-Es la prima ;como estas? ? ?
-Estoy bien. Acabo de llegar del trabajo ahora mismo...
-es tarde, descansa
oye hoy es sabado? ? ?
-Dime cómo están ustedes?
-bien con mucho calor
y tengo conjuntivitis
aqui hay brote de dengue y de conjuntivitis y las fumigaciones acabando con las gentes
todos con catarro
y alergias
estamos vivos de puro milagro.
-Aqui hay calor todavía de día, pero de madrugada ya está bajando la temperatura.
-aqui no
-Oye, cúidense mucho y no cesen de orar por su salud; yo también lo haré por ustedes
-si, estoy aquí todavía
es q se desconecto internet
bueno oye me voy a bañar a ver si el calor me deja dormir
nos vemos
-ok;despues hablamos;besos:l a parienta...
Es un blog personal confeccionado con poemas, artículos, testimonios, cuentos, críticas y novelas de la Licenciada en Educación Diana Margarita Cantón Martínez ( Ruiz ) sobre la problemática social, familiar y personal de Cuba y los cubanos en un contexto histórico-concreto y universal. A veces incluye trabajos interesantes de otros, aunque no comparta totalmente lo expresado.
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Saturday, September 12, 2009
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Friday, September 11, 2009
La Soberanía de Jehová:
¿Apoya usted la soberanía de Jehová?
“Digan entre las naciones: ‘Jehová mismo ha llegado a ser rey’.” (SALMO 96:10.)
EN OCTUBRE del año 29 de nuestra era se produjo un suceso único en la historia. Fue tan importante que aparece en los cuatro Evangelios. Mateo lo relata así: “Después que Jesús fue bautizado, inmediatamente salió del agua; y, ¡mire!, los cielos se abrieron, y [Juan el Bautista] vio descender como paloma el espíritu de Dios que venía sobre [Jesús]. ¡Mire! También hubo una voz desde los cielos que decía: ‘Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado’” (Mateo 3:16, 17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21, 22; Juan 1:32-34).
2 Cuando Jesús recibió visiblemente el espíritu santo, quedó claro que él era el Ungido, es decir, el Mesías o Cristo (Juan 1:33). ¡Por fin había aparecido la “descendencia” prometida! Allí, ante Juan el Bautista, estaba la persona que recibiría la magulladura de Satanás en el talón y que, a su vez, magullaría la cabeza del principal enemigo de Jehová y su soberanía (Génesis 3:15). A partir de entonces, Jesús no tuvo ninguna duda de cuál sería su misión: cumplir el propósito de Jehová con respecto a la soberanía y al Reino de Dios.
3 A fin de prepararse para su misión, “Jesús, lleno de espíritu santo, se apartó del Jordán, y el espíritu lo condujo por aquí y por allá en el desierto” (Lucas 4:1; Marcos 1:12). Durante los cuarenta días que pasó a solas, pudo reflexionar profundamente en el desafío del Diablo a la soberanía de Jehová y en lo que él tendría que hacer para defenderla. Aquel desafío implica a todas las criaturas inteligentes, tanto las del cielo como las de la Tierra. Así que nos conviene examinar la fiel trayectoria de Jesús y pensar en lo que debemos hacer nosotros para apoyar y defender la soberanía de Jehová (Job 1:6-12; 2:2-6).
Frente a frente con la cuestión de la soberanía
4 Como era de esperar, estos sucesos no le pasaron inadvertidos a Satanás, quien sin pensarlo dos veces atacó a la “descendencia” principal de la “mujer” de Dios (Génesis 3:15). Satanás presentó ante Jesús tres tentaciones incitándolo a dejar a un lado la voluntad de su Padre y a hacer lo que le resultara más conveniente. La tercera, en particular, puso a Jesús frente a frente con la cuestión de la soberanía. Tras mostrarle “todos los reinos del mundo y su gloria”, el Diablo le dijo con descaro: “Todas estas cosas te las daré si caes y me rindes un acto de adoración”. Jesús sabía que el Diablo tenía pleno control sobre “todos los reinos del mundo”. Pero rechazó su oferta y así dejó claro de qué lado estaba en la cuestión de la soberanía. “¡Vete, Satanás! —le dijo—. Porque está escrito: ‘Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar, y es solo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado’.” (Mateo 4:8-10.)
5 Para Jesús, lo más importante era defender la soberanía de Jehová, y lo demostró en cada momento de su vida. Él sabía perfectamente que para demostrar que Dios tenía el derecho a ser el Soberano, debía mantenerse fiel hasta la muerte, o como decía la profecía, hasta que Satanás magullara el talón de la “descendencia” de la mujer (Mateo 16:21; 17:12). También tenía que dar a conocer que el Reino de Dios sería el instrumento con el que Jehová sometería al rebelde Satanás y restauraría la paz y el orden en toda la creación (Mateo 6:9, 10). ¿Cómo cumpliría Jesús esa difícil misión?
“El reino de Dios se ha acercado”
6 Para cumplir con su comisión, “Jesús entró en Galilea, predicando las buenas nuevas de Dios y diciendo: ‘El tiempo señalado se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado’” (Marcos 1:14, 15). Él mismo dijo después: “Tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado” (Lucas 4:18-21, 43). Y así lo hizo: viajó por todo Israel “predicando y declarando las buenas nuevas del reino de Dios” (Lucas 8:1). También hizo muchos milagros: alimentó a multitudes, controló las fuerzas de la naturaleza, sanó a enfermos y hasta levantó a muertos. De esta manera, Jesús demostró que Dios puede anular todo el daño y el sufrimiento que ha causado la rebelión de Edén y así “desbaratar las obras del Diablo” (1 Juan 3:8).
7 Para que las buenas nuevas del Reino llegaran al mayor número de personas, Jesús preparó a un grupo de discípulos fieles. Primero eligió a sus doce apóstoles y “los envió a predicar el reino de Dios” (Lucas 9:1, 2). Posteriormente envió a 70 discípulos más con el mensaje: “El reino de Dios se ha acercado a ustedes” (Lucas 10:1, 8, 9). Cuando regresaron y le contaron a Jesús lo bien que les había ido, él les respondió: “Contemplaba yo a Satanás ya caído como un relámpago del cielo” (Lucas 10:17, 18).
8 Jesús trabajó a favor del Reino sin parar, día y noche. Incluso estuvo dispuesto a renunciar a muchas comodidades propias de la vida diaria. “Las zorras tienen cuevas y las aves del cielo tienen donde posarse —declaró—, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.” (Lucas 9:58; Marcos 6:31; Juan 4:31-34.) Además, no desperdició ninguna oportunidad. Por ejemplo, poco antes de morir, Jesús le dijo con valor a Poncio Pilato: “Para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad” (Juan 18:37). Por su manera de vivir, Jesús dejó claro que no vino a la Tierra únicamente para ser un gran maestro, hacer milagros o dar su vida por nosotros. Su principal objetivo fue apoyar la soberanía de Jehová y dar a conocer que Dios efectuaría su voluntad mediante el Reino (Juan 14:6).
“¡Se ha realizado!”
9 El trabajo de Jesús a favor del Reino no le agradó nada a su adversario, Satanás. Valiéndose de la parte terrestre de su “descendencia” —tanto política como religiosa—, el Diablo trató una y otra vez de silenciar a la “descendencia” de la mujer de Dios. Desde que nació hasta que murió, Jesús estuvo en el punto de mira de Satanás y sus secuaces. Finalmente, en la primavera del año 33 llegó el momento de permitir que el Adversario magullara en el talón al Hijo del hombre (Mateo 20:18, 19; Lucas 18:31-33). Los Evangelios relatan con claridad cómo Satanás manipuló a la gente —Judas Iscariote, los sacerdotes principales, los escribas, los fariseos y los romanos, entre otros— para que se condenara a Jesús y se le sometiera a una muerte horrible en un madero de tormento (Hechos 2:22, 23).
10 ¿Qué nos viene a la mente cuando recordamos la lenta y dolorosa muerte de Jesús? Tal vez que él estuvo dispuesto a dar su vida en sacrificio por la humanidad pecadora (Mateo 20:28; Juan 15:13). Puede que también nos llene de admiración el gran amor que demostró Jehová al hacer posible ese sacrificio (Juan 3:16). O es probable que, como aquel oficial del ejército romano, nosotros también digamos: “Ciertamente este era Hijo de Dios” (Mateo 27:54). Sin duda, todas estas conclusiones son acertadas. Pero recordemos las últimas palabras que pronunció Jesús: “¡Se ha realizado!” (Juan 19:30). ¿Qué se había realizado? Es cierto que Jesús realizó muchas cosas durante su vida, y que su muerte también logró mucho. Pero ¿verdad que vino a la Tierra principalmente para zanjar la cuestión de la soberanía de Jehová? ¿Y no es cierto que, según la Biblia, la “descendencia” sufriría una prueba de fuego a manos del Diablo a fin de limpiar el nombre de Jehová? (Isaías 53:3-7.) Pues bien, Jesús cumplió perfectamente con esa importantísima misión. ¡Qué gran victoria!
11 Por su fidelidad y lealtad, Jesús fue resucitado, no como ser humano, sino como “espíritu dador de vida” (1 Corintios 15:45; 1 Pedro 3:18). Jehová le dijo a su Hijo glorificado: “Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies” (Salmo 110:1). Estos “enemigos” son Satanás —el cabecilla de la rebelión— y todos los que componen su “descendencia”. Como Rey del Reino mesiánico de Jehová, Jesucristo dirigirá la destrucción de todos los rebeldes del cielo y de la Tierra (Revelación [Apocalipsis] 12:7-9; 19:11-16; 20:1-3, 10). Entonces se cumplirá totalmente la profecía de Génesis 3:15, así como estas palabras de la oración modelo de Jesús: “Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra” (Mateo 6:10; Filipenses 2:8-11).
Un modelo digno de imitar
12 Hoy día, como predijo Jesús, las buenas nuevas del Reino se están predicando en muchos países (Mateo 24:14). Como resultado, millones de personas han dedicado su vida a Dios. Todas ellas están encantadas con las bendiciones que traerá el Reino. De hecho, están deseando vivir para siempre en paz y seguridad en una Tierra hecha un paraíso, y por eso disfrutan de hablar de su esperanza con la gente (Salmo 37:11; 2 Pedro 3:13). ¿Es usted uno de estos evangelizadores? Si así es, ha tomado una excelente decisión. Ahora bien, hay algo en lo que todos debemos pensar.
13 El apóstol Pedro escribió: “Cristo sufrió por ustedes, dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo cuidado y atención” (1 Pedro 2:21). ¿No le parece interesante que aquí Pedro resalte los sufrimientos de Jesús, y no el entusiasmo con el que predicaba ni su gran habilidad como maestro? El apóstol sabía de lo que hablaba, pues fue testigo ocular del sufrimiento que Cristo estuvo dispuesto a soportar a fin de someterse a la soberanía de Jehová y demostrar que Satanás es un mentiroso. Y nosotros, ¿cómo podemos seguir los pasos de Jesús? Preguntémonos: “¿Cuánto estoy dispuesto a sufrir para apoyar la soberanía de Jehová? ¿Demuestran mi vida y mi ministerio que para mí lo más importante es defender la soberanía divina?” (Colosenses 3:17).
14 A diario nos enfrentamos a todo tipo de pruebas y decisiones. ¿Cómo deberíamos reaccionar en cada caso? Por ejemplo, ¿qué haremos si nos vemos tentados a hacer algo que pudiera amenazar nuestra integridad cristiana? Pues bien, ¿qué le dijo Jesús a Pedro cuando este le sugirió que fuera bondadoso consigo mismo? “¡Ponte detrás de mí, Satanás!”, exclamó Jesús. Y añadió: “Porque no piensas los pensamientos de Dios, sino los de los hombres” (Mateo 16:21-23). Y cuando surge la posibilidad de progresar en nuestra profesión o elevar nuestro nivel económico a costa del bienestar espiritual, ¿reaccionamos como lo hizo Jesús? Cuando él se dio cuenta de que algunos que habían visto sus milagros “estaban a punto de venir y prenderlo para hacerlo rey”, se alejó rápidamente de ellos (Juan 6:15).
15 ¿Por qué reaccionó Jesús con tanta determinación en estas y en otras ocasiones? Porque se daba perfecta cuenta de que había algo más importante que su seguridad o su conveniencia. Por encima de todo, quería hacer la voluntad de su Padre y apoyar la soberanía divina (Mateo 26:50-54). ¿Y eso qué nos enseña? Que nosotros también debemos tener siempre presente la cuestión de la soberanía, porque de lo contrario podríamos fallarle a Jehová. Fácilmente podríamos caer en las trampas de Satanás, un especialista en despertar el deseo por lo prohibido, como quedó demostrado en el caso de Eva (2 Corintios 11:14; 1 Timoteo 2:14).
16 En el ministerio tratamos de mostrar a las personas la solución que dan las Escrituras a sus problemas, y sin duda esta es una buena manera de despertar su interés en el estudio de la Biblia. Sin embargo, nuestro objetivo no es únicamente que la gente llegue a conocer el mensaje bíblico o las bendiciones del Reino de Dios. Ante todo, queremos que comprendan la cuestión de la soberanía de Jehová. ¿Están dispuestos a ser cristianos verdaderos, a tomar su “madero de tormento” y sufrir por causa del Reino? (Marcos 8:34.) ¿Están listos para unirse a los que apoyan la soberanía de Jehová y demostrar así que Satanás es un mentiroso? (Proverbios 27:11.) ¡Qué gran privilegio tenemos! No solo podemos apoyar la soberanía divina, sino que también podemos ayudar a otros a hacer lo mismo (1 Timoteo 4:16).
El día en que Dios sea “todas las cosas para con todos”
17 Sigamos esforzándonos por demostrar con nuestra conducta y nuestro ministerio que apoyamos la soberanía de Jehová. Así podremos esperar con confianza el día en que Jesucristo entregue “el reino a su Dios y Padre”. ¿Cuándo será eso? El apóstol Pablo explica: “Cuando haya reducido a nada todo gobierno y toda autoridad y poder. Porque él tiene que reinar hasta que Dios haya puesto a todos los enemigos debajo de sus pies [...;] entonces el Hijo mismo también se sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas para con todos” (1 Corintios 15:24, 25, 28).
18 El día en que Jehová sea “todas las cosas para con todos” será un momento realmente glorioso. El Reino habrá logrado su objetivo. Todos los enemigos de la soberanía de Jehová habrán sido eliminados, y el universo habrá recuperado la paz y el orden. Como escribió el salmista, la creación entera cantará: “Atribuyan a Jehová la gloria que pertenece a su nombre [...]. Digan entre las naciones: ‘Jehová mismo ha llegado a ser rey’” (Salmo 96:8, 10).
¿Sabe la respuesta?
• ¿De qué manera demostró Jesús que la soberanía de Dios era lo más importante para él?
• Ante todo, ¿qué logró Jesús con su ministerio y su muerte?
• ¿Cómo podemos demostrar que, como Jesús, apoyamos la soberanía de Jehová?
[Preguntas del estudio]
1, 2. a) ¿Qué importante suceso se produjo en el año 29? b) ¿Qué implicaciones tuvo aquel suceso en la vida de Jesús?
3. ¿Cómo se preparó Jesús para cumplir con su misión y apoyar la soberanía de Jehová?
4. ¿Qué tentación de Satanás puso a Jesús frente a frente con la cuestión de la soberanía?
5. ¿Qué difícil misión tenía Jesús por delante?
6. ¿Cómo dio a conocer Jesús que el Reino es el medio que Dios usará para “desbaratar las obras del Diablo”?
7. ¿Para qué obra preparó Jesús a sus discípulos? ¿Y cómo les fue?
8. ¿Qué dejó claro Jesús por su manera de vivir?
9. ¿Cómo logró Satanás magullar el talón de la “descendencia” de la mujer de Dios?
10. ¿Qué gran victoria logró Jesús al morir en el madero?
11. ¿Qué hará Jesús para cumplir totalmente la profecía de Génesis 3:15?
12, 13. a) ¿Qué acogida han tenido las buenas nuevas del Reino? b) ¿Qué deberíamos preguntarnos los que deseamos seguir los pasos de Cristo?
14, 15. a) ¿Cómo reaccionó Jesús cuando le hicieron sugerencias u ofertas contrarias a la voluntad de Dios, y por qué reaccionó así? b) ¿Qué cuestión debemos tener siempre presente? (Incluya comentarios del recuadro “Se pusieron del lado de Jehová”.)
16. ¿Cuál debería ser nuestro principal objetivo en el ministerio?
17, 18. ¿Qué momento glorioso podemos esperar si apoyamos la soberanía de Jehová?
[Ilustraciones y recuadro de la página 29]
Se pusieron del lado de Jehová
Como saben muchos hermanos de Corea y de otros países, cuando nos vemos cara a cara con pruebas difíciles, es importante comprender bien por qué sufrimos.
Un testigo de Jehová encarcelado por el régimen soviético dijo: “Lo que nos ayudó a aguantar fue entender con claridad la cuestión que se planteó en el jardín de Edén [...]: la del derecho de Dios a gobernar. Sabíamos que teníamos la oportunidad de ponernos de parte de la gobernación de Jehová. [...] [Eso] nos hizo fuertes y nos ayudó a mantenernos íntegros”.
Otro hermano explicó cómo lograron aguantar él y los demás Testigos que estaban en un campo de trabajos forzados. “Jehová nunca nos abandonó —relató—. A pesar de las condiciones difíciles, estábamos espiritualmente despiertos. Nos animábamos recordándonos unos a otros que estábamos del lado de Jehová en la cuestión de la soberanía universal.”
[Ilustración de la página 26]
¿Cómo apoyó Jesús la soberanía de Jehová cuando Satanás lo tentó?
[Ilustración de la página 28]
¿Qué logró la muerte de Jesús?.
Thursday, September 10, 2009
El Gran Día de Jehová:
¿Está usted preparado para el día de Jehová?
“El gran día de Jehová está cerca. Está cerca, y [procede a] apresurarse muchísimo.” (SOFONÍAS 1:14.)
EL GRAN día de Jehová no es un día de veinticuatro horas. Es un período más amplio en el que se ejecuta el juicio divino contra los malvados. Estos tienen razones para temerlo, pues será un día de oscuridad, furor, cólera ardiente, angustia y desolación (Isaías 13:9; Amós 5:18-20; Sofonías 1:15). “¡Ay del día —exclama el profeta Joel—; porque el día de Jehová está cerca, y como despojo violento del Todopoderoso vendrá!” (Joel 1:15.) No obstante, durante ese gran día, Dios será el Salvador de “los rectos de corazón” (Salmo 7:10).
2 La Biblia utiliza la expresión “día de Jehová” para referirse a distintas ocasiones en las que Dios ha ejecutado su juicio. Por ejemplo, a los residentes de Jerusalén les sobrevino un “día de Jehová” cuando cayeron en manos de los babilonios, en el 607 antes de nuestra era (Sofonías 1:4-7). Una ejecución similar del juicio divino ocurrió en el año 70 de nuestra era cuando Dios utilizó a los ejércitos romanos para castigar a la nación judía, que había rechazado a su Hijo (Daniel 9:24-27; Juan 19:15). Pero la Biblia predice que habrá otro “día de Jehová”, un período en el que “guerreará contra [todas las] naciones” (Zacarías 14:1-3). Por inspiración divina, el apóstol Pablo relacionó ese día con la presencia de Cristo, que comenzó con la coronación de Jesús como Rey celestial en 1914 (2 Tesalonicenses 2:1, 2). Con el día de Jehová asomando en el horizonte, ha sido muy oportuno que nuestro texto del año 2007 se haya tomado de Sofonías 1:14, que dice: “El gran día de Jehová está cerca”.
3 Dado que ese gran día está cerca, ahora es el momento para que usted demuestre que está listo. ¿Cómo puede prepararse para ese día? ¿Hay algo en lo que necesite mejorar?
Demuestre estar listo
4 En su profecía sobre la conclusión del sistema de cosas, Jesucristo exhortó a sus discípulos: “Demuestren estar listos” (Mateo 24:44). Cuando Jesús hizo esta declaración, él mismo estaba listo para una gran prueba: sacrificar su vida por nosotros (Mateo 20:28). ¿Cómo se preparó Jesús, y qué nos enseña su ejemplo?
5 Jesús amaba de todo corazón a Jehová y sus justas normas. Hebreos 1:9 dice de Jesús: “Amaste la justicia, y odiaste el desafuero. Por eso Dios, tu Dios, te ungió con el aceite de alborozo más que a tus socios”. Jesús se mantuvo leal a su Padre celestial porque lo amaba. Si sentimos por Dios un amor semejante y vivimos de acuerdo con sus principios, él nos protegerá (Salmo 31:23). Tal amor y obediencia nos preparan para el gran día de Jehová.
6 El amor por las personas fue un rasgo sobresaliente de la personalidad de Jesús. Efectivamente, “se compadeció de ellas, porque estaban desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor” (Mateo 9:36). Por eso les predicó las buenas nuevas. En nuestro caso, también es el amor lo que nos impulsa a declarar el mensaje del Reino. El amor a Dios y al prójimo nos ayuda a perseverar en nuestro ministerio y a estar listos para el gran día de Jehová (Mateo 22:37-39).
7 Para Jesús, obedecer a su Padre era un placer (Salmo 40:8). Si tenemos su misma disposición obediente e imitamos su generosidad, seremos felices al servir a Dios (Hechos 20:35). En efecto, “el gozo de Jehová es [una] plaza fuerte” que nos protege y nos permite estar mejor preparados para el gran día de Dios (Nehemías 8:10).
8 Las oraciones fervientes a Dios prepararon a Jesús para las pruebas de fe que afrontaría. De hecho, cuando Juan lo bautizó, Jesús estaba orando, y antes de seleccionar a sus apóstoles, pasó toda la noche hablando con su Padre (Lucas 6:12-16). ¿Acaso no nos conmovemos al leer en la Biblia las sinceras oraciones de Jesús en su última noche en la Tierra? (Marcos 14:32-42; Juan 17:1-26.) Y usted, ¿le da a la oración la misma importancia? Acérquese con frecuencia a Jehová y tómese todo el tiempo necesario. Pida la guía del espíritu santo y, en cuanto la perciba, acéptela. Una relación sólida con nuestro Padre celestial es vital en estos tiempos críticos en los que el gran día de Dios se acerca con rapidez. Sin falta, pues, acerquémonos aún más a Jehová mediante la oración (Santiago 4:8).
9 El interés de Jesús por la santificación del sagrado nombre de Jehová también le ayudó a estar listo para las pruebas futuras. De hecho, enseñó a sus discípulos a orar: “Santificado sea tu nombre” (Mateo 6:9). Si de verdad deseamos que el nombre de Dios se santifique, o se tenga por sagrado, nos esforzaremos por no deshonrarlo de ninguna manera. De ese modo estaremos mejor preparados para el gran día de Jehová.
¿Necesita mejorar en algo?
10 Si el día de Jehová llegara mañana, ¿de verdad estaría listo? Todos deberíamos analizar nuestra vida y comprobar si hay actitudes o conductas que tengamos que cambiar. Dada la brevedad e incertidumbre de esta vida, todos los días debemos esforzarnos por estrechar nuestra relación con Jehová (Eclesiastés 9:11, 12; Santiago 4:13-15). Con este fin, analicemos algunos aspectos que tal vez requieran nuestra atención.
11 Un aspecto importante es la recomendación del “esclavo fiel” de que leamos la Biblia diariamente (Mateo 24:45). Quizás podría proponerse leer en un año las Escrituras de principio a fin, dándose tiempo para meditar. Leyendo unos cuatro capítulos por día, en un año completará sus 1.189 capítulos. Los reyes de Israel debían leer la Ley de Jehová “todos los días de su vida”, y seguramente Josué hizo lo mismo (Deuteronomio 17:14-20; Josué 1:7, 8). ¡Qué importante es que los pastores espirituales lean a diario la Palabra de Dios! Esto, sin duda, les ayudará a impartir “la enseñanza saludable” (Tito 2:1).
12 La proximidad del día de Jehová debería motivarle a asistir con regularidad a las reuniones cristianas y a participar en ellas tanto como pueda (Hebreos 10:24, 25). De este modo podrá afinar sus habilidades como un predicador del Reino que busca a las personas de buen corazón para ayudarlas (Hechos 13:48). Puede que también desee cooperar más con la congregación de otras formas, quizá ayudando a los mayores y animando a los jóvenes. ¡Qué feliz se sentirá al hacerlo!
Su relación con los demás
13 Ya que el día de Jehová es inminente, es posible que deba hacer un mayor esfuerzo por “vestirse de la nueva personalidad que fue creada conforme a la voluntad de Dios en verdadera justicia y lealtad” (Efesios 4:20-24). A medida que cultive las cualidades cristianas, probablemente los demás se den cuenta de que usted está ‘andando por espíritu santo’ y manifestando su fruto (Gálatas 5:16, 22-25). ¿Puede mencionar algo en concreto que sea prueba de que usted y su familia se han vestido de la nueva personalidad? (Colosenses 3:9, 10.) Por ejemplo, en la congregación y fuera de ella, ¿se le conoce por sus acciones bondadosas? (Gálatas 6:10.) El estudio regular de las Escrituras le permitirá desarrollar cualidades cristianas como estas y así estar preparado para el día de Jehová.
14¿Qué puede hacer si tiene mal genio y se da cuenta de que necesita más autodominio? Esta cualidad es parte del fruto que el espíritu santo puede producir en usted. Por lo tanto, pídale a Jehová su espíritu. Recuerde que Jesús dijo: “Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá [...;] si ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!” (Lucas 11:9-13).
15 Supongamos que existe una relación tensa entre otro cristiano y usted. Si así fuera, haga cuanto pueda por zanjar las diferencias, pues de ese modo fomentará la paz y la unidad en la congregación (Salmo 133:1-3). Siga la exhortación de Jesús de Mateo 5:23, 24 o la de Mateo 18:15-17, según sea el caso. Si el Sol ya se ha puesto y usted todavía está enojado, no espere más para solucionar el problema. A menudo, lo único que se necesita es querer perdonar. Pablo escribió al respecto: “Háganse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó a ustedes” (Efesios 4:25, 26, 32).
16 Los casados deben ser “tiernamente compasivos” y perdonarse siempre que sea preciso. Si usted necesita ser más cariñoso y compasivo con su cónyuge, esfuércese por lograrlo buscando la guía de Dios y su Palabra. A fin de mejorar la relación y de evitar la infidelidad, ¿hay algo que deba hacer para cumplir con 1 Corintios 7:1-5? Sin duda este es un aspecto en el que los cónyuges necesitan ser “tiernamente compasivos”.
17 ¿Y si uno ha cometido algún pecado grave? Si ese es su caso, actúe con urgencia. No dude en pedir ayuda a los ancianos cristianos, pues sus oraciones y los consejos que le ofrezcan contribuirán a que recobre su salud espiritual (Santiago 5:13-16). Ore arrepentido a Jehová, pues de lo contrario se sentirá culpable y le atormentará la conciencia. Así se sintió David; sin embargo, ¡qué alivio experimentó cuando confesó su pecado a Jehová! Él mismo escribió: “Feliz es aquel cuya sublevación le es perdonada, cuyo pecado le es cubierto. Feliz es el hombre en cuya cuenta Jehová no imputa error, y en cuyo espíritu no hay engaño” (Salmo 32:1-5). Así es, Jehová perdona a quienes se arrepienten de todo corazón (Salmo 103:8-14; Proverbios 28:13).
Permanezca alejado del mundo
18 No hay duda de que usted anhela el maravilloso nuevo mundo que nuestro Padre celestial ha prometido. Pero ¿qué piensa de este mundo, es decir, de la sociedad humana injusta alejada de Dios? Satanás, “el gobernante de este mundo”, no pudo con Jesucristo (Juan 12:31; 14:30). Y está claro que usted no desea que el Diablo y su mundo lo controlen. Por consiguiente, tome muy en serio las palabras del apóstol Juan: “No estén amando ni al mundo ni las cosas que están en el mundo”. Esto es lo mejor que puede hacer, pues “el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:15-17).
19 Padres, ¿están ayudando a sus hijos a “mantenerse sin mancha del mundo”? (Santiago 1:27.) Al igual que un pescador enrolla el hilo para atraer hacia sí a un pez, a Satanás le encantaría atraer a sus hijos, y para ello utiliza varios métodos. Existen agrupaciones y otras organizaciones concebidas para que los jóvenes encajen en el mundo de Satanás. Sin embargo, los siervos de Jehová ya pertenecemos a la única organización que resistirá el fin de este malvado sistema de cosas. De modo que todos debemos animar a los jóvenes cristianos a tener “mucho que hacer en la obra del Señor” (1 Corintios 15:58). Y los padres cristianos, en particular, tienen que ayudar a sus hijos a fijarse metas que los preparen para el día de Jehová. Solo así disfrutarán de una vida feliz y gratificante que honre a Dios.
Mire más allá del gran día de Jehová
20 Usted podrá esperar el día de Jehová sin impacientarse si mantiene viva en su mente la esperanza de la vida eterna en el Paraíso (Judas 20, 21). Sin duda usted anhela estar allí, disfrutando del vigor de la juventud y con toda una eternidad para alcanzar metas que honren a Jehová y para aprender más de él. En realidad, podremos seguir aprendiendo acerca de Dios para siempre, pues por ahora solo conocemos “los bordes de sus caminos” (Job 26:14). ¡Qué futuro tan emocionante!
21 En el Paraíso, los resucitados podrán darnos detalles que ahora desconocemos. Allí estará Enoc, que nos explicará cómo reunió el valor para declarar el mensaje de Jehová a los impíos (Judas 14, 15). No hay duda de que Noé nos contará todo lo que supuso construir el arca. Abrahán y Sara nos revelarán cómo se sintieron al abandonar Ur y vivir en tiendas. Imagínese a Ester relatando con todo lujo de detalles cómo defendió a su pueblo y frustró el complot de Hamán (Ester 7:1-6). Y a Jonás recordando los tres días que pasó en el vientre del gran pez, o a Juan el Bautista diciéndonos lo que sintió cuando bautizó a Jesús (Lucas 3:21, 22; 7:28). ¡Cuántas cosas interesantes descubriremos!
22 Durante el Reinado de Mil Años de Cristo, tal vez usted tenga la dicha de enseñar a algunos resucitados “el mismísimo conocimiento de Dios” (Proverbios 2:1-6). Hoy nos emociona ver a personas que adquieren conocimiento de Jehová Dios y actúan en consecuencia. Pues bien, imagínese la alegría que tendrá cuando Jehová bendiga sus esfuerzos por enseñar a personas de épocas pasadas y estas respondan con un corazón lleno de agradecimiento.
23 Las bendiciones que los siervos de Jehová ya disfrutamos son tantas que nuestra mente imperfecta no alcanza a enumerarlas ni a comprenderlas del todo (Salmo 40:5). Nos sentimos particularmente agradecidos a Jehová por sus dádivas espirituales (Isaías 48:17, 18). Por eso, sin importar nuestras circunstancias, prestemos servicio sagrado de todo corazón mientras aguardamos el gran día de Jehová.
¿Cuál es su respuesta?
• ¿Qué es “el día de Jehová”?
• ¿Cómo puede usted demostrar que está preparado para el día de Jehová?
• Puesto que el gran día de Dios está tan cerca, ¿qué cambios tal vez tengamos que hacer?
• ¿Qué le gustaría hacer cuando el día de Jehová haya pasado?
[Preguntas del estudio]
1-3. a) ¿Qué dice la Biblia sobre el día de Jehová? b) ¿Qué “día de Jehová” asoma en el horizonte?
4. ¿Para qué gran prueba se preparó Jesús?
5, 6. a) ¿Cómo nos ayuda el amor a Dios y al prójimo a estar preparados para el día de Jehová? b) ¿Qué ejemplo de amor por los demás nos dio Jesús?
7. Mientras llega el día de Jehová, ¿por qué podemos ser felices?
8. ¿Por qué debemos acercarnos a Jehová mediante la oración?
9. ¿Por qué debemos interesarnos por la santidad del nombre de Jehová?
10. ¿Por qué es bueno que analicemos nuestra vida?
11. En cuanto a la lectura de la Biblia, ¿qué objetivo se ha propuesto usted?
12. ¿Qué debería hacer en vista de la proximidad del día de Jehová?
13. En cuanto a vestirnos de la nueva personalidad, ¿qué podríamos preguntarnos?
14. Si deseamos cultivar autodominio, ¿por qué debemos pedir espíritu santo?
15. ¿Qué se espera que hagamos si tenemos una relación tensa con otro cristiano?
16. ¿En qué aspectos necesitan los cónyuges ser “tiernamente compasivos”?
17. ¿Qué pasos debe dar alguien que ha pecado gravemente?
18. ¿Cómo debería usted considerar al mundo?
19. ¿Qué clase de metas animamos a los jóvenes cristianos a fijarse?
20. ¿Por qué debemos mantener viva en nuestra mente la esperanza de la vida eterna?
21, 22. ¿Qué aprenderemos de los resucitados, y qué les enseñaremos?
23. ¿Cuál debe ser nuestra resolución?
[Ilustración de la página 12]
Jesús demostró estar listo para las pruebas
[Ilustración de la página 15]
Será maravilloso ayudar a los resucitados a conocer a Jehová.
“El gran día de Jehová está cerca. Está cerca, y [procede a] apresurarse muchísimo.” (SOFONÍAS 1:14.)
EL GRAN día de Jehová no es un día de veinticuatro horas. Es un período más amplio en el que se ejecuta el juicio divino contra los malvados. Estos tienen razones para temerlo, pues será un día de oscuridad, furor, cólera ardiente, angustia y desolación (Isaías 13:9; Amós 5:18-20; Sofonías 1:15). “¡Ay del día —exclama el profeta Joel—; porque el día de Jehová está cerca, y como despojo violento del Todopoderoso vendrá!” (Joel 1:15.) No obstante, durante ese gran día, Dios será el Salvador de “los rectos de corazón” (Salmo 7:10).
2 La Biblia utiliza la expresión “día de Jehová” para referirse a distintas ocasiones en las que Dios ha ejecutado su juicio. Por ejemplo, a los residentes de Jerusalén les sobrevino un “día de Jehová” cuando cayeron en manos de los babilonios, en el 607 antes de nuestra era (Sofonías 1:4-7). Una ejecución similar del juicio divino ocurrió en el año 70 de nuestra era cuando Dios utilizó a los ejércitos romanos para castigar a la nación judía, que había rechazado a su Hijo (Daniel 9:24-27; Juan 19:15). Pero la Biblia predice que habrá otro “día de Jehová”, un período en el que “guerreará contra [todas las] naciones” (Zacarías 14:1-3). Por inspiración divina, el apóstol Pablo relacionó ese día con la presencia de Cristo, que comenzó con la coronación de Jesús como Rey celestial en 1914 (2 Tesalonicenses 2:1, 2). Con el día de Jehová asomando en el horizonte, ha sido muy oportuno que nuestro texto del año 2007 se haya tomado de Sofonías 1:14, que dice: “El gran día de Jehová está cerca”.
3 Dado que ese gran día está cerca, ahora es el momento para que usted demuestre que está listo. ¿Cómo puede prepararse para ese día? ¿Hay algo en lo que necesite mejorar?
Demuestre estar listo
4 En su profecía sobre la conclusión del sistema de cosas, Jesucristo exhortó a sus discípulos: “Demuestren estar listos” (Mateo 24:44). Cuando Jesús hizo esta declaración, él mismo estaba listo para una gran prueba: sacrificar su vida por nosotros (Mateo 20:28). ¿Cómo se preparó Jesús, y qué nos enseña su ejemplo?
5 Jesús amaba de todo corazón a Jehová y sus justas normas. Hebreos 1:9 dice de Jesús: “Amaste la justicia, y odiaste el desafuero. Por eso Dios, tu Dios, te ungió con el aceite de alborozo más que a tus socios”. Jesús se mantuvo leal a su Padre celestial porque lo amaba. Si sentimos por Dios un amor semejante y vivimos de acuerdo con sus principios, él nos protegerá (Salmo 31:23). Tal amor y obediencia nos preparan para el gran día de Jehová.
6 El amor por las personas fue un rasgo sobresaliente de la personalidad de Jesús. Efectivamente, “se compadeció de ellas, porque estaban desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor” (Mateo 9:36). Por eso les predicó las buenas nuevas. En nuestro caso, también es el amor lo que nos impulsa a declarar el mensaje del Reino. El amor a Dios y al prójimo nos ayuda a perseverar en nuestro ministerio y a estar listos para el gran día de Jehová (Mateo 22:37-39).
7 Para Jesús, obedecer a su Padre era un placer (Salmo 40:8). Si tenemos su misma disposición obediente e imitamos su generosidad, seremos felices al servir a Dios (Hechos 20:35). En efecto, “el gozo de Jehová es [una] plaza fuerte” que nos protege y nos permite estar mejor preparados para el gran día de Dios (Nehemías 8:10).
8 Las oraciones fervientes a Dios prepararon a Jesús para las pruebas de fe que afrontaría. De hecho, cuando Juan lo bautizó, Jesús estaba orando, y antes de seleccionar a sus apóstoles, pasó toda la noche hablando con su Padre (Lucas 6:12-16). ¿Acaso no nos conmovemos al leer en la Biblia las sinceras oraciones de Jesús en su última noche en la Tierra? (Marcos 14:32-42; Juan 17:1-26.) Y usted, ¿le da a la oración la misma importancia? Acérquese con frecuencia a Jehová y tómese todo el tiempo necesario. Pida la guía del espíritu santo y, en cuanto la perciba, acéptela. Una relación sólida con nuestro Padre celestial es vital en estos tiempos críticos en los que el gran día de Dios se acerca con rapidez. Sin falta, pues, acerquémonos aún más a Jehová mediante la oración (Santiago 4:8).
9 El interés de Jesús por la santificación del sagrado nombre de Jehová también le ayudó a estar listo para las pruebas futuras. De hecho, enseñó a sus discípulos a orar: “Santificado sea tu nombre” (Mateo 6:9). Si de verdad deseamos que el nombre de Dios se santifique, o se tenga por sagrado, nos esforzaremos por no deshonrarlo de ninguna manera. De ese modo estaremos mejor preparados para el gran día de Jehová.
¿Necesita mejorar en algo?
10 Si el día de Jehová llegara mañana, ¿de verdad estaría listo? Todos deberíamos analizar nuestra vida y comprobar si hay actitudes o conductas que tengamos que cambiar. Dada la brevedad e incertidumbre de esta vida, todos los días debemos esforzarnos por estrechar nuestra relación con Jehová (Eclesiastés 9:11, 12; Santiago 4:13-15). Con este fin, analicemos algunos aspectos que tal vez requieran nuestra atención.
11 Un aspecto importante es la recomendación del “esclavo fiel” de que leamos la Biblia diariamente (Mateo 24:45). Quizás podría proponerse leer en un año las Escrituras de principio a fin, dándose tiempo para meditar. Leyendo unos cuatro capítulos por día, en un año completará sus 1.189 capítulos. Los reyes de Israel debían leer la Ley de Jehová “todos los días de su vida”, y seguramente Josué hizo lo mismo (Deuteronomio 17:14-20; Josué 1:7, 8). ¡Qué importante es que los pastores espirituales lean a diario la Palabra de Dios! Esto, sin duda, les ayudará a impartir “la enseñanza saludable” (Tito 2:1).
12 La proximidad del día de Jehová debería motivarle a asistir con regularidad a las reuniones cristianas y a participar en ellas tanto como pueda (Hebreos 10:24, 25). De este modo podrá afinar sus habilidades como un predicador del Reino que busca a las personas de buen corazón para ayudarlas (Hechos 13:48). Puede que también desee cooperar más con la congregación de otras formas, quizá ayudando a los mayores y animando a los jóvenes. ¡Qué feliz se sentirá al hacerlo!
Su relación con los demás
13 Ya que el día de Jehová es inminente, es posible que deba hacer un mayor esfuerzo por “vestirse de la nueva personalidad que fue creada conforme a la voluntad de Dios en verdadera justicia y lealtad” (Efesios 4:20-24). A medida que cultive las cualidades cristianas, probablemente los demás se den cuenta de que usted está ‘andando por espíritu santo’ y manifestando su fruto (Gálatas 5:16, 22-25). ¿Puede mencionar algo en concreto que sea prueba de que usted y su familia se han vestido de la nueva personalidad? (Colosenses 3:9, 10.) Por ejemplo, en la congregación y fuera de ella, ¿se le conoce por sus acciones bondadosas? (Gálatas 6:10.) El estudio regular de las Escrituras le permitirá desarrollar cualidades cristianas como estas y así estar preparado para el día de Jehová.
14¿Qué puede hacer si tiene mal genio y se da cuenta de que necesita más autodominio? Esta cualidad es parte del fruto que el espíritu santo puede producir en usted. Por lo tanto, pídale a Jehová su espíritu. Recuerde que Jesús dijo: “Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá [...;] si ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!” (Lucas 11:9-13).
15 Supongamos que existe una relación tensa entre otro cristiano y usted. Si así fuera, haga cuanto pueda por zanjar las diferencias, pues de ese modo fomentará la paz y la unidad en la congregación (Salmo 133:1-3). Siga la exhortación de Jesús de Mateo 5:23, 24 o la de Mateo 18:15-17, según sea el caso. Si el Sol ya se ha puesto y usted todavía está enojado, no espere más para solucionar el problema. A menudo, lo único que se necesita es querer perdonar. Pablo escribió al respecto: “Háganse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó a ustedes” (Efesios 4:25, 26, 32).
16 Los casados deben ser “tiernamente compasivos” y perdonarse siempre que sea preciso. Si usted necesita ser más cariñoso y compasivo con su cónyuge, esfuércese por lograrlo buscando la guía de Dios y su Palabra. A fin de mejorar la relación y de evitar la infidelidad, ¿hay algo que deba hacer para cumplir con 1 Corintios 7:1-5? Sin duda este es un aspecto en el que los cónyuges necesitan ser “tiernamente compasivos”.
17 ¿Y si uno ha cometido algún pecado grave? Si ese es su caso, actúe con urgencia. No dude en pedir ayuda a los ancianos cristianos, pues sus oraciones y los consejos que le ofrezcan contribuirán a que recobre su salud espiritual (Santiago 5:13-16). Ore arrepentido a Jehová, pues de lo contrario se sentirá culpable y le atormentará la conciencia. Así se sintió David; sin embargo, ¡qué alivio experimentó cuando confesó su pecado a Jehová! Él mismo escribió: “Feliz es aquel cuya sublevación le es perdonada, cuyo pecado le es cubierto. Feliz es el hombre en cuya cuenta Jehová no imputa error, y en cuyo espíritu no hay engaño” (Salmo 32:1-5). Así es, Jehová perdona a quienes se arrepienten de todo corazón (Salmo 103:8-14; Proverbios 28:13).
Permanezca alejado del mundo
18 No hay duda de que usted anhela el maravilloso nuevo mundo que nuestro Padre celestial ha prometido. Pero ¿qué piensa de este mundo, es decir, de la sociedad humana injusta alejada de Dios? Satanás, “el gobernante de este mundo”, no pudo con Jesucristo (Juan 12:31; 14:30). Y está claro que usted no desea que el Diablo y su mundo lo controlen. Por consiguiente, tome muy en serio las palabras del apóstol Juan: “No estén amando ni al mundo ni las cosas que están en el mundo”. Esto es lo mejor que puede hacer, pues “el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:15-17).
19 Padres, ¿están ayudando a sus hijos a “mantenerse sin mancha del mundo”? (Santiago 1:27.) Al igual que un pescador enrolla el hilo para atraer hacia sí a un pez, a Satanás le encantaría atraer a sus hijos, y para ello utiliza varios métodos. Existen agrupaciones y otras organizaciones concebidas para que los jóvenes encajen en el mundo de Satanás. Sin embargo, los siervos de Jehová ya pertenecemos a la única organización que resistirá el fin de este malvado sistema de cosas. De modo que todos debemos animar a los jóvenes cristianos a tener “mucho que hacer en la obra del Señor” (1 Corintios 15:58). Y los padres cristianos, en particular, tienen que ayudar a sus hijos a fijarse metas que los preparen para el día de Jehová. Solo así disfrutarán de una vida feliz y gratificante que honre a Dios.
Mire más allá del gran día de Jehová
20 Usted podrá esperar el día de Jehová sin impacientarse si mantiene viva en su mente la esperanza de la vida eterna en el Paraíso (Judas 20, 21). Sin duda usted anhela estar allí, disfrutando del vigor de la juventud y con toda una eternidad para alcanzar metas que honren a Jehová y para aprender más de él. En realidad, podremos seguir aprendiendo acerca de Dios para siempre, pues por ahora solo conocemos “los bordes de sus caminos” (Job 26:14). ¡Qué futuro tan emocionante!
21 En el Paraíso, los resucitados podrán darnos detalles que ahora desconocemos. Allí estará Enoc, que nos explicará cómo reunió el valor para declarar el mensaje de Jehová a los impíos (Judas 14, 15). No hay duda de que Noé nos contará todo lo que supuso construir el arca. Abrahán y Sara nos revelarán cómo se sintieron al abandonar Ur y vivir en tiendas. Imagínese a Ester relatando con todo lujo de detalles cómo defendió a su pueblo y frustró el complot de Hamán (Ester 7:1-6). Y a Jonás recordando los tres días que pasó en el vientre del gran pez, o a Juan el Bautista diciéndonos lo que sintió cuando bautizó a Jesús (Lucas 3:21, 22; 7:28). ¡Cuántas cosas interesantes descubriremos!
22 Durante el Reinado de Mil Años de Cristo, tal vez usted tenga la dicha de enseñar a algunos resucitados “el mismísimo conocimiento de Dios” (Proverbios 2:1-6). Hoy nos emociona ver a personas que adquieren conocimiento de Jehová Dios y actúan en consecuencia. Pues bien, imagínese la alegría que tendrá cuando Jehová bendiga sus esfuerzos por enseñar a personas de épocas pasadas y estas respondan con un corazón lleno de agradecimiento.
23 Las bendiciones que los siervos de Jehová ya disfrutamos son tantas que nuestra mente imperfecta no alcanza a enumerarlas ni a comprenderlas del todo (Salmo 40:5). Nos sentimos particularmente agradecidos a Jehová por sus dádivas espirituales (Isaías 48:17, 18). Por eso, sin importar nuestras circunstancias, prestemos servicio sagrado de todo corazón mientras aguardamos el gran día de Jehová.
¿Cuál es su respuesta?
• ¿Qué es “el día de Jehová”?
• ¿Cómo puede usted demostrar que está preparado para el día de Jehová?
• Puesto que el gran día de Dios está tan cerca, ¿qué cambios tal vez tengamos que hacer?
• ¿Qué le gustaría hacer cuando el día de Jehová haya pasado?
[Preguntas del estudio]
1-3. a) ¿Qué dice la Biblia sobre el día de Jehová? b) ¿Qué “día de Jehová” asoma en el horizonte?
4. ¿Para qué gran prueba se preparó Jesús?
5, 6. a) ¿Cómo nos ayuda el amor a Dios y al prójimo a estar preparados para el día de Jehová? b) ¿Qué ejemplo de amor por los demás nos dio Jesús?
7. Mientras llega el día de Jehová, ¿por qué podemos ser felices?
8. ¿Por qué debemos acercarnos a Jehová mediante la oración?
9. ¿Por qué debemos interesarnos por la santidad del nombre de Jehová?
10. ¿Por qué es bueno que analicemos nuestra vida?
11. En cuanto a la lectura de la Biblia, ¿qué objetivo se ha propuesto usted?
12. ¿Qué debería hacer en vista de la proximidad del día de Jehová?
13. En cuanto a vestirnos de la nueva personalidad, ¿qué podríamos preguntarnos?
14. Si deseamos cultivar autodominio, ¿por qué debemos pedir espíritu santo?
15. ¿Qué se espera que hagamos si tenemos una relación tensa con otro cristiano?
16. ¿En qué aspectos necesitan los cónyuges ser “tiernamente compasivos”?
17. ¿Qué pasos debe dar alguien que ha pecado gravemente?
18. ¿Cómo debería usted considerar al mundo?
19. ¿Qué clase de metas animamos a los jóvenes cristianos a fijarse?
20. ¿Por qué debemos mantener viva en nuestra mente la esperanza de la vida eterna?
21, 22. ¿Qué aprenderemos de los resucitados, y qué les enseñaremos?
23. ¿Cuál debe ser nuestra resolución?
[Ilustración de la página 12]
Jesús demostró estar listo para las pruebas
[Ilustración de la página 15]
Será maravilloso ayudar a los resucitados a conocer a Jehová.
Wednesday, September 09, 2009
Vemos a los demás como los ve Jehová?:
¿Vemos a los demás como los ve Jehová?
“Que no [haya] división en el cuerpo, sino que sus miembros [tengan] el mismo cuidado los unos de los otros.” (1 COR. 12:25.)
¿RECORDAMOS cómo nos sentimos cuando nos separamos de este mundo perverso y empezamos a relacionarnos con el pueblo de Jehová? Seguramente, el trato cariñoso y atento de los hermanos nos hizo sentir muy felices. ¡Qué contraste tan grande notamos con la rudeza, la malicia y la agresividad que caracterizan a quienes están bajo el control de Satanás! En efecto, habíamos entrado en un paraíso espiritual donde reinan la paz y la unidad (Isa. 48:17, 18; 60:18; 65:25).
2 Sin embargo, con el paso del tiempo puede que empecemos a tener una imagen distorsionada de los hermanos. A causa de nuestra imperfección, tal vez miremos con lupa sus defectos y pasemos por alto sus cualidades espirituales. Dicho de otro modo, puede que dejemos de verlos como los ve Jehová. Si alguna vez nos sucede esto, esforcémonos por tener la imagen clara que Jehová tiene de ellos (Éxo. 33:13).
¿Cómo ve Jehová a nuestros hermanos?
3 En 1 Corintios 12:2-26, el apóstol Pablo compara la congregación de cristianos ungidos a un cuerpo con “muchos miembros”. Tal como los órganos del cuerpo son distintos entre sí, así también los miembros de la congregación tienen características y aptitudes muy distintas. Pero Jehová acepta esa variedad. Él ama y valora a todos los miembros de la congregación. Por eso Pablo nos aconseja que nosotros “[tengamos] el mismo cuidado los unos de los otros”. No obstante, hay que reconocer que a veces nos resulta difícil seguir ese consejo, sobre todo cuando la personalidad de alguien es muy diferente de la nuestra.
4 Como se ha dicho, puede que tengamos la tendencia de concentrarnos en los defectos de los hermanos. Eso sería comparable a utilizar una cámara con un lente que permite enfocar a una persona muy de cerca: solo podríamos ver una parte muy reducida de ella. Jehová, en cambio, ve a los hermanos como si fuera a través de un lente gran angular, con el que puede captarse la imagen tanto de la persona como de aquello que la rodea. En otras palabras, nosotros quizás tendamos a enfocar de cerca los detalles que no nos gustan, mientras que Jehová ve a la persona en su totalidad, lo que incluye todas sus buenas cualidades. Por lo tanto, esforcémonos por imitar a Jehová y así contribuiremos a que haya un espíritu de amor y unidad en la congregación (Efe. 4:1-3; 5:1, 2).
5 Jesús era muy consciente de que los humanos imperfectos somos propensos a criticar a los demás. Por eso exhortó: “Dejen de juzgar, para que no sean juzgados” (Mat. 7:1). Observemos que no dijo “no juzguen”, sino “dejen de juzgar”. Él sabía que muchos de sus oyentes ya tenían la costumbre de criticar. ¿Hemos adoptado nosotros esa costumbre? Si así es, esforcémonos por cambiar y así evitaremos que se nos juzgue. En realidad, ¿quiénes somos nosotros para juzgar a un siervo nombrado a quien Jehová está utilizando o para decir que ese hermano no debería formar parte de la congregación? Puede que un hermano tenga ciertas deficiencias, pero si Jehová sigue aceptándolo, ¿por qué habríamos de rechazarlo nosotros? (Juan 6:44.) ¿Acaso no creemos que Jehová está dirigiendo su organización y que si es necesario hacer algunos cambios, él los hará en su debido momento? (Léase Romanos 14:1-4.)
6 Jehová conoce bien el progreso espiritual que cada uno ha hecho hasta el momento. Además, tiene la maravillosa facultad de ver el potencial de sus siervos a largo plazo, es decir, lo que cada uno puede llegar a ser cuando alcance la perfección en el nuevo mundo. Por lo tanto, no tiene por qué concentrarse en nuestros defectos. Como leemos en Salmo 103:12, “tan lejos como está el naciente del poniente, así de lejos ha puesto de nosotros nuestras transgresiones”. ¡Qué agradecidos estamos por ello! (Sal. 130:3.)
7 Las Escrituras muestran claramente que Jehová tiene la extraordinaria capacidad de fijarse solo en las virtudes de la persona. Veamos, por ejemplo, cómo describió a David: “Mi siervo David, que guardó mis mandamientos y que anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solo lo que era recto a mis ojos” (1 Rey. 14:8). Como bien sabemos, David cometió varios pecados. Pero Jehová vio que su corazón era recto y optó por concentrarse en sus buenas cualidades (1 Cró. 29:17).
Veamos a los hermanos como los ve Jehová
8 Jehová puede leer el corazón, pero nosotros no. Esto es de por sí una buena razón para que no juzguemos al prójimo. Nosotros no conocemos todos los motivos de los demás. Por consiguiente, debemos esforzarnos por imitar a Jehová y no concentrarnos en las imperfecciones humanas, que con el tiempo desaparecerán. ¿Verdad que sería bueno que así lo hiciéramos? De este modo contribuiremos en gran medida a que haya relaciones pacíficas entre los hermanos (Efe. 4:23, 24).
9 Pongamos una comparación. Pensemos en una casa que está en muy mal estado: las canaletas de desagüe se están cayendo, las ventanas están rotas y el techo tiene filtraciones de agua. La mayoría de la gente se fija en el aspecto deplorable que presenta la casa y cree que lo mejor es derrumbarla. Pero entonces llega una persona con un criterio muy distinto. Esta ve más allá de lo superficial y se da cuenta de que la estructura es sólida, por lo que es posible restaurar la casa. Decide comprarla y con esfuerzo logra reparar los desperfectos superficiales y mejorar su apariencia. Ahora la gente que pasa frente a ella comenta lo preciosa que es. ¿Podemos ser como esta persona que se esforzó por restaurar la casa? En vez de fijarnos en los defectos superficiales de nuestros hermanos, ¿podemos ver sus buenas cualidades y su potencial de crecimiento espiritual? En tal caso llegaremos a amarlos por su belleza espiritual, tal como lo hace Jehová (léase Hebreos 6:10).
10 El apóstol Pablo dio un consejo a los cristianos de Filipos que fomenta las buenas relaciones entre todos los miembros de la congregación. Les dijo que ‘no hicieran nada movidos por espíritu de contradicción ni por egotismo, sino que consideraran con humildad mental que los demás eran superiores, y que no vigilaran con interés personal solo sus propios asuntos, sino también los de los demás’ (Fili. 2:3, 4). La humildad nos ayuda a tener la debida actitud hacia los hermanos. Si nos interesamos en ellos y nos fijamos en sus buenas cualidades, nos será más fácil verlos como los ve Jehová.
11 Los sucesos mundiales de los últimos tiempos han obligado a muchísimas personas a emigrar a otros países. Como consecuencia, algunas ciudades tienen ahora gente de muy diversas nacionalidades. Un buen número de inmigrantes se han interesado en la verdad bíblica y ya están adorando a Jehová junto con nosotros. Son verdaderamente personas “de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas” (Rev. 7:9). El resultado ha sido que muchas congregaciones se han vuelto más internacionales.
12 Debido a esta situación, puede que tengamos que esforzarnos aún más para tener la debida actitud hacia todos los hermanos de nuestra congregación. No olvidemos que el apóstol Pedro nos exhorta a mostrarnos “cariño fraternal sin hipocresía” y “[amarnos] unos a otros intensamente desde el corazón” (1 Ped. 1:22). Pero la realidad es que nos puede resultar difícil manifestar amor y cariño sincero en un ambiente multinacional, pues quizás la cultura de algunos hermanos sea muy diferente de la nuestra, lo mismo que su origen étnico y su nivel educativo y económico. ¿Le cuesta trabajo entender por qué algunos de ellos piensan o reaccionan de cierta forma? Posiblemente a ellos les pase lo mismo con usted. Sea como sea, a todos se nos manda lo siguiente: “Tengan amor a toda la asociación de hermanos” (1 Ped. 2:17).
13 Tal vez tengamos que cambiar nuestra forma de pensar a fin de ‘ensanchar’ nuestro amor hacia todos los hermanos (léase 2 Corintios 6:12, 13). Hay quienes dicen: “No es que tenga prejuicios, pero...”, y entonces mencionan defectos que son comunes, según ellos, a determinado grupo étnico. ¿Alguna vez nos ha pasado eso? Tal actitud revelaría que aún no nos hemos liberado de ciertos prejuicios arraigados. Sería bueno que nos preguntáramos: “¿Me esfuerzo por conocer mejor a gente de otras culturas?”. Si nos autoexaminamos de ese modo, tal vez se nos haga más fácil aceptar a hermanos de todas las culturas y sentir cariño por ellos.
14 En la Biblia encontramos varios ejemplos de personas que cambiaron su forma de pensar. Recordemos el caso del apóstol Pedro. Como él era judío, nunca hubiera entrado por voluntad propia en la casa de un gentil. Imaginémonos, entonces, cómo se sintió cuando se le pidió que visitara a Cornelio, un gentil incircunciso. Sin embargo, cambió de actitud al darse cuenta de que era la voluntad de Dios que gente de todas las naciones entrara en la congregación cristiana (Hech. 10:9-35). Saulo, que llegó a ser el apóstol Pablo, también tuvo que cambiar de actitud y liberarse de prejuicios. Él mismo reconoció que antes de su conversión odiaba tanto a los cristianos que “hasta el punto de exceso [siguió] persiguiendo a la congregación de Dios y devastándola”. Pero cuando el Señor Jesús lo corrigió, efectuó cambios drásticos e incluso empezó a aceptar instrucciones de parte de aquellos a quienes había perseguido (Gál. 1:13-20).
15 No hay duda de que podemos cambiar de actitud con la ayuda del espíritu de Jehová. Por lo tanto, si descubrimos que aún conservamos ciertos prejuicios, hagamos lo posible por desarraigarlos y así “observar la unidad del espíritu en el vínculo unidor de la paz” (Efe. 4:3-6). La Biblia nos exhorta a “[vestirnos] de amor, porque es un vínculo perfecto de unión” (Col. 3:14).
Imitemos a Jehová en nuestro ministerio
16 Pablo escribió: “Con Dios no hay parcialidad” (Rom. 2:11). La voluntad de Jehová es que gente de todas las naciones lo adore (léase 1 Timoteo 2:3, 4). Por eso ha dispuesto que se declaren “buenas nuevas eternas [...] a toda nación y tribu y lengua y pueblo” (Rev. 14:6). Además, Jesús dijo: “El campo es el mundo” (Mat. 13:38). ¿Qué implica todo esto para usted y su familia?
17 No todos podemos ir a países distantes para predicar el mensaje del Reino. Pero tal vez podamos llevar dicho mensaje a la gente de otras naciones que viva en nuestro territorio. ¿Estamos atentos a las oportunidades de dar testimonio a toda clase de personas, y no solo a aquellas a las que les hemos predicado por años? ¿Por qué no nos proponemos llegar a quienes no han recibido aún un testimonio cabal? (Rom. 15:20, 21.)
18 Jesús sentía un intenso deseo de ayudar a todo el mundo, y por eso no predicó tan solo en un lugar. Según un relato bíblico, “emprendió un recorrido de todas las ciudades y aldeas”. Y “al ver las muchedumbres, se compadeció de ellas” y recalcó que había que ayudarlas (Mat. 9:35-37).
19 ¿Cómo podemos manifestar nosotros ese mismo interés? Algunos publicadores se han propuesto dar testimonio en lugares de su territorio donde no se predica a menudo, por ejemplo, en zonas comerciales, parques, terminales de autobuses o entradas de edificios residenciales de difícil acceso. Otros se han esforzado por aprender un nuevo idioma para llevar el mensaje a gente de otra etnia que se ha mudado recientemente a su área o que todavía no ha recibido testimonio de forma regular. El solo hecho de aprender a saludar a esas personas en su lengua materna les demostrará lo mucho que nos interesamos en ellas. Es verdad que no todos podemos aprender otro idioma, pero ¿podemos al menos animar a los hermanos que sí lo están haciendo? Lo que hemos de evitar a toda costa es desanimarlos o cuestionar los motivos por los que tratan de predicar a gente de otros países. Jehová considera valiosa toda vida humana, y lo mismo tenemos que hacer nosotros (Col. 3:10, 11).
20 Por otro lado, si vemos a las personas como las ve Jehová, les daremos testimonio sin importar cuál sea su modo de vivir o sus circunstancias. No las pasaremos por alto por el hecho de que no tengan hogar, de que presenten un aspecto desaliñado o de que sean conocidas por llevar una vida inmoral. Y si alguien nos trata mal, no nos formaremos opiniones negativas sobre toda la gente de su nacionalidad o grupo étnico. A Pablo lo trataron mal algunos individuos, pero eso no hizo que dejara de predicar a la gente del mismo origen que ellos (Hech. 14:5-7, 19-22). Él confiaba en que algunas personas responderían al mensaje.
21 No hay duda de que debemos ver a todos los hermanos, sean de nuestra nacionalidad o no, de la forma debida: como los ve Jehová. Cuanto mejor lo imitemos en este aspecto, más contribuiremos a la paz y la unidad de la congregación. Y de igual modo debemos ver a las personas del territorio. Así estaremos más preparados para ayudarles a amar a Jehová, el Dios que “no [muestra] parcialidad” ni favoritismo de ningún tipo. Él se interesa en todos los seres humanos, “porque todos ellos son la obra de sus manos” (Job 34:19).
¿Qué respondería?
• ¿Qué imagen distorsionada de los hermanos podríamos empezar a tener?
• ¿Cómo podemos ver a los hermanos tal como los ve Jehová?
• ¿Qué ha aprendido usted sobre la actitud que debemos tener hacia los hermanos de otras nacionalidades?
• ¿Cómo podemos ver a la gente del territorio tal como la ve Jehová?
[Preguntas del estudio]
1. ¿Cómo se sintió usted cuando entró en el paraíso espiritual?
2. a) ¿Qué puede distorsionar la imagen que tenemos de los demás? b) ¿Qué es posible que tengamos que hacer?
3. En las Escrituras, ¿a qué se compara la congregación cristiana?
4. ¿Por qué es posible que tengamos que modificar nuestro modo de ver a los hermanos?
5. ¿Por qué no está bien que juzguemos a los demás?
6. ¿Qué ve Jehová en sus siervos?
7. ¿Qué aprendemos del modo como Jehová veía a David?
8, 9. a) ¿En qué aspecto podemos imitar a Jehová? b) ¿Qué comparación podemos poner, y qué lección nos enseña?
10. ¿Cómo nos ayuda el consejo que aparece en Filipenses 2:3, 4?
11. ¿Qué cambio se ha producido en muchas congregaciones?
12. ¿Qué actitud debemos tener hacia todos los hermanos, y por qué a veces nos resulta difícil?
13. ¿Por qué es posible que tengamos que cambiar nuestra forma de pensar?
14, 15. a) Dé ejemplos de personas que cambiaron su actitud hacia los demás. b) ¿Cómo podemos imitar su ejemplo?
16. ¿Cuál es la voluntad de Jehová para la gente?
17. ¿Cómo podemos ayudar a toda clase de personas?
18. ¿Cómo demostró Jesús su interés en la gente?
19, 20. ¿Cómo podemos reflejar el interés que Jehová y Jesús sienten por personas de toda clase?
21. ¿Cómo le beneficiará a usted ver a los demás como los ve Jehová?
[Ilustración de la página 26]
¿Cómo podemos conocer mejor a gente de otras culturas?
[Ilustraciones de la página 28]
¿Qué podemos hacer para llevar las buenas nuevas a más personas?.
Tuesday, September 08, 2009
La Pornografía: primer paso a la Fornicación:
En muchos países, la pornografía aparece por todos lados:
-en los puestos de revistas.
-las canciones.
--los programas de televisión
-y millones de páginas de INTERNET.
No es una "picardía inofensiva".Puede hundir en el vicio de la masturbación y alimentar "apetitos sexuales vergonzosos". Pudieran volverse adictos al sexo, abrigar deseos pervertidos, sufrir discordias maritales y llegar al divorcio. La adicción al sexo es como el cáncer:no deja de crecer y de extenderse, rara vez retrocede, es muy difícil de tratar y erradicar.
14 Más bien, cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo. 15 Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado; a su vez, el pecado, cuando se ha realizado, produce la muerte.( Sant.1:14-15).
Qué podemos hacer si tenemos malos deseos?:
-sacarlos de la mente.
-apartar la mirada de imágenes inadecuadas.
-apagar la computadora.
-cambiar el canal de televisión.
-irnos del cine....
27 ”Oyeron ustedes que se dijo: ‘No debes cometer adulterio’. 28 Pero yo les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29 Ahora bien, si ese ojo derecho tuyo te está haciendo tropezar, arráncalo y échalo de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo sea arrojado en el Gehena. 30 También, si tu mano derecha te está haciendo tropezar, córtala y échala de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo vaya a parar al Gehena.( Mat.5:27-30).
5 Amortigüen, por lo tanto, los miembros de su cuerpo que están sobre la tierra en cuanto a fornicación, inmundicia, apetito sexual, deseo perjudicial y codicia, que es idolatría. 6 Por causa de esas cosas viene la ira de Dios. 7 En esas mismísimas cosas ustedes, también, anduvieron en un tiempo cuando vivían en ellas. 8 Pero ahora realmente deséchenlas todas de ustedes: ira, cólera, maldad, habla injuriosa y habla obscena de su boca. 9 No estén mintiéndose unos a otros. Desnúdense de la vieja personalidad con sus prácticas, 10 y vístanse de la nueva [personalidad], que mediante conocimiento exacto va haciéndose nueva según la imagen de Aquel que la ha creado, 11 donde no hay ni griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, extranjero, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todas las cosas y en todos.(Colos.3:5-10).
20 Hijo mío, de veras presta atención a mis palabras. A mis dichos inclina tu oído. 21 No se escapen de tus ojos. Guárdalos en medio de tu corazón. 22 Porque son vida a los que los hallan y salud a toda su carne. 23 Más que todo lo demás que ha de guardarse, salvaguarda tu corazón, porque procedentes de él son las fuentes de la vida. 24 Quita de ti mismo la tortuosidad del habla; y la sinuosidad de labios aleja de ti. 25 En cuanto a tus ojos, directamente adelante deben mirar, sí, tus propios ojos radiantes deben mirar con fijeza directamente enfrente de ti. 26 Allana el derrotero de tu pie, y establézcanse firmemente todos tus propios caminos. 27 No te inclines a la derecha ni a la izquierda. Quita tu pie de lo que es malo.( Prov.4:20-27).
-en los puestos de revistas.
-las canciones.
--los programas de televisión
-y millones de páginas de INTERNET.
No es una "picardía inofensiva".Puede hundir en el vicio de la masturbación y alimentar "apetitos sexuales vergonzosos". Pudieran volverse adictos al sexo, abrigar deseos pervertidos, sufrir discordias maritales y llegar al divorcio. La adicción al sexo es como el cáncer:no deja de crecer y de extenderse, rara vez retrocede, es muy difícil de tratar y erradicar.
14 Más bien, cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo. 15 Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado; a su vez, el pecado, cuando se ha realizado, produce la muerte.( Sant.1:14-15).
Qué podemos hacer si tenemos malos deseos?:
-sacarlos de la mente.
-apartar la mirada de imágenes inadecuadas.
-apagar la computadora.
-cambiar el canal de televisión.
-irnos del cine....
27 ”Oyeron ustedes que se dijo: ‘No debes cometer adulterio’. 28 Pero yo les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29 Ahora bien, si ese ojo derecho tuyo te está haciendo tropezar, arráncalo y échalo de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo sea arrojado en el Gehena. 30 También, si tu mano derecha te está haciendo tropezar, córtala y échala de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo vaya a parar al Gehena.( Mat.5:27-30).
5 Amortigüen, por lo tanto, los miembros de su cuerpo que están sobre la tierra en cuanto a fornicación, inmundicia, apetito sexual, deseo perjudicial y codicia, que es idolatría. 6 Por causa de esas cosas viene la ira de Dios. 7 En esas mismísimas cosas ustedes, también, anduvieron en un tiempo cuando vivían en ellas. 8 Pero ahora realmente deséchenlas todas de ustedes: ira, cólera, maldad, habla injuriosa y habla obscena de su boca. 9 No estén mintiéndose unos a otros. Desnúdense de la vieja personalidad con sus prácticas, 10 y vístanse de la nueva [personalidad], que mediante conocimiento exacto va haciéndose nueva según la imagen de Aquel que la ha creado, 11 donde no hay ni griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, extranjero, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todas las cosas y en todos.(Colos.3:5-10).
20 Hijo mío, de veras presta atención a mis palabras. A mis dichos inclina tu oído. 21 No se escapen de tus ojos. Guárdalos en medio de tu corazón. 22 Porque son vida a los que los hallan y salud a toda su carne. 23 Más que todo lo demás que ha de guardarse, salvaguarda tu corazón, porque procedentes de él son las fuentes de la vida. 24 Quita de ti mismo la tortuosidad del habla; y la sinuosidad de labios aleja de ti. 25 En cuanto a tus ojos, directamente adelante deben mirar, sí, tus propios ojos radiantes deben mirar con fijeza directamente enfrente de ti. 26 Allana el derrotero de tu pie, y establézcanse firmemente todos tus propios caminos. 27 No te inclines a la derecha ni a la izquierda. Quita tu pie de lo que es malo.( Prov.4:20-27).
Qué es la fornicación?:
En la Biblia fornicación( en griego pornéia) designa todas las clases de relaciones sexuales ilícitas, es decir, las que tienen lugar fuera del marco de un matrimonio válido a los ojos de Dios. Abarca:
-el adulterio.
-los actos sexuales entre un hombre y una mujer solteros, o con una persona dedicada a la prostitución.
-Practicar el coito oral o anal con alguien con quien no se está casado.
-Manipularle los genitales.
-Si interviene alguien del mismo sexo o incluso un animal.
Consecuencias de la fornicación:
-expulsión de la congregación.
-pérdida de la tranquilidad de conciencia, la dignidad personal y la confianza de los demás.
-discusiones matrimoniales.
-embarazos no deseados.
-enfermedades venéreas.
-la muerte.
7 No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará; 8 porque el que esté sembrando con miras a su carne, segará de su carne la corrupción; pero el que esté sembrando con miras al espíritu, segará del espíritu vida eterna. ( Gál.6:7-8).
-el adulterio.
-los actos sexuales entre un hombre y una mujer solteros, o con una persona dedicada a la prostitución.
-Practicar el coito oral o anal con alguien con quien no se está casado.
-Manipularle los genitales.
-Si interviene alguien del mismo sexo o incluso un animal.
Consecuencias de la fornicación:
-expulsión de la congregación.
-pérdida de la tranquilidad de conciencia, la dignidad personal y la confianza de los demás.
-discusiones matrimoniales.
-embarazos no deseados.
-enfermedades venéreas.
-la muerte.
7 No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará; 8 porque el que esté sembrando con miras a su carne, segará de su carne la corrupción; pero el que esté sembrando con miras al espíritu, segará del espíritu vida eterna. ( Gál.6:7-8).
Cosas que contaminan el organismo humano:
1-Fumar.
2-Beber en exceso.
3-Consumir sin razones médicas sustancias que creen adicción o alteren el ánimo.
7 Por lo tanto, dado que tenemos estas promesas, amados, limpiémonos de toda contaminación de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.(2 Cor.7:1)
34 Los fariseos, después de oír que había hecho callar a los saduceos, se juntaron en un grupo. 35 Y uno de ellos, versado en la Ley, preguntó, para probarlo: 36 “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. 37 Él le dijo: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer mandamiento. 39 El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’. 40 De estos dos mandamientos pende toda la Ley, y los Profetas”.( Mat.22:34-40).
. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas [que hay] en él, siendo, como es Este, Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos de manos, 25 ni es atendido por manos humanas como si necesitara algo, porque él mismo da a toda [persona] vida y aliento y todas las cosas. ( Hech.17:24-25)
9 Porque contigo está la fuente de la vida;
por luz de ti podemos ver luz. (Sal.36:9).
3 Continúa recordándoles que estén en sujeción y sean obedientes a los gobiernos y a las autoridades como gobernantes, que estén listos para toda buena obra, ( Tito 3:1).
13 Toda alma esté en sujeción a las autoridades superiores, porque no hay autoridad a no ser por Dios; las autoridades que existen están colocadas por Dios en sus posiciones relativas. 2 Por lo tanto, el que se opone a la autoridad se ha puesto en contra del arreglo de Dios; los que se han puesto en contra de este recibirán juicio para sí. 3 Porque los que gobiernan no son objeto de temor para el hecho bueno, sino para el malo. ¿Quieres, pues, no temer a la autoridad? Sigue haciendo el bien, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es ministro de Dios para ti para bien tuyo. Pero si estás haciendo lo que es malo, teme: porque no es sin propósito que lleva la espada; porque es ministro de Dios, vengador para expresar ira sobre el que practica lo que es malo.
5 Hay, por lo tanto, razón apremiante para que ustedes estén en sujeción, no solo por causa de esa ira, sino también por causa de [su] conciencia. 6 Pues por eso ustedes también pagan impuestos; porque ellos son siervos públicos de Dios que sirven constantemente con este mismo propósito. 7 Den a todos lo que les es debido: al que [pide] impuesto, el impuesto; al que [pide] tributo, el tributo; al que [pide] temor, dicho temor; al que [pide] honra, dicha honra.
8 No deban a nadie ni una sola cosa, salvo el amarse unos a otros; porque el que ama a su semejante ha cumplido [la] ley. 9 Porque el [código]: “No debes cometer adulterio, No debes asesinar, No debes hurtar, No debes codiciar”, y cualquier otro mandamiento que haya, se resume en esta palabra, a saber: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo”. 10 El amor no obra mal al prójimo; por lo tanto, el amor es el cumplimiento de la ley.( Rom.13:1-10).
17 Esto es lo que ha dicho Jehová, tu Recomprador, el Santo de Israel: “Yo, Jehová, soy tu Dios, Aquel que te enseña para que te beneficies a ti mismo, Aquel que te hace pisar en el camino en que debes andar. ( Isa.48:17).
2-Beber en exceso.
3-Consumir sin razones médicas sustancias que creen adicción o alteren el ánimo.
7 Por lo tanto, dado que tenemos estas promesas, amados, limpiémonos de toda contaminación de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.(2 Cor.7:1)
34 Los fariseos, después de oír que había hecho callar a los saduceos, se juntaron en un grupo. 35 Y uno de ellos, versado en la Ley, preguntó, para probarlo: 36 “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. 37 Él le dijo: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer mandamiento. 39 El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’. 40 De estos dos mandamientos pende toda la Ley, y los Profetas”.( Mat.22:34-40).
. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas [que hay] en él, siendo, como es Este, Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos de manos, 25 ni es atendido por manos humanas como si necesitara algo, porque él mismo da a toda [persona] vida y aliento y todas las cosas. ( Hech.17:24-25)
9 Porque contigo está la fuente de la vida;
por luz de ti podemos ver luz. (Sal.36:9).
3 Continúa recordándoles que estén en sujeción y sean obedientes a los gobiernos y a las autoridades como gobernantes, que estén listos para toda buena obra, ( Tito 3:1).
13 Toda alma esté en sujeción a las autoridades superiores, porque no hay autoridad a no ser por Dios; las autoridades que existen están colocadas por Dios en sus posiciones relativas. 2 Por lo tanto, el que se opone a la autoridad se ha puesto en contra del arreglo de Dios; los que se han puesto en contra de este recibirán juicio para sí. 3 Porque los que gobiernan no son objeto de temor para el hecho bueno, sino para el malo. ¿Quieres, pues, no temer a la autoridad? Sigue haciendo el bien, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es ministro de Dios para ti para bien tuyo. Pero si estás haciendo lo que es malo, teme: porque no es sin propósito que lleva la espada; porque es ministro de Dios, vengador para expresar ira sobre el que practica lo que es malo.
5 Hay, por lo tanto, razón apremiante para que ustedes estén en sujeción, no solo por causa de esa ira, sino también por causa de [su] conciencia. 6 Pues por eso ustedes también pagan impuestos; porque ellos son siervos públicos de Dios que sirven constantemente con este mismo propósito. 7 Den a todos lo que les es debido: al que [pide] impuesto, el impuesto; al que [pide] tributo, el tributo; al que [pide] temor, dicho temor; al que [pide] honra, dicha honra.
8 No deban a nadie ni una sola cosa, salvo el amarse unos a otros; porque el que ama a su semejante ha cumplido [la] ley. 9 Porque el [código]: “No debes cometer adulterio, No debes asesinar, No debes hurtar, No debes codiciar”, y cualquier otro mandamiento que haya, se resume en esta palabra, a saber: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo”. 10 El amor no obra mal al prójimo; por lo tanto, el amor es el cumplimiento de la ley.( Rom.13:1-10).
17 Esto es lo que ha dicho Jehová, tu Recomprador, el Santo de Israel: “Yo, Jehová, soy tu Dios, Aquel que te enseña para que te beneficies a ti mismo, Aquel que te hace pisar en el camino en que debes andar. ( Isa.48:17).
La Pureza Mental:
Dado que los pensamientos conducen a acciones, si dejamos que las ideas sucias echen raíces en nuestra mente y corazón, tarde o temprano cometeremos algún acto impuro. Pero si llenamos la cabeza de ideas positivas y limpias, querremos comportarnos de forma intachable.
Qué nos ayudará a conservar pura la mente?:
1-Rechazar cualquier diversión que la contamine.
2-Absorber buenos pensamientos estudiando con constancia la Palabra de Dios.
. 28 Pero yo les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. ( Jesucristo en Mateo 5:28).
18 Sin embargo, las cosas que proceden de la boca salen del corazón, y esas cosas contaminan al hombre. 19 Por ejemplo, del corazón salen razonamientos inicuos, asesinatos, adulterios, fornicaciones, hurtos, testimonios falsos, blasfemias. 20 Estas son las cosas que contaminan al hombre; mas el tomar una comida con las manos sin lavar no contamina al hombre”.( Mat.15:18-20)
7 La ley de Jehová es perfecta, hace volver el alma.
El recordatorio de Jehová es fidedigno, hace sabio al inexperto.
8 Las órdenes de Jehová son rectas, hacen regocijar el corazón;
el mandamiento de Jehová es limpio, hace brillar los ojos.
9 El temor de Jehová es puro, subsiste para siempre.
Las decisiones judiciales de Jehová son verdaderas; han resultado del todo justas.( Sal.19:7-9).
8 Finalmente, hermanos, cuantas cosas sean verdaderas, cuantas sean de seria consideración, cuantas sean justas, cuantas sean castas, cuantas sean amables, cuantas sean de buena reputación, cualquier virtud que haya y cualquier cosa que haya digna de alabanza, continúen considerando estas cosas. 9 Las cosas que ustedes aprendieron así como también aceptaron y oyeron y vieron relacionadas conmigo, practiquen estas; y el Dios de la paz estará con ustedes.(Fil.4:8)
.
Qué nos ayudará a conservar pura la mente?:
1-Rechazar cualquier diversión que la contamine.
2-Absorber buenos pensamientos estudiando con constancia la Palabra de Dios.
. 28 Pero yo les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. ( Jesucristo en Mateo 5:28).
18 Sin embargo, las cosas que proceden de la boca salen del corazón, y esas cosas contaminan al hombre. 19 Por ejemplo, del corazón salen razonamientos inicuos, asesinatos, adulterios, fornicaciones, hurtos, testimonios falsos, blasfemias. 20 Estas son las cosas que contaminan al hombre; mas el tomar una comida con las manos sin lavar no contamina al hombre”.( Mat.15:18-20)
7 La ley de Jehová es perfecta, hace volver el alma.
El recordatorio de Jehová es fidedigno, hace sabio al inexperto.
8 Las órdenes de Jehová son rectas, hacen regocijar el corazón;
el mandamiento de Jehová es limpio, hace brillar los ojos.
9 El temor de Jehová es puro, subsiste para siempre.
Las decisiones judiciales de Jehová son verdaderas; han resultado del todo justas.( Sal.19:7-9).
8 Finalmente, hermanos, cuantas cosas sean verdaderas, cuantas sean de seria consideración, cuantas sean justas, cuantas sean castas, cuantas sean amables, cuantas sean de buena reputación, cualquier virtud que haya y cualquier cosa que haya digna de alabanza, continúen considerando estas cosas. 9 Las cosas que ustedes aprendieron así como también aceptaron y oyeron y vieron relacionadas conmigo, practiquen estas; y el Dios de la paz estará con ustedes.(Fil.4:8)
( Tomado de Mantengámonos en el Amor de Dios y de la Biblia).
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No pertenece al hombre...siquiera dirigir su paso:
EL PELIGRO LLAMADO OBAMA
EL PELIGRO LLAMADO OBAMA
Por Alfredo M. Cepero.
EL PELIGRO LLAMADO OBAMA
Por Alfredo M. Cepero.
Los norteamericanos que votaron por Barack Obama el pasado mes de noviembre lo hicieron motivados por su promesa de cambiar la dirección de la política norteamericana bajo la presidencia de George W. Bush. El pueblo estadounidense, enardecido por una prensa antagónica a principios conservadores y a nuestra cultura judeocristiana, votó por un cambio de rumbo propuesto por un candidato carente de experiencia ejecutiva pero poseedor de una dialéctica persuasiva y, hasta cierto punto, cautivadora. Lo que no esperaban y, según recientes encuestas, parece que tampoco deseaban, era un cambio en las estructuras de gobierno y en el control del mismo sobre instituciones y procedimientos del mercado libre que han hecho de esta nación la más próspera y poderosa del mundo.Y eso es precisamente lo que está haciendo el Presidente Obama. En sólo unos meses ha puesto en marcha un cambio drástico tanto en la forma de gobernar como en el uso de sus poderes ejecutivos que nada tienen que ver con los cambios genéricos prometidos durante las elecciones. Veamos. El candidato Obama prometió, entre otras cosas, transparencia en la gestión pública, política bipartidista, reducción de impuestos para el 95 por ciento de los ciudadanos, control de los gastos gubernamentales, retirada de Irak en cuestión de meses y edificación de puentes de comunicación y armonía entre las razas.Después de todo él era síntesis de la unión de dos razas. Sabía que los negros lo apoyarían de todas maneras por su identificación racial, calmaba a los blancos con su retórica conciliadora y despojada de las recriminaciones de los lideres negros tradicionales y les daba la oportunidad a las elites intelectuales y financieras blancas de sentirse compasivas votando por un candidato de raza negra. Para que todos lo entendamos: Obama mintió pero la mentira jamás habría prosperado sin la cooperación de un pueblo que voto en desafío de las advertencias y de la razón.En el curso de la campaña política se alzaron voces advirtiendo del peligro que representaba un candidato que había asistido por veinte años a una iglesia donde el pastor Jeremiah Wright acusaba de genocidio y de racismo a los Estados Unidos, que había iniciado una de sus campañas políticas en la residencia del terrorista que dinamitó el Pentágono, William Ayers, que mantenía estrechos lazos de amistad con otro terrorista, el dirigente palestino Rashid Kalidi, y que había sido asesor legal de la organización militante negra ACORN, acusada en varios estados de fraude electoral y de intimidación a instituciones financieras para forzarlas a hacer préstamos a gente sin capacidad para pagar la hipoteca. Pero como antes en Cuba y en Venezuela, en los Estados Unidos del convulsionado año 2008 “nadie escuchaba”. Roguemos a Dios que los norteamericanos no tengan que pagar el precio terrible de los cubanos y los venezolanos.Y así llegamos a la presidencia de este eficaz comunicador, habilidoso simulador y experto manipulador de multitudes en su carrera vertiginosa para convertirse en figura idolatrada y líder indiscutido de la nación norteamericana. En la aplicación de esa política de culto a su personalidad, Obama ha violado todas y cada una de las promesas hechas durante la campaña. Su promesa de transparencia fue violada cuando un congreso dominado por los demócratas y amedrentado por la retórica agresiva de la Casa Blanca fue forzado a aprobar sin siquiera leerlo un paquete de un supuesto estímulo económico. Un paquete que, en vez de reducir el desempleo como vaticinó el presidente, lo ha elevado a casi el 10 por ciento a nivel nacional y que, según la Oficina Presupuestaria del Congreso, creará una deuda superior a los cinco trillones de dólares.Su prometida política bipartidista se ha hundido en el pantano de ideólogos de la izquierda venenosa como Nancy Pelosi, Harry Reid, Henry Waxman, Maxine Waters y Charlie Rangel, quienes han maltratado a sus colegas republicanos y puesto en peligro el Plan de Reforma de Salud, buque bandera de la agenda de la Casa Blanca. Todo ello ante la mirada indiferente de un presidente que, por incapacidad o por malicia, se ha lavado las manos como Pilatos. Ahora bien, estemos conscientes de que, detrás de su retórica conciliadora, Barack Obama se encuentra a la izquierda de estos izquierdistas. De otra manera no hubiera nombrado para cargos de alta responsabilidad a comunistas confesos como Van Jones, promotores del aborto en la política de control de población como John Holdren, admiradores de leyes fundamentalistas musulmanas como Eric Holder y operativos al servicio de Fidel Castro como el ignominioso Greg Craig, famoso por su entrega de Elian González al tirano de Cuba. No en balde esta Casa Blanca ha sido tan complaciente con los Castro sin exigir nada a cambio.A mayor abundamiento, es importante destacar el apoyo del Partido Comunista de los Estados Unidos a la candidatura del entonces aspirante a presidente Barack Obama. En un comunicado a sus militantes con fecha 21 de marzo de 2008, el Partido los instó a que votaran por Obama manifestando: “Estas elecciones pueden cambiar la dirección de los acontecimientos. Pueden ayudar a establecer un sistema de salud universal, salvar el medio ambiente y comenzar la restauración de nuestros derechos democráticos”. El mismo sistema de proporcionar asistencia médica que ya mucho antes de ser presidente Ronald Reagan denunciaba como una de las formas más eficaces y malignas de control gubernamental sobre los ciudadanos. Y control es lo que quiere Barack Obama.De ahí el apuro del gobierno por la aprobación de un plan cuyas 1017 páginas fueron compiladas en distintas Comisiones del Congreso y que, dicho sea de paso, tampoco han sido leídas en su totalidad por la mayor parte de los miembros del cuerpo legislativo. Quién sí las ha leído es el Profesor John Davis Lewis, de la Universidad de Duke, un hombre mas allá de toda sospecha de agenda política partidista. Según Davis, el proyecto de ley HR3200, que es el nombre legislativo del Plan de Reforma de Salud, enmienda en forma genérica la Ley de Seguridad Social y se sitúa sobre ella, así como concede al gobierno la potestad de determinar lo que constituye una enfermedad que justifique tratamiento médico, al igual que el poder de determinar quién puede ser admitido en un hospital. Y, en el colmo de la violación de la doctrina y los procesos constitucionales, de ser aprobada, esta ley no estaría sujeta a revisión por los tribunales de justicia. En esta materia de salud, las decisiones del Secretario de Salud estarían por encima de los fallos judiciales. Y en una intrusión flagrante en las operaciones de la empresa privada, los hospitales necesitarían un permiso del gobierno para ampliar sus instalaciones.Por otra parte, su cacareada rebaja de impuestos ha sucumbido ante los aumentos en gravámenes sobre cigarrillos, bebidas alcohólicas y otros renglones que castigan con mayor fuerza a las clases menesterosas. Y todavía faltan los aumentos de impuestos para financiar el ambicioso, descontrolado y hasta ahora desconocido Plan de Reforma de Salud.Tenemos, sin embargo, la esperanza de que el pueblo norteamericano se enfrente a este peligro llamado Obama con coraje y determinación. El mes de agosto ha sido desastroso para los conspiradores que desde la Casa Blanca quieren robarle las libertades y la individualidad a este pueblo donde no se ha producido un solo golpe de estado en 233 años de república. En las reuniones comunitarias conocidas como Town Hall Meetings han parado en seco los intentos de aprobar sin discusión ni enmiendas el Plan de Reforma de Salud. Al mismo tiempo, las encuestas recientes han arrojado una caída vertiginosa en la popularidad del presidente, aún por debajo de todos los presidentes en el mismo período desde que comenzaron estas consultas, con excepción de un Gerald Ford que debió enfrentar el rechazo de haber indultado a Richard Nixon.Y los padres, enardecidos y preocupados por los intentos del gobierno de manipular la mente de sus hijos, se han enfrentado a los planes del presidente Obama de dirigirse directamente a los estudiantes en sus propias aulas. Para colmo, después del discurso, se proponían asignar tareas a los colegiales donde ellos contestaran como podían ayudar al Presidente Obama en su labor de gobierno. Todo esto coordinado con un libro distribuido por el Gobierno Federal en las escuelas norteamericanas titulado: “Barack Obama: Hijo de promesa, niño de esperanza”. Dicha obra dice en parte: “Desde la juventud de Barack Obama la esperanza ha vivido en su corazón. Desde su niñez Barack supo que él no era como los demás y, con el tiempo, se dio cuenta de que tenía la habilidad de inspirar esperanza y convertirse en lo que estaba destinado a ser: Un puente entre los hombres”. Solo falta decir Amén y una canonización de San Barack que haría innecesarias las religiones tradicionales. Un procedimiento explotado con éxito por personajes de la calaña de Mao, Stalin, Castro y Saddam Hussein. Este último, como sabemos, tocayo del presidente; pero con la suerte de no haber tenido que enfrentar a un público informado y belicoso como el norteamericano.******************Si desea hacer contacto con el Partido Nacionalista Democrático de Cuba, puede usted pulsar http://www.pndcuba.org/
( Tomado de Baracutey Cubano).
Más sobre Cuba, los cubanos y el Concierto de Juanes:
JUANES COMO PRETEXTO
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JUANES COMO PRETEXTO
Por: Eloy A Gonzalez.
*“Cuando no se disfruta de la libertad, la única excusa del arte y su único derecho para existir es ponerse al servicio de ella. Todo es útil. Todo vale. Ningún esfuerzo es en vano cuando se defiende lo más sagrado: la libertad. Y no hay goce más grande que poner al menos un poco de luz en medio de la oscuridad. ¡Todo al fuego, hasta el arte!”José Martí.
Mucho se ha especulado en relación al anunciado y muy publicitado concierto por la Paz que conducirá el cantautor colombiano, Juanes en la Plaza de la Revolución, escenario infortunado de la mal llamada Revolución cubana.La polémica que casi de inmediato produjo el anuncio del laureado cantante, y que hasta el momento se mantiene en el centro de atención de los medios, ha ido en aumento a medida que pasan los días; tal es así que hasta hoy el tema del viaje de Juanes y sus acompañantes a La Habana es motivo de frecuente atención en los espacios de noticias y de opinión en la Televisión, la Radio y los medios escritos.La polémica alcanza a todos los medios de difusión, los artistas, los políticos, y hasta el ciudadano de a pie. Todos sin excepción se atreven a terciar en la porfía que ha ocupado la atención de la prensa en los últimos meses, y parece ser tema principal en toda esta parte del año, si es que no aparece otro asunto de más interés.Juanes se ha propuesto hacer un Concierto en La Habana, según afirmar por la Paz, y se hará acompañar de otros cantantes. Lo primero que encendió la discusión es un asunto de definición. Por la Paz es el motivo del Concierto, que no aceptaron ni pueden aceptar muchos cubanos de aquí y de allá. No se trata de cuanto consienta un cubano del Exilio, o del inxilio. Lo cierto es que esto de Paz crea una confusión lógica. Definir Paz en un país con medio siglo de régimen totalitario es muy difícil y si esta definición pasa por considerar los términos de Justicia y Libertad, el asunto se hace más confuso para todos. Esto es lo que le ha sucedido a Juanes, se ha enredado de tal manera que sus buenas intenciones, sí es que las hay, se han visto disminuidas por la insistencia de los críticos que ven que es imposible hablar de Paz si no se considera la Justicia que ha sido pisoteada en la Isla-cárcel y la ausencia de Libertad que desde mucho ha sido anulada.Pero Juanes y su Concierto por la Paz en La Habana es un buen pretexto; es eso: un pretexto que los cubanos no debemos desaprovechar.No hay día que no me siente delante del televisor y el tema del Concierto en La Habana, Juanes, sus seguidores y sus detractores; no aparezcan en los noticiarios locales y nacionales. Los espacios dedicados a la farándula agotan el tema una y otra vez. Todos los días hay nuevos elementos que encienden aun más la polémica. En las entrevistas, las declaraciones del cantante y de sus seguidores demuestran escasez de miras y sus explicaciones contradictorias promueven aun más el intercambio de información y de ideas. Juanes, en este embrollo se está desgastando día a día, y los cantantes que le acompañarán a la Habana, igual. Han tenido que pagar un costo muy alto en lo que ha deterioro de la imagen se refiere. Juanes ha reconocido que todo esto le ha afectado considerablemente.( Juanes con Silvio Rodríguez y Amaury Pérez, dos firmantes de una carta de aprobación del fusilamiento de tres personas que no derramaron una gota de sangre en su secuestro de una embarcación con personas a bordo, con el objetivo de llegar a los Estados Unidos; de la detención a la ejecución no pasó una semana. nota del Blogguista de Baracutey Cubano )Desde los días de Elián, los cubanos no habíamos tenido una oportunidad mejor de traer a la conciencia pública la tragedia que hemos vivido y aún vivimos y de la manera en que no hemos sido comprendidos. Hoy estamos en ventaja porque cada día se toca el tema de Cuba desde la perspectiva del Derecho y todo esto porque un artista conocido junto a otros que le secundan, han decidido ir a cantar a La Habana, en el mismo escenario que siempre ha usado el Sátrapa en sus prolongados discursos.Me ha sorprendido que hasta el propio cantante, centro de la polémica, se haya atrevido a mencionar a las Damas de Blanco, mientras que comentaristas en la Radio y la TV mencionan sin reservas la realidad de las violaciones a los derechos en Cuba, la justicia despreciada y la libertad que no puede presentarse en la plaza pública. Se habla de un pueblo que huye, que pierde la vida en el intento de alcanzar la libertad; se habla de jóvenes fusilados y de artistas convertidos en esbirros que escriben y firman cartas condenatorias.El régimen de la Habana guarda silencio. Pero como dice un comentarista desde la Isla: “cuidado con el perro que muerde callao”. Conocemos de sus colmillos bien afilados, pero la realidad es que el asunto se les está escapando de las manos. Seguro que no esperaban una respuesta tan resuelta del exilio cubano. Les conviene guardar silencio para no deslucir el circo que habían preparado, o aceptado, y que amenaza con caerse la carpa antes de empezar la función. Solo algunos artistas cubanos, miembros del sicariato cultural del régimen se han atrevido a hacer alguno que otro comentario lo que ha resultado muy desacertado. Sus palabras le han echado leña al fuego, más vale que se callen. También algunos se han apoyado en el acto de unos pocos exiliados, que habiendo quemado una camisa negra y martillado alguno que otro disco, han sido criticados al extremo cuando solo buscaban inflamar aun más la discusión mediante algo tan sencillo como el derecho a protestar, algo que por lo demás los cubanos viviendo bajo un régimen de terror, no conocen.Sí, Juanes es un pretexto y el tema cubano está en el centro de la atención de los medios; lo único que tenemos que hacer es aprovechar esta circunstancia y retomar la defensa y promoción de los derechos en Cuba, el clamor de libertad de nuestro pueblo y las ansias de justicia de la que carecemos.Todo, desde el anuncio del concierto ha sido una buena oportunidad para mostrar la realidad en la que los cubanos vivimos desde hace más de medio siglo bajo una férrea Dictadura. Y el asunto del concierto ha traído a discusión asuntos tan dispares como el fusilamiento de tres jóvenes en La Habana, la promoción del Ron Havana Club y los viajes turísticos a la Isla. En todos los asuntos hay por dónde cortar.Desde hoy y hasta la fecha del anunciado Concierto en La Habana, a celebrarse el próximo día 20 de septiembre, el asunto puede animarse aun más; pero su interés no va a disminuir. De manera que el Exilio no debe perder la oportunidad de trasmitir un mensaje categórico sobre la falta de derechos en la Isla y la improcedencia de hablar de Paz cuando no se vive en Libertad. Hay mucho que decir y hacer sin que sea necesario usar un lenguaje indecente y emplearnos en descalificaciones y ataques a la honra y reputación de aquellos que han optado por ir a La Habana o apoyar el Concierto. El enemigo del pueblo cubano en la Satrapía comunista no este o aquel artista, o este u otro Concierto. Utilicemos el argumento del anunciado Concierto para dar a conocer el drama que significa el vivir en un régimen totalitario y el escenario de carencias que concurren en Cuba, así como el significado político del lugar donde se hará el Concierto.El régimen ha preparado el Concierto y se ha preparado para este. Tiene la experiencia de la Misa en ocasión de la visita del Papa Juan Pablo II. En aquella ocasión todo fue atado y bien atado, cualquier cabo suelto podía acarrearles consecuencias muy serias para el régimen y ellos lo sabían. Para aquel evento, como para este, las personas que irán ya están seleccionadas; algún espacio quedará bien lejos del escenario para un público impredecible, que como en el caso de la Misa, cuando gritaron algo más que Libertad, los cercaron y los despacharon fuera de la Plaza de la Revolución en ambulancias de la Cruz Roja donde ya dentro recibieron su esperada paliza.Pero el asunto puede que no les resulte tan fácil. En este evento la información corre con mucha rapidez. Las advertencias de la policía política, reclusión de los opositores en sus domicilios, prohibiciones de viajar a la capital y hasta arrestos preventivos pueden ser muy desfavorables para el régimen y de paso arruinarle la fiesta a Juanes y sus acompañantes. Debemos estar muy atentos a lo que pase.Terminado el Concierto comenzara el balance. Las argumentaciones de los costos y los beneficios para los participantes. El reporte de los daños colaterales. Las opiniones de unos y otros.No nos preocupemos. Juanes y el Concierto por la Paz es un buen pretexto y los cubanos desde que se anunciara el evento estamos ganando; mientras que el régimen se mantiene en desventaja y a la defensiva.¿Qué va haber protestas en La Habana durante el Concierto?, No lo creo, aunque la posibilidad de que se “forme la gorda” no puede excluirse. De ser así es lo mejor que pudiera ocurrir: aguarle la fiesta. Sería muy bueno porque mantendría el tema del Concierto algunas semanas más en los medios.Esperemos que el tema del Concierto de Juanes se mantenga en la atención de todos. En tanto, sigamos tratando el asunto que a los cubanos nos interesa: la pronta libertad de Cuba, el establecimiento de un Estado de derecho y la Paz esa que los cubanos precisamos, para que la familia cubana pueda reconciliarse.©2009* Columnista, Panorama de Nuevos Horizontes, Hispanic Newspaper, Fort Worth, Texas. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com--Publicado para BuenavistaVCuba Weblog el 9/06/2009***************************.
( Tomado de Baracutey Cubano).
Imitemos al Gran Formador de Discípulos:
Imitemos al Gran Formador de Discípulos
“Presten atención a cómo escuchan.” (LUCAS 8:18.)
JESUCRISTO estaba desempeñando sus funciones de Gran Maestro y Formador de Discípulos cuando dio este mandato a quienes lo seguían: “Presten atención a cómo escuchan” (Lucas 8:16-18). Pero este principio es aplicable también a todos los ministros cristianos. En efecto, si uno presta atención a las enseñanzas espirituales, podrá actuar en armonía con ellas y ser un buen evangelizador. Es cierto que hoy no escuchamos la voz de Jesús con los oídos, pero sí podemos hacerlo leyendo las Escrituras, que nos cuentan las cosas que él dijo e hizo. Entre estas cosas figura el trato que dio a la gente durante su ministerio. Pues bien, ¿qué dice la Biblia al respecto?
2 Jesús fue un magnífico predicador de las buenas nuevas y un extraordinario maestro de las Escrituras (Lucas 8:1; Juan 8:28). La obra de formación de discípulos que nosotros realizamos también abarca tanto la predicación como la enseñanza. Sin embargo, algunos cristianos que son excelentes predicando tienen problemas a la hora de enseñar. Mientras que para predicar solo es necesario proclamar un mensaje, para enseñar la verdad acerca de Jehová y sus propósitos, por lo general hay que establecer una relación personal con el estudiante (Mateo 28:19, 20). Con este fin, es preciso imitar a Jesucristo, el Gran Maestro y Formador de Discípulos (Juan 13:13).
3 Si empleamos los mismos métodos de enseñanza que Jesús, estaremos cumpliendo la siguiente recomendación del apóstol Pablo: “Sigan andando en sabiduría para con los de afuera, comprándose todo el tiempo oportuno que queda. Que su habla siempre sea con gracia, sazonada con sal, para que sepan cómo deben dar una respuesta a cada uno” (Colosenses 4:5, 6). No cabe duda de que para imitar a Jesús al hacer discípulos, tenemos que esforzarnos. Sin embargo, solo así conseguiremos ser mejores maestros, ya que aprenderemos a “dar una respuesta a cada uno” según sus necesidades.
Jesús animaba a sus oyentes a expresarse
4 Ya a temprana edad, Jesús acostumbraba escuchar a los demás y los animaba a dar su opinión. Así, cuando tenía 12 años, sus padres lo encontraron entre los maestros del templo, “escuchándoles e interrogándolos” (Lucas 2:46). Él no había ido a abochornarlos con su gran conocimiento. Había ido a escuchar, aunque también planteó preguntas. Su disposición a escuchar fue, seguramente, una de las cualidades que le ganaron el favor de Dios y de la gente (Lucas 2:52).
5 Cuando se bautizó y fue ungido como Mesías, Jesús no perdió el interés por escuchar. Nunca estuvo tan inmerso en su labor de enseñar que se olvidara de prestar atención a sus oyentes. Muchas veces, hacía una pausa, les pedía su opinión y luego estaba pendiente de sus respuestas (Mateo 16:13-15). Por ejemplo, cuando Marta perdió a su hermano Lázaro, Jesús le dijo: “Todo el que vive y ejerce fe en mí no morirá jamás”. Acto seguido, le preguntó: “¿Crees tú esto?”. Y sin duda escuchó la respuesta de Marta: “Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios” (Juan 11:26, 27). ¡Qué contento debió de sentirse Jesús ante tal muestra de fe!
6 En otra ocasión, al ver que muchos de sus discípulos decidían abandonarle, Jesús quiso saber cuál era el parecer de sus apóstoles, de modo que les dijo: “Ustedes no quieren irse también, ¿verdad?”. Ante aquello, Simón Pedro le contestó: “Señor, ¿a quién nos iremos? Tú tienes dichos de vida eterna; y nosotros hemos creído y llegado a conocer que tú eres el Santo de Dios” (Juan 6:66-69). ¡Cuánto tuvieron que complacer estas palabras a Jesús! Ciertamente, uno se siente igual cuando oye a un estudiante de la Biblia hacer comentarios que evidencian su fe.
Jesús mostraba respeto a sus oyentes
7 Hay otra razón por la que Jesús tenía éxito en la obra de hacer discípulos: se preocupaba por sus oyentes y les mostraba respeto cuando hablaban. Recordemos la ocasión en que dio testimonio a una samaritana junto al pozo de Jacob, en la localidad de Sicar. Jesús no monopolizó la conversación, sino que dejó que la mujer se expresara. Al escucharla atentamente, pudo observar que le interesaba el tema de la adoración, y por ello le dijo que Dios buscaba personas dispuestas a adorarlo con espíritu y verdad. Como Jesús había demostrado respeto e interés, ella corrió a hablar de él a sus vecinos, y “muchos de los samaritanos de aquella ciudad pusieron fe en él a causa de la palabra de la mujer” (Juan 4:5-29, 39-42).
8 Por regla general, a todos nos gusta opinar. Y los habitantes de la antigua Atenas no eran la excepción. En realidad, les encantaba decir lo que pensaban y enterarse de las novedades. Pablo aprovechó este hecho para pronunciar un eficaz discurso en aquella ciudad, concretamente en el Areópago (Hechos 17:18-34). De igual modo, hoy, cuando llegamos a un hogar, podemos entablar una conversación diciendo algo así: “Me gustaría saber su opinión sobre [un asunto en particular]”. Y cuando nuestro oyente se exprese, debemos escucharlo y luego hacer algún comentario sobre lo que ha dicho o formular una pregunta pertinente. A continuación, sería bueno indicarle con tacto lo que dice la Biblia sobre ese asunto.
Jesús siempre sabía qué decir
9 Jesús nunca se quedaba sin palabras. Además de ser buen oyente, sabía por lo general en qué estaban pensando sus interlocutores y tenía muy claro lo que debía decir (Mateo 9:4; 12:22-30; Lucas 9:46, 47). Pongamos un caso. Poco después de la resurrección de Cristo, dos de sus discípulos caminaban de Jerusalén a Emaús. El Evangelio señala: “Mientras iban conversando y hablando, Jesús mismo se acercó y se puso a andar con ellos; pero se impidió que los ojos de ellos lo reconocieran. Él les dijo: ‘¿Qué asuntos son estos que consideran entre ustedes mientras van andando?’. Y ellos se detuvieron con rostros tristes. En respuesta, el que tenía por nombre Cleopas le dijo: ‘¿Moras tú solo como forastero en Jerusalén y por eso no sabes las cosas que han ocurrido en ella en estos días?’. Y él les dijo: ‘¿Qué cosas?’”. Ellos le contaron que Jesús el Nazareno, conocido por sus enseñanzas y milagros, había sido ejecutado, aunque algunos afirmaban que se había levantado de entre los muertos. El Gran Maestro escuchó a Cleopas y a su compañero, y luego les explicó lo que necesitaban saber, “[abriéndoles] por completo [el sentido de] las Escrituras” (Lucas 24:13-27, 32).
10 Ahora bien, nosotros muchas veces no tenemos la menor idea de las creencias de la persona con la que hablamos. ¿Cómo lograremos determinar lo que piensa? Una posibilidad es mencionarle que nos gusta saber la opinión de la gente sobre el tema de la oración. Entonces pudiéramos preguntarle: “¿Qué le parece a usted? ¿Habrá alguien que nos escuche cuando oramos?”. La respuesta que nos dé tal vez revele detalles significativos sobre su manera de pensar y su formación religiosa. Si tiene inclinaciones espirituales, quizás consigamos profundizar más preguntándole: “¿Cree que Dios acepta todas las oraciones, o que rechaza algunas?”. Esta pregunta, u otra por el estilo, seguramente dará pie a una conversación distendida. Si resulta adecuado incluir algún comentario de la Biblia, debemos hacerlo con delicadeza, sin atacar sus creencias. Si la persona disfruta conversando con nosotros, es más probable que quiera volver a recibirnos. Pero ¿y si nos hace una pregunta que no sabemos responder? Lo mejor es quedar en regresar más tarde, cuando hayamos investigado el asunto y estemos listos para dar “razón de [nuestra] esperanza [...] con genio apacible y profundo respeto” (1 Pedro 3:15).
Jesús enseñaba a quienes lo merecían
11 Jesús era perfecto y podía distinguir en el acto quién merecía recibir su enseñanza y quién no. Claro, a nosotros nos cuesta mucho más trabajo encontrar a quienes están “correctamente dispuestos para vida eterna” (Hechos 13:48). Y lo mismo les sucedía a los apóstoles, a quienes Jesús dijo: “En cualquier ciudad o aldea que entren, busquen hasta descubrir quién en ella es merecedor” (Mateo 10:11). Como los apóstoles, tenemos que buscar personas dispuestas a oír y aprender la verdad bíblica. Podemos encontrarlas escuchando cuidadosamente a todos nuestros interlocutores y fijándonos bien en la actitud de cada uno de ellos.
12 Después de conversar con quienes demuestran cierto interés en las buenas nuevas del Reino, ¿qué debemos hacer? Seguir pensando en sus necesidades espirituales. Algo que nos permitirá continuar ayudándolos es anotar lo que nos ha revelado la conversación. Cada vez que volvamos a visitarlos, tenemos que escucharlos con atención para comprender mejor sus creencias, actitudes y circunstancias personales.
13 ¿Cómo podemos animar a la gente a darnos su opinión acerca de la Palabra de Dios? Un método que funciona bien en algunos lugares es preguntar: “¿Le parece que la Biblia es difícil de entender?”. La respuesta que nos den reflejará su actitud hacia las cosas espirituales. Otra posibilidad sería leer un pasaje bíblico y preguntar: “¿Qué opina de lo que hemos leído?”. Al igual que Jesús, podemos obtener buenos resultados en el ministerio haciendo preguntas bien pensadas. Pero, como veremos, hay que tener cuidado.
Jesús empleaba hábilmente las preguntas
14 Aunque nos interesamos por lo que opina la gente, no queremos incomodarla. Por eso, seguimos el ejemplo de Jesús. Él no sometía a nadie a un interrogatorio implacable. Más bien, empleaba preguntas que hacían pensar. Además, escuchaba con amabilidad a las personas sinceras y conseguía que estuvieran tranquilas y a gusto (Mateo 11:28). Todo el mundo se sentía con la libertad de mencionarle sus preocupaciones (Marcos 1:40; 5:35, 36; 10:13, 17, 46, 47). En nuestro caso es igual: si queremos que nuestros oyentes sean francos y nos expresen sus opiniones acerca de la Biblia y sus enseñanzas, tenemos que evitar los interrogatorios.
15 Además de emplear hábilmente las preguntas, podemos entablar conversaciones haciendo una afirmación interesante y luego fijándonos en qué reacción provoca. Jesús recurrió a esta técnica cuando le dijo a Nicodemo: “A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). Eran unas palabras tan sorprendentes que Nicodemo no pudo menos que reaccionar con asombro y seguir escuchando a Jesús (Juan 3:4-20). Si adoptamos esta técnica, es fácil que las personas se animen a conversar.
16 En regiones del mundo tan distintas como África, Europa oriental y Latinoamérica se está hablando mucho últimamente de la presencia cada vez mayor de nuevas religiones. En tales lugares pudieran comenzarse muchas conversaciones diciendo: “Me llama la atención el hecho de que existan tantas religiones. Al mismo tiempo, tengo la esperanza de que la religión verdadera pronto unirá a la gente de todas las naciones. ¿Le atrae a usted esa idea?”. Al mencionar aspectos de nuestra esperanza que despierten la curiosidad de las personas, probablemente logremos que expresen su parecer. También será más fácil que nos contesten si les hacemos preguntas que solo admitan dos respuestas (Mateo 17:25). Y una vez que hayan respondido, contestemos nosotros la pregunta con un versículo o dos de las Escrituras (Isaías 11:9; Sofonías 3:9). Si los escuchamos con interés y nos fijamos en su reacción, podremos determinar el tema que trataremos en la próxima visita.
Jesús escuchaba a los niños
17 Jesús no se interesaba solo en los adultos. También se fijaba en los niños, y por eso sabía a qué jugaban y qué cosas decían. A veces hasta los invitaba a acercarse a él (Lucas 7:31, 32; 18:15-17). Entre las multitudes que escuchaban a Jesús había muchos pequeños. Y cuando unos jovencitos se pusieron a aclamarlo como Mesías, él no solo reparó en ese hecho, sino que mostró que estaba predicho en las Escrituras (Mateo 14:21; 15:38; 21:15, 16). Hoy, igualmente, son muchos los niños que llegan a ser discípulos de Jesús. ¿Cómo pueden ayudarlos sus padres?
18 Si queremos ayudar a nuestros hijos a crecer espiritualmente, es preciso que los escuchemos. Hemos de averiguar si tienen puntos de vista contrarios a la voluntad de Jehová. Sin importar lo que nos digan, debemos responderles haciendo comentarios positivos. Luego podemos utilizar textos bíblicos que les ayuden a entender cómo ve Jehová los asuntos.
19 Aunque es necesario hacer preguntas a los niños, a ellos les gustan tan poco los interrogatorios como a los adultos. Por eso, en vez de abrumar al hijo con preguntas difíciles, es mejor que uno haga comentarios breves sobre sí mismo. Dependiendo del asunto que se esté tratando, usted pudiera decirle que hubo un tiempo en que se sentía de cierta forma por esta o aquella razón, y luego preguntarle: “¿Te pasa a ti lo mismo?”. La respuesta a esa pregunta probablemente dé pie a una conversación bíblica que ayude y anime a su hijo.
Imitemos siempre al Gran Formador de Discípulos
20 Como hemos visto, al hablar de algún tema con nuestros hijos, o con cualquier otra persona, es fundamental saber escuchar. Así demostramos amor, humildad, respeto y consideración. Por supuesto, no basta con oír; hay que prestar atención.
21 Al desempeñar nuestro ministerio cristiano, escuchemos con interés. Es muy probable que así descubramos los temas bíblicos que más interesan a las personas. Luego, tratemos de ayudarlas empleando los diversos métodos que utilizaba Jesús al enseñar. Si imitamos de este modo al Gran Formador de Discípulos, sentiremos mucha alegría y satisfacción.
¿Qué respuesta daría?
• ¿Cómo animaba Jesús a la gente a expresar su opinión?
• ¿Por qué escuchaba Jesús a las personas a quienes enseñaba?
• ¿De qué maneras podemos usar las preguntas en el ministerio?
• ¿Cómo podemos ayudar a los niños a crecer espiritualmente?
[Preguntas del estudio]
1, 2. ¿Por qué deberíamos fijarnos en cómo trataba Jesús a la gente durante su ministerio?
3. ¿Qué conseguiremos si nos esforzamos por imitar a Jesús al hacer discípulos?
4. ¿Por qué podemos decir que Jesús sabía escuchar?
5, 6. ¿Qué ejemplos nos muestran que Jesús escuchaba los comentarios de las personas a las que enseñaba?
7. ¿Por qué pusieron fe en Jesús muchos samaritanos?
8. ¿Cómo podríamos entablar conversaciones en el ministerio aprovechando que a la gente le gusta dar su opinión?
9. ¿Qué hizo Jesús antes de “[abrirles] por completo [el sentido de] las Escrituras” a Cleopas y su compañero?
10. ¿Cómo podemos determinar qué creencias tienen las personas a las que visitamos?
11. ¿Qué nos ayudará a encontrar personas que merezcan recibir la enseñanza bíblica?
12. ¿Cómo podemos continuar ayudando a quienes tienen interés en el mensaje?
13. ¿De qué maneras podemos animar a la gente a darnos su opinión acerca de la Biblia?
14. ¿Cómo lograremos que la gente nos dé su opinión sin someterla a un interrogatorio?
15, 16. ¿Cómo podemos animar a la gente a conversar sobre temas religiosos?
17. ¿Qué indica que Jesús se interesaba por los niños?
18, 19. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a crecer espiritualmente?
20, 21. ¿Por qué debemos escuchar con interés cuando hacemos discípulos?
[Ilustración de la página 28]
Cuando prediquemos, no nos olvidemos de escuchar
[Ilustración de la página 30]
Como Jesús, ayudamos a los niños a crecer espiritualmente.
“Presten atención a cómo escuchan.” (LUCAS 8:18.)
JESUCRISTO estaba desempeñando sus funciones de Gran Maestro y Formador de Discípulos cuando dio este mandato a quienes lo seguían: “Presten atención a cómo escuchan” (Lucas 8:16-18). Pero este principio es aplicable también a todos los ministros cristianos. En efecto, si uno presta atención a las enseñanzas espirituales, podrá actuar en armonía con ellas y ser un buen evangelizador. Es cierto que hoy no escuchamos la voz de Jesús con los oídos, pero sí podemos hacerlo leyendo las Escrituras, que nos cuentan las cosas que él dijo e hizo. Entre estas cosas figura el trato que dio a la gente durante su ministerio. Pues bien, ¿qué dice la Biblia al respecto?
2 Jesús fue un magnífico predicador de las buenas nuevas y un extraordinario maestro de las Escrituras (Lucas 8:1; Juan 8:28). La obra de formación de discípulos que nosotros realizamos también abarca tanto la predicación como la enseñanza. Sin embargo, algunos cristianos que son excelentes predicando tienen problemas a la hora de enseñar. Mientras que para predicar solo es necesario proclamar un mensaje, para enseñar la verdad acerca de Jehová y sus propósitos, por lo general hay que establecer una relación personal con el estudiante (Mateo 28:19, 20). Con este fin, es preciso imitar a Jesucristo, el Gran Maestro y Formador de Discípulos (Juan 13:13).
3 Si empleamos los mismos métodos de enseñanza que Jesús, estaremos cumpliendo la siguiente recomendación del apóstol Pablo: “Sigan andando en sabiduría para con los de afuera, comprándose todo el tiempo oportuno que queda. Que su habla siempre sea con gracia, sazonada con sal, para que sepan cómo deben dar una respuesta a cada uno” (Colosenses 4:5, 6). No cabe duda de que para imitar a Jesús al hacer discípulos, tenemos que esforzarnos. Sin embargo, solo así conseguiremos ser mejores maestros, ya que aprenderemos a “dar una respuesta a cada uno” según sus necesidades.
Jesús animaba a sus oyentes a expresarse
4 Ya a temprana edad, Jesús acostumbraba escuchar a los demás y los animaba a dar su opinión. Así, cuando tenía 12 años, sus padres lo encontraron entre los maestros del templo, “escuchándoles e interrogándolos” (Lucas 2:46). Él no había ido a abochornarlos con su gran conocimiento. Había ido a escuchar, aunque también planteó preguntas. Su disposición a escuchar fue, seguramente, una de las cualidades que le ganaron el favor de Dios y de la gente (Lucas 2:52).
5 Cuando se bautizó y fue ungido como Mesías, Jesús no perdió el interés por escuchar. Nunca estuvo tan inmerso en su labor de enseñar que se olvidara de prestar atención a sus oyentes. Muchas veces, hacía una pausa, les pedía su opinión y luego estaba pendiente de sus respuestas (Mateo 16:13-15). Por ejemplo, cuando Marta perdió a su hermano Lázaro, Jesús le dijo: “Todo el que vive y ejerce fe en mí no morirá jamás”. Acto seguido, le preguntó: “¿Crees tú esto?”. Y sin duda escuchó la respuesta de Marta: “Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios” (Juan 11:26, 27). ¡Qué contento debió de sentirse Jesús ante tal muestra de fe!
6 En otra ocasión, al ver que muchos de sus discípulos decidían abandonarle, Jesús quiso saber cuál era el parecer de sus apóstoles, de modo que les dijo: “Ustedes no quieren irse también, ¿verdad?”. Ante aquello, Simón Pedro le contestó: “Señor, ¿a quién nos iremos? Tú tienes dichos de vida eterna; y nosotros hemos creído y llegado a conocer que tú eres el Santo de Dios” (Juan 6:66-69). ¡Cuánto tuvieron que complacer estas palabras a Jesús! Ciertamente, uno se siente igual cuando oye a un estudiante de la Biblia hacer comentarios que evidencian su fe.
Jesús mostraba respeto a sus oyentes
7 Hay otra razón por la que Jesús tenía éxito en la obra de hacer discípulos: se preocupaba por sus oyentes y les mostraba respeto cuando hablaban. Recordemos la ocasión en que dio testimonio a una samaritana junto al pozo de Jacob, en la localidad de Sicar. Jesús no monopolizó la conversación, sino que dejó que la mujer se expresara. Al escucharla atentamente, pudo observar que le interesaba el tema de la adoración, y por ello le dijo que Dios buscaba personas dispuestas a adorarlo con espíritu y verdad. Como Jesús había demostrado respeto e interés, ella corrió a hablar de él a sus vecinos, y “muchos de los samaritanos de aquella ciudad pusieron fe en él a causa de la palabra de la mujer” (Juan 4:5-29, 39-42).
8 Por regla general, a todos nos gusta opinar. Y los habitantes de la antigua Atenas no eran la excepción. En realidad, les encantaba decir lo que pensaban y enterarse de las novedades. Pablo aprovechó este hecho para pronunciar un eficaz discurso en aquella ciudad, concretamente en el Areópago (Hechos 17:18-34). De igual modo, hoy, cuando llegamos a un hogar, podemos entablar una conversación diciendo algo así: “Me gustaría saber su opinión sobre [un asunto en particular]”. Y cuando nuestro oyente se exprese, debemos escucharlo y luego hacer algún comentario sobre lo que ha dicho o formular una pregunta pertinente. A continuación, sería bueno indicarle con tacto lo que dice la Biblia sobre ese asunto.
Jesús siempre sabía qué decir
9 Jesús nunca se quedaba sin palabras. Además de ser buen oyente, sabía por lo general en qué estaban pensando sus interlocutores y tenía muy claro lo que debía decir (Mateo 9:4; 12:22-30; Lucas 9:46, 47). Pongamos un caso. Poco después de la resurrección de Cristo, dos de sus discípulos caminaban de Jerusalén a Emaús. El Evangelio señala: “Mientras iban conversando y hablando, Jesús mismo se acercó y se puso a andar con ellos; pero se impidió que los ojos de ellos lo reconocieran. Él les dijo: ‘¿Qué asuntos son estos que consideran entre ustedes mientras van andando?’. Y ellos se detuvieron con rostros tristes. En respuesta, el que tenía por nombre Cleopas le dijo: ‘¿Moras tú solo como forastero en Jerusalén y por eso no sabes las cosas que han ocurrido en ella en estos días?’. Y él les dijo: ‘¿Qué cosas?’”. Ellos le contaron que Jesús el Nazareno, conocido por sus enseñanzas y milagros, había sido ejecutado, aunque algunos afirmaban que se había levantado de entre los muertos. El Gran Maestro escuchó a Cleopas y a su compañero, y luego les explicó lo que necesitaban saber, “[abriéndoles] por completo [el sentido de] las Escrituras” (Lucas 24:13-27, 32).
10 Ahora bien, nosotros muchas veces no tenemos la menor idea de las creencias de la persona con la que hablamos. ¿Cómo lograremos determinar lo que piensa? Una posibilidad es mencionarle que nos gusta saber la opinión de la gente sobre el tema de la oración. Entonces pudiéramos preguntarle: “¿Qué le parece a usted? ¿Habrá alguien que nos escuche cuando oramos?”. La respuesta que nos dé tal vez revele detalles significativos sobre su manera de pensar y su formación religiosa. Si tiene inclinaciones espirituales, quizás consigamos profundizar más preguntándole: “¿Cree que Dios acepta todas las oraciones, o que rechaza algunas?”. Esta pregunta, u otra por el estilo, seguramente dará pie a una conversación distendida. Si resulta adecuado incluir algún comentario de la Biblia, debemos hacerlo con delicadeza, sin atacar sus creencias. Si la persona disfruta conversando con nosotros, es más probable que quiera volver a recibirnos. Pero ¿y si nos hace una pregunta que no sabemos responder? Lo mejor es quedar en regresar más tarde, cuando hayamos investigado el asunto y estemos listos para dar “razón de [nuestra] esperanza [...] con genio apacible y profundo respeto” (1 Pedro 3:15).
Jesús enseñaba a quienes lo merecían
11 Jesús era perfecto y podía distinguir en el acto quién merecía recibir su enseñanza y quién no. Claro, a nosotros nos cuesta mucho más trabajo encontrar a quienes están “correctamente dispuestos para vida eterna” (Hechos 13:48). Y lo mismo les sucedía a los apóstoles, a quienes Jesús dijo: “En cualquier ciudad o aldea que entren, busquen hasta descubrir quién en ella es merecedor” (Mateo 10:11). Como los apóstoles, tenemos que buscar personas dispuestas a oír y aprender la verdad bíblica. Podemos encontrarlas escuchando cuidadosamente a todos nuestros interlocutores y fijándonos bien en la actitud de cada uno de ellos.
12 Después de conversar con quienes demuestran cierto interés en las buenas nuevas del Reino, ¿qué debemos hacer? Seguir pensando en sus necesidades espirituales. Algo que nos permitirá continuar ayudándolos es anotar lo que nos ha revelado la conversación. Cada vez que volvamos a visitarlos, tenemos que escucharlos con atención para comprender mejor sus creencias, actitudes y circunstancias personales.
13 ¿Cómo podemos animar a la gente a darnos su opinión acerca de la Palabra de Dios? Un método que funciona bien en algunos lugares es preguntar: “¿Le parece que la Biblia es difícil de entender?”. La respuesta que nos den reflejará su actitud hacia las cosas espirituales. Otra posibilidad sería leer un pasaje bíblico y preguntar: “¿Qué opina de lo que hemos leído?”. Al igual que Jesús, podemos obtener buenos resultados en el ministerio haciendo preguntas bien pensadas. Pero, como veremos, hay que tener cuidado.
Jesús empleaba hábilmente las preguntas
14 Aunque nos interesamos por lo que opina la gente, no queremos incomodarla. Por eso, seguimos el ejemplo de Jesús. Él no sometía a nadie a un interrogatorio implacable. Más bien, empleaba preguntas que hacían pensar. Además, escuchaba con amabilidad a las personas sinceras y conseguía que estuvieran tranquilas y a gusto (Mateo 11:28). Todo el mundo se sentía con la libertad de mencionarle sus preocupaciones (Marcos 1:40; 5:35, 36; 10:13, 17, 46, 47). En nuestro caso es igual: si queremos que nuestros oyentes sean francos y nos expresen sus opiniones acerca de la Biblia y sus enseñanzas, tenemos que evitar los interrogatorios.
15 Además de emplear hábilmente las preguntas, podemos entablar conversaciones haciendo una afirmación interesante y luego fijándonos en qué reacción provoca. Jesús recurrió a esta técnica cuando le dijo a Nicodemo: “A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). Eran unas palabras tan sorprendentes que Nicodemo no pudo menos que reaccionar con asombro y seguir escuchando a Jesús (Juan 3:4-20). Si adoptamos esta técnica, es fácil que las personas se animen a conversar.
16 En regiones del mundo tan distintas como África, Europa oriental y Latinoamérica se está hablando mucho últimamente de la presencia cada vez mayor de nuevas religiones. En tales lugares pudieran comenzarse muchas conversaciones diciendo: “Me llama la atención el hecho de que existan tantas religiones. Al mismo tiempo, tengo la esperanza de que la religión verdadera pronto unirá a la gente de todas las naciones. ¿Le atrae a usted esa idea?”. Al mencionar aspectos de nuestra esperanza que despierten la curiosidad de las personas, probablemente logremos que expresen su parecer. También será más fácil que nos contesten si les hacemos preguntas que solo admitan dos respuestas (Mateo 17:25). Y una vez que hayan respondido, contestemos nosotros la pregunta con un versículo o dos de las Escrituras (Isaías 11:9; Sofonías 3:9). Si los escuchamos con interés y nos fijamos en su reacción, podremos determinar el tema que trataremos en la próxima visita.
Jesús escuchaba a los niños
17 Jesús no se interesaba solo en los adultos. También se fijaba en los niños, y por eso sabía a qué jugaban y qué cosas decían. A veces hasta los invitaba a acercarse a él (Lucas 7:31, 32; 18:15-17). Entre las multitudes que escuchaban a Jesús había muchos pequeños. Y cuando unos jovencitos se pusieron a aclamarlo como Mesías, él no solo reparó en ese hecho, sino que mostró que estaba predicho en las Escrituras (Mateo 14:21; 15:38; 21:15, 16). Hoy, igualmente, son muchos los niños que llegan a ser discípulos de Jesús. ¿Cómo pueden ayudarlos sus padres?
18 Si queremos ayudar a nuestros hijos a crecer espiritualmente, es preciso que los escuchemos. Hemos de averiguar si tienen puntos de vista contrarios a la voluntad de Jehová. Sin importar lo que nos digan, debemos responderles haciendo comentarios positivos. Luego podemos utilizar textos bíblicos que les ayuden a entender cómo ve Jehová los asuntos.
19 Aunque es necesario hacer preguntas a los niños, a ellos les gustan tan poco los interrogatorios como a los adultos. Por eso, en vez de abrumar al hijo con preguntas difíciles, es mejor que uno haga comentarios breves sobre sí mismo. Dependiendo del asunto que se esté tratando, usted pudiera decirle que hubo un tiempo en que se sentía de cierta forma por esta o aquella razón, y luego preguntarle: “¿Te pasa a ti lo mismo?”. La respuesta a esa pregunta probablemente dé pie a una conversación bíblica que ayude y anime a su hijo.
Imitemos siempre al Gran Formador de Discípulos
20 Como hemos visto, al hablar de algún tema con nuestros hijos, o con cualquier otra persona, es fundamental saber escuchar. Así demostramos amor, humildad, respeto y consideración. Por supuesto, no basta con oír; hay que prestar atención.
21 Al desempeñar nuestro ministerio cristiano, escuchemos con interés. Es muy probable que así descubramos los temas bíblicos que más interesan a las personas. Luego, tratemos de ayudarlas empleando los diversos métodos que utilizaba Jesús al enseñar. Si imitamos de este modo al Gran Formador de Discípulos, sentiremos mucha alegría y satisfacción.
¿Qué respuesta daría?
• ¿Cómo animaba Jesús a la gente a expresar su opinión?
• ¿Por qué escuchaba Jesús a las personas a quienes enseñaba?
• ¿De qué maneras podemos usar las preguntas en el ministerio?
• ¿Cómo podemos ayudar a los niños a crecer espiritualmente?
[Preguntas del estudio]
1, 2. ¿Por qué deberíamos fijarnos en cómo trataba Jesús a la gente durante su ministerio?
3. ¿Qué conseguiremos si nos esforzamos por imitar a Jesús al hacer discípulos?
4. ¿Por qué podemos decir que Jesús sabía escuchar?
5, 6. ¿Qué ejemplos nos muestran que Jesús escuchaba los comentarios de las personas a las que enseñaba?
7. ¿Por qué pusieron fe en Jesús muchos samaritanos?
8. ¿Cómo podríamos entablar conversaciones en el ministerio aprovechando que a la gente le gusta dar su opinión?
9. ¿Qué hizo Jesús antes de “[abrirles] por completo [el sentido de] las Escrituras” a Cleopas y su compañero?
10. ¿Cómo podemos determinar qué creencias tienen las personas a las que visitamos?
11. ¿Qué nos ayudará a encontrar personas que merezcan recibir la enseñanza bíblica?
12. ¿Cómo podemos continuar ayudando a quienes tienen interés en el mensaje?
13. ¿De qué maneras podemos animar a la gente a darnos su opinión acerca de la Biblia?
14. ¿Cómo lograremos que la gente nos dé su opinión sin someterla a un interrogatorio?
15, 16. ¿Cómo podemos animar a la gente a conversar sobre temas religiosos?
17. ¿Qué indica que Jesús se interesaba por los niños?
18, 19. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a crecer espiritualmente?
20, 21. ¿Por qué debemos escuchar con interés cuando hacemos discípulos?
[Ilustración de la página 28]
Cuando prediquemos, no nos olvidemos de escuchar
[Ilustración de la página 30]
Como Jesús, ayudamos a los niños a crecer espiritualmente.
Monday, September 07, 2009
Marta Beatriz Roque desde Cuba:
Martha Beatriz Roque: «Para reunificar a los cubanos no hacen falta canciones, sino libertad»Selección diaria de la prensa internacional.Redacción CE, Madrid 04/09/2009Explica opositora cubana su desacuerdo con concierto de Juanes"Las diversas opiniones sobre el anunciado concierto de Juanes en La Habana son para Martha Beatriz Roque Cabello una forma democrática de expresión y considera que el cantante colombiano debe recordar acciones del régimen cubano que afectan a su país. 'Yo no estoy de acuerdo con esta visita y con este concierto por la paz, y menos en la Plaza de la Revolución, que es un lugar que ha servido para que el gobierno esté hostigando al pueblo y en todas estas demostraciones que hace en contra de la democracia', afirmó Roque Cabello a Radio Martí"."Asimismo, se refirió al tema que Juanes ha elegido para su concierto. 'Pienso que escogió un mal tema: el tema de la paz. Pudo haber escogido el tema de la libertad que es lo que nosotros necesitamos y necesitan los presos políticos'. La dirigente opositora también dijo que Juanes no ha tomado en consideración que en Cuba se han entrenado a las guerrillas de las FARC, y que el gobierno de La Habana ha apoyado a estas guerrillas. Roque Cabello agregó que respeta la opinión de quienes apoyan el concierto, pero que para reunificar a los cubanos no hacen falta canciones, sino libertad…".Radio Martí, EE UU3 de septiembre de 2009
( Tomado de Baracutey Cubano) .
( Tomado de Baracutey Cubano) .
Yoani desde Cuba:
JUAN, JUAN, JUAN ...
Juan, Juan, Juan...
Por Yoani SánchezGeneración YSe sentó a la mesa con Velasco Alvarado, Brezhnev le regaló una bicicleta, Fidel anunció su nacimiento durante un discurso en la Plaza de la Revolución y el propio Pinochet le hizo una limonada. Con esas peripecias vitales, es difícil terminar siendo una persona común. A quien le ocurría todo eso era a su vez un divertido hedonista, conversador nato, tolerante pertinaz y el peor guerrillero que uno pueda imaginarse. Se decantó por la trinchera del cubalibre, por las refriegas que ocurren sobre las camas y por los combates que se libran con el tenedor y la cuchara.Juan Juan Almeida rozó al poder y éste terminó por arañarlo, sin que le sirviera de mucho ser el hijo de un Comandante bajado de la Sierra Maestra. Su ascendencia fue más bien un agravante, pues le hicieron pagar el no estar a la altura épica que se esperaba de la prole de los ‘‘héroes''. El entrenamiento militar, los estudios en la Unión Soviética e incluso las clases para formarse como agente de la Inteligencia cubana, le mostraron lo que se esconde bajo el antifaz de la utopía. De ahí que su libro Memorias de un guerrillero cubano desconocido sea la narración de un testigo extravagante: alguien que se codeó con quienes nos llaman al sacrificio mientras llevan una vida de placeres y excesos. Al decir del autor, son esos que "hablan como los de izquierda, piensan como los del centro y viven como los de derecha''.Este cuarentón regordete cojea de una pierna, pero salta con humor descarnado en cada página de sus memorias. Parece querer decirnos que desde el yate, las cacerías en los cayos y el vodka bien frío, nuestras dificultades cotidianas se ven tremendamente desdibujadas, lejanas y poco importantes. De una vida picaresca y colmada de viajes, pasa Juan Juan --abruptamente-- a la situación del hombre acusado y acosado. Una secuencia de interrogatorios, registros y detenciones le hacen experimentar lo que ha sido el día a día de los más críticos, de los opositores y de los disidentes en esta Isla.Memorias es la historia de una caída, de un desplome que se cuenta sin rencor, más bien con desparpajo. Lo narra alguien que aprendió --rápidamente-- la acepción más extendida de la palabra "guerrillero'', aquella que implica luchar por un status, matar por ciertas posesiones, mentir por quedarse en el poder.Como adelanto a quienes se interesen en el libro de Juan Juan Almeida --publicado por la editorial Espuela de Plata-- les copio aquí un fragmento:"Yo soy sólo un ser humano que se crió y se formó entre corruptos, inmodestos y modernos corsarios que jugaron a ser estrictos, sencillos y guardianes del honor, pero olvidaron callar frente a los niños. Porque este niño creció admirando esos vicios heroicos y vandálicos que apologetizaron nuestros líderes haciéndome ver que el asalto a un cuartel, en un país con leyes, puede ser una cosa justa. Haciéndome ver que subvertir países con ideas extranjeras, usando métodos ilegales, era algo necesario. Haciéndome ver que los problemas del estado se solucionan más fácilmente si ahuyentamos a nuestros propios ciudadanos. Haciéndome ver que repudiar, desprestigiar, pisotear, golpear, escupir o encarcelar era una buena opción para aquellos que no piensan como el sistema exige. Haciéndome ver que el pueblo es una masa amorfa y lejana a la que se tiene en cuenta desde un estrado para elogiarla un poco, azuzarla otro tanto y luego regresar al aire acondicionado. Me hicieron ver tantas y tantas cosas que terminé confundido como millones de cubanos que no sabemos la diferencia exacta entre el bien y el mal''.Fonte: Identificada en el textohttp://www.cubalibredigital.com
( Tomado de Baracutey Cubano).
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