Poema de Género de Diana Margarita Cantón Martínez.
Lo inventé perfecto y justiciero-
pero era de polvo-como yo.
Lo inventé pureza y redención-
pero era cobarde-como yo.
Le inventé lejano, casi intocable, luz-
pero era de carne oscura-como yo.
Quise su beso tan sublime-
el que no dio-,
mas pensó en los labios
y en el sexo-más que yo.
Siempre lo busqué
sin dar con él.
No lo compré,
ni me vendí.
Nunca me dio ni una flor
y yo lo colmé de flora y fauna,
de astros y pañuelos y poemas.
No es eso Amor.
Siempre lo puse
en un santuario.
Lo adoré descalza y pobre.
Mas cuando me dio agua-
no era de vida.
Nunca lo engañé,
no hice promesas.
Estaba en una trampa-
como yo.
Que no se me enfade.
Su corazón es frágil-
como el mío.
Por mi y por él
yo me jugué "la Patria",
el empleo y tantas cosas
pequeñas ( las más grandes).
Amé su tierra,
pero yo era extranjera-
sin saberlo.
El está triste-
y yo también.
Tiene tierra
y yo veleta.
Cuál es más rico.
Cuál es más pobre.
El Cristo de barro roto.
Yo María Magdalena:
pura Lágrima en gozo.
Lo inventé perfecto y justiciero-
pero era de polvo-como yo.
Lo inventé pureza y redención-
pero era cobarde-como yo.
Le inventé lejano, casi intocable, luz-
pero era de carne oscura-como yo.
Quise su beso tan sublime-
el que no dio-,
mas pensó en los labios
y en el sexo-más que yo.
Siempre lo busqué
sin dar con él.
No lo compré,
ni me vendí.
Nunca me dio ni una flor
y yo lo colmé de flora y fauna,
de astros y pañuelos y poemas.
No es eso Amor.
Siempre lo puse
en un santuario.
Lo adoré descalza y pobre.
Mas cuando me dio agua-
no era de vida.
Nunca lo engañé,
no hice promesas.
Estaba en una trampa-
como yo.
Que no se me enfade.
Su corazón es frágil-
como el mío.
Por mi y por él
yo me jugué "la Patria",
el empleo y tantas cosas
pequeñas ( las más grandes).
Amé su tierra,
pero yo era extranjera-
sin saberlo.
El está triste-
y yo también.
Tiene tierra
y yo veleta.
Cuál es más rico.
Cuál es más pobre.
El Cristo de barro roto.
Yo María Magdalena:
pura Lágrima en gozo.