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Thursday, April 10, 2014

Diálogo en Venezuela:


De Cuba, los cubanos y el mundo:


Hospitalidad, Generosidad, Bondad y la importancia de reunirnos:


Abisai:

ABISAI
(posiblemente: Padre Es [Existe]).
Hijo de una de las hermanas o medio hermanas de David, Zeruyá, y hermano de Joab y Asahel. (2Sa 2:18; 1Cr 2:15, 16.)
Su valentía le distinguió de los treinta poderosos guerreros que tenía a sus órdenes. Su reputación hasta rivalizó con la de los tres hombres más poderosos de David, pues en cierta ocasión, él solo derribó a trescientos enemigos, pero “no llegó al nivel de los tres primeros”. (2Sa 23:18, 19.)
Abisai apoyó con lealtad a su tío David en todas las campañas militares de este, pero fue impulsivo y, en ocasiones, despiadado, por lo que hubo que refrenarle. Por ejemplo, cuando cierta noche entró sigilosamente con David en el campamento militar de Saúl, habría matado al “ungido de Jehová” mientras dormía, utilizando la propia lanza de este, si David no lo hubiera impedido. (1Sa 26:6-9.) Durante la rebelión de Absalón, hubo que retenerle dos veces para que no ejecutara a Simeí por haber maldecido al rey. Sin embargo, David no pudo evitar que colaborara en dar muerte a Abner. (2Sa 3:30; 16:9-11; 19:21-23.)
Abisai cobró fama por derribar con sus hombres a 18.000 edomitas y por la derrota de los ammonitas. También participó en sofocar la rebelión de Seba, un benjamita “que no servía para nada”. Durante la última batalla de David de la que hay registro, este habría perdido la vida a manos de un gigante filisteo de no haber sido por Abisai. (1Cr 18:12; 19:11-15; 2Sa 20:1, 6; 21:15-17.)
 
Tomado del Libro Perspicacia para comprender las Escrituras, Volumen 1, p.27.
 
 
          

Del Libro Acerquémonos a Jehová:

CAPÍTULO 5
El poder creador: “el Hacedor del cielo y de la tierra”
¿SE HA acercado alguna vez a una lumbre en una noche fría? Quizás extendió las manos a la distancia precisa para disfrutar del calor de las llamas. Si se aproximó demasiado, la temperatura le resultó insoportable, pero si se quedó muy lejos, el frío aire nocturno lo dejó helado.
2 Existe un “fuego” que nos calienta de día: el Sol, situado a 150 millones de kilómetros de nosotros.* ¡Qué potente tiene que ser para que nos llegue su calor desde tan lejos! No obstante, la Tierra gira en torno a este colosal horno termonuclear a la distancia adecuada. Si se aproximara más, se evaporarían las aguas, y si se alejara, se congelarían. Tanto un extremo como el otro borrarían la vida del planeta. En efecto, la luz solar resulta esencial para los seres vivos y es limpia, eficiente y muy agradable (Eclesiastés 11:7).
3 Sin embargo, aunque su vida depende de él, la mayoría de las personas dan por sentado el Sol y por ello pierden de vista las lecciones que nos enseña. La Biblia dice lo siguiente de Jehová: “Preparaste la lumbrera, [...] el sol” (Salmo 74:16). En efecto, este astro honra a Jehová, “el Hacedor del cielo y de la tierra” (Salmo 19:1; 146:6). Pero no es más que uno de los incontables cuerpos celestes que nos revelan el inmenso poder creador de Dios. Examinemos algunos con más detalle y luego dirijamos nuestra atención a la Tierra y la vida que alberga.
“Levanten los ojos a lo alto y vean”
4 Como es sabido, el Sol es una estrella. Parece mayor que las que vemos de noche porque, comparado con ellas, está cerca de nosotros. ¿Cuánta potencia tiene? En su núcleo registra temperaturas de unos 15.000.000 °C. Si sacáramos de allí un fragmento del tamaño de la cabeza de un alfiler y lo trajéramos a la Tierra, tendríamos que alejarnos de él 140 kilómetros para no recibir daños. En efecto, el Sol emite cada segundo una energía equivalente a la explosión de centenares de millones de bombas atómicas.
5 Este cuerpo estelar es enorme: un millón trescientas mil veces mayor que la Tierra. ¿Es una estrella excepcionalmente grande? No; de hecho, los astrónomos la denominan enana amarilla. Cuando el apóstol Pablo escribió que “estrella difiere de estrella en gloria”, no tenía forma de saber lo acertadas que eran aquellas palabras divinamente inspiradas (1 Corintios 15:41). Por citar un caso: existe una tan colosal que si la colocáramos donde se encuentra el Sol, la Tierra quedaría en su interior. Si hiciéramos lo mismo con otro de tales gigantes, abarcaría Saturno, planeta que está tan lejos del nuestro, que una nave espacial tardó cuatro años en llegar allí a pesar de desplazarse cuarenta veces más rápido que una bala disparada desde una pistola potente.
6 Pero más impresionante que el tamaño de las estrellas es su cantidad. La Biblia indica que son casi innumerables, tan difíciles de contar como “la arena del mar” (Jeremías 33:22). Esta afirmación implica que existen muchas más de las que vemos a simple vista. A fin de cuentas, si un escritor bíblico, como Jeremías, hubiese tratado de contarlas de noche, no habría pasado de unos tres millares, pues esas son las que alcanza a ver el ojo humano en el cielo despejado. Dicha cifra sería comparable al número de granos de un puñado de arena. Pero lo cierto es que hay una cantidad abrumadora, como la arena del mar.* ¿Quién sería capaz de calcularla?
Incontables estrellas y galaxias
‘A todas ellas las llama por nombre’
7 Isaías 40:26 da la respuesta: “Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre”. Y Salmo 147:4 dice: “Está contando el número de las estrellas”. ¿Cuántas son? No es fácil contestar esta pregunta. Según ciertos astrónomos, solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea, hay más de cien mil millones.* Pero existen muchas más galaxias, que con frecuencia contienen cantidades aún mayores. ¿Cuántas galaxias hay? Los cálculos de los astrónomos oscilan entre cincuenta mil millones y ciento veinticinco mil millones. Así pues, el hombre ni siquiera puede determinar su cifra exacta, y mucho menos cuántos miles de millones de estrellas albergan. Jehová, en cambio, sí lo sabe y, lo que es más, da nombre a cada una de ellas.
8 Nuestro temor reverencial crece aún más al reflexionar sobre las dimensiones de las galaxias. Por ejemplo, se calcula que la Vía Láctea mide en sentido transversal 100.000 años luz, lo que quiere decir que un haz de luz (que viaja vertiginosamente, a 300.000 kilómetros por segundo) tardaría cien mil años en atravesarla de punta a punta. Y hay galaxias muchísimo mayores. Las Escrituras señalan que Jehová ‘extiende’ los vastos cielos como si fueran simple tela (Salmo 104:2). Él también regula los movimientos de tales creaciones: desde la más ínfima partícula de polvo interestelar a la más grandiosa galaxia, todo se mueve conforme a leyes físicas formuladas y aplicadas por Dios (Job 38:31-33). De ahí que los científicos hayan comparado sus precisos movimientos a la compleja coreografía de un ballet. Pensemos ahora en su Hacedor. ¿No sentimos una gran admiración por el Dios que posee tan inmenso poder creador?
“El Hacedor de la tierra por su poder”
9 El poder creador de Jehová resulta manifiesto en nuestro hogar, la Tierra, que fue colocada con sumo cuidado en el vasto universo. Algunos científicos creen que muchas galaxias serían inhóspitas para un planeta con vida como el nuestro. Es patente que buena parte de la Vía Láctea no está preparada para albergar seres vivos. El centro registra altos niveles de radiación y se halla abarrotado de estrellas, que muchas veces casi chocan al entrecruzarse. Por otro lado, los bordes carecen de muchos elementos esenciales para la vida. El sistema solar ocupa una ubicación ideal, a salvo de estas circunstancias extremas.
10 La Tierra cuenta con un protector lejano, pero descomunal: Júpiter. Este planeta es más de mil veces mayor que el nuestro y ejerce una potentísima fuerza gravitatoria. ¿Con qué resultado? Absorbe o desvía los objetos que surcan el espacio a alta velocidad. Los científicos creen que, de no ser por él, recibiríamos una lluvia de gigantescos proyectiles cuya intensidad sería diez mil veces mayor que la actual. Más cerca de nuestro hogar contamos con un satélite fuera de lo común: la Luna. Además de ser un hermoso “punto de luz”, mantiene constante la inclinación de nuestro planeta, la cual explica la existencia de estaciones estables y predecibles, así como muy propicias para la vida.
11 Todos los detalles del diseño de la Tierra dan testimonio del poder creador de Jehová. Así, cuenta con un escudo protector: la atmósfera. El Sol emite tanto rayos beneficiosos como de carácter letal. Pues bien, cuando estos últimos inciden en las regiones superiores de la atmósfera, el oxígeno se convierte en ozono y se forma una capa que absorbe la mayoría de esta radiación. En efecto, el planeta está resguardado por una cubierta.
12 Este no es más que un aspecto de la atmósfera, compleja mezcla de gases que resulta idónea para las criaturas que viven en la corteza terrestre o cerca de ella. Otra maravilla atmosférica es el ciclo del agua. Cada año, el sol evapora de nuestros mares y océanos más de 400.000 kilómetros cúbicos de agua, que se eleva formando nubes, las cuales circulan por todo el planeta gracias a los vientos. El agua, que ya se encuentra filtrada y depurada, cae como lluvia, nieve y hielo, y de este modo reabastece los depósitos del preciado líquido. Es tal como dice Eclesiastés 1:7: “Todos los torrentes invernales salen al mar; no obstante, el mar mismo no está lleno. Al lugar para donde salen los torrentes invernales, allí regresan para poder salir”. Solo Jehová pudo haber puesto en marcha semejante ciclo.
13 Dondequiera que hay vida vemos muestras innegables del poder creador de Jehová: desde las enormes secuoyas de más de treinta pisos de alto hasta las plantas microscópicas que llenan el mar y nos brindan gran parte del oxígeno que respiramos. Incluso el terreno rebosa de vida: lombrices, hongos y microbios, cuya compleja cooperación facilita el crecimiento de las plantas. Con todo acierto dice la Biblia que el suelo tiene poder (Génesis 4:12).
14 Sin duda, Jehová es “El Hacedor de la tierra por su poder” (Jeremías 10:12). Este atributo resulta evidente aun en sus creaciones más diminutas. Para hacernos una idea: si pusiéramos lado a lado un millón de átomos, no alcanzarían el grosor de un cabello. Y aunque ampliáramos un átomo al tamaño de un edificio de catorce pisos, el núcleo sería tan pequeño como un grano de sal situado en el séptimo piso. Sin embargo, en este ínfimo núcleo radica la imponente energía que desatan las explosiones atómicas.
“Toda cosa que respira”
15 La abundancia de vida animal constituye otra prueba elocuente del poder creador de Jehová. El Salmo 148 enumera muchas cosas que lo alaban, entre las que el versículo 10 incluye “animales salvajes y animales domésticos todos”. A fin de mostrar la razón por la que el ser humano debe temerle, en cierta ocasión Dios le habló a Job de criaturas tales como el león, la cebra, el toro salvaje, Behemot (el hipopótamo) y Leviatán (al parecer, el cocodrilo). ¿Cuál era la lección? Si el hombre siente temor ante estas criaturas fuertes, temibles e indomables, ¿cómo debería sentirse ante el Hacedor de tales obras? (Job, capítulos 38-41.)
16 Salmo 148:10 también habla de “pájaros alados”. Pensemos tan solo en cuántas variedades existen. Jehová le mencionó a Job el avestruz, que “se ríe del caballo y de su jinete”. En efecto, aunque no vuela, esta ave de dos metros y medio de altura corre a una velocidad de hasta 65 kilómetros por hora y llega a abarcar cuatro metros y medio en una sola zancada (Job 39:13, 18). El albatros, por su parte, pasa la mayor parte del tiempo sobrevolando el océano, gracias a sus alas de tres metros de envergadura. Este extraordinario planeador se desplaza durante horas por el aire sin dar un solo aleteo. Muy diferente es el colibrí abeja, el pájaro más pequeño del planeta, que con tan solo cinco centímetros de longitud llega a batir las alas ochenta veces por segundo. Además, los colibríes en general no solo relucen como pequeñas gemas aladas, sino que son capaces de quedarse suspendidos en el aire, como un helicóptero, e incluso volar hacia atrás.
17 Salmo 148:7 dice que hasta los “monstruos marinos” alaban a Jehová. Pensemos en el que mucha gente considera el animal más grande que haya vivido en el planeta: la ballena azul. Este “monstruo” de las profundidades llega a superar los 30 metros de longitud y alcanza a pesar tanto como treinta elefantes adultos juntos. De hecho, la lengua tiene el peso de uno de estos paquidermos. El corazón, del tamaño de un automóvil pequeño, mantiene un ritmo de solo nueve latidos por minuto, frente a los 1.200 del corazón del colibrí. Uno de los vasos sanguíneos de este cetáceo es tan grande que un niño podría gatear por su interior. En nuestro caso, el corazón seguramente nos impulsa a hacernos eco de la exhortación que cierra el libro de los Salmos: “Toda cosa que respira... alabe a Jah” (Salmo 150:6).
Lecciones que aprendemos del poder creador de Jehová
18 ¿Qué nos enseña el uso que da Jehová a su poder creador? La diversidad que manifiesta la naturaleza nos llena de asombro. Un salmista exclamó: “¡Cuántas son tus obras, oh Jehová! [...] La tierra está llena de tus producciones” (Salmo 104:24). ¡Qué gran verdad! La biología ha catalogado más de un millón de especies que pueblan el mundo, aunque hay opiniones de que pudieran ser diez millones, treinta millones o incluso más. A diferencia del hombre, cuya capacidad artística e imaginativa sufre bloqueos temporales, Jehová posee una creatividad —la facultad de inventar y crear cosas nuevas muy diversas— claramente inagotable.
19 Al examinar qué uso le da Jehová a su poder creador, aprendemos una lección sobre su soberanía. La designación “Creador” lo distingue de cuanto existe en el universo, todo lo cual es “creación” suya. Ni siquiera el Hijo unigénito de Jehová, quien actuó como “obrero maestro” durante la creación, recibe nunca en las Escrituras el título de Creador o Cocreador (Proverbios 8:30; Mateo 19:4). Más bien, es “el primogénito de toda la creación” (Colosenses 1:15). La posición que ocupa Jehová como Creador le otorga el derecho intrínseco a ejercer en exclusiva su poder soberano en todo el universo (Romanos 1:20; Revelación [Apocalipsis] 4:11).
20 ¿Ha dejado Jehová de ejercer su poder creador? Pues bien, la Biblia señala que cuando terminó sus labores del sexto día de la creación, “procedió a descansar en el día séptimo de toda su obra que había hecho” (Génesis 2:2). El apóstol Pablo indicó que el séptimo “día” se extiende a lo largo de milenios, pues aún se hallaba en curso en sus tiempos (Hebreos 4:3-6). Pero ¿implica el verbo “descansar” que Jehová dejara por completo de realizar labor alguna? No, pues él no deja nunca de trabajar (Salmo 92:4; Juan 5:17). Por tanto, el citado descanso debe referirse al cese de las labores de creación material que tenían lugar en la Tierra. Sin embargo, ha continuado sin interrupción la obra divina de cumplir Sus propósitos, lo que incluye inspirar las Santas Escrituras e incluso producir “una nueva creación”, como veremos en el capítulo 19 (2 Corintios 5:17).
21 Cuando termine su día de descanso, Jehová tendrá razón para señalar que todo lo que ha realizado en la Tierra es “muy bueno”, tal como hizo al final de los seis días creativos (Génesis 1:31). Queda por ver el uso que decida dar después a su infinito poder creador, que en cualquier caso estamos seguros de que nos seguirá fascinando. La creación continuará enseñándonos lecciones sobre Jehová por toda la eternidad (Eclesiastés 3:11). Y cuanto más aprendamos acerca de nuestro Gran Creador, tanto mayor será el temor reverencial que le tendremos y tanto más cerca nos sentiremos de él.
[Notas]
Para asimilar mejor tan astronómica distancia, pensemos en que, a una velocidad de 160 kilómetros por hora y sin detenerse las veinticuatro horas del día, un automóvil tardaría en recorrerla más de cien años.
Hay quienes creen que en tiempos bíblicos existían telescopios rudimentarios, pues, según ellos, ¿de qué otro modo habrían sabido que el número de estrellas nos resulta incalculable? Tales teorías infundadas no tienen para nada en cuenta a Jehová, el Autor de la Biblia (2 Timoteo 3:16).
Pensemos en cuánto tiempo tardaría una persona en contar solo 100.000 millones de estrellas: a un ritmo de una por segundo, las veinticuatro horas del día, le tomaría tres mil ciento setenta y un años.
Preguntas para meditar
Salmo 8:3-9 ¿Qué lección de humildad nos da la creación?
Salmo 19:1-6 ¿A qué nos debe incitar el poder creador de Jehová, y por qué razón?
Mateo 6:25-34 ¿Cómo nos ayuda a combatir la ansiedad y a fijar las prioridades meditar en el poder creador de Jehová?
Hechos 17:22-31 ¿Cómo nos enseña el uso que da Dios al poder creador que la idolatría está mal y que él está cerca de nosotros?
[Preguntas del estudio]
 1, 2. ¿Cómo demuestra el Sol el poder creador de Jehová?
 3. ¿De qué importante verdad da testimonio el Sol?
 4, 5. ¿Qué potencia tiene el Sol, cuál es su tamaño y cómo es en comparación con otras estrellas?
 6. ¿Cómo indica la Biblia que el número de estrellas resulta extraordinario para el ser humano?
 7. a) Indique el número aproximado de estrellas que contiene la Vía Láctea y si es comparativamente elevado. b) ¿Por qué es significativo que a los astrónomos les resulte difícil contar las galaxias, y qué nos enseña este hecho sobre el poder creador de Jehová?
 8. a) ¿Cómo ilustraría las dimensiones de la Vía Láctea? b) ¿Cómo regula Jehová los movimientos de los cuerpos celestes?
 9, 10. ¿Cómo evidencia el poder de Jehová la ubicación de la Tierra, Júpiter, la Luna y el sistema solar?
11. ¿Cómo está preparada la atmósfera como escudo protector?
12. ¿Cómo ilustra el ciclo del agua el poder creador de Jehová?
13. ¿Qué muestras del poder del Creador vemos en la vegetación y el terreno?
14. ¿Qué energía se halla latente aun en el minúsculo átomo?
15. ¿Qué lección enseñó Jehová a Job al hablar de varios animales salvajes?
16. ¿Qué le impresiona más de algunas creaciones aladas de Jehová?
17. ¿Qué tamaño alcanza la ballena azul, y a qué conclusión lógica deberíamos llegar al examinar la creación animal de Jehová?
18, 19. ¿Cuánta diversidad existe entre los seres que ha creado Jehová en nuestro planeta, y qué nos enseña la creación sobre Su soberanía?
20. ¿En qué sentido ha descansado Jehová desde que terminó su creación terrestre?
21. ¿Cómo influirá eternamente el poder creador de Jehová en los seres humanos fieles?
[Ilustración de la página 48]
Jehová ‘preparó la lumbrera, el sol’
[Ilustración de la página 49]
‘A todas ellas las llama por nombre’

Sitio Oficial de los Testigos de Jehová:

Visite www.jw.org/es
 

Cántico 15 de los Testigos de Jehová:


Tuesday, April 08, 2014

Abuela Diana y nieto Yan Alberto:


Una fe más fuerte que la desgracia:


Beneficios de la muerte de Jesucristo:

Preguntas sobre la Biblia

Tomado de Jw.org
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¿Cómo nos ha beneficiado la muerte de Jesús?

Cuando Dios creó a los seres humanos, quería que vivieran para siempre en la Tierra, sin enfermedades ni muerte. No obstante, el primer hombre, Adán, desobedeció a Dios y perdió esa oportunidad. Como todos somos hijos de Adán, heredamos la muerte (Romanos 5:8, 12; 6:23). Jehová, el Dios verdadero, envió a su Hijo a la Tierra a morir y recuperar lo que había perdido el primer hombre. (Lea Juan 3:16.)
Jesús murió a fin de que pudiéramos vivir para siempre en la Tierra. ¿Cómo se imagina usted la vida eterna?
Gracias a que Jesús murió, nuestros pecados pueden ser perdonados y existe de nuevo la posibilidad de vivir para siempre en la Tierra. La Biblia nos da una idea de cómo será la vida sin vejez, enfermedades ni muerte. (Lea Isaías 25:8; 33:24 y Revelación [Apocalipsis] 21:4, 5.)

¿Cómo debemos recordar la muerte de Jesús?

La noche antes de morir, Jesús les dijo a sus discípulos que conmemoraran, o recordaran, su muerte con una ceremonia sencilla. Celebrarla cada año nos ayuda a meditar en lo mucho que nos quieren Jesús y Jehová. (Lea Lucas 22:19, 20 y 1 Juan 4:9, 10.)
Este año, el aniversario de la muerte de Jesús será el lunes 14 de abril, después de la puesta del Sol. Lo invitamos a asistir. Los testigos de Jehová de su localidad le darán más información. (Lea Romanos 1:11, 12.)

Diana Margarita y su esposo Luis Ruiz Borrego:


Poema de mi hermana:

 
    1. "MI PEQUEÑO PROBLEMA" by:bohemiaperegrina

      Mi problema es pequeño,
      mi problema no es grande,
      mi problema es perderte,
      mi problema es que es tarde.

      Esto no es un problema
      es mas bien un desastre
      es mirarme a las manos...
      tan vacías , cual fraude.

      Que hacer con mi problema
      si el problema no es grande?
      es un problema de esos
      que te roban el aire.

      Este problema mío
      no es problema de nadie
      tampoco es un problema
      que sea irremediable.

      Cuando llegue la noche
      y el problema se alargue
      te buscare' en las lunas
      me sentire' culpable.

      Culpable de un problema
      que no lo entiende nadie
      porque solo lo saben
      los cielos y los mares.
  • Diana y el hermanito Ramiro:


    Diana y su sister de fe Lupita de México:


    Diálogo Literario:

    Como andas, hermanita. Veo que te expandes y realizes en la Poesía. Qué bueno!. Ves que puede salvarnos?
    jijijiji hay Margot! tienes cada cosas, hago mis ensayos de cada inspiracion, contigo cuento , para ver si algun dia me guias y puedo publicar el poemario, pues no entiendo los pasos ni las reglas del juego, nadie te dice nada en concreto, todos son rodeos, ya sabes. Son muy buenos para mentir.
    Sabes que es así. Lo tengo por experiencia. Por eso escojo la salvaci►2n de Jehov►0 aunque en complicidad con mi Literatura. ellos me liberan!.
    De acuerdo, pero tienes un don y lo puedes usar en tu día a día.
    Lo he intentado, pero ya sabes. Ojal►0 tú lo logres!
    Perseverancia, creo que es la solucion, sin poner un dolar si no hay nada claro.
    Está bien. Has ido a las librerias de Miami?
    Todavia no, nececito informacion no se ni patentar mis derechos de autor.
    Eso cuesta. Te pueden estafar!
    Tengo entendido que el hecho de estar publicando en Internet equivale ya a Derecho de Autor.
    La otra variante es que te envies tu misma por correo tus obras y que te lleguen a tu propia direccion con el matasek
    matesello.
    Pero se corre tambien el riesgo del plagio, dado el caso de un poema muy bueno.
    Eso también es verdad!. Tu estas en Miami. Ve a la Biblioteca. Averigua. Contacta con Escritores ahí para que te orienten!
    Yo en realidad le saqué el pie a esas cosas, aunque no paro de escribir y autopublicarme de gratis. No confío en nada humano!
    a mi me publica y me sostiene Jehová y nada me falta!.
    Nada básico, esencial.
    Que es el matasello? Escritores no confio en ninguno, y el ego es enorme no se si eso sera' normal.
    Los escritores casi todos son egocéntricos, máxime si son mundanos.Los artistas en general lo son. El matasellos es el cuño que pone el correo. Adela te podría explicar major eso.

    Con ella es dificil hablar, sera' por su problema de salud. hace un tiempo le pregunte' al respecto y no me quedo' abierta ninguna posibilidad, esta' tambien desfraudada, pienso yo.
     
    Repasa Proverbios 27:11-12.
    asi es, ella tampoco lo ha logrado y se refugia en Jehová!
    El mundo (literario y general) es dominado por Satán, no por Dios. No vale la pena!
    eso no impide que una escriba y que lo haga con más calidad cada día y hasta lo dé a conocer!
    Si lo pones en blogs, en Faceboock, en Twiter...quién podrá negar que eres la autora, sobre todo si tiene tu firma real y no un seudónimo?.
    Se sabio hijo mio y alegra mi corazon. y tendre' que responder al que me agravie. Eel avisado ve el mal y se esconde: mas los simples pasan y llevan el daño.
    así es, hermanita. No hay de otra.


    otra.
    Amen.
    Cierto uso el nombre "artistico de Bohemia mas dejo bien claro mi verdadero nombre.
    Haces muy bien. Mira, metí ya esta conversación interesante en mi blog y hasta puse una foto que me acabo de tirar en mi Laptop?. Me salió casi casualmente!. ve a mi blog!.
    Fin de la conversación
     
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    Situación de Venezuela:


    Monday, April 07, 2014

    Poesía cubana:


    Del blog Segunda Cita:

    viernes, 4 de abril de 2014


    Quince canciones

    1
    La Canción de la Trova
    Es la canción con la que me autodefiní. No era baladista ni cantautor, como dictaba la moda, sino trovador, como los antiguos, como Sindo Garay y Miguel Matamoros.

    2
    La Era Está Pariendo un Corazón
    Es la primera que me inspira el Che, y se convierte en suceso interpretada por Omara Portuondo. También es la primera que trasciende las fronteras de Cuba: el argentino Pino Solanas la incluye en su documental “La Hora de los Hornos”.

    3
    Canción del Elegido
    Creo que está entre las canciones donde cristalizó una suerte de lenguaje personal. También fue la primera que el pueblo cubano incluyó en su argot. Cuando alguien preguntaba “¿Cómo estás?”, a veces se decía: “Aquí, matando canallas...” No en balde fue también la primera que hicieron suya los rumberos.

    4
    Epistolario del Subdesarrollo
    No fue la primera canción crítica que hice, pero fue de las más escandalosas e incomprendidas. Varias veces me echaron a la calle por cantarla. Pocos vieron que tras aquella diatriba contra nuestras miserias locales había un desgarrado nivel de autoexigencia y un desafío al llamado primer mundo.

    5
    Esta Canción
    Es la más descarnada. La hice el día que cumplí 21 años, durante un decepcionante festival de la canción en Varadero. Quedé tan agotado y vacío que nunca más intenté algo parecido, como una experiencia por la que sólo se transita una vez.

    6
    Ojalá
    Recuerdo la mañana en que la estaba escribiendo, en el “Playa Girón”. Emilia fue la llave de ingreso a aquella música y palabras vertiginosas. Era un momento intenso, una conciencia plena de lo que estaba hallando. Andaba y desandaba los dos metros y medio del camarote con la guitarra sobre el pecho, cantando aquella aparición, chocando con todo, con la vista nublada. Entonces no entendía aquellos sentimientos de fiera enjaulada. Al cabo de los años, viendo la respuesta que Ojalá provoca en tantos públicos, me pregunto cómo aquella mañana tan solitaria de alta mar pudo llegar hasta el futuro.

    7
    Playa Girón
    Fue la primera vez que jugué a hacer una canción panfletaria para desarticular esa categoría, explicitando el proceso de elaboración. Estuve a punto de titularla “Arte Poética”, pero le dejé “Playa Girón” en homenaje a aquellos pescadores que libraban una batalla en cierto sentido tan crucial como la de Bahía de Cochinos.

    8
    Oleo de Mujer con Sombrero
    Soy culpable de haberla separado de sus hermanas, porque es la segunda de la tetralogía "Exposición de mujer con sombrero". Junto con Ojalá, La Maza y algunas otras, es de las canciones que más piden. Pasan cosas fabulosas con ella: la gente se enamora. En ese sentido es lo más cercano a la función de un bolero que he conseguido.

    9
    El Papalote
    Le guardo un especial cariño porque describe recuerdos de infancia en mi pueblo y la vida de aquel hombre, que hacía papalotes y que al cabo de los años me hizo comprender a la gente anónima que es importante para los niños. En realidad trata de muchos temas; entre ellos hay un toque a la discriminación racial, sin subrayarlo, que es parte de un viejo propósito que siempre tuve: hablar de cosas cruciales como si fuera sin querer, sin ser didáctico, sesgadamente, como la mayoría de las veces nos enseña la vida real.

    10
    Pequeña Serenata Diurna
    Entre varias canciones mías donde lo personal y lo colectivo se funden, esta creo que es la que mejor lo consigue, por su transparencia. Creo que fue un resumen, tras hacer otros muchos intentos, entre los que también pudiera contarse Te Doy Una Canción. Usé la paráfrasis de un título de Mozart porque creí encontrarme ante el mismo dilema que él en su Pequeña Música Nocturna: nombrar cosas grandes en un espacio ínfimo.

    11
    Sueño con Serpientes
    “Es una canción sin familia”, me dijo Sabina, y quizá tenía razón. La escribí de madrugada, porque la soñé: soñé las serpientes tragándome y soñé la música medio árabe que tiene, con el bajo en clave de son y todo. La cita de Bretch se la puse como brújula, porque si hoy resulta misteriosa, cuando la hice era desconcertante. Entonces parecía demasiado críptica, y yo necesitaba de un recurso para darle sentido. Y confieso que el sabio de Bretch empezó su ayuda por mi mismo.

    12
    Rabo de Nube
    La escribí en la ciudad de México, a fines de los 70, una tarde en que me quedé solo en la casa de un amigo que nos daba albergue, a Noel Nicola y a mí. Pero la tenía escrita en la percepción desde que era niño y la había intentado varias veces. En Girón-Preludio le pasé la mano, pero la dejé ir. Me parece que todo el que ha sido niño y ha visto un tornado, ha sentido fascinación por el poder de la naturaleza. En Cuba la gente del campo les llama rabo de nube. Lo demás es crecer, vivir el mundo y darse cuenta de lo necesarios que serían, si barrieran con todas las tristezas. Para mi esta canción significa comunicarme con un sentimiento de todos, seamos de donde seamos y pensemos como pensemos. Algunos jazzistas se han fijado en ella: hay versiones de Charles Lloyd, de Chucho Valdés, de Charlie Hyden y de otros.

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    Unicornio
    Cuando apareció la canción, el diario “El Mercurio”, de Chile, hizo una encuesta preguntando qué era el unicornio para cada entrevistado. Isabel Parra me trajo la página y leerla fue estremecedor. Cuánta razón había en cada una de las interpretaciones: una señora hablaba de su esposo muerto, una niñita lloraba su cachorro perdido... Creo que descubriendo todo aquello me di cuenta de lo que había escrito. Con Unicornio sucedieron otras cosas extrañas: la escribí a finales de 1980, o en enero del 81, no recuerdo. Lo que sí sé es que el disco fue editado en el 82. Y resultó que el año siguiente, 1983, fue nombrado como año mundial del unicornio por la UNESCO. Entonces comenzaron a aparecer libros, almanaques, agendas, y hasta se hicieron peregrinaciones al museo de Los Claustros, en New York, donde se encuentran los cincos famosos tapices de los unicornios. Para colmo, unos pocos meses después, un ingeniero genético inglés consiguió un cabrito con un solo cuerno en la frente. Todo eso fue, y sigue siendo, un gran misterio para mi.

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    Oh Melancolía
    Era una canción que necesitaba hacer. Llevaba años trabajando con Afrocuba, dándole preferencia a los ritmos, y mi espíritu añoraba la lírica. El tema se me ocurrió en un ensayo que detuve inmediatamente, para correr a mi casa a desarrollarlo. No me fue fácil, estuve tres meses dándole vueltas. Pero uno acaba sabiendo reconocer cuando tiene cierto tipo de materia prima entre manos y entonces no ceja. Puse en práctica todo lo que sabía, pero afortunadamente el tema mismo era algo que no sabía, que me había inducido el azar. Y el azar es una de las fuerzas más descomunales de la naturaleza. Según los físicos, de ahí nacen las singularidades, como el Big-Bang... Bueno, está claro que no creé el universo con Oh Melancolía, pero mi modesto universo musical creció con ella.

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    Casiopea
    Cintio Vitier y Fina García Marruz me dijeron que era la canción que más les atraía de “Rodríguez”. Qué satisfacción sentí. Porque a mi me pasaba lo mismo. El tema de los exilios. Todos somos exiliados de algo. La misma vida se encarga de exiliarnos de sitios como la niñez. Qué elemental y qué controvertido. Casiopea y Ala de Colibrí son de esas canciones que por momentos se me escapan (hay otras), y puede que algún día les descubra  otros significados, como me pasó con Unicornio. Esta ignorancia de mi mismo me ha llevado a pensar que acaso soy un mostrador de sugerencias, porque el mundo se encarga de completar la dimensión de lo que expongo. Es probable que mi utilidad consista en ser vehículo, herramienta de la que algo se sirve para que la gente no olvide aspectos de sí misma.