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Wednesday, April 03, 2013

Lucas 7 al 9:

7 Cuando él hubo acabado todos sus dichos a oídos del pueblo, entró en Capernaum.+ 2 Ahora bien, el esclavo de cierto oficial del ejército,* a quien este apreciaba mucho, se hallaba mal y estaba a punto de morir.+ 3 Habiendo oído acerca de Jesús, envió a él algunos ancianos de los judíos a pedirle que viniera a sacar de peligro a su esclavo. 4 Entonces los que vinieron a Jesús se pusieron a suplicarle solícitamente,* diciendo: “Es digno de que le otorgues esto, 5 porque ama a nuestra nación,+ y él mismo nos edificó la sinagoga”. 6 De modo que Jesús partió con ellos. Pero no estando él lejos de la casa, el oficial del ejército ya había enviado unos amigos a decirle: “Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres debajo de mi techo.+ 7 Por esto no me consideré digno de ir a ti. Mas di tú la palabra, y sea sanado mi sirviente. 8 Porque yo también soy hombre puesto bajo autoridad, que tengo soldados bajo mí, y digo a este: ‘¡Vete!’, y se va, y a otro: ‘¡Ven!’, y viene, y a mi esclavo: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”.+ 9 Pues bien, al oír estas cosas Jesús se maravilló de él, y se volvió a la muchedumbre que le seguía y dijo: “Les digo: Ni siquiera en Israel he hallado fe tan grande”.+ 10 Y los que habían sido enviados, al volver a la casa, hallaron al esclavo en buena salud.+
11 Poco después de esto* viajó a una ciudad llamada Naín, y sus discípulos y una gran muchedumbre viajaban con él. 12 Al acercarse él a la puerta de la ciudad, pues ¡mira!, sacaban a un muerto,+ el hijo unigénito*+ de su madre. Además, ella era viuda. También estaba con ella una muchedumbre bastante numerosa de la ciudad. 13 Y cuando el Señor* alcanzó a verla, se enterneció+ por ella, y le dijo: “Deja de llorar”.+ 14 En seguida se acercó y tocó el féretro, y los que lo llevaban se detuvieron, y él dijo: “Joven, yo te digo: ¡Levántate!”.*+ 15 Y el muerto se incorporó y comenzó a hablar, y él lo dio a su madre.+ 16 Entonces el temor+ se apoderó de todos, y se pusieron a glorificar a Dios, diciendo: “Un gran profeta+ ha sido levantado entre nosotros”, y: “Dios ha dirigido su atención a su pueblo”.+ 17 Y estas noticias respecto a él se extendieron por toda Judea y por toda la comarca.
18 Ahora bien, los discípulos de Juan le informaron acerca de todas estas cosas.+ 19 Entonces Juan mandó llamar a ciertos dos de sus discípulos y los envió al Señor* a decir: “¿Eres tú Aquel Que Viene, o hemos de esperar a uno diferente?”.*+ 20 Cuando llegaron a él, los varones dijeron: “Juan el Bautista nos despachó a ti a decir: ‘¿Eres tú Aquel Que Viene, o hemos de esperar a otro?’”.* 21 En aquella hora él curó a muchos de enfermedades+ y de penosas dolencias y de espíritus inicuos, y concedió a muchos ciegos el favor de ver. 22 Por lo tanto, en respuesta dijo a los [dos]: “Vayan,+ informen a Juan lo que vieron y oyeron: los ciegos+ reciben la vista, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos son levantados, a los pobres se anuncian+ las buenas nuevas.+ 23 Y feliz es el que no haya tropezado a causa de mí”.+
24 Cuando los mensajeros de Juan se hubieron ido, él comenzó a decir a las muchedumbres respecto a Juan: “¿Qué salieron a contemplar en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento?+ 25 Entonces, ¿qué salieron a ver? ¿A un hombre vestido de suaves prendas exteriores?+ ¡Si los que visten con esplendor y existen en lujo están en casas reales!+ 26 Verdaderamente, pues, ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta?+ Sí, les digo, y mucho más que profeta.+ 27 Este es aquel acerca de quien está escrito: ‘¡Mira! Envío a mi mensajero delante de tu rostro,+ que preparará tu camino delante de ti’.+ 28 Les digo a ustedes: Entre los nacidos de mujer ninguno hay mayor+ que Juan; pero el que sea de los menores en el reino de Dios es mayor que él”.+ 29 (Y todo el pueblo y los recaudadores de impuestos, al oír [esto],* declararon justo a Dios,+ pues habían sido bautizados con el bautismo* de Juan.+ 30 Pero los fariseos y los versados en la Ley habían desatendido el consejo+ de Dios a ellos, pues no habían sido bautizados por él.)
31 “¿A quién, por lo tanto, compararé a los hombres de esta generación, y a quién son semejantes?+ 32 Son semejantes a los niñitos sentados en una plaza de mercado y que se dan voces unos a otros, y dicen: ‘Les tocamos la flauta, pero no danzaron; plañimos, pero no lloraron’.+ 33 Correspondientemente, Juan el Bautista ha venido sin comer pan ni beber vino, pero ustedes dicen: ‘Tiene demonio’.+ 34 El Hijo del hombre ha venido comiendo y bebiendo, pero ustedes dicen: ‘¡Miren! ¡Un hombre glotón y dado a beber vino, amigo de recaudadores de impuestos y pecadores!’.+ 35 De todos modos, la sabiduría+ queda probada justa por todos sus hijos”.+
36 Ahora bien, uno de los fariseos seguía invitándolo a comer con él. Por consiguiente, él entró en la casa+ del fariseo y se reclinó a la mesa. 37 Y ¡mira!, una mujer que era conocida en la ciudad como pecadora se enteró de que él estaba reclinado a la mesa en casa del fariseo, y trajo una cajita de alabastro+ llena de aceite perfumado 38 y, tomando una posición detrás, junto a sus pies, lloró y comenzó a mojarle los pies con sus lágrimas, y se los enjugaba con los cabellos de su cabeza. También, le besaba los pies tiernamente y se los untaba con el aceite perfumado. 39 Al ver esto, el fariseo que lo había invitado dijo dentro de sí: “Este hombre, si fuera profeta,+ conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora”.+ 40 Pero, respondiendo, Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. Él dijo: “Maestro, ¡dilo!”.
41 “Dos hombres eran deudores a cierto prestamista; el uno le debía quinientos denarios,*+ pero el otro cincuenta. 42 Cuando no tuvieron con qué pagar, él sin reserva perdonó+ a ambos. Por lo tanto, ¿cuál de ellos le amará más?” 43 Contestando, Simón dijo: “Supongo que será aquel a quien sin reserva le perdonó más”. Él le dijo: “Juzgaste correctamente”. 44 Con eso, se volvió a la mujer y dijo a Simón: “¿Contemplas a esta mujer? Entré en tu casa; no me diste agua+ para los pies. Pero esta mujer me ha mojado los pies con sus lágrimas y los ha enjugado con sus cabellos. 45 No me diste beso;+ pero esta mujer, desde la hora que entré, no ha dejado de besarme los pies tiernamente. 46 No me untaste la cabeza con aceite;+ pero esta mujer me ha untado los pies con aceite perfumado. 47 En virtud de esto, te digo, los pecados de ella, por muchos que sean, son perdonados,+ porque amó mucho; mas al que se le perdona poco, poco ama”. 48 Entonces le dijo a ella: “Tus pecados son perdonados”.+ 49 Ante esto, los que estaban reclinados a la mesa con él comenzaron a decir dentro de sí: “¿Quién es este hombre que hasta perdona pecados?”.+ 50 Pero él dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado;+ vete en paz”.+
8 Poco después iba viajando de ciudad en ciudad y de aldea en aldea, predicando* y declarando las buenas nuevas del reino de Dios.+ Y con él iban los doce, 2 y ciertas mujeres+ que habían sido curadas de espíritus inicuos y de enfermedades, María la llamada Magdalena, de quien habían salido siete demonios,+ 3 y Juana+ la esposa de Cuza, el intendente de Herodes, y Susana y muchas otras mujeres, que les ministraban de sus bienes.
4 Ahora bien, cuando se hubo reunido una gran muchedumbre junto con los que acudían a él de ciudad tras ciudad, habló por medio de una ilustración:+ 5 “Un sembrador salió a sembrar su semilla. Pues bien, al ir sembrando, parte de ella cayó a lo largo del camino y fue hollada, y las aves del cielo se la comieron.+ 6 Otra parte cayó sobre la masa rocosa, y, después de brotar, se secó por no tener humedad.+ 7 Otra parte cayó entre los espinos, y los espinos que crecieron con ella la ahogaron.+ 8 Otra parte cayó sobre la tierra buena, y, después de brotar, produjo fruto de a ciento por uno”.+ Al decir estas cosas, procedió a clamar: “El que tiene oídos para escuchar, escuche”.+
9 Pero sus discípulos se pusieron a preguntarle qué pudiera significar esta ilustración.+ 10 Él dijo: “A ustedes se les concede entender los secretos sagrados del reino de Dios, pero para los demás está en ilustraciones,+ para que, aunque estén mirando, miren en vano y, aunque estén oyendo, no capten el significado.+ 11 Bueno, la ilustración+ significa esto: La semilla es la palabra de Dios.+ 12 Los de a lo largo del camino son los que han oído,+ entonces viene el Diablo+ y quita la palabra de su corazón para que no crean y sean salvos.+ 13 Los de sobre la masa rocosa son los que, cuando la oyen, reciben la palabra con gozo, pero estos no tienen raíz; creen por un tiempo, pero en tiempo de prueba se apartan.+ 14 En cuanto a lo que cayó sobre los espinos, estos son los que han oído, pero, por ser arrebatados por las inquietudes y las riquezas y los placeres+ de esta vida, son completamente ahogados y no llevan nada a perfección.+ 15 En cuanto a lo que está en la tierra excelente, estos son los que, después de oír la palabra con un corazón excelente y bueno,+ la retienen y llevan fruto con aguante.+
16 ”Nadie, después de encender una lámpara, la cubre con una vasija o la pone debajo de la cama, sino que la pone en el candelero, para que los que entren vean la luz.+ 17 Porque nada hay escondido+ que no llegue a manifestarse, ni nada cuidadosamente ocultado que nunca llegue a saberse y nunca salga al descubierto.+ 18 Por lo tanto, presten atención a cómo escuchan; porque al que tiene, se le dará más,+ pero al que no tiene, aun lo que se imagina tener le será quitado”.+
19 Entonces vinieron hacia él su madre y sus hermanos,+ pero no podían llegar a él a causa de la muchedumbre.+ 20 Sin embargo, se le informó: “Tu madre y tus hermanos están de pie fuera, y quieren verte”.+ 21 En respuesta, les dijo: “Mi madre y mis hermanos son estos que oyen la palabra de Dios y la hacen”.+
22 En el transcurso de uno de los días, él y sus discípulos entraron en una barca, y él les dijo: “Pasemos al otro lado del lago”. De modo que se hicieron a la vela.+ 23 Pero, mientras navegaban, él se durmió. Ahora bien, una violenta tempestad de viento descendió sobre el lago, e iban llenándose de [agua] y estaban en peligro.+ 24 Por fin fueron a él y lo despertaron, diciendo: “¡Instructor, Instructor, estamos a punto de perecer!”.+ Despertándose, él reprendió+ al viento y al furor del agua, y estos se apaciguaron, y sobrevino una calma. 25 Entonces les dijo: “¿Dónde está su fe?”. Pero ellos, sobrecogidos de temor, se maravillaban, y se decían unos a otros: “¿Quién, realmente, es este, porque ordena hasta a los vientos y al agua, y le obedecen?”.+
26 Y arribaron al país de los gerasenos,* que está en el lado opuesto a Galilea.+ 27 Pero al salir él a tierra se encontró con él cierto varón de la ciudad, [uno] que tenía demonios. Y hacía mucho tiempo que no se ponía ropa, y no se quedaba en casa, sino entre las tumbas.+ 28 Al ver a Jesús, dio un grito y cayó delante de él, y en voz fuerte dijo: “¿Qué tengo que ver contigo,*+ Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes”.+ 29 (Porque él había estado ordenando al espíritu inmundo que saliera del hombre. Pues hacía mucho tiempo que lo tenía firmemente asido,+ y repetidas veces lo sujetaban con cadenas y grilletes, custodiado, pero él reventaba las ataduras y era impelido por el demonio a los lugares solitarios.) 30 Jesús le preguntó: “¿Cuál es tu nombre?”. Él dijo: “Legión”, porque muchos demonios habían entrado en él.+ 31 Y le suplicaban+ que no les ordenara irse al abismo.*+ 32 Pues bien, había una piara de cerdos+ bastante numerosa paciendo allí en la montaña; de modo que le suplicaron que les permitiera entrar en ellos.+ Y les dio permiso. 33 Entonces los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos, y la piara se precipitó por el despeñadero en el lago, y se ahogó.+ 34 Pero al ver los porquerizos lo que había sucedido, huyeron y lo informaron a la ciudad y a la región rural.+
35 Entonces salió la gente a ver lo que había sucedido, y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, vestido y en su cabal juicio, sentado a los pies de Jesús; y se llenaron de temor.+ 36 Los que lo habían visto les informaron cómo se le había devuelto la salud* al endemoniado.+ 37 Entonces toda la multitud de la comarca de los gerasenos* le pidió que se fuera de ellos, porque estaban poseídos de gran temor.+ Entonces él subió a la barca y se apartó. 38 Sin embargo, el varón de quien habían salido los demonios le rogaba [que lo dejara] continuar con él; pero él despidió al hombre, diciendo:+ 39 “Vuélvete a tu casa, y sigue contando qué cosas ha hecho Dios por ti”.+ Por consiguiente, este se fue, proclamando por todas partes de la ciudad qué cosas había hecho Jesús por él.+
40 Al volver Jesús, la muchedumbre lo recibió amablemente, porque todos estaban esperándolo.+ 41 Pero, ¡mira!, vino un varón, por nombre Jairo, y este varón era un presidente de la sinagoga. Y cayó a los pies de Jesús y se puso a suplicarle que entrara en su casa,+ 42 porque tenía una hija unigénita,* como de doce años, y esta se estaba muriendo.+
Mientras [Jesús] iba, las muchedumbres lo apretaban.+ 43 Y una mujer, que padecía flujo de sangre+ hacía doce años, y que no había podido conseguir que nadie la curara,+ 44 se acercó por detrás y le tocó el fleco*+ de la prenda de vestir exterior,+ y al instante el flujo de su sangre cesó.+ 45 De modo que Jesús dijo: “¿Quién es el que me ha tocado?”.+ Cuando todos lo negaban, Pedro dijo: “Instructor, las muchedumbres te cercan y te oprimen estrechamente”.+ 46 Sin embargo, Jesús dijo: “Alguien me ha tocado, porque percibí que ha salido poder+ de mí”.+ 47 Viendo que no había pasado inadvertida, la mujer vino temblando y cayó delante de él y reveló ante todo el pueblo por qué razón lo había tocado, y cómo había sido sanada al instante.+ 48 Pero él le dijo: “Hija, tu fe te ha devuelto la salud;*+ vete en paz”.+
49 Mientras él todavía estaba hablando, vino cierto representante del presidente de la sinagoga, y dijo: “Ha muerto tu hija; no molestes ya al maestro”.+ 50 Al oír esto, Jesús le contestó: “No temas, solo muestra fe,+ y ella será salva”. 51 Cuando llegó a la casa, no dejó que nadie entrara con él sino Pedro y Juan y Santiago y el padre y la madre de la muchacha.+ 52 Pero toda la gente estaba llorando y golpeándose en desconsuelo por ella. De modo que él dijo: “Dejen de llorar,+ porque no murió, sino que duerme”.+ 53 Ante esto, empezaron a reírse de él desdeñosamente, porque sabían que ella había muerto.+ 54 Mas él la tomó de la mano y llamó, diciendo: “Muchacha, ¡levántate!”.*+ 55 Y el espíritu+ de ella* volvió, y ella se levantó+ al instante, y él ordenó que se le diera algo de comer.+ 56 Pues bien, sus padres quedaron fuera de sí; pero él les dio instrucciones de que no dijeran a nadie lo que había acontecido.+
9 Entonces convocó a los doce y les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para curar enfermedades.+ 2 Y los envió a predicar el reino de Dios y a hacer curaciones, 3 y les dijo: “No lleven nada para el viaje, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero en plata; tampoco tengan dos prendas de vestir interiores.+ 4 Pero dondequiera que entren en una casa, quédense allí y partan de allí.+ 5 Y dondequiera que no los reciban, al salir de aquella ciudad,+ sacúdanse el polvo de los pies para testimonio contra ellos”.+ 6 Partiendo entonces, ellos recorrieron el territorio de aldea en aldea, declarando las buenas nuevas y ejecutando curaciones por todas partes.+
7 Ahora bien, Herodes el gobernante de distrito* oyó todas las cosas que acontecían, y estaba muy perplejo porque algunos decían que Juan había sido levantado de entre los muertos,+ 8 pero otros que Elías había aparecido, pero otros que uno de los antiguos profetas se había levantado. 9 Herodes dijo: “A Juan yo lo decapité.+ ¿Quién, pues, es este de quien oigo tales cosas?”. De modo que procuraba+ verlo.
10 Y cuando los apóstoles volvieron, le refirieron qué cosas habían hecho.+ Entonces los tomó consigo y se retiró a un sitio privado+ en una ciudad llamada Betsaida. 11 Pero las muchedumbres, al saberlo, lo siguieron. Y él los recibió amablemente y se puso a hablarles del reino de Dios,+ y sanó a los que tenían necesidad de curación.+ 12 Luego el día comenzó a declinar. Entonces se acercaron los doce y le dijeron: “Despide a la muchedumbre, para que vayan a las aldeas y a la región rural de alrededor y consigan alojamiento y hallen provisiones, porque aquí estamos en un lugar solitario”.+ 13 Pero él les dijo: “Denles ustedes algo de comer”.+ Ellos dijeron: “No tenemos nada más que cinco panes y dos pescados,+ a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente”.+ 14 Eran, de hecho, como cinco mil varones.+ Pero él dijo a sus discípulos: “Háganlos reclinarse como en las comidas, en grupos como de cincuenta cada uno”.+ 15 Y lo hicieron así, e hicieron que todos se reclinaran. 16 Entonces, tomando los cinco panes y los dos pescados, él miró al cielo, los bendijo y los partió, e iba dándolos a los discípulos para que ellos los pusieran delante de la muchedumbre.+ 17 De modo que todos comieron y quedaron satisfechos, y se recogió el sobrante que tuvieron, doce cestas de trozos.+
18 Más tarde, mientras oraba solo, los discípulos vinieron a él juntos,* y él los interrogó, diciendo: “¿Quién dicen las muchedumbres que soy?”.+ 19 Respondiendo, ellos dijeron: “Juan el Bautista;* pero otros, Elías,* y otros, que uno de los antiguos profetas se ha levantado”.+ 20 Entonces les dijo: “Pero ustedes, ¿quién dicen que soy?”. Pedro dijo en respuesta:+ “El Cristo+ de Dios”. 21 Entonces, en un discurso riguroso, les instruyó que no anduvieran diciendo esto a nadie,+ 22 pero dijo: “El Hijo del hombre tiene que pasar por muchos sufrimientos y ser rechazado por los ancianos y los sacerdotes principales y los escribas, y ser muerto,+ y al tercer día ser levantado”.+
23 Siguiendo entonces, dijo a todos: “Si alguien quiere venir en pos de mí, repúdiese a sí mismo+ y tome su madero de tormento* día tras día y sígame de continuo.+ 24 Porque el que quiera salvar su alma* la perderá; pero el que pierda su alma por causa de mí es el que la salvará.+ 25 Realmente, ¿de qué provecho le es al hombre el que gane el mundo entero pero se pierda a sí mismo o sufra daño?+ 26 Porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Hijo del hombre cuando llegue en su gloria y en la del Padre y de los santos ángeles.+ 27 Pero les digo verdaderamente: Hay algunos de los que están en pie aquí que de ningún modo gustarán la muerte hasta que primero vean el reino de Dios”.+
28 En efecto, unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro y a Juan y a Santiago y subió a la montaña a orar.+ 29 Y, mientras oraba, la apariencia+ de su rostro se hizo diferente, y su vestidura se volvió lustrosamente blanca.*+ 30 También, ¡mira!, dos varones conversaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.+ 31 Estos aparecieron con gloria y se pusieron a hablar de la partida* de él que él estaba destinado a cumplir en Jerusalén.+ 32 Pues bien, Pedro y los que estaban con él estaban cargados de sueño; mas cuando despertaron completamente, vieron la gloria de él+ y a los dos varones que estaban de pie con él. 33 Y mientras estos iban siendo separados de él, Pedro dijo a Jesús: “Instructor, es excelente que estemos aquí; por eso, erijamos tres tiendas: una para ti y una para Moisés y una para Elías”, pues no se daba cuenta de lo que decía.+ 34 Pero mientras decía estas cosas se formó una nube, y los cubría con su sombra. Al entrar ellos en la nube, se llenaron de temor.+ 35 Y de la nube salió una voz,+ y dijo: “Este es mi Hijo, el que ha sido escogido.+ Escúchenle”.+ 36 Y al ocurrir la voz, se halló a Jesús solo.+ Pero ellos callaron y no informaron a nadie en aquellos días ninguna de las cosas que habían visto.+
37 Al día siguiente, cuando bajaron de la montaña, una gran muchedumbre vino al encuentro de él.+ 38 Y ¡mira!, un varón clamó de entre la muchedumbre, y dijo: “Maestro, te ruego que mires a mi hijo, porque es mi unigénito,*+ 39 y, ¡mira!, un espíritu+ lo toma, y de repente clama, y lo convulsiona con espumarajos, y apenas se retira de él después de magullarlo. 40 Y rogué a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron”.+ 41 Respondiendo, Jesús dijo: “Oh generación falta de fe y aviesa,+ ¿hasta cuándo tengo que continuar con ustedes y soportarlos? Conduce a tu hijo acá”.+ 42 Pero al mismo tiempo que él se acercaba, el demonio lo arrojó al suelo y lo convulsionó violentamente. Sin embargo, Jesús reprendió al espíritu inmundo y sanó al muchacho y se lo entregó a su padre.+ 43 Pues bien, todos empezaron a quedar atónitos ante el poder majestuoso*+ de Dios.
Ahora bien, mientras todos se maravillaban de todas las cosas que él hacía, él dijo a sus discípulos: 44 “Alojen estas palabras en sus oídos, porque el Hijo del hombre está destinado a ser entregado en manos de los hombres”.+ 45 Pero ellos continuaron sin entender este dicho. De hecho, les fue ocultado para que no lo penetraran, y tenían miedo de interrogarle acerca de este dicho.+
46 Entonces entró entre ellos un razonamiento sobre quién de ellos sería* el mayor.+ 47 Jesús, conociendo el razonamiento de sus corazones, tomó a un niñito, lo puso a su lado,+ 48 y les dijo: “Cualquiera que reciba a este niñito sobre la base de mi nombre, a mí me recibe [también], y cualquiera que me recibe a mí, recibe [también] al que me envió.+ Porque el que se porta como uno de los menores+ entre todos ustedes es el que es* grande”.+
49 Respondiendo, Juan dijo: “Instructor, vimos a cierto hombre que expulsaba demonios+ por el uso de tu nombre y tratamos de impedírselo,+ porque no sigue* con nosotros”.+ 50 Pero Jesús le dijo: “No traten de impedír[selo], porque el que no está contra ustedes está a favor de ustedes”.+
51 Como ya se cumplían los días en que había de ser tomado arriba,*+ afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52 De modo que envió mensajeros delante de sí. Y ellos fueron por su camino y entraron en una aldea de samaritanos,+ para hacerle preparativos; 53 mas estos no lo recibieron, porque él tenía el rostro fijo para ir a Jerusalén.+ 54 Cuando los discípulos Santiago y Juan+ vieron esto, dijeron: “Señor,* ¿quieres que digamos que baje fuego+ del cielo y los aniquile?”. 55 Pero él se volvió y los reprendió. 56 De modo que fueron a una aldea diferente.
57 Ahora bien, mientras iban por el camino, alguien le dijo: “Te seguiré a cualquier lugar adonde partas”.+ 58 Y Jesús le dijo: “Las zorras tienen cuevas y las aves del cielo tienen donde posarse, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza”.+ 59 Luego dijo a otro: “Sé mi seguidor”. El hombre dijo: “Permíteme primero ir y enterrar a mi padre”.+ 60 Pero él le dijo: “Deja que los muertos+ entierren a sus muertos, mas vete tú y declara por todas partes el reino de Dios”.+ 61 Y uno más dijo: “Te seguiré, Señor; pero primero permíteme despedirme+ de los de mi casa”. 62 Jesús le dijo: “Nadie que ha puesto la mano en el arado+ y mira a las cosas [que deja] atrás+ es muy apto para el reino de Dios”.
 

Del Libro de Jeremias, Capitulo 7 :


ACCIONES QUE PODRÍAN DESALENTAR
7 Jeremías no solo soportó amenazas de parte de la gente de su pueblo. En cierta ocasión, un sacerdote prominente de Jerusalén llamado Pasjur* lo oyó pronunciar una profecía divina. Acto seguido, “Pasjur golpeó a Jeremías el profeta y lo puso en el cepo” (Jer. 20:1, 2). Al parecer, no se trató de una bofetada nada más; algunos creen que Pasjur lo hizo flagelar con hasta 40 azotes (Deu. 25:3). Al tiempo que padecía dolor físico, la gente lo escarnecía, lo insultaba y hasta lo escupía. Pero las cosas no pararon ahí: Pasjur lo mandó poner en el cepo toda la noche. La palabra hebrea utilizada aquí parece indicar que el cuerpo del reo quedaba torcido y doblado. En efecto, Jeremías fue obligado cruelmente a pasar la noche aprisionado en aquel artefacto de madera.
8 ¿Cómo afectó a Jeremías el maltrato que recibió? Dijo a Dios: “Vine a ser objeto de risa todo el día” (Jer. 20:3-7). Hasta se le pasó por la cabeza dejar de hablar en el nombre divino, pero sabemos que fue incapaz. El mensaje que se le había encargado era “como un fuego ardiente, encerrado en [sus] huesos”, y tuvo que hablar en representación de Jehová (léase Jeremías 20:8, 9).
[Ilustración de las páginas 84 y 85]
9 Este pasaje puede sernos provechoso cuando afrontamos la burla humillante de conocidos —como familiares, vecinos, compañeros de trabajo o condiscípulos—, o cuando sufrimos maltrato físico a causa de la adoración verdadera. No nos sorprendamos si a veces nos desanimamos por esto. Jeremías, como humano imperfecto que era, no fue inmune a tal sentimiento. ¿Y acaso no somos nosotros tan humanos como él? Sin embargo, recordemos que con el apoyo divino, Jeremías recobró el gozo y la confianza. Su desánimo no fue permanente, ni tampoco tiene que serlo en nuestro caso (2 Cor. 4:16-18).
10 En ocasiones, el estado de ánimo de Jeremías cambió, incluso de manera apreciable. ¿Experimentamos nosotros también cambios de humor parecidos, alternando entre el optimismo y el abatimiento? Con respecto al primer estado, notemos las palabras de Jeremías 20:12, 13 (léase). Después del sufrimiento que le causó Pasjur, se regocijó de ser como uno de los pobres a quienes Dios libra “de la mano de los malhechores”. Cuando se nos libra de algún mal o nos suceden cosas buenas en la vida o en el servicio cristiano, nos sentimos alborozados, deseosos de cantar a Jehová. Este es un sentimiento muy agradable (Hech. 16:25, 26).
[Ilustración de la página 86]
11 Ahora bien, debido a la imperfección, nuestro estado de ánimo puede mudar, como le pasó a Jeremías. Tras exclamar: “¡Canten a Jehová!”, le entró la desesperación y a lo mejor hasta lloró (léase Jeremías 20:14-16). Tan profundo era su abatimiento que se preguntó por qué había nacido. En medio de su aflicción deseó que el hombre que dio la noticia de su nacimiento hubiera corrido la trágica suerte de Sodoma y Gomorra. Pero he aquí un elemento clave: ¿Se quedó sumido en la desesperación? ¿Se rindió y se entregó en brazos del desánimo? No; más bien, combatió el desaliento y se sobrepuso. Así lo confirma el relato que él presenta a continuación. El rey Sedequías envió al príncipe Pasjur para que le preguntara a Jeremías sobre el asedio de los babilonios a Jerusalén. Jeremías estuvo a la altura de las circunstancias: sin amilanarse, declaró el juicio de Jehová y reveló en qué terminaría el sitio (Jer. 21:1-7). Está claro que continuaba activo en su misión profética.
12 Algunos siervos de Dios experimentan cambios en su estado de ánimo. Dichos cambios pueden obedecer a causas físicas, como alteraciones hormonales o un desequilibrio químico. En tales casos, será un médico quien mejor pueda recomendar un tratamiento (Luc. 5:31). Pero, por lo general, la euforia o la tristeza que a veces nos embarga no es ni extremada ni anormal. La mayoría de los sentimientos negativos forman parte de la vida humana imperfecta y pueden deberse al cansancio, la pérdida de un ser querido, etc. Al atravesar una situación así, recordemos que aunque Jeremías experimentó cambios de humor, conservó el favor divino. Quizás sea necesario alterar la rutina para descansar más o darnos tiempo para reponernos de una pérdida dolorosa. De todos modos, es de vital importancia que no faltemos a las reuniones cristianas y que participemos con regularidad en las demás actividades teocráticas, dos factores esenciales para conservar el gozo y el equilibrio en el servicio a Dios (Mat. 5:3; Rom. 12:10-12).
13 La experiencia de Jeremías es muy consoladora para todos, sea que el desaliento nos invada de manera aislada o recurrente. Como vimos, el profeta anduvo a veces muy alicaído, mas no por eso se alejó del Dios a quien amaba y servía fielmente. Cuando sus rivales le pagaron el bien con el mal, acudió a Jehová y confió en él (Jer. 18:19, 20, 23). Resolvámonos a imitar a Jeremías (Lam. 3:55-57).
Si a veces nos sentimos decaídos o tristes, ¿cómo podemos aplicar lo que nos enseña el libro de Jeremías?
 
Tomado del Capitulo 7 Saturare al alma cansada, WWW.j.w.org/es

Canticos Biblicos:


Textos Biblicos Diarios:

Miércoles 3 de abril
No tenían esperanza, y estaban sin Dios en el mundo (Efe. 2:12).
En nuestros días, hay muchos que no aceptan el hecho de que seamos pecadores. ¿Por qué? Porque aunque vayan de vez en cuando a la iglesia, toman el relato bíblico de Adán y Eva como un cuento o una leyenda. Y otros se han criado en un ambiente poco o nada religioso. Dudan de que exista un Creador y, por consiguiente, no admiten que un Ser Supremo haya fijado normas morales para la humanidad ni que desobedecerlas sea pecado. En Romanos, Pablo presentó una razón por la que haber recibido una formación como esa no es una excusa válida. Es que el universo da testimonio de la existencia del Creador (Rom. 1:19, 20). Este hecho está en armonía con la observación que hizo el apóstol al escribir desde Roma su carta a los Hebreos: “Toda casa es construida por alguien, pero el que ha construido todas las cosas es Dios” (Heb. 3:4). Este razonamiento muestra que tuvo que haber un Creador que construyera o produjera el universo entero. w11 15/6 1:12, 13
 
Martes 2 de abril
Yo entrego mi alma a favor de las ovejas (Juan 10:15).
El esposo que desea el favor de Dios ha de seguir el ejemplo de Jesús y ser cariñoso con su familia. En vez de ser dominante y cruel con su esposa, la ama “tal como el Cristo también amó a la congregación” (Efe. 5:25). Le habla con amabilidad y consideración, pues ella es digna de todo su respeto (1 Ped. 3:7). Al inculcar en sus hijos los principios bíblicos, el padre debe ser firme, pero también cariñoso. Así es, la disciplina tiene que administrarse con amor. Hay niños que tardan más que otros en comprender lo que se espera de ellos. En esos casos, el padre debe ejercer especial paciencia. Si se esfuerza por imitar en todo momento el ejemplo de Jesús, creará un ambiente de paz y seguridad en el hogar, y su familia disfrutará de la protección espiritual de la que habló el salmista (Sal. 23:1-6). w11 15/5 1:4, 7, 8
1 de abr.  Lectura de la Biblia:  Lucas 7 a 9
Núm. 1: Lucas 7:18-35
Núm. 2: ¿Qué nación llegó a existir en el Pentecostés, y con qué propósito? (Gál. 6:16; 1 Ped. 2:9)
Núm. 3: ¿De dónde obtuvo Caín su esposa? (w10 1/9 pág. 25 actualiza rs pág. 291 párr. 5–pág. 292 párr. 1)
1-7 DE ABRIL DE 2013
PÁGINA 3 • CÁNTICOS: 6928
 
Lunes 1 de abril
Aborrezcan lo que es inicuo; adhiéranse a lo que es bueno (Rom. 12:9).
En este mundo malvado triunfa el entretenimiento que choca de plano con los principios o las leyes divinas (1 Juan 5:19). Los cristianos rechazamos rotundamente cualquier forma de entretenimiento que incluya el sadismo, el demonismo, la homosexualidad, la pornografía, la violencia u otras prácticas degradantes condenadas en las Escrituras (1 Cor. 6:9, 10; Rev. 21:8). Sin importar dónde estemos, evitamos cualquier contacto con todo lo que exalta estas prácticas, y de esta manera le demostramos a Jehová que somos obedientes al mandato: “Aborrezcan lo que es inicuo” (1 Juan 1:5, 6). No todas las diversiones guardan relación directa con prácticas condenadas expresamente en las Escrituras. ¿Cómo sabe el cristiano si la actividad que planea realizar es sana a los ojos de Jehová? Mirándola a la luz de los principios bíblicos (Pro. 4:10, 11). Así podrá tomar una decisión personal que lo deje con la conciencia tranquila (Gál. 6:5; 1 Tim. 1:19). w11 15/10 1:6, 7
1 de abr.  Lectura de la Biblia:  Lucas 7 a 9
Núm. 1: Lucas 7:18-35
Núm. 2: ¿Qué nación llegó a existir en el Pentecostés, y con qué propósito? (Gál. 6:16; 1 Ped. 2:9)
Núm. 3: ¿De dónde obtuvo Caín su esposa? (w10 1/9 pág. 25 actualiza rs pág. 291 párr. 5–pág. 292 párr. 1)

Friday, March 29, 2013

Nota a mis amigos:

Por: Diana Margarita Canton Martinez.
 
 
Mi cuenta de correo y la de mi hijo se han cerrado por razones desconocidas.
 Cuando podamos y tengamos tiempo las reabriremos para los verdaderos amigos y no para los que se hacen pasar por tales..También confronto dificultades con Faceboock. Perdonen los inconvenientes.  Gracias.

Novela"La Violación"


Novela “ La Violación “

Por: Diana Margarita Cantón Martínez.

Capítulo: “Juan de los Cielos y yo nos hicimos novios…

El 22 de mayo de 1970.

Me había dicho haber sido piloto de Guerra y finalmente de la Aviación agrícola, gracias a un accidente que le afectó un ojo. Perdió su veinte por veinte, aunque no sus casi seis pies y demás atributos viriles.

Había abandonado las  Carreras  de Medicina y Ciencias Políticas en el 2do y 3er Año respectivamente, y se decidió finalmente por la Pedagogía , que era la demanda  principal del país entonces. Casi se la convalidaron completamente en el Instituto de Superación Educacional, mientras yo tuve que hacer un Curso Introductorio en el que nos dieron hasta Matemática, Español…, estudiar después cinco años por Cursos Dirigidos quincenales para graduarme de profesora de Secundaria Básica, para poder ir a la Universidad y estudiar cinco años más, licenciarme en Educación, hacerme profesora de Secundaria Superior y recibir un montón de Postgrados, y por poco una Candidatura, una Maestría y un Doctorado. En realidad mi conocimiento de Ciencias Naturales y Exactas fue de 8vo ó 9no Grado formalmente siempre, y solo lo rebasé de algún modo de manera autodidacta, que es la Universidad más importante en las partes bajas del planeta.

Cuando vine a ver Juan había sido Jefe de Cátedra de Marxismo-Leninismo y de Computación en la Facultad Obrero-Campesina y hasta en la Universidad Pedagógica, que anduvo dispersa por La Alameda, por el antiguo hospital, la Secundaria Básica del Reparto Llamazares, el antiguo  Instituto de Segunda Enseñanza o Preuniversitario Urbano que desapareció con las Escuelas en el Campo, la escuela Carlos Hidalgo en Montequín, las Escuelas Primarias Semiinternas Hermanos Cruz y José Antonio Echeverría, en El Calero-antes de llegar a su local definitivo al parecer-en la Calle Los Pinos, en la ciudad pinareña.

A Juan lo llegaron a bautizar de diferentes modos sus estudiantes. El grupo de Elena Castillo-que fue antes discípula de Juana de los Caprichos- lo apodó Martín Lutero en la Filial Pedagógica de Sandino. Y aunque no toleraba “La Escuela Nueva”fue a parar a ella-al menos transitoriamente, porque un no rotundo e inoportuno se paga muy caro en el Comunismo. Y Juan era muy moderado en el fondo.

Rápidamente matriculó un Curso Dirigido y o Libre de Derecho y se fue de Nuevo con Juana y sus hijos para la capital-huyéndole al “Monasterio de Nuevo tipo”, a Educación y o a mí, que había dejado de ser tardíamente ” pinareña ausente”.

La última vez que lo vi, en 1997, era el Asesor Jurídico de la Fábrica de Tabacos de Marianao, en La Habana, y negoceaba clandestinamente los puros para compensar los gastos crecientes del Mercado y de lo que se avecinaba.
Me dijo:

-Las computadoras de ETECSA-Empresa Telefónica-gravarán nuestros bolsillos nada más que levantemos el aparato cuando suene.

Había ya un negocio con mexicanos, italianos…y las calles de Marianao estaban rotas, llenas de cables subterráneos. Juan esperaba que le pusieran pronto el teléfono-como otros. No había economía de Mercado, ni pluripartidismo, ni elecciones libres….; pero sí Empresas Mixtas de capitalistas extranjeros y comunistas-socialistas tropicales, y la gente  estaba en el medio-como siempre, como toda la vida, pese a mártires,héroes, balazos en los pies…..

 

-Hay que sobrevivir ,sin mucha bulla-alegó.

 

Para que no les pasara como a mí por “abrir el pico”, “en boca cerrada no entran moscas”, “Al lechero no lo mataron por echarle agua a la leche, sino por la lengua", “No seas escalera de nadie”,”Al final los grandes se arreglan entre ellos”, “ El día menos pensado amanecemos con negociaciones entre los de acá y los de allá dándose la lengua”-sentenciaba el vulgo con su sabiduría popular de cuerdos-perdedores-conformistas?.

Por supuesto que Juan-ya de la Tierra- no me dijo así. No era un hombre vulgar, mal hablado, del populacho, ni un opositor politico. Creo que ya lo dije-y lo recalco-era algo así-como yo también siempre-de algún modo, sin saberlo-un” disidente natural”, pero no tenía nada de ingenuo. No llegó nunca a ser un disidente abierto ni un opositor politico-como yo después.Cuestionó siempre aspectos de la política official, en los pasillos, con amigos y hasta con cualquiera, pero jamás-que yo sepa en una reunion muy pública. No se buscó nunca problemas mayores. En todo caso pensaría lo que otros que “Todo está manipulado totalmente por el Poder, por los poderosos de Nuevo tipo”, que superan a los Emperadores romanos, el fascismo, el nazismo, el falangismo, el stalinismo…y todo lo que han inventado los politicos para sobrevivir y con riquezas.

Sí escuché que habló con nostalgia de los Buenos tiempos que vivió en Miramar, en la Antigua Región Becas, y del cambio que se había operado en algunos de sus antiguos amigos de los setenta, que ya eran de “otra clase social”. Pero lo de él era-como lo de todos, o casi todos-“sobrevivir”, “escapar”, “capear el temporal”…

Juan y yo nos hicimos novios una noche en la calle  42 en Miramar, cerca del parquecito de 3ra, después de ver en el cine Arenal el filme Romance Inacabado. Aquel título a mí me pareció contradictorio. Cómo un romance no tendría fín?-eso dije cuando veía y oía aquella historia que tenía que ver con algo así como un parque infantil. Pudo persuadirme sinembargo mi hombre de que sí era possible:

 

-Sí, se puede vivir en Romance Toda la Vida.

 

Fue tan elocuente!:

 

-El Amor nuestro sera así!. Te podrás casar con otro, tener hijos, y nunca olvidarás esto, sus detalles sublimes, sus espacios, sus escenarios, su tiempo, nuestra propia historia.

 

Nunca Juan me prometió exactamente una relación física eterna- ni siquiera sé si yo misma estaba preparada para eso-era tan niña. Pero sí habló de un Romance Eterno, porque tal vez eso le había sucedido ya antes. Recuerden que me llevaba trece años. Me explicaba que La Dialéctica también se cumplía en el Amor. Cuando aquello ni sabía qué era esa palabra?. Aunque con frecuencia mi padre la usaba. Pero ninguno de los dos supo o quiso explicármelo bien.

 

Papi se limitó a decirme:

 

-Es lo contrario de la Metafísica.

 

Y yo:

 

-Y qué es la Metafísica?.

 

Y él:

 

-Es muy complicado. Ya lo comprenderás cuando crezcas, mija.