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Friday, June 12, 2009

Yan: el precioso bebé:


Los niños son un regalo de Dios:


Los niños alegran y divierten:


Dunia y Yan:


El beso de una Madre tiene el sonido de dos:


La primera Casa de Yan:


Yan en su coche:


Donovan y Yan:


Donovan y Yan:


Nicole, Yan y Donovan:


Nicole, Yan y Donovan:


Nicole, Yan y Donovan:


Yan y su mamá Dunia:


Yan: El Lindo Baby:


Yan: el nieto más criado por Diana:


Nicole y Donovan:


Amiguitos mexicano-americanos:


Nicole y Donovan: los primeros amigos de Yan en el Family Care de Diana:


Fruto de Fruto:


Dunia y Yan Alberto:


Dunia Ruiz Cantón y su bebé Yan:


Donovan y Yan en el Family Care de Diana en el 2007:


Donovan y Yan en el Family Care de Diana en el 2007:


La abuelitis de Luis:


La abuelitis:


Primeras necesidades cubiertas:


Tener con qué cubrirse:


La desnudez ya no es válida:


Yan puede vestirse y calzarse:


Yan se alimenta:


Luis y Yan:


El Abuelo Luis Ruiz en la Cocina de la Casa:


Este niño Lindo....:


Yan en coche:


Yan columpiado se ha dormido en su Casa:


Yan: el nieto peruano-cubano-americano:


Yan Alberto Cahuana Ruiz:


Yan: nuevo nieto les ha nacido:


Luis Ruiz(esposo de Diana) y su segundo nieto:


Yan Alberto y Geobani:


Yan Alberto, el segundo nieto de Diana:


Yan Alberto recién nacido con su tío Geobani en la Casa:


El Hijo, El Nieto Yan en el 2007 en la Casa:


Mi hijo Geobani en la primera y única casa con el Bebo de Dunia (su sobrino):


El primer Barrio de la Familia en Boise, Idaho:


El Parqueo de Carros frente al primer Apto en Boise:


El Hijo Geobani en el Patio del Primer Apartamento en Boise:


Diana Cocinando en el 2005:


Diana en el 2005 frente a su primera y única Computadora:


Desde el comedor del apartamento de la familia Ruiz Cantón:


Cifrar la Esperanza en Dios:

Viernes 12 de junio
A los que son ricos en el presente sistema de cosas da órdenes de que no sean altaneros, y de que cifren su esperanza, no en las riquezas inseguras, sino en Dios, que nos proporciona todas las cosas ricamente para que disfrutemos de ellas (1 Tim. 6:17).
Cifrar nuestra esperanza en las riquezas no es una buena idea, ya que estas son “inseguras”. El patriarca Job, por ejemplo, era muy rico. Pero cuando las desgracias le sobrevinieron súbitamente, sus riquezas no le sirvieron de nada, pues lo perdió todo de la noche a la mañana. Más bien, fue su fuerte relación con Dios lo que lo sostuvo a través de todas sus pruebas y aflicciones (Job 1:1, 3, 20-22). Abrahán, por su parte, no dejó que sus numerosos bienes le impidieran aceptar una difícil comisión de Jehová. Y como recompensa, llegó a ser “padre de una muchedumbre de naciones” (Gén. 12:1, 4; 17:4-6). Ambos hombres —como muchos otros— son ejemplos dignos de imitar. Así pues, seamos jóvenes o mayores, todos debemos examinarnos para ver a qué concedemos verdadera importancia en nuestra vida y en qué ciframos nuestra esperanza (Efe. 5:10; Fili. 1:10).

Thursday, June 11, 2009

El Ministerio de Tiempo Completo:

Jueves 11 de junio
La bendición de Jehová... eso es lo que enriquece, y él no añade dolor con ella (Pro. 10:22).
Una forma de cumplir con el propósito de Dios es emprendiendo el ministerio de tiempo completo. ¿Por qué no lo intenta? Si lo hace, le aguardan incontables bendiciones. Si sus circunstancias no se lo permiten por el momento, quizás pueda hacer algo para cambiarlas. Ore a Dios como hizo Nehemías cuando anhelaba emprender una importante misión: “Jehová, por favor, [...] otorga éxito a tu siervo” (Neh. 1:11). Luego, con plena confianza en el “Oidor de la oración”, actúe en armonía con su petición (Sal. 65:2). Recuerde: si quiere que Jehová bendiga sus esfuerzos por servirle más de lleno, usted tiene que haberse esforzado primero. Una vez que haya decidido emprender el ministerio de tiempo completo, no permita que nada lo detenga. Conforme vaya pasando el tiempo, irá adquiriendo experiencia y se sentirá cada vez más feliz. ¡Qué agradecido estará entonces de haber servido a Jehová y al prójimo y de haber vivido en total conformidad con el propósito de Dios! (Mat. 24:21; Rev. 7:14, 15.)