes también son los llamados para pertenecer a Jesucristo— 7 a todos los que están en Roma como amados de Dios, llamados+ a ser santos:+
Que tengan bondad inmerecida y paz+ de parte de Dios nuestro Padre y de[l] Señor Jesucristo.+
8 Ante todo, doy gracias+ a mi Dios mediante Jesucristo acerca de todos ustedes, porque por todo el mundo se habla de la fe de ustedes.+ 9 Porque Dios, a quien rindo servicio sagrado* con mi espíritu respecto a las buenas nuevas acerca de su Hijo, es mi testigo+ de cómo sin cesar siempre hago mención de ustedes en mis oraciones,+ 10 rogando que, si de algún modo es posible, ahora por fin sea prosperado en la voluntad+ de Dios para ir a ustedes. 11 Porque anhelo verlos,+ para impartirles algún don espiritual+ a fin de que se les haga firmes; 12 o, más bien, para que haya un intercambio de estímulo*+ entre ustedes, por cada uno mediante la fe+ del otro, tanto la de ustedes como la mía.
13 Pero no quiero que ignoren, hermanos,+ que muchas veces me propuse ir a ustedes+ —pero he sido estorbado hasta ahora— para adquirir algún fruto+ también entre ustedes lo mismo que entre las demás naciones. 14 Tanto a griegos como a bárbaros,* tanto a sabios+ como a insensatos, soy deudor: 15 de modo que por mi parte tengo vivo interés en declararles las buenas nuevas+ también a ustedes, allí en Roma.+ 16 Porque no me avergüenzo+ de las buenas nuevas; son, en realidad, el poder de Dios+ para salvación a todo el que tiene fe,+ al judío primero,*+ y también al griego;+ 17 porque en ellas se revela la justicia de Dios+ a causa de fe+ y hacia fe, así como está escrito: “Mas el justo... por medio de la fe vivirá”.+
18 Porque la ira de Dios+ se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia+ de los hombres que suprimen la verdad+ de un modo injusto,+ 19 porque lo que puede conocerse acerca de Dios está entre ellos manifiesto,+ porque Dios se lo ha puesto de manifiesto.+ 20 Porque las [cualidades] invisibles+ de él se ven claramente desde la creación del mundo* en adelante,+ porque se perciben por las cosas hechas,+ hasta su poder sempiterno+ y Divinidad,*+ de modo que ellos son inexcusables;+ 21 porque, aunque conocieron a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias,+ sino que se hicieron casquivanos+ en sus razonamientos, y se les oscureció su fatuo corazón.+ 22 Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron necios+ 23 y tornaron la gloria+ del Dios incorruptible en algo semejante a la imagen+ del hombre corruptible, y de aves y cuadrúpedos y cosas que se arrastran.+
24 Por lo tanto, en conformidad con los deseos de sus corazones, Dios los entregó a la inmundicia,+ para que sus cuerpos+ fueran deshonrados entre sí,+ 25 hasta a los que cambiaron la verdad+ de Dios por la mentira+ y veneraron y rindieron servicio sagrado a la creación más bien que a Aquel que creó, que es bendito para siempre. Amén.* 26 Por eso Dios los entregó a apetitos sexuales vergonzosos,+ porque sus hembras cambiaron el uso natural de sí mismas a uno que es contrario a la naturaleza;+ 27 y así mismo hasta los varones dejaron el uso natural de la hembra+ y se encendieron violentamente en su lascivia unos para con otros, varones con varones,+ obrando lo que es obsceno*+ y recibiendo en sí mismos la recompensa completa,+ que se les debía por su error.+
28 Y así como no aprobaron el tener a Dios en conocimiento exacto,+ Dios los entregó a un estado mental desaprobado,+ para que hicieran las cosas que no son apropiadas,+ 29 llenos como estaban de toda injusticia,+ iniquidad,+ codicia,+ maldad,+ estando llenos de envidia,+ asesinato,+ contienda,+ engaño,+ genio malicioso,+ siendo susurradores,+ 30 difamadores solapados,+ odiadores de Dios, insolentes,+ altivos,+ presumidos,+ inventores de cosas perjudiciales,+ desobedientes a los padres,+ 31 sin entendimiento,+ falsos en los acuerdos,*+ sin tener cariño natural,+ despiadados.+ 32 Aunque estos conocen muy bien el justo decreto de Dios,+ que los que practican tales cosas son merecedores de muerte,+ no solo siguen haciéndolas, sino que también consienten+ a los que las practican.
2 Por lo tanto eres inexcusable, oh hombre,+ quienquiera que seas, si juzgas;+ porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo, puesto que tú que juzgas+ practicas las mismas cosas.+ 2 Ahora bien, sabemos que el juicio de Dios es, de acuerdo con la verdad,+ contra los que practican tales cosas.
3 Pero ¿tienes tú esta idea, oh hombre,+ mientras juzgas a los que practican tales cosas y, no obstante, las haces, que tú escaparás del juicio de Dios?+ 4 ¿O desprecias las riquezas de su bondad+ y longanimidad+ y gran paciencia,+ porque ignoras que la [cualidad] bondadosa de Dios está tratando de conducirte al arrepentimiento?*+ 5 Pero conforme a tu dureza+ y corazón impenitente+ estás acumulando ira+ para ti mismo en el día de la ira+ y de la revelación+ del justo juicio de Dios.+ 6 Y él pagará a cada uno conforme a sus obras:+ 7 vida eterna a los que por aguante en la obra que es buena buscan gloria y honra e incorruptibilidad;+ 8 sin embargo, para los que son contenciosos+ y que desobedecen la verdad,+ pero obedecen la injusticia, habrá ira y cólera,+ 9 tribulación y angustia, sobre el alma de todo hombre que obra lo que es perjudicial, del judío+ primero y también del griego;+ 10 pero gloria y honra y paz para todo el que obra lo que es bueno,+ para el judío primero,+ y también para el griego.+ 11 Porque con Dios no hay parcialidad.+
12 Por ejemplo, todos los que hayan pecado sin ley, también perecerán sin ley;+ pero todos los que hayan pecado bajo ley+ serán juzgados por ley.+ 13 Porque los oidores de ley no son los justos ante Dios, sino que a los hacedores+ de ley se declarará justos.+ 14 Porque siempre que los de las naciones+ que no tienen ley+ hacen por naturaleza las cosas de la ley,+ estos, aunque no tienen ley, son una ley para sí mismos. 15 Son los mismísimos que demuestran que la sustancia de la ley está escrita en sus corazones,+ mientras su conciencia+ da testimonio con ellos y, entre sus propios pensamientos, están siendo acusados+ o hasta excusados. 16 Esto será en el día que Dios, mediante Cristo Jesús, juzgue+ las cosas secretas+ de la humanidad,+ conforme a las buenas nuevas que yo declaro.+
17 Ahora bien, si eres judío de nombre+ y descansas sobre ley+ y te glorías en Dios,+ 18 y conoces su voluntad+ y apruebas las cosas que son admirables* porque eres instruido oralmente de la Ley;+ 19 y estás persuadido de que eres guía de ciegos,+ luz para los que están en oscuridad,+ 20 corregidor de los irrazonables,+ maestro de los pequeñuelos,+ y tienes en la Ley la armazón*+ del conocimiento y de la verdad+... 21 tú, sin embargo, el que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo?+ Tú, el que predicas: “No hurtes”,+ ¿hurtas?+ 22 Tú, el que dices: “No cometas adulterio”,*+ ¿cometes adulterio? Tú, el que expresas aborrecimiento de los ídolos, ¿robas+ a los templos? 23 Tú, que te glorías en ley, ¿por tu transgresión de la Ley+ deshonras a Dios? 24 Porque “el nombre de Dios es blasfemado entre las naciones a causa de ustedes”;+ así como está escrito.
25 La circuncisión,+ en realidad, es de provecho solo si practicas ley;+ pero si eres transgresor de ley, tu circuncisión+ ha llegado a ser incircuncisión.+ 26 Por eso, si el incircunciso+ guarda los justos requisitos+ de la Ley, su incircuncisión será contada por circuncisión, ¿no es verdad?+ 27 Y el incircunciso, que lo es por naturaleza, al llevar a cabo la Ley, te juzgará a ti,+ que, teniendo su código escrito y la circuncisión, eres transgresor de ley. 28 Porque no es judío el que lo es por fuera,+ ni es la circuncisión la que está afuera en la carne.+ 29 Más bien, es judío el que lo es por dentro,+ y [su] circuncisión es la del corazón+ por espíritu, y no por un código escrito.+ La alabanza+ de ese viene, no de los hombres, sino de Dios.+
3 ¿Cuál, pues, es la superioridad del judío,+ o cuál es el provecho de la circuncisión?+ 2 Muchísimo de todas maneras. En primer lugar, porque a ellos fueron encomendadas las sagradas declaraciones formales* de Dios.+ 3 ¿Cuál, pues, [es el caso]? Si algunos no expresaron fe,+ ¿acaso su falta de fe hará sin efecto la fidelidad+ de Dios?+ 4 ¡Jamás suceda eso! Más bien, sea Dios hallado veraz,+ aunque todo hombre sea hallado mentiroso,+ así como está escrito: “Para que seas probado justo en tus palabras y ganes cuando se te esté juzgando”.+ 5 Sin embargo, si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios,+ ¿qué diremos? Dios no es injusto+ cuando descarga su ira, ¿verdad? (Estoy hablando como lo hace un hombre+.) 6 ¡Jamás suceda eso! ¿Cómo, de otro modo, juzgará Dios al mundo?+
7 No obstante, si con motivo de mi mentira la verdad de Dios+ se ha hecho más prominente para gloria de él, ¿por qué, también, todavía se me juzga como pecador?+ 8 ¿Y [por qué] no [decir], así como lo que se nos imputa falsamente+ y así como declaran algunos que decimos: “Hagamos las cosas malas para que vengan las cosas buenas”?+ El juicio+ contra tales [hombres] está en armonía con la justicia.+
9 ¿Qué, pues? ¿Estamos en mejor posición nosotros?+ ¡De ninguna manera! Porque arriba hemos hecho el cargo de que tanto los judíos como los griegos están todos bajo pecado;*+ 10 así como está escrito: “No hay justo, ni siquiera uno;+ 11 no hay quien tenga perspicacia alguna, no hay quien busque a Dios.+ 12 Todos se han desviado, todos juntos se han hecho inútiles; no hay quien haga bondad, no hay siquiera uno solo”.+ 13 “Sepulcro abierto es su garganta, con sus lenguas han usado engaño.”+ “Hay veneno de áspides detrás de sus labios.”+ 14 “Y su boca está llena de maldición y de expresión amarga.”+ 15 “Sus pies son veloces para derramar sangre.”+ 16 “Ruina y desdicha se hallan en sus caminos,+ 17 y no han conocido el camino de la paz.”+ 18 “No hay temor de Dios delante de sus ojos.”*+
19 Ahora bien, sabemos que todas las cosas que la Ley*+ dice, las dirige a los que están bajo la Ley, para que toda boca se cierre+ y todo el mundo quede expuesto+ a castigo ante Dios.+ 20 Así es que por obras de ley ninguna carne será declarada justa+ ante él, porque por ley+ es el conocimiento exacto del pecado.+
21 Mas ahora, aparte de ley, la justicia de Dios+ ha sido puesta de manifiesto, según dan testimonio+ de ella la Ley+ y los Profetas;+ 22 sí, la justicia de Dios mediante la fe en Jesucristo,*+ para todos los que tienen fe.+ Porque no hay distinción.+ 23 Porque todos han pecado+ y no alcanzan a la gloria de Dios,+ 24 y es como dádiva gratuita+ que por su bondad inmerecida+ se les está declarando justos mediante la liberación por el rescate+ [pagado] por Cristo* Jesús. 25 Dios lo presentó como ofrenda para propiciación*+ mediante fe en su sangre.+ Esto fue con el fin de exhibir su propia justicia, porque estaba perdonando los pecados+ que habían ocurrido en el pasado mientras Dios estaba ejerciendo longanimidad;+ 26 para exhibir su propia justicia+ en esta época presente, para que él sea justo hasta al declarar justo+ al hombre que tiene fe en Jesús.
27 Entonces, ¿dónde está la jactancia?+ Queda excluida. ¿Mediante qué ley?+ ¿La de obras?+ No, por cierto, sino mediante la ley de la fe.+ 28 Porque estimamos que el hombre es declarado justo* por fe aparte de obras de ley.+ 29 ¿O es él el Dios de los judíos únicamente?+ ¿No lo es también de gente de las naciones?+ Sí, de gente de las naciones también,+ 30 si en verdad Dios es uno solo,+ que declarará justos a los circuncisos+ como resultado de fe y justos a los incircuncisos+ por medio de su fe. 31 ¿Abolimos ley, pues, por medio de nuestra fe?+ ¡Jamás suceda eso! Al contrario, establecemos ley.+
4 Siendo así, ¿qué diremos de Abrahán, nuestro antepasado+ según la carne?* 2 Por ejemplo, si a Abrahán se le declarara justo como resultado de obras,+ tendría base para jactarse; mas no con Dios. 3 Porque, ¿qué dice la escritura? “Abrahán ejerció fe en Jehová,* y le fue contado por justicia.”+ 4 Ahora bien, al que trabaja+ no se le cuenta* el pago como bondad inmerecida,+ sino como deuda.+ 5 Por otra parte, al que no trabaja, pero pone fe+ en el que declara justo al impío, su fe le es contada por justicia.+ 6 Así como también David habla de la felicidad* del hombre a quien Dios imputa justicia aparte de obras: 7 “Felices son aquellos cuyos desafueros han sido perdonados+ y cuyos pecados han sido cubiertos;+ 8 feliz es el hombre cuyo pecado Jehová* de ninguna manera tomará en cuenta”.+
9 Esta felicidad, pues, ¿les viene a los circuncisos, o también a los incircuncisos?+ Porque decimos: “Su fe le fue contada a Abrahán por justicia”.+ 10 ¿En qué circunstancias, pues, le fue contada? ¿Cuando estaba en la circuncisión, o en la incircuncisión?+ No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. 11 Y recibió una señal,+ a saber, la circuncisión, como sello* de la justicia por la fe que tuvo mientras se halló en su estado de incircuncisión, para que fuera el padre+ de todos los que tienen fe+ mientras están en incircuncisión, a fin de que se les impute la justicia; 12 y padre de prole circuncidada, no solo de los que se adhieren a la circuncisión, sino también de los que andan ordenadamente en las pisadas de aquella fe que tuvo nuestro padre+ Abrahán estando en condición de incircuncisión.
13 Porque no fue mediante ley que Abrahán o su descendencia tuvieron la promesa+ de que él hubiera de ser heredero de un mundo, sino que fue mediante la justicia por fe.+ 14 Porque si son herederos los que se adhieren a ley, la fe se ha hecho inútil y la promesa ha sido abolida.+ 15 En realidad la Ley produce ira,+ pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión alguna.+
16 A causa de esto fue como resultado de fe, para que sea según bondad inmerecida,+ a fin de que la promesa+ le sea segura a toda su descendencia,+ no solo a la que se adhiere a la Ley, sino también a la que se adhiere a la fe de Abrahán. (Él es el padre+ de todos nosotros, 17 así como está escrito: “Te he nombrado padre de muchas naciones”.)+ Esto fue a vista de Aquel en quien tenía fe, sí, de Dios, que vivifica a los muertos+ y llama* las cosas que no son como si fueran.+ 18 Aunque más allá de toda esperanza, basado todavía en esperanza tuvo fe,+ para llegar a ser padre de muchas naciones+ conforme a lo que se había dicho: “Así será tu descendencia”.+ 19 Y, aunque no se debilitó en fe, consideró su propio cuerpo, ahora ya amortiguado,+ pues tenía como cien años,+ además del amortiguamiento de la matriz de Sara.+ 20 Pero, a causa de la promesa+ de Dios, no titubeó con falta de fe,+ sino que se hizo poderoso por su fe,+ dando gloria a Dios 21 y estando plenamente convencido de que lo que él había prometido también lo podía hacer.+ 22 Por tanto, “le fue contado por justicia”.+
23 El que “le fue contado”+ fue escrito, sin embargo, no solo por causa de él,+ 24 sino también por causa de nosotros a quienes está destinado a ser contado, porque creemos en el que levantó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor.+ 25 Él fue entregado a causa de nuestras ofensas+ y fue levantado a fin de declararnos justos.+

Del Libro de Jeremias:

“COMO QUE JEHOVÁ VIVE [...] EN JUSTICIA”
14 Hay personas que han pasado años en la cárcel por crímenes que no cometieron. Incluso ha habido casos en que un tribunal ha condenado a muerte a un reo y después de la ejecución han aparecido pruebas de su inocencia. En varios países es tanta la pobreza que hay padres que venden a algunos de sus hijos como esclavos para alimentar al resto de la familia. ¿Cómo se siente usted cuando oye de tamañas injusticias? ¿Cómo se sentirá Jehová? La Biblia señala que él desea eliminar todas las causas de sufrimiento, y él es el único que tiene el poder de hacerlo. Por eso, los pobres y los inocentes que sufren pueden cobrar ánimo: Jehová, el Dios de justicia, está tomando las medidas necesarias para librarlos de sus angustias (Jer. 23:5, 6).
[Ilustración de la página 146]
15 En el día de Jeremías, algunos eran conscientes de la elevada justicia de Dios. Por ejemplo, el profeta planteó la posibilidad de que Israel se arrepintiera de sus pecados y manifestara su cambio de actitud con una expresión similar a esta: “¡Tan ciertamente como que Jehová vive en verdad, en justicia y en rectitud!” (Jer. 4:1, 2). Eso es cierto porque la injusticia no tiene cabida en el propósito de Jehová. Pero existen más testimonios de que él ama la justicia.
16 Innegablemente, Dios cumple su palabra y no miente. Si bien muchos hombres rompen sus promesas, Jehová nunca lo hace. Incluso las leyes de la naturaleza, que él ha implantado y de las que nosotros nos beneficiamos, son inquebrantables (Jer. 31:35, 36). Asimismo, podemos confiar en sus promesas y en sus decisiones judiciales porque siempre son buenas (léase Lamentaciones 3:37, 38).
17 A la hora de juzgar, Jehová nunca se queda satisfecho con la apariencia de un asunto. Va más allá: escudriña el trasfondo para conocer todos los detalles y evalúa los motivos de las personas implicadas. Los médicos emplean instrumentos y técnicas especiales para observar el corazón mientras late o estudiar los riñones mientras filtran la sangre, lo que les permite ver cuál es su estado. Pues bien, Jehová hace mucho más que eso. Examina tanto el corazón como los riñones simbólicos para evaluar los motivos y los sentimientos más profundos de una persona. Así se asegura de qué fue lo que la impulsó a actuar de determinada manera y qué opina de tal proceder. El Todopoderoso puede manejar a la perfección la gran cantidad de detalles que revela tal examen. Superando por mucho al juez humano más agudo, emplea todos estos datos acertada y equilibradamente a fin de emitir un juicio justo (léanse Jeremías 12:1a y 20:12).
18 Tenemos razones de sobra para confiar en Jehová, aunque sintamos de vez en cuando remordimientos de conciencia por errores cometidos. Nunca olvidemos que Jehová no es un fiscal inflexible que trata de encontrar un motivo para castigarnos, sino que es un Juez compasivo que quiere ayudarnos. Si a alguien le inquieta su conducta pasada o tiene pendiente algún asunto con otra persona, que le pida a Jehová que se encargue de “las contiendas”, o sus luchas internas, para que pueda enterrar el asunto.* Con su ayuda, verá la importancia que Dios le otorga a su participación continua en el servicio sagrado (léase Lamentaciones 3:58, 59).
19 Como es normal, el Dios de justicia perfecta espera que quienes buscan su aprobación practiquen la justicia (Jer. 7:5-7; 22:3). Predicar las buenas nuevas sin prejuicio es una importante manera de manifestar la justicia divina. Cuando somos concienzudos haciendo revisitas y dirigiendo estudios bíblicos, reflejamos de manera muy provechosa la elevada justicia de Dios, pues él desea que toda clase de gente lo conozca y obtenga la salvación (Lam. 3:25, 26). ¡Qué gran privilegio tenemos de colaborar con Dios y reflejar su justicia en esta obra salvadora!
¿Cómo nos conforta la justicia de Jehová? ¿Cómo podemos confortar a otros imitando la justicia divina?
“NO ME QUEDARÉ RESENTIDO HASTA TIEMPO INDEFINIDO”
20 Mucha gente considera los libros de Jeremías y Lamentaciones como simples denunciaciones de la maldad de una nación. Pero tal idea pasa por alto las afectuosas ofertas de perdón que Jehová le hace a su pueblo. Por ejemplo, él instó a los judíos: “Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus caminos y sus tratos”. En otra ocasión, Jeremías los exhortó: “Hagan buenos sus caminos y sus tratos, y obedezcan la voz de Jehová su Dios, y Jehová sentirá pesar por la calamidad que ha hablado contra ustedes” (Jer. 18:11; 26:13). En la actualidad, Jehová sigue perdonando a todos los que se arrepienten sinceramente y dejan sus malos hábitos.
21 Jehová no solo habla del perdón, sino que actúa en consecuencia. A Jeremías le mandó que instara al pueblo: “Vuélvete, oh renegada Israel [...]. No haré caer mi rostro airadamente sobre ustedes [...]. No me quedaré resentido hasta tiempo indefinido” (Jer. 3:12). Dios no guarda rencor ni animosidad contra ninguno de sus siervos a quienes ha perdonado. Aunque se haya cometido un mal, Jehová quiere restaurar las buenas relaciones. A pesar de los pecados cometidos, si la persona está verdaderamente arrepentida y busca el perdón, Jehová la ‘traerá de vuelta’, es decir, le otorgará su favor y bendición (Jer. 15:19). Estas palabras deberían animar a regresar al Dios verdadero a cualquiera que se haya alejado de él. ¿No es verdad que el perdón de Jehová nos acerca a él? (Léase Lamentaciones 5:21.)
[Ilustración de la página 152]
22 ¿Imitamos a Dios cuando alguien nos ofende con palabras y acciones irreflexivas? Tocante a los antiguos judíos, Jehová dijo que ‘purificaría’ a quienes perdonara (léase Jeremías 33:8). Él es capaz de purificar en el sentido de que olvida el error de los que se arrepienten; hace como reza el dicho: borrón y cuenta nueva. Por supuesto, el que la persona obtenga el perdón de Dios no significa que se la limpie de la imperfección heredada y quede perfecta, sin pecado. Con todo, hay algo que podemos aprender de lo que Dios dijo sobre purificar a los hombres. Nosotros debemos esforzarnos por borrar el error de nuestro ofensor, lo que equivale, por decirlo así, a purificar el concepto que albergamos de él en el corazón. ¿Cómo hacerlo?
23 Imaginemos que alguien nos regala un valioso jarrón antiguo. Si se manchase por alguna razón, ¿lo echaríamos a la basura automáticamente? No. Lo más seguro es que procuráramos limpiarlo con cuidado a fin de quitarle las manchas, porque lo que deseamos es que luzca bonito y brillante. De igual modo, debemos esforzarnos por eliminar cualquier rencor o animosidad que sintamos hacia un hermano que nos haya ofendido. Resistamos la tendencia a dar vueltas y vueltas a las palabras o acciones que nos dolieron. Cuando logramos borrarlas de la mente, purificamos la imagen y los recuerdos del hermano al que hemos perdonado. Una vez eliminados de nuestro corazón los pensamientos negativos, estaremos más dispuestos a volver a disfrutar de la estrecha amistad que nos unía.
24 A medida que conocemos mejor a Jehová, salen a la luz sus cualidades y cómo las utiliza al tratar con su pueblo. Hemos examinado solo algunas, pero hemos visto que los beneficios personales de conocerlo íntimamente son una poderosa motivación para adorarlo como él acepta. Si lo llegamos a conocer al mismo grado que el rey Josías, nuestra vida rebosará de felicidad, que es otro aspecto de la personalidad de Dios.
25 Conocer mejor a Jehová enriquecerá nuestra relación con el prójimo. Si nos esforzamos por imitar a Dios manifestando bondad amorosa, justicia y perdón, nuestras amistades en la congregación se profundizarán y nos llegarán a ser más preciosas. Estaremos incluso mejor capacitados para enseñar en las revisitas y lograr que progresen nuestros estudiantes de la Biblia. De hecho, las personas interesadas se sentirán más cómodas con nosotros porque habremos adoptado el modelo de conducta cristiana. Por tanto, estaremos mejor preparados para ayudarles a servir a Jehová de manera acepta, a seguir “el buen camino” (Jer. 6:16).
¿Qué mensaje nos transmite Lamentaciones 5:21?
[Notas]
Tocante al trágico final del rey, véase el capítulo 4, párrafo 12, de este libro.
La Palabra de Dios para Todos vierte así las palabras de Jehová: “Con amor eterno te he amado y por eso te sigo mostrando mi fiel amor”.
Si un hermano ha participado en conducta que viola claramente la ley de Dios, se debe traer el pecado a la atención de los ancianos para que lo traten y suministren la ayuda espiritual necesaria (Sant. 5:13-15).

Textos Diarios de la Biblia y Canticos:

Miércoles 7 de agosto
Existe un camino que es recto ante el hombre, pero los caminos de la muerte son su fin después (Pro. 14:12).
Confiar en nuestro propio criterio, sobre todo al atravesar situaciones difíciles, representa un peligro para nosotros y para nuestros seres queridos. Un cabeza de familia, por ejemplo, puede verse en serios aprietos para mantener a “los que son suyos” (1 Tim. 5:8). Debido a ello, quizás se sienta tentado a aceptar un trabajo que le impida con frecuencia asistir a las reuniones, dirigir la adoración en familia o participar en el ministerio. Desde su óptica, tal decisión pudiera parecer lo correcto; no obstante, podría acabar en enfermedad o muerte espiritual. Es mejor seguir el consejo de Salomón en Proverbios 3:5, 6, que dice: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas”. w12 15/2 1:14, 15
Martes 6 de agosto
Más sobresalientemente soy yo [ministro de Cristo]; en labores, más abundantemente; en prisiones, más abundantemente; en golpes, con exceso; a punto de morir, frecuentemente (2 Cor. 11:23).
Para mantenernos alerta, es vital que prediquemos con celo, conscientes de la urgencia de los tiempos. Ante nosotros tenemos el sobresaliente ejemplo de Pablo, quien se entregó por entero a su labor, viajando miles de kilómetros y fundando congregaciones. Y aunque soportó penurias, nunca perdió el entusiasmo por la verdad ni el sentido de la urgencia (2 Cor. 11:24-29). Examinemos la última imagen que da de Pablo el libro de los Hechos en el capítulo 28. El apóstol había llegado a Roma, donde tendría que comparecer ante el emperador Nerón. Se encontraba bajo vigilancia, tal vez encadenado a un guardia. Pero no había grilletes que pudieran callar al dinámico evangelizador, quien siempre se las ingeniaba para dar testimonio. Tres días después mandó llamar a los judíos más importantes a fin de predicarles, y luego fijó una fecha para darles un testimonio más exhaustivo (Hech. 28:17, 23, 24). w12 15/1 2:17, 18
5 de ag. Lectura de la Biblia: Romanos 1 a 4
Núm. 2: ¿Por qué los cristianos verdaderos se consideran “forasteros y residentes temporales” en este mundo? (1 Ped. 2:11; 1 Juan 2:15-17)
Núm. 3: ¿Qué protección se dará a los cristianos verdaderos durante la gran tribulación? (rs pág. 50 párrs. 1-5)
5-11 DE AGOSTO DE 2013
PÁGINA 7 • CÁNTICOS: 69 Y 89
Lunes 5 de agosto
Por cuanto la sentencia contra una obra mala no se ha ejecutado velozmente, por eso el corazón de los hijos de los hombres ha quedado plenamente resuelto en ellos a hacer lo malo (Ecl. 8:11).
¡Qué lástima que Salomón se olvidara de esa verdad divina! Es cierto que había hecho muchas cosas bien y que por años había gozado de la bendición de Dios. Pero con el tiempo dio un paso en falso tras otro, cayendo en un mal patrón de comportamiento. Siglos después, el apóstol Pablo escribió por inspiración unas palabras muy ciertas: “No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará” (Gál. 6:7). Salomón desobedeció a Jehová, pues “amó a muchas esposas extranjeras junto con la hija de Faraón, a moabitas, ammonitas, edomitas, sidonias e hititas” (1 Rey. 11:1). Es probable que un buen número de ellas mantuvieran su devoción a los dioses falsos, y el monarca no fue inmune a su influencia. Con los años se descarrió y terminó perdiendo el favor de nuestro paciente Dios (1 Rey. 11:4-8). w11 15/12 1:17, 18Agosto
Domingo 4 de agosto
Ocúpense en orar, para que no entren en tentación (Luc. 22:40).
Al tener “la ley del pecado” en nuestros miembros, debemos luchar decididamente en contra de nuestras malas tendencias (Rom. 7:21-25). Pero ¿cómo salir victoriosos en esta batalla? Jesús dijo a sus discípulos que la oración es imprescindible para resistir las tentaciones. Aun cuando los malos deseos o pensamientos persistan después de haber orado, es necesario que sigamos “pidiéndole a Dios” sabiduría para enfrentarnos a la prueba. El discípulo Santiago nos garantiza que “[Dios] da generosamente a todos, y sin echar en cara” (Sant. 1:5). Y añade: “¿Hay alguno [espiritualmente] enfermo entre ustedes? Que llame a sí a los ancianos de la congregación, y que ellos oren sobre él, untándolo con aceite en el nombre de Jehová. Y la oración de fe sanará al indispuesto” (Sant. 5:14, 15). A la hora de resistir las tentaciones es esencial orar, pero hemos de hacerlo en el momento debido, antes de emprender un camino peligroso (Pro. 7:6-23). w11 15/11 1:15-17
29 de jul. Lectura de la Biblia: Hechos 26 a 28
Núm. 1: Hechos 26:19-32
Núm. 2: ¿Se llevará en secreto al cielo a los cristianos fieles sin que tengan que morir? (rs pág. 49 párrs. 1-4)
Núm. 3: ¿Cómo se manifiesta el espíritu de Dios en sus siervos? (Gál. 5:22, 23; Rev. 22:17)
29 DE JULIO–4 DE AGOSTO DE 2013
PÁGINA 26 • CÁNTICOS: 14 Y 134
Sábado 3 de agosto
Esto lo digo [...] para moverlos a lo que es decoroso y a lo que resulta en atender constantemente al Señor sin distracción (1 Cor. 7:35).
Las relaciones personales entre hombres y mujeres son fuente de grandes alegrías, pero también de inquietudes y frustraciones. Los cristianos hacen bien en buscar la guía de Jehová a fin de mantener el equilibrio emocional al tratar con el sexo opuesto. Pero esa no es la única razón por la que deben acudir a su Padre celestial. Hay solteros que, aunque están contentos con su estado, sienten que los amigos o familiares los presionan para que busquen su “media naranja”. Otros, por el contrario, desean casarse, pero no encuentran la pareja adecuada. Y los que ya han comenzado un noviazgo necesitan orientación sobre cómo prepararse para las responsabilidades matrimoniales. Además, estemos casados o no, todos nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestra pureza moral. Sean cuales sean nuestras circunstancias, está claro que repercuten en nuestra felicidad y, más importante aún, en nuestra relación con Jehová. w11 15/10 2:1, 2
Viernes 2 de agosto
Hagan [...] seguros para sí su llamamiento y selección (2 Ped. 1:10).
Al igual que los levitas y los sacerdotes de la antigüedad, los cristianos ungidos aprecian muchísimo el privilegio de servir a Jehová (Núm. 18:20). Claro, no esperan que él les entregue como posesión algún lugar en la Tierra. Pero sí anhelan el día en que serán reyes y sacerdotes junto a Jesucristo en el cielo. Ahora bien, mientras están en la Tierra, ¿cómo demuestran que Jehová es su herencia? (Sal. 142:5.) Con su forma de vivir indican que nada hay tan importante para ellos como servirle. Además, cifran su fe en el sacrificio redentor de Cristo y obedecen sus mandatos. De este modo, hacen “seguros para sí su llamamiento y selección”. Naturalmente, no todos gozan de las circunstancias más favorables, pero no utilizan sus limitaciones como excusa para aflojar el paso. Al contrario, se esfuerzan por darle el máximo a Dios. ¡Qué buen ejemplo para quienes esperan vivir eternamente en la Tierra! w11 15/9 2:3, 4
Jueves 1 de agosto
Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti (Sal. 141:2).
Dios espera que dejemos a un lado ciertas actividades para estudiar su Palabra, orar y reunirnos con la congregación. También espera que los cabezas del hogar dirijan la adoración en familia con los miembros de su casa (1 Tes. 5:17; Heb. 10:24, 25). Pausemos un momento y reflexionemos: ¿Cómo es mi comunicación con Dios? ¿Es frecuente? ¿Es de calidad? El libro de Revelación muestra que Jehová acepta “las oraciones de los santos” como si fueran incienso, ya que se elevan ante él como un dulce aroma (Rev. 5:8). Recordemos que a los israelitas les exigía que el incienso que quemaban a diario en el altar estuviera cuidadosamente elaborado, siguiendo una fórmula precisa. Si no se ajustaba a sus especificaciones, lo rechazaba (Éxo. 30:34-37; Lev. 10:1, 2). ¿Qué aprendemos? Si queremos que Jehová acepte nuestras oraciones sinceras, tenemos que formularlas como él desea. w12 15/1 4:11, 12